- INTRODUCCIÓN -


Mahiru se va sensibilizando de más aún de lo que ya sensible era y no puede ni soportar la presencia de Hanabusa.
Shin'ya también va apartándose de Hanabusa, pero esta vez, mostrando su molestia:
Banba no comprende lo que está sintiendo pero sí sabe que todo lo que intimida a Mahiru hace furiosa a Shin'ya.

Eso que producía un estado de alerta y admiración constante a Hanabusa, al punto de acoso visual por parte de Shin'ya, se podría considerar amor.
¿qué iban a saber de ese tema Mahiru y Shin'ya?

Ya llegaba el fin de la clase negra: Después del fallido intento de asesinato de Kouko quedaban restantes 5 asesinas, y 1 target junto su protectora. Pronto Shin'ya actuaría en equipo para llevar al cabo el asesinato de Haru junto a Inukai. No tendría que enfrentarse a Tokaku y a base de martillazos destrozaría los huesos de la target. Pero no había impaciencia, pues, parecía que ni se acordaba ya de todo aquello y es que con Hanabusa estorbando e instaurándose en su corazón podía hacer temer a Mahiru y enrabiar a Shin'ya al ver lo mal que parecía estar Mahiru: Era sentir toda una sensación de pesadez en el pecho.

Realmente Shin'ya era incapaz de golpearla o quejarse de como hace sentir a Mahiru (y a ella igual).
Decide despegarse del ser tan protectora de Mahiru y llevarse por el ''instinto'': Deseaban ambas todo contacto físico posible de Hanabusa.


-DESPUÉS DE LA FIESTA DE TÉ-

La joven de cabello grisáceo se encontraba mirando cómo su compañera con cada movimiento elegante preparaba la mesa para la típica fiesta suya del té haciendo dar a notar su propia inquietud a la chica. Con la profunda observación, Hanabusa vio una oportunidad para acercarse; Mahiru se encontraba distanciada de ella sin motivo. Verla hacía su corazón tomar un ritmo lento aún a pesar de la adrenalina.

— Mahiru-san. ¿No te apetece té?— Preguntó Hanabusa. Mahiru miró a sus ojos azules y poco después al suelo con cierto tembleque y sonrojo mientras agarraba nerviosa su falda.

Se adentró en sus pensamientos: Mientras, la rubia se quedó mirándola esperando una respuesta. Ella suspiró al pensar en un posible rechazo. Sabía que debía de mantener la paciencia por educación y no dañar a la chica: Ella era toda una experta en ello.

— ¿Qué te ocurre? ¿No querías estar con Sumireko? No te quedes simplemente mirando Mahiru. ¡No puedes perder esta oportunidad! Pienso aplastarla con mi martillo como no deje de molestarte...— Decía Shin'ya malhumorada. — No, no, no hagas eso.—

Dejó de mirar el suelo y volvió a ver como Hanabusa continuó con la mesa.
—El té va muy bien. ¿Sabes?— Le recomendó Shin'ya. — Aunque parece que tu presencia aquí termina con la llegada de la luna...—

Es la noche que vino después de un día en el cual el lado pacífico, tímido y temeroso de Banba estuvo distanciado de Hanabusa a voluntad propia... Esa chica la intimidaba haciéndola sentir así. Shin'ya surgía mientras se dirigía al baño. Sonreía mostrando sus dientes y estaba eufórica: Hora de su baño con los bebés. Hora de olvidarse un poco de esa señorita.

Minutos después ella se encontraba flotando con patos de goma alrededor suyo, a la vez que observaba el techo. Parecía que había transcurrido más tiempo del normal del que pasaba cada día ahí dentro. Recogió a todos los patitos, se vistió con su albornoz y paseó por el pasillo seriamente; en cuanto abrió la puerta, mantuvo la posición de su mano en el manillar y la suya propia durante un tiempo, el cual quedó mirando a Hanabusa vertiendo té en una taza con delicadeza.

— ¿Te apetece té, Shin'ya?— Ella colocaba la tetera sobre la mesa a la vez que pronunciaba la cuestión y se quedó mirándola con una ligera sonrisa que al mismo tiempo se veía elegante. Shin'ya cerró la puerta: Mahiru comenzaba a alarmarse, así que Shin'ya pasó de largo ante la pregunta murmurando un quejido. Tal quejido de molestia le vendría bien ser demostrado por escrito con un Tsk o Tch (onomatopeya). Hanabusa se encontraba decepcionada y culpable por haber hecho algo malo, y es que esperó por el día a la noche por Shin'ya, que era como la oportunidad única que explicaría qué ocurría con ambas, pues, ella era la cual puede dejar atrás la timidez y aventurarse a contestar a cualquiera aún siendo a mala gana, incluyendo al profesor. Banba llevaba todo un día distanciándose a puntos extremos de la ojos azules y esta noche, más que distanciada por parte de Shin'ya, parecía que sería ignorada...

Todo quedó en un incómodo silencio para Hanabusa, que no encontraba explicación a ello y aún seguía sentada sirviéndose té. Pero sin que ella supiera, ese silencio era porque había una charla mental dentro de Banba y realmente no sería ignorada por mucho tiempo. Pues, aquel quejido fue dirigido a la conducta tan insegura de Mahiru y no a Hanabusa, pero no lo sabía la rubia.

— Cre-creo que...— Se escuchaba una insegura voz en el interior de Banba mientras Shin'ya caminaba hacia la ventana, que no pudo terminar lo que quiso decir al ser interrumpida. — ¡Tranquilízate Mahiru! Comprendo qué sientes, yo soy parte de ti: No hace falta que hables de más. Deja que yo mejore todo. Te lo prometo...—

— Shin'ya-chan... No sé que ocurre con vosotras dos. Lo siento pero no recuerdo haber hecho algo malo...— Dijo la rubia mientras miraba a quien estaba de espaldas frente ella. Después de unos segundos de aquello, se giró la chica para observar a su compañera sentada. — Me apetece té. — Aclaró con una seria mirada que pasaría después su rostro a uno amistoso y se sentó en la silla que se situaba al lado de Hanabusa, la cual, la miraba con cierto grado de preocupación porque no sabía bien qué ocurría con ellas dos. Cómodamente en la silla, entonces, sonrió. — Estamos bien, ya no te preocupes... Fue un día extraño para Mahiru. — Pues, en el fondo de esta, Mahiru podía sentir la inquietud de Shin'ya al estar tan cerca de Hanabusa. Era un sentimiento nuevo que experimentaba y por lo tanto algo a lo que temer por la forma tan extraña que se sentía cada vez que recibía una sonrisa de ella... Incluso la misma presencia de esa chica tan bonita que era la de ojos azules podía hacerse encontrar así de rara. Hanabusa se dedicó a mostrar una sonrisa cálida en ese mismo momento haciendo que Shin'ya, estremeciéndose, pudiera sentirse paralizada.

Mientras que con Mahiru el corazón palpitaba lentamente,
con Shin'ya parecía a punto de explotar. Lo curioso era que Shin'ya guardaba calma a diferencia de Mahiru. Contradictorio.

En cuanto fue servida Shin'ya, sorbió de la taza con té mirándola. A la vez era cuestionada por Hanabusa. — ¿Qué ocurre con vosotras dos?—
— Es lo raro que se sentía Mahiru, pues tú sabes que yo soy ella, y esto parecía darme la impresión de que le causabas una incomodidad bastante peculiar y eso me parecía algo que la podría dañar. Pero ahora puedo comprender mejor la situación... Ya la iba a defender y eso significaría causar una discusión contigo.— Contestó. —¿Cómo se sentía?— Preguntó con mucha calma Hanabusa mientras tomaba de su taza. — Sólo más nerviosa de lo común. No te preocupes.— Contestó con vacilación y se quedó mirando a la rubia de arriba a bajo. — ¿Qué te ocurre?— Cuestionó la rubia ante tal actitud que le pareció algo descarada de su compañera con firmeza y calma. Al cabo de unos segundos de mirarse ambas a los ojos por tal pregunta, Shin'ya apartó la mirada. — Te ves muy bien hoy.— Mencionó después de ello sonriendo y terminando el té, se levantó repentinamente. Caminando hacia la cama aún con la sonrisa en su rostro por el acercamiento, se sentó en esta. Era hermosamente linda la sensación. No podía dormir. — ¿Lo sientes, Mahiru?— Y mirando a la chica de ojos azules, pensaba que el mismo hecho de verla sonreír por aceptar su té e incluso el otro más simple aún de estar al lado de ella hacía tener ganas terribles de abrazarla y apegarse, aferrándose a ella, lo máximo posible.

Minutos después Hanabusa se encontraba en el lavabo con la puerta abierta, frente al espejo, observándose y a la vez cuestionándose por qué tal actitud de Banba. Shin'ya se asomó: Logró escuchar pasos de su compañera. Se giró y le sonrió con calidez. Se encontraba una Shin'ya con una mirada perdida en ella. Y la compañera de esta última podía notar su expresión perdida. Entonces de la sonrisa a la firmeza: — No vas a andarte con rodeos y me lo explicarás todo. — Dijo sin enfado a alguno y acercándose a ella mientras tanto. —¿De qué hablas?— Preguntó con seriedad Shin'ya. — ¿Por qué os encontráis así?— Hanabusa replicó y no guardó mucha distancia entre ellas dos, acercándose al punto de parecer realmente incómoda para Mahiru y prometedora a Shin'ya tal escena: Pues, era realmente corta la distancia que separaban sus rostros

— Shin'ya...— Se escuchaba en la cabeza de la ojos violetas.
— Cálmate Mahiru.— Respondía a aquella vocecilla, interiormente. Como siempre, Hanabusa sin darse cuenta de aquello.

Se quedaron entonces mirando fijamente a los ojos durante un corto tiempo hasta que Shin'ya apartó la mirada. Hanabusa sonrió ligeramente ya que al parecer había ganado. — Realmente, Hanabusa... — Iba mencionando con algo de enfado hasta notar como la fina mano de la rubia acariciaba su mejilla sonriendo: Para ser exactos, la mejilla que llevaba una cicatriz del pasado y la ojos morados sólo pudo callar mirando a los ojos azules de aquella chica. Era su bienestar tan alto por aquella acción que no le permitía pensar con claridad; Esa torpeza generada, afectaba a Mahiru. El corazón bombeaba sangre rápidamente. Parecía perder las fuerzas y es que incluso podría arrodillarse a cambio de más afecto si hiciera falta: Mahiru lo podía sentir todo.

Shin'ya estaba embobada mientras la miraba y Hanabusa lo sabía. Le sonrió. — Parece que aún no me lo contarás.— Dejó de acariciar el moflete de su compañera y se pudo escuchar de su parte una risilla. —Te dejaré pensar un poco más... Ahora tendrías que dormir. Mañana os encontréis mejor tú y Mahiru-chan.—

Hanabusa pasó de largo y se acostó en su cama mientras su compañera se quedó en el mismo lugar mirando al reflejo del espejo que se encontraba en frente suyo situado en el lavabo. Y con algo de aturdimiento por aquella sensación tan bonita, Shin'ya obedeció a lo dicho.

Ambas se encontrarían durmiendo en sus respectivas camas rato más tarde.

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Hola hermosas.

Quería advertir que este realmente fue mi primer escrito en fanfiction pero nunca lo mostré. A raíz de este decidí hacer one-shots de tal tipo... Así que van a ver cosas graves de principiante al no tomarme la molestia de corregirlo. ¡Realmente en su momento yo lo revisé varias veces asegurándome de que se vea decente!

Bueno. Una simple advertencia.

Veréis que no he ordenado las parejas y me salté a KoukoxSuzu y HitsugixChitaru... Pronto haré el de estas dos y lo colocaré todo en orden.
Pienso después de esto hacer un segundo de HanabusaxBanba pero esta vez será Mahiru~ Después de todo, son dos en una.

Pienso hacer BONUS everywhere y podría esto incluir el hecho de rehacer este one-shot.

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