Al salir nos esperaban Emmet, Edward y Jasper.
Esta vez venían en jeep de Emmet. Nos acercamos y los saludamos. Subimos y Alice le pidió a Emmet que nos llevara al shopping.
-Emmet no le hagas caso- le dije pero con tal de hacerme la contra nos llevo igual.
En el camino Jasper me pregunto sobre Jacob.
-oye bells, que pasa entre tú y Jacob?- dijo él.
-no pasa nada, solo somos amigos, si lo dices por el abrazo es algo habitual.-le dije.
-si ya veo porque todos los días es lo mismo- sentencio él. Y Edward hizo un pequeño comentario.
-si algo habitual demasiado desagradable para mi vista.-lo dijo tan despacio que casi ni lo escucho salvo porque iba al lado de él.
Como inteligente que soy. Se me ocurrió preguntar:
-que dijiste Edward?- jajaja reía por dentro no podía creer que le molestara mi acercamiento a jake, aunque no debía festejar todavía.
Alice que era bastante inteligente como yo le hizo la misma pregunta.
-nada nada que ya sabía que no pasaba nada, tu hermano es un tonto en preguntarte eso sabiéndolo el también.-dijo apresuradamente, era raro de Edward que se preocupara por mi ya que nunca tuvimos una buena relación.
Llegamos al shopping y los chicos decidieron ir a comprarse ropa también, por suerte Jasper había traído su tarjeta de crédito y pagaría lo mío también.
-entremos aquí-dijo Alice y en su cara se asomo una sonrisa de oreja a oreja.
-está bien, viva –dije yo sarcásticamente.
Emmet me miro y se largo a reír, todo el mundo sabía que no me gustaba comprar ropa, nada de moda iba conmigo.
En cuanto entramos allí, nos encontramos con Rosalie, ella nos miro y puso cara de pocos amigos. No entendía como nos odiaba tanto pero en cuanto lo vio a Emmet se nos acerco y nos saludo.
Luego de eso se marcho y se fue a casa.
-yo no entiendo cómo es eso-le dije a Jasper.
-yo si entiendo hermanita-me dijo él y largo una pequeña carcajada.
Alice me hizo probar varios vestido hasta que encontré uno que si me gustaba.
Era rosa con amarillo y naranja.
Estaba muy lindo y a Jasper también le gusto como me quedaba exceptuando que era un poco corto.
-me llevo este-le dije a Alice, la cual empezó a dar brinquitos de felicidad.
-yo ya también encontré el mío- dijo. Era azul un poco simple para lo que es ella, pero me gustaba.
Salimos de ese negocio y fuimos a ver la ropa de los chicos. Tardaron mucho más que nosotras y ya nos moríamos de hambre cuando por fin encontraron lo que cada uno quería.
De ahí nos fuimos a almorzar y después a casa.
Emmet nos dejo en la puerta de casa. Ellos se irían a la suya a terminar de organizar todo para mañana ya que sería la fiesta y hoy por suerte ya era viernes.
Jasper y yo entramos por la gran cochera pero el auto de Rosalie no se hallaba todavía aquí. El y yo festejamos de la alegría, teníamos la casa para nosotros solos.
