Capítulo 2 Volveré, lo prometí.

2 años despues.

*Midna

Me levanté tranquilamente en la mañana, hoy, si, justo hoy se cumplen 2 años, 2 años desde que crucé la última mirada con él... ¿Me recordará? No se que pensar, sinceramente creo que el ya me ha olvidado, quiero regresar, solo para saber ¿qué es de él? ¿y de su "amiga" Illa? Camino hacia donde solía estar el portal y me siento frente a él unos momentos ¿Acaso no hay nada que nuestra magia pueda hacer?

Hasta que un recuerdo viene de la nada, si hay una forma, pero siempre he temido a intentar, corrí hacia el palacio y entré en la habitación de mi abuelo, abandonada hace años. Busqué aquél libro que vagamente recuerdo haber visto en sus manos, hasta que lo ví en una esquina apartada, ese enorme cuaderno azul con negro, tal y como la piel de varios de los habitantes del Crepúsculo. Al abrirlo pude encontrarme de nuevo con esta magia vieja, pude sentir como mi cabello se sentía atraído por este libro tan misterioso, el cual nunca me dejaron tomar. Lo tomé y corrí hacia mi habitación en la que permanecí encerrada, todo un día leyendo esto tan interesante pero sobretodo complejo, al terminar de leerlo me sentí lista para hacer esto, si algo sale mal, puede que sea aún más dificil regresar, la condición de esto va en realizarlo perfectamente o de lo contrario terminaría encerrada en un mundo desconocido, nadie ha querido habar de él, lógicamente también hay una manera de volver de ese lugar tan extraño, pero, no debería preocuparme de esto, comencé a prepararme para mi ida, si desaparezco lo he organizado todo, alguien se ocupará de mi puesto un rato, esa persona es un amigo que he hecho en estos años, Shadem, es como una versión mía pero en hombre, es tan parecido a mí...

-Shadem.-

-Midna, hola, ¿que sucede?-

-¿Recuerdas lo que te he dicho estos años?-

-¿En serio?-

-Si, me iré y no se cuando vuelva, cúbreme bien, di que tuve que arreglar unas cosas en otro lado, pero por ninguna razón digas que iré al mundo de la luz.-

-Esta bien, te extrañaré amiga.-

-Y yo a tí.-

-Ve por él.-

-Eso haré.- dije caminando a un lado del pueblo apartado, es como un espacio especial que tiene cada persona, nadie puede entrar mas que tú mismo.

Comencé a cantar esa canción que me indicaba el libro, poco a poco fuí creando una energía color morada con azul, era tan extraña, pero con tan solo verla me causaba un sentimiento de paz, haste que poco a poco me fui adormillando, suena fácil todo lo que hago ahora, pero honestamente aclarar la mente con tantos pensamientos y crear una anergía cuesta bastante trabajo hacerla bien.

Poco a poco fui cerrando los ojos, hasta quedarme dormida y olvidar absolutamnte todo lo que estaba haciendo.

Abrir los ojos, jamás se sintió mejor, pude sentir como una delicada briza caía sobre uno de mis mechones de cabello negro... ¿negro? solté un quejido al moverme y mi voz ya no era igual, me sentí mucho mas ligera y cuando terminé de observar estaba levitando de nuevo. ¿Era posible? ¿soy esta Midna de nuevo? ¿soy esta forma que tanto extrañé pero al mismo tiempo logra causarme una nostalgia profunda, honestaente preferiría una nueva aventra o estar en peligro todo el tiempo de nuevo, nunca se hace viejo aunque el sufrimiento que vivimos en ese momento no era tan bueno, solo quisiera pasar esos momentos de nuevo y estar despierta al vivirlos.

Comencé a reír, me siento de nuevo como hace 2 años, comence a levitar y hacer tantas cosas que solía hacer, también extrañaba esta voz y después de un rato noté que algo colgaba de mi cuello, era una piedra bastante curiosa, tal y como la que tengo de Link, aún la conservo... Esta tenía decoraciones verdes, no se bien como funciona o para qué es, la presioné lo cual ocacionó que me sintiera aún más pequeña ¿qué es esto? comencé a revisar y... soy.. ¿un lobo? ¿como Link? creo que no es una mala opción ¡Siempre quise saber que se sentía ser un lobo!

Corrí en esos campos desconocidos buscando Hyrule, pero principalmente Ordon. Anciaba por ver como soy en un lobo, finalmente me cansé y voví a ser yo, en mi versión pequeña, levité buscando pistas hasta encontrar un lugar familiar, Hyrule. Recuerdo este lugar tan bello, aún recuerdo lo que era estar aquí, juro que cada vez que estoy aquí me parece escuchar una melodía, pero la gente dice que no, que es mi imaginación, no se lo que sea, yo siempre la he escuchado. Me encaminé a Ordon donde entré con cuidado, ya era el atardecer así que intente no llamar la atención para que los demás no quisieran matarme, puedo llegar a casa de Link, me paré ahí, observando o, más bien esperando a verlo.

-¡Link!-dijo esa voz que tanto odié.

-¿Eh?-

-Me prometiste venir por mí.-

-No es así Ilia.-

-Claro que sí.-

-No, me preguntaste si iría por tí para ir a dar un paseo con Epona, pero yo te dije que no estaba seguro, que este día lo quería pasar sólo.-

-¿Por qué? ¿qué tiene de especial éste día?-

-No puedo decirtelo, quiero solo saberlo yo.-

-Esta bien.- dice frustrada. -Te veré mañana.- dice lléndose.

¿Por qué es especial? No se si pensar por lo mismo que lo és para mí o por solo haber terminado con Ganon, sea lo que sea, él recuerda nuestra aventura.

Entró lentamente en la casa y yo entré en su sombra sin que el lo notara, volteó ligeramente su cabeza al escuchar el sonido de mi entrada pero sacudió la cabeza y lo olvidó.

Es hora de hacerme presente.

-Link.- le dije a lo que reaccionó rápidamente.

-¿Mid...? No...- suspiró resignado.

-Link.- digo una vez más, algo más fuerte saliendo de su sombra, volviendo a ser totalmente sólida.