REENCUENTRO

Cada quien estaba donde debía estar, Serena con su nueva familia y yo con la mía, no sé si ella era feliz, pero por más que lo intente yo jamás lo fui, Hotaru se hizo una jovencita y Raye encontró quien la amase como yo no pude hacerlo, no me moleste , le deje todo, después de tantos años aun me sentía culpable por serle infiel a ella y a mí , si a mí por no seguir lo que mi corazón pedía y necesitaba, vaya cobarde, es algo que nunca me perdonaré, cada mañana durante tantos años ella, Serena, seguía siendo mi primer pensamiento y sin dudarlo el último, sus ojos que tanto decían que me amaban los podía ver cada que cerraba mis ojos, durante mis duchas no deje de llorar por no ser lo suficientemente valiente para pedirle que se quedara conmigo que huyéramos lejos y formáramos una familia como en nuestros instantes fantasiosos y en silencio éramos cuando ella tenía ese bebe en su vientre.

El único recuerdo tangible que tengo es una pluma que me enviaste con una nota que memorice porque no debía existir, todo el tiempo la traía en mi bolsillo como si estuviera clavada en mi corazón… me regalaron miles ostentosas pero jamás alcanzarían el valor que esta tenía.

Aún conservaba amigos en común que me informaron dónde estabas y me conforme con saber que viviría en la misma ciudad que mi dulce tormento, el destino se burlo de mí y me puso a junto a ti de nuevo todo mi ser tembló cundo me asignaron a la misma institución que la tuya, pensé mil veces como sería el volverte a ver no dormí en tres días.

Pero he aquí estoy a punto de cruzar la puerta y las rodillas me tiemblan, que no creo poder llegar sin desmayarme, al pasar el portón mire a todos lados y ubique el espació que decía dirección era muy temprano aun pero alguien ya se encontraba dando instrucciones, era una voz femenina que no tarde en reconocer

-Mire necesito que me diga cuando llega el nuevo elemento, yo no voy a estar esperando a nadie por más tiempo…. No me diga que ya lo envió desde hace tres días porque aquí nadie se ha presenta…

-Buenos días.- la interrumpí porque seguro era de mí de quien hablaba sin saberlo.

-Olvídelo por fin llego.. que tenga buen día- Colgó el teléfono y sin inmutarse tomo asiento invitándome a mí a hacer lo mismo, le obedecí en silencio.- Tienes tres días de retraso.- Tomó unos papeles y me los extendió- Aquí está todo lo que necesitas saber de tu grupo.- Me le quede viendo inmutado mientras ella hacia una señal a alguien de fuera.

- Mire le presento al profesor Taiki que lo llevara a su nuevo grupo, Taiki el es el maestro Darien .- Bueno al menos se que recordaba mi nombre pero ya no se escucha igual que cuando salía de sus labio años atrás, morí por dentro pero tenía que seguir.

Me presente con los alumnos era ya el grupo a salir de la institución, trate de concentrarme lo más que pude para poder conocerlos y desempeñarme lo mejor posible como su maestro, tratando de olvidarme de esa mujer que paso en varias ocasiones por mi puerta sin decir nada, solo mirando lo que yo hacía .. maldita sea ese es su trabajo.

Durante el receso salí lo más rápido que pude para ir a buscarla no lo soportaba tan cerca y tan lejos, ¿solo recordaba mi nombre? , su traje rosa resaltaba entre los demás, su cabello a la cintura, como una cascada dorada, era como ver a una diosa, mi diosa.

-Serena.- le llame al ver como sonreía tras platicar con uno de los niños, me miro y la sonrisa desapareció pareciendo que se encontraba en un funeral.

-¿Algún problema con su grupo maestro?- ¡qué! Si, después de tantos años me acerco para hablarte de eso .

-No, quisiera saber si puedo hablarte a la hora de salida.-Rayos aun con ese abismo de distancia necesitaba saltarlo y tratar de besarla. Me miro con tanto odio que al parecer yo soy su peor enemigo.

-Disculpe maestro pero si es algo relacionado con el trabajo puede decírmelo ahora, de no ser así no veo razón de hablarnos.- Un balde de agua fría por no decir un rio entero cayó sobre mí, no, ella no era mi Serena, tal vez tenía una gemela y no me lo dijo nunca, pero no lo es.

Derrotado, acabado y con los sueños rotos me prometí llegar más temprano la mañana siguiente y hablarle… ¿de qué? de nosotros de su vida de mi amor…

De haber sabido que ese era nuestro último beso ...Aún te seguiría besando ...