No se si saludar porque no tengo perdón por haber tardado tanto con el capi ^^U, lamento tanto la tardanza, pero como ya he mencionado como siempre, empecé la facultad, me he cambiado de carrera, y se me complica mucho con respecto a los horarios, puesto que la Universidad me queda realmente muy lejos de mi casa y todos los días me estoy levantando a las 4 de la mañana ;_; ni mencionar que los trabajos que tengo que presentar me acosan y los apuntes que tengo que leer se me acumulan u.u
Aun así, intentaré ir subiendo de a poco los capítulos en el tiempo libre que logre hacerme para escribir y el otro tiempo libre que encuentre para conectarme y subirlos :S
Muchísimas gracias por sus reviews, me encantan y eso me incita a no dejarlos con esta historia sin terminar, ya que sería una malagradecida cuando ustedes se toman su tiempo en leer y dejarme su comentario y yo no termino de publicar la historia D: Pero les prometo que todo lo que suba (si es que empiezo alguna otra –obviamente que será Asakiku, tal vez-) lo terminaré ;)
Bueno, sin más los dejo con el capi, que tanto tiempo lo han estado esperando XD
Disclaimer: Todo el mundo de Hetalia, bueno, los personajes en realidad, le pertenecen a Hidekazu-sensei, yo los rapte y los obligué a que participaran en este intento de fic muajajajjajajaja
Capítulo 3
Kiku pov
En aquel entonces me sentía tan culpable por haber abandonado mi hogar de esa forma, aunque yo no lo había abandonado por propia voluntad sino que fui "secuestrado", un preso que podía disfrutar de todas las comodidades de un rey o un noble de la clase más alta y hasta recorrer el mundo como era mi sueño.
Al principio, cuando conocí a Arthur-san en mi antiguo hogar junto a mi hermano, me pareció una persona atrayente. Cada vez que venía a nuestra casa para tomar el té o charlar con Yao-nii-san no podía evitar querer verle, acercándome con la excusa de querer servirles de tomar o la que se me ocurriera en el momento. El era muy bueno conmigo, rápidamente fuimos entablando una conversación y fue allí que le demostré mi admiración ya que el podía hacer lo que siempre había soñado; viajar por el mundo, conocer lugares inexplorados y adentrarse en su cultura tanto como se lo permitiera.
Al principio uno de mis hermanos me advirtió que no me acercara mucho a él ya que, de acuerdo a las palabras de Im Yang Soo uno de mis hermanos mayores, el era un pirata, un ser despreciable que viajaba por los mares en busca de tesoros que otros pueblos poseían para arrebatárselos. Obviamente que yo no le había creído y menos aceptado lo que había dicho de él ya que Yao nii-san era amigo de él y le permitía entrar en la casa sin ningún problema y si el lo hacía eso quería decir que aquella persona no era mala en absoluto.
Tarde me di cuenta que Im Yang Soo tenía razón en todo lo que me había dicho.
No entendía porque me había llevado a mí en vez de todos esos tesoros que mi hermano guardaba, mucho más valiosos que yo mismo, hasta que una vez, cuando todavía nada había pasado, le pregunté el porque de su decisión.
-"Arthur-san" –estábamos tomando té bajo el olmo en donde siempre me preparaba en los estudios, los libros que me habían dado permanecían a un costado de la mesa apilados de una forma que no ocuparan mucho espacio para las tazas de té, la tetera, la azucarera y los diversos dulces que cubrían la mesa –"¿Podría hacerle una pregunta?" –se que mi voz sonó como un susurró, pues estaba realmente nervioso, claro, solo a mi se me ocurría preguntarle porque me llevó a mi en vez de a todos aquellos tesoros, tal vez s enojaría y me mandaría a azotar por haberle faltado el respeto a su amabilidad
El simplemente dejó la taza de té sobre la mesa y me miró a los ojos tranquilamente –"Dime" –me alentó, su voz era tranquila y pude sentir, aunque me sorprendió, ternura en sus palabras
Agaché la mirada ya que estaba muy avergonzado por lo que le iba a preguntar, aunque siempre fue muy tímido y vergonzoso, me di valor a mi mismo e hice la pregunta que tantas daba en mi cabeza –"¿Por qué me llevó a mí?" –Arthur-san solo me miró sorprendido, con los ojos completamente abiertos, carraspeé un poco bajando mi mirada, tenía que hacer más clara la pregunta –"Podría haberse llevado cualquier tesoro, el que desease, después de todo usted es un pirata" –respiré hondo y nuevamente seguí hablando –"Pero a pesar de eso solo me llevó a mi, ¿Por qué?" –esperé impaciente a su respuesta con la cabeza gacha, no podía mirarlo a los ojos después de lo que había preguntado
El se levantó de la silla en donde estaba sentado y se acercó lentamente a mi, sentía como mi corazón latía apresuradamente, estaba realmente nervioso y me sentía intimidado, no sabía como iba a reaccionar y temía que me lastimara. Cerré los ojos cuando, por reflejo, vi como levantaba una mano, pensando que me abofetearía por la imprudencia cometida pero en cambio, y para mi sorpresa, solo acarició mis cabellos tiernamente. Lentamente levanté la cabeza para mirarlo a los ojos, el solo me sonreía tiernamente sin dejar de adornar esa mueca de felicidad en su rostro.
-"La verdad Kiku" –me dijo sin despegar la mirada de mis ojos, yo lo miraba embelezado –"Para mí eres un tesoro mucho más valioso que cualquier riqueza que pueda encontrar en el mundo" –para mi sorpresa se acercó lentamente a mi y besó mi frente
Sentía como los colores acudían a mi rostro y toda mi cara se acaloraba. Era la primera vez que alguien se acercaba tanto a mí, sin mencionar a mis hermanos. Nunca nadie me había besado y menos con esa ternura que no pude evitar volver a bajar la mirada pero por vergüenza.
Su risa llegó a mis oídos y rápidamente dirigí mi mirada hacia él –"Eres tan gracioso Kiku" –no pude evitar colorearme aun más y hacer un puchero inflando los mofletes –"Te vez tan tierno con ese sonrojo en tus mejillas" –me estaba haciendo enojar todavía más hasta que dejó de reír y volvió a mirarme con esos ojos llenos de ternura –"Si, Kiku, no me equivoqué al decir que eres mi tesoro más preciado"
En ese momento no había entendido realmente las palabras de Arthur-san y dudo que las haya entendido de sobremanera, tampoco me di cuenta que había alguien a quien esas palabras lo habían herido profundamente.
Fin Kiku pov
Mientras el rubio seguía acariciando los cabellos del pelinegro, alguien los veía de lejos escondido para que no llegaran a localizarlo. A su pesar había escuchado todo lo que su hermano mayor le había dicho al más joven, las lágrimas recorrían sus mejillas sonrojadas, sentía como el corazón se le había roto por completo y ya nada podía remediarlo.
Todavía podía escuchar las palabras que el mayor había dicho hasta hace unos instantes "Mi tesoro más preciado" murmuraba su mente con dolor y el río salado continuaba fluyendo por sus mejillas sin vista de parar en algún momento.
Intentó secarse las lágrimas, más la vista se le hacía cada vez más borrosa, saber si quería continuar viendo la escena que tenía delante si o no.
-"Maldito…" –murmuró lleno de dolor, la palabra había sido pronunciada desde el fondo de su corazón herido, reflejando la furia que sentía en ese momento –"Me has quitado lo más importante en la vida, basura" –su mirada se llenó de odio, queriendo hacer desaparecer a su enemigo tan solo viéndolo
-"Me engañaste, hermano" –se dijo a si mismo cambiando su mirada a una de decepción y dolor –"Me dijiste que yo era lo más preciado para ti"
Flashback
Un niño de tan solo ocho años corría hacia donde su hermano mayor, de trece años, estaba parado. El más grande había vuelto de uno de sus viajes alrededor del mundo y a pesar de su corta edad ya era reconocido como un valioso marinero.
Él se había quedado con su dama de compañía, ya que era todavía muy chico como para quedarse solo en la gran casa, y ahora, tras el regreso de su ser querido más importante en el mundo, necesitaba ser el primero en verlo.
Se lanzó a sus brazos siendo arropado por el rubio de ojos verdes que le estrechó cariñosamente por el tiempo que estuvieron separados, Alfred sonrió ya que su querido Arthur había vuelto consigo.
-¡Arthur, Arthur! ¡Te extrañé mucho! –gritaba eufórico el menor hundiendo el rostro en el pecho del más alto sin dejar de sonreír
El otro sonrió tal y como lo haría un padre al ver a su hijo, en este caso hermano, y le acarició la cabeza lentamente –Yo también te extrañé Alfred
-¡Hermano dime que no te irás otra vez! –le pidió el más pequeño poniendo su mejor cara de perrito regañado, el otro lanzó una leve risa para luego acariciarle el rostro
-No puedo, Alfred, tu sabes bien que no puedo quedarme aquí, sabes que la aventura me llama –volvió a acariciarle los cabellos –además, soy menor de edad y nadie me tomaría para trabajar y a pesar de tener nuestra pequeña fortuna si no hacemos nada desaparecerá en un abrir y cerrar de ojos, por eso hago esto
-Pero yo me siento muy solo cuando tu te vas –dijo intentando convencer a su hermano que lo que hacía era demasiado peligroso y que alguna vez podría no regresar nunca
-Ya lo se pequeño pero recuerda que siempre volveré contigo –le besó la frete y el más chico sintió como las mejillas se le coloreaban instantáneamente –Porque, Alfred, tu eres mi mayor tesoro
Fin Flashback
Se quitó las lágrimas de sus ojos, no iba a llorar nunca más, ahora debía ser fuerte, no se podía ser débil con los enemigos, y su principal amenaza era ese extranjero que acaparaba toda la atención de su hermano mayor.
-No me dejaré vencer, Kiku Honda, no me quitarás a mi Arthur nunca, de eso me voy a hacer cargo yo
Continuará…
La declaración de guerra de Alfred O_O, ¿Qué es lo que hará este niño descarriado? Pobre Kiku D: lo haré sufrir a la pobre víctima (no me peguen D: )
Espero que les haya gustado el capítulo, y como ya dije antes, intentaré escribir la continuación lo más pronto posible, así no me extrañan mucho (claro, claro) si tienen alguna duda, cuestión o lo que sea, o simplemente quieren, pueden dejarme un review, no es obligación ^^ (saca una katana y amenaza con ella) No, no, no, jejeje
Bueno, nos estaremos leyendo lo más rápido posible, adiosito ^^
