La sombra del Ángel
Por El Ultimo Rey Dragón
Primera parte: La tierra
Capitulo 3: El Diabólico Chico Gentil
Canta ¡oh Musa Celestial!, honrarnos con tu presencia, háblanos con tu voz de trova sobre el hermano del Rey de los infiernos, háblanos del joven demonio que subió de los infiernos a la tierra. Del joven demonio que sabe el valor de la música humana, háblanos del bendito ángel que vio la gentileza del demonio en la tierra y que por ingenua conoció un mal humano.
Los primeros rayos del astro rey entraba a la ciudad de Nueva Gerik, Anna, ángel del cielo al levantarse estiro muy fuerte los brazos, se paro y se dirigió donde Navi, su hada guardián esta le dio los buenos días mientras Anna tomo su libro que estaba cerca de la mesa de la pequeña cocina. Fue cuando la pequeña hada se acerco donde Anna:
-Mi querida Anna deseo que vayas hoy al teatro, deseo que conozcas de este mundo lo mejor, eres ángel del cielo y en tu camino tu debes ver lo que hace a este mundo humano grande, su libre albedrío, el rey de los espíritus le permite esto a los humanos, ser libres de pensamiento algo que los hace por desgracias incrédulos y tontos. Pero no hablemos mas de eso mi bello ángel hoy el mundo te espera.
Anna le acento con una sonrisa mientras tomaba su desayuno, a pesar de ser un ángel, ella estaba en el mundo de los humanos y se limitaba a las reglas de un cuerpo humano. Quizás por eso había algo que Navi lo no le dijo, tal vez se consideraba sobre protectora, lo que no le había dicho era que con aquel cuerpo humano podía sentir¿podría ser una maldición o un regalo?
"Las sensaciones puede ser un problema" pensó la pequeña hada mientras veía como Anna hacia su desayuno. "Ese puede ser un problema muy grande", volvió a reflexionar la pequeña hada.
-Y que hora será la funcion- le pregunto Anna antes de dar el primer bocado.
-Será a las tres de la tarde.
-En el cielo había oído de obras teatrales, se decía que era un representación algo, con esas funciones los seres humanos podía soñar con cosa mejores o aprender, para ser sincera, desde el cielo siempre tuve ganas de observar una de estas obras.
-Se nota tu entusiasmo, mi querida Anna.
-Si lo sé, disculpa si puede ser mi pregunta un poco ridícula.
-¿Cual pregunta te aflige mi pequeña anna?
-Bueno tu has estado mas tiempo en la tierra, supongo que...
-Bien, bien-insistió Navi- ¿cual es tu pregunta?
-¿Que es el amor? Leí de ello en un libro.
-El amor es un espada de dos filos -dijo el hada- ese el gran regalo que dio el Rey de los Espíritus a todo ellos. Es hermosos si pero también es grande su sufrir, eres un ángel y por lo tanto conoces el amor del creador.
-Es verdad que soy un ángel, pero es mentira aquello que conozco el amor de mi creador, yo nunca me he enamorado de alguien, nunca he sentido la necesidad de alguien o de ser amada.
-¿Acaso el cielo jamás haz conocido el amor pequeño Angel?
-Puedo sentir que siento un cariño muy especial a mi mentor y maestro Silver, pero eso es muy diferente a lo que es amor según los humanos, creo que no debí haber leído esos libros...
-Hablando de amores, el amor a causado los mas terribles crímenes conocidos por el hombre, locura, descarriado, yo tengo mas de 100 años y aun me es difícil comprenderlo, comprender a este genero.
-Tal vez los humanos no sean tan sucios como dicen los Tao.
-Los humanos son humanos querida, eso es lo que debes comprender, tu no eres como ellos eso lo debes tener muy en claro, tu eres un ángel del cielo eso es lo importante.
Anna le regalo una calida sonrisa, de esa forma ella le dabas las gracias por sus respuesta.
En otra parte no muy lejos, entre las calles que conectan el mercado y la avenida treinta, se veía correr a un joven con audífonos quien era perseguido por un hombre corpulento que gritaba todo pulmón:
-¡Hey, policía un ladrón me acabo de robar!
El chico corría y se perdía entre el bullicio y la gente, fue que dio media vuelta tan rápido como pudo, quedando en un callejo cerrado, ahí era su escondite, se empezaron escuchar unos pequeños maullidos. Entonces detrás de los basureros salieron tres pequeños gatitos que pedía alimento, el chico de los audífonos se agacho y se acerco a ellos, de entres sus cosas saco lo que había robado: Un pedazo de carne. El cual el partió en tres y lo repartió gustoso.
-Comen muy rápido- agrego el al ver como comían- signan comiendo pues así podrán crecer grandes y fuertes.
Entonces el saco su vieja armónica, la volvió a poner en sus labios y comenzó a tocar. Los animalitos lo veían con gusto y jugueteaban a su alrededor entre los botes de basura y las cajas viejas. En lo alto de los edificios se encontraba Hao, Señor de los infiernos, hijo mayor del ángel caído.
-¿Yoh hasta cuando comprenderás lo que eres?- se pregunto mientras escuchaba la armónica de su hermano. La música de la armónica era melodiosa y tranquila como el dueño de esta, también eran en cierta forma melancólica.
Ya eran pasadas de las 3:00 de la tarde cuando Anna salía de su pequeño departamento, Navi veía como aquel ángel tomaba un taxi, algo por prima vez le preocupaba a Navi, eso era la curiosidad de Anna, aun no se podía explicar el por que un ángel del cielo no conocía el amor. Pero algo la aterraba mas y eso era la presencia que sentía desde hace largo rato. No era un fantasma errante, ni un espíritu penando. Esa misma tarde en un taxi de Nueva Gerik, Anna observaba sus alrededor con lujo de detalle pues sabia que jamás volvería ver algo igual en su eterna vida, pasaba una hora y no llegaba al teatro:
-¿Donde esta el teatro?-pensó Anna- Navi dijo que no estaba lejos.
Entonces el auto se detuvo y el taxista giro hacia donde Anna pero al verla, fue cuando pronunció con tono de voz grave y amenazador:
-Oye, chiquilla, si deseas salir con vida, dame tus pertenecías.
Anna se quedo congelada al oír estas palabras no podía creer que un ángel fuera asaltado, eso era un ultraje, una infamia mas que eso algo inaudito en el cielo, en ese momento dudo si debía usar su poder, entonces el taxista saco un arma y le volvió a decir sin cambiar su tono amenazador:
-El dinero o la vida mocosa.
Fue así como Anna, ángel del cielo, fue asaltada y abandonada a las afueras de la cuidad de Nueva Gerik. Ella estaba preocupada pues no sabia por donde regresar. Entonces se escucho una tonada, una melodía al poner mas atención se dio cuenta que era una armónica al acercase a ver de donde provenía el sonido vio que era un chico que practicaba con su armónica, al verlo con mas detalle se dio cuenta que usaba unos audífonos. El chico estaba un lado de un gran árbol llorón, entonces un pequeño viento soplo, ella lo observaba al joven sin que el se diera cuenta.
-"Ten valor Anna, en estos momentos necesitamos ayuda, no pasa que te dice que no puede ayudarte, no pasa de eso, bien lo intentare"-
Ella se acerco al chico con un poco nerviosa y le contó lo sucedido hace poco.
"Por que no dice nada" pensó Anna al ver la cara de seriedad que tenia este chico. Entonces el chico hablo:
-Solo te asaltaron.
-¡Si!- contesto ella.
El se dio la media vuelta y el dijo:
-Tienes suerte si solo te asaltaron.
- ¡A eso llamas suerte!- replico con asombro y disgusto.
-Acaso no te das cuenta en el peligro en el que estuviste -se dirigió a ella tranquilo y sereno- ese hombre pudo haberte matado o violado al traerte hasta aquí, por eso da gracias a que solo te robaron.
Ella se el quedo viendo indignada, mientras el chico de los audífonos no cambiaba su expresión. Cuando el joven de los audífonos guardo su armónica en un bocillo y el dijo:
-No sé que decirte... tal vez no es apropiado que te diga algo, por seguro no...
Entonces Anna se echo a llorar en sus hombros, el no sabia que hacer, no sabia que decir. Al poco rato Anna se había tranquilizado tomo un respiro, ella se volvió a acomodar sus paliaquate rojo, Yoh se sentía un poco avergonzado.
-¿Estas bien?- le pregunto.
-Si, creo que ya se me paso- dijo ella quien se sonrojo.
Se quedaron callados por uno segundos, hasta que el chico de los audífonos dijo:
-He.. decidido ayudarte- dijo el.
-Gracias- dijo ella sin dirigirle la mirada- Mi nombre es Anna y ¿como te llamas?
-Mi nombre es Yoh Asakura.
Se quedaron viendo hasta Yoh agito su cabeza fuertemente como cuando uno quiere olvidarse de algo, Anna le sonreía a su anfitrión.
-Es una gusto Yoh- dijo ella
Un recuerdo fugaz llego hasta Yoh cuando vio sonreír a Anna, entonces recordó lo sucedido en el biblioteca.
-¡Ya sé quien eres tu!
Anna se sorprendió al oír ese comentario, tanto que empezó a preocuparse, alguna vez Silver le dijo que a veces lo seres humanos puede reconocer aun ángel.
-Sé quien eres- volvió a decir Yoh.
-Si sabes quien soy dime- dijo ella mientras una gran gota aprecia en su frente
-Tu eres...
-Je je ¿quien soy?- río nerviosamente
-¡Tu¡Tu eres la chica de la biblioteca, la que me tiro y la que no se disculpo y para colmo de lo cínico te me quedaste viendo, si no hay duda tu eres esa chica!
Ella se avergonzó mas, se quito su paliaquate rojo, dejando ver su hermoso cabello rubio y le pidió disculpas, el sintió un poco avergonzado también por tal motivo se dio la media vuelta:
-Bueno no hagas eso- dijo el - dije que te voy ayudar y eso haré...
Anna le volvió a sonreír cuando escucho esas palabras salir de su boca. El no sabia como reaccionar ante tal acontecimiento, así que también le sonrió.
Entonces iniciaron su andar, Anna le había dicho a su nuevo amigo mas menos por donde quedaba su casa. El trayecto era largo y silencioso por una parte Anna se sentía un poco preocupada pues el era un desconocido. Yoh también tenia un aura especial algo que jamás había sentido, se sentía incomoda por el silencio de su acompañante hasta que escucho una melodía suave. Ese sonido la reconfortaba, mas que nada la hacia sentir segura.
-¿sabes por que me asalto?-le pregunto Anna a Yoh
Entonces este dejo de tocar su armónica y le respondió:
-A veces los hombre no saben lo que hacen, pues su desesperación por la avaricia lo hace cometer grandes locuras, también ahí que comprender que aquel hombre no pude ser malo pero tampoco bueno se limita comportarse como lo indica sus circunstancias. A veces en este mundo humano no hay compasión por nada...
-Hablas como una serpiente que conocí en el bosque- dijo Anna- pareciera que supieras mucho del los sufrimientos de los hombres...
Yoh se sonrojo.
-Yo solo conozco de los hombres -le contesto- lo malo, pero quien soy yo para juzgarlos, si debiéramos hablar de mal... yo mejor... olvídalo...
Ya casi llegaba al limite las calles, caminado por la acera. Anna no sabia como agradecerle a su amable guía, fue entonces que pensó en un regalo, una idea le llego al momento de mirarlo de nueva cuenta.
-¡Que me ves!-le reprocho al ver que le sonreía la jovencita, ella no le respondió, cerro los ojos y uso su divino don, quería que su buen amigo recordara algo de antaño, algún recuerdo de infinita felicidad, pero mas terrible fue su sorpresa al ver que Yoh pareciera no tener corazón, parecía uno de esos monstruos que describía los cuentos de hadas ¿Seria un monstruo acaso?.
-Ya casi llegamos- le indico Yoh, al ver a lo lejos la biblioteca.
Anna se encontraba completamente consternada pues nunca en su vida su don le había fallado, solo hoy. Solo hoy con este chico que parecía no tener corazón. Ya se encaminaba cerca de la biblioteca, Anna seguía consternada por lo que paso, pero en su corazón algo le decía que no era ella, ni su don.
Era Yoh...
-Bueno yo hasta aquí llego- dijo el chico de los audífonos- supongo que desde aquí podrás tomar tu propio rumbo, así que adiós...
-Adiós- dijo Anna.
Fue cuando Yoh tomo el camino contrario y siguió sin voltear atrás, Anna no podía dejarlo ir algo en su interior le decía "Tengo que descubrir que es el"
-¡Ten volveré a ver!- le grito ella. Yoh volteo a donde estaba ella.
-Si, Mañana si nuestros Destinos se Cruzan.
Anna al oír estas palabras, sintió una alegría que jamás había experimentado.
Yoh le sonrió y después se retiro al igual que el, pero en lo alto de la copula de la biblioteca, una figura halada observaba todo, sus alas eran totalmente oscura y dejaba caer hermosas plumas del mismo color a través del travieso viento, en el rostro del Rey de los Infiernos se dibujaba una sonrisa.
-Hermano, hasta cuando afrontaras que tu no eres como estos humanos, esta escoria, no puedo creer que malgastes tu tiempo con estas personas que no sirve de nada, se pasa toda la vida en busca de un felicidad mundana y pasajera. Viven en un eterno sufrimiento que no tiene un fin. Quizás por eso es mas fácil morir y dejar de sufrir, bueno falta poco, diviértete en el mundo de los humanos hermanito, yo regresare a los abismos para traer al mundo el Pandemoniun, la ultima leyenda entre el Cielo y los Infiernos esta por comenzar como hace mil años.
Continuara...
Notas del autor:
Muchas gracias continuare la historia la cual tendrá unos giros, ahora contestar sus tan lindos Rewins.
Zilia K: Yo también amo la pareja Anna por Yoh (son tan lindos), espero contar con tu apoyo en le siguiente capitulo
Bueno me despido deseándoles una Feliz Navidad (ya que estamos en fiestas navideñas y ahí que hacer relajo ). Así que nos vemos en el siguiente capitulo intitulado: "El sello de los Hermanos" Así que adiosiiiiinnnn...
