Hola!

Hacía mucho tiempo que no escribía un nuevo capítulo de esta historia. He tenido muchos problemas personales, trabajo, clases...etc, y no podía escribir, estaba colapsada pensando más en mis problemas que en mi misma, creo que debería de pensar algo más en mi y en lo que me gusta leer/escribir historias

Espero que me perdonéis por haber tardado tanto _ no me matéis! me gustaría al menos ver muchos rewiews ^/^ gracias


Los dos se miraron hasta que Ichigo rompió el silencio.

- Como me debes una, ¿te gustaría dar un paseo por la playa? - dijo el

- Bueno, vale – sonrió ella – todo con tal de perder de vista a esos dos

Ambos rieron y salieron del centro comercial

- Y, ¿qué te trae por Hawaii? - preguntó el intrigado

- Pues estoy de vacaciones por este mes con mis padres

- Igual que yo, mi padre se quería en venir, no le dijo nada a la familia de lo que había ahorrado y nos ha traído sin más.

- Pero suena divertido – dijo ella con una sonrisa

- Mi padre es algo pesado a veces – resopló - ¿Y tu familia? ¿Cómo es?

- Una familia complicada, yo vine antes que mis padres , ellos son – lo pensó un momento – son empresarios y están siempre muy liados

- Deben de ser muy importantes cuando te persiguen y todo – ríe

- Si, lo son y por eso no pasamos mucho tiempo juntos – susurro ella algo triste

- Bueno, si no quieren estar contigo o no tienen tiempo se pierden a una hija muy atrevida – dijo riendo

- ¡Bakka! Era mi única manera de escapar – muy sonrojada y nerviosa

- Pero en el fondo me ha gustado – dijo el chico sin admitir que ese había sido su primer beso

Ella le miró sonrojada, no pensaba que su primer beso de verdad sería así, esperaba que el no se diera cuenta de ello

- Me caes bien – dijo el sonriendo y rompiendo el silencio – aunque no debo negar que eres muy atrevida

- ¡Bakka! - le empujó riendo disfrutando de la sonrisa de aquel chico

- Me gustaría volver a verte – dijo sonriendo

Eso la tomó por sorpresa. ¿Quien era aquel chico que la hacía sentirse tan bien? Ichigo Kurosaki no era un chico cualquiera. Ella sonrío de corazón cosa que a el lo dejó sin armas. Eso hizo que el se sorprendiera mirando fijamente a la chica que tenía enfrente. Era pequeña, no tenía grandes curvas como la mayoría de sus amigas y podía decir que era algo que le atraía. Sobre todo miraba sus ojos, estaba sonrojada mirándole igual como si se estuvieran besando con la vista. De repente una ola llegó a sus pies

- ¡Mierda! - maldijo el chico – me mojé todos los pantalones

Ella comenzó a reír a carcajadas por la cara que tenía el. En verdad le llamaba la atención ese chico.

- Te vas a enterar – dijo el sonriendo con un leve atisbo de maldad

- ¡No! - dijo riendo y corriendo para que no la cogiese

Pero Ichigo la cogió tropezando en el intento, quedando sobre ella y riendo. Miró sus ojos y se sonrojó profundamente. Ella estaba igual de sonrojada con la cara despejada y el pelo lleno de arena. Pensó por un momento que la iba a besar pero de repente sonó el móvil de ella sacándola de su sueño.

- ¿Si?

- ¿Donde estás? - dijo una voz muy severa desde el otro lado del teléfono

- Papá – sorprendida – estaba en la playa dando un paseo

- Y sin guardaespaldas, vuelve inmediatamente al hotel, no te lo diré varias veces

- Pero ellos me agobian...

- Vuelve – dijo colgando

Su semblante cambió por completo. La chica alegre que hacia un momento había estado riendo y disfrutando de sus vacaciones se esfumaba cada vez que pasaba algo como esto.

- ¿Quieres que te acompañe? - dijo Ichigo sacándola de su ensimismamiento

- Eh – dijo sorprendida – no, tranquilo

- ¿Tanto miedo provoca tu padre?

- No es eso, el es bueno pero...también es muy estricto

- Bueno – se levantó ayudándola a levantarse – al menos espero que hayas disfrutado del paseo y sobre todo lo más importante

- ¿Lo más importante? - dijo confusa

- De darme tu número de teléfono para volverte a ver – dijo quitándole la arena del pelo

Ese chico no fue un caballero solo por el beso, era un caballero simplemente. No pudo evitar sonrojarse. El sacó el teléfono del bolsillo y apuntó su número muy contento. La miraba una y otra vez, cada vez le parecía más linda.

- Bueno – dijo sonrojada – espero verte pronto

- Tenemos todo un mes de verano para hacernos amigos

- Claro – le dedicó una sonrisa sonrojada

- Antes de irse beso su mejilla con cariño haciendo que el se sonrojase. El chico se quedó sin palabras.

- Hasta pronto Kurosaki – sonrío muy alegre mientras echaba a correr

El no pudo evitar sonreír y echarse las manos a la cabeza. ¡Vaya chica! ¡Todo había sido una locura a su lado en el primer día de las vacaciones! Estaba seguro de que estas no serían unas simples vacaciones...