Capitulo 3: Oh, dear dad, can you see me now?

Los cinco se dirigieron al campo de Quidditch, hablando felizmente entre ellos. Harry trato de no estar nervioso por el hecho de que tendría que jugar contra su padre, en una escoba que salió a la venta antes de que él hubiera nacido.

Su mente de capitán empezó a catalogar todas las cosas de inmediato, el clima estaba perfecto, no muy frío, incluso para mediados de octubre, sin mucho viento, solo una noche perfecta para un partido de Quidditch. El campo era como lo recordaba, suave arena sobre la tierra, los brillantes aros y la ultima vista del campo antes de que el sol descendiera y las luces mágicas se encendieran.

Cuando estaban a la mitad del campo Sirius deposito su escoba en las manos de Harry, orgullosamente, y se dio la vuelta para colocarse en un lugar cercano, seguido de Remus y Peter, dejando a Harry y James solos en el campo. James uso su escoba para ayudarse a estirar mientras que Harry se quedo mirando fijamente mudo de sorpresa, con la escoba en sus manos. Se sentía tan pesado y lento, tendido ahí, quería darse la vuelta y empezar a patear la arena para hacer notar lo que pensaba, pero decidió no hacerlo cuando vio como James comenzaba a trotar en su lugar, calentando sus músculos.

"¿Puedo volar un rato para ver cómo se siente?" Pidió el y James se encogió de hombros y asintió, todavía ocupado con su calentamiento.

Harry respiro hondo y subió a la escoba, pateo y la escoba fue directamente hacia arriba. El empezó con vueltas estándares para probar la escoba, y casi grito de frustración por su lentitud. ¡Sentía como si estuviera parado! Después de varias subidas y bajadas llego a la conclusión de que en la Cometa Dos Veinte su falta de velocidad era compensada con la facilidad en vueltas difíciles. Después de unos cinco minutos de su vuelo de prueba formo una estrategia- Tendría que apoyarse más en maniobras astutas que en la velocidad, algo a lo que no estaba acostumbrado pero no le haría daño hacer unos giros cerrados de vez en cuando.

"Vamos, Jay, ¡No tenemos toda la noche!" Harry se volteo para ver a Sirius saltando de arriba a abajo en las gradas, esperando a que el termine su calentamiento y el juego empezara. Harry rodo los ojos; Sirius no era una persona paciente.

"Estoy listo" Grito Harry y James apareció pronto a su lado, sentado en su escoba y listo para luchar por la Snitch. Hizo que Harry quisiera reírse, al ver la aguda mirada en el rostro de su padre, tan similar a la suya cuando estaba a punto de levantar vuelo.

"Muy bien, ¡Estoy liberando a la Snitch!" Grito Sirius y levanto la mano para mostrar el pequeño resplandor dorado.

Tan pronto como los ojos de Harry se posaron en la pelota se olvido de todo lo demás. Esto era algo en lo que el era bueno, lo que amaba hacer y no importaba si era 20 años atrás sobre una escoba antigua y volando contra su padre ¡Estaba listo para el Quidditch!

Tanto Harry como James empezaron su búsqueda por la elusiva y alada pelota mientras que Sirius, Remus y Peter los observaban desde las gradas. Los tres, aparentemente, no todos estaban tan interesados en el juego como para no seguir charlando y bromeando. La primera cosa que Harry aprendió mientras jugaba contra su padre era que cada uno de sus talentos en el Quidditch los había heredado de el, pero al parecer no había heredado todo… James era simplemente fenomenal. Incluso en una vieja y desvencijada escoba su padre era un increíble volador y Harry la tenia difícil tratando de seguir su ritmo.

James, obviamente, conocía bien a su escoba y sabia como sacar el máximo provecho de ella, para gran consternación de Harry, pronto se dio cuenta de que necesitaría un milagro para poder atrapar la Snitch antes que James lo hiciera. -Supongo que eso debe ser lo que siente Malfoy cada vez que juega contra mí…- Pensó Harry en una especie de aturdimiento.

Cómo Harry no tenía el corazón para tirar a su padre de la escoba, por no mencionar su integridad interior por el juego limpio que no lo dejaba hacer trampa tan descaradamente, pronto se encontró casi verticalmente en su escoba intentando en vano alcanzar a su padre, quien estaba a unos metros de el, pero igualmente estaba demasiado lejos.

James lanzo una mirada por detrás de su hombro hacia el chico nuevo que quería desafiar al legendario James Potter en un partido de Buscadores… La vista de Harry alcanzándolo y casi pisándole los talones provoco una sonrisa en los labios de James, ese chico no era alguien para tomar a la ligera, ¡Podía volar! -Pero no tan bien como yo- pensó James satisfactoriamente mientras sus dedos se cerraban en la pequeña y alada pelota, triunfalmente. Ahora dejo que una sonrisa brillara con todas sus fuerzas mientras que Harry detuvo su escoba y se cernía en el aire mirándolo decepcionado y peinando su cabello sudoroso hacia atrás.

"Hey, buen juego Jaime. Tú si sabes cómo montar una escoba. ¿Alguna vez pensaste en cambiar de posiciones y convertirte en Cazador?" Harry parpadeo confuso, ¿Cazador? Seguro eso es un insulto, ¿no? Pero mientras su cerebro reflexionaba sobre la sorprendente propuesta de su padre, su corazón se lleno de alegría y orgullo por qué su propio padre pensaba que era un buen jugador.

Crecer con los Dursley le dejo a Harry una desesperada necesidad de afirmación, para saber que lo que estaba haciendo estaba bien, que era bueno en por lo menos una cosa. Pero recibir una alabanza de una de las dos personas que quería hacer orgulloso lo hacía casi llorar.

Los dos Buscadores se dirigieron de nuevo a tierra poco a poco, ambos sintiendo la adrenalina en sus venas, mientras que sus músculos protestaban por el esfuerzo físico. En la cancha se les unieron Sirius, Remus y Peter, que estaban todos charlando alegremente y parecían bastante emocionados.

"¡Ese fue un vuelo impresionante!" Dijo Sirius y apoyo su mano fuertemente en la espalda de Harry, haciendo que el ultimo se estremeciera de dolor, casi cayendo de cara al suelo.

"¡Apuesto a que Prongs nunca pensó que iba a sudar! Bien hecho, Jay" Harry sonrío ampliamente, la noche era cada vez mejor. Aunque no era extraño obtener elogios del viejo Sirius, esto era aun mejor, ya que el joven Sirius no sabía de su horrible infancia y por lo tanto no se sentiría obligado a hacerle sentir mejor o agrandar su ego a cada paso.

"Bueno parece que has pasado tu reto" Dijo Remus con una voz tranquila y una sonrisa cálida que causo que Harry se ruborizara hasta las raíces del pelo.

"Yo…No atrape la Snitch…" Murmuro, sintiéndose bastante tonto.

"Si, pero hiciste que James lamentara el día en que accedió a este reto, así que eso es tan bueno como ganar según nuestras reglas" Remus se burlo de James y todos se rieron de la mueca que hizo.

"Así que, ahora que eres uno de nosotros, ¿Qué tenemos que hacer…?" Reflexiono Sirius en voz alta, con su dedo en su barbilla y con su ojos brillando peligrosamente.

"Bueno, primero tenemos que encontrarle un apodo" Dijo Peter y Harry trato de contener un gruñido, el cual era una reacción natural cada vez que Peter hablaba.

"Eso haremos…"James estuvo de acuerdo y miro pensativo a Harry "Primero tenemos que descubrir su forma de animago"

"Maldición, James, ¿Vas a revelar todos nuestros secretos?" Grito Sirius un poco molesto.

"¿Qué? Acabamos de decidir que es un Merodeador, así que está obligado a conocer todos nuestro secretos tarde o temprano" Le contesto, James. Harry quería decirles que el ya conocía todos los secretos de los Merodeadores o por lo menos los que eran dignos de conocer, pero no pudo. Instantáneamente miro a Remus y vio al Hombre Lobo evitar su mirada y mordiéndose el labio, hablar de su forma animaga debió haber herido a Remus, que nunca dejaba que nadie supiera su secreto, sintió la necesidad de ofrecerle un abrazo, así que metió sus manos en los bolsillos para evitar hacerlo, algo que se dio cuenta que hacía últimamente más seguido.

"¿Cómo puedo saber cual es mi forma de animago?"Pregunto en voz alta, tratando de terminar con la argumentación entre James y Sirius.

"Tu forma de animago es algo especial y único para ti, pero no puedes elegirla. Se fijara en uno de los rasgos de tu carácter, generalmente el más fuerte" Comenzó a explicar Remus con su voz tranquila, a su lado Sirius volteo los ojos y formo con la boca la palabra 'Profesor' lo que le valió un codazo en las costillas mientras que Remus no interrumpió su discurso

"El hechizo para descubrir la forma de animago es bastante sencillo, pero lograr efectivamente una transformación es algo que puede tomar años aprender y dominar, es un proceso muy volátil y es por eso que al ministerio le gusta tener conocimiento de todos los animagos"

"¡Pero lo que el ministerio no sabe no le duele!" Sonrío Sirius y Harry le devolvió la sonrisa.

"De todos modos" Dijo Remus con firmeza, ignorando a Sirius "Si quieres descubrir tu forma animaga todo lo que tienes que hacer es vaciar tu mente, apuntar tu varita hacia ti mismo y decir 'Revela Animago'" Le dio las instrucciones, Harry asintió con la cabeza y trago saliva. Los Merodeadores estaban formando un circulo, ansiosos de ver el hechizo, y Harry sintió su nerviosismo aumentar.

Si el pudiera elegir hubiera preferido hacer el hechizo en privado, probando primero antes de presentar los resultados al resto, solo para que el pudiera acostumbrarse a la idea de tener una forma animaga, y ver que seria, pero como no tenía otra opción, apunto su varita a su mejilla y cerró los ojos.

"Revela Animago" Dijo con voz clara y espero a que pasara algo, pero con el tiempo abrió un ojo, antes de abrir ambos con asombro. Ante el, en el aire flotaba una imagen animal, misteriosamente blanca y luminosa, que parecía un holograma.

"¿Qué es?" Pregunto Peter, y los otros cuatro miraron fijamente la figura que flotaba en medio de su círculo.

"Creo que es un perro, ¡Hey Pads, creo que tienes un nuevo amigo!" Dijo con una sonrisa, James, dándole una palmada en la espalda a Sirius mientras que este hacia una mueca, pero antes de que el pudiera hacer un comentario Remus dijo en voz baja.

"No es un perro" El levanto la mirada para mirar a Harry, con su rostro iluminado por el encantamiento y la proyección de sombras, que hizo que sus ojos parecieran que ardían cómo brasas al rojo vivo, "Es un lobo" Harry se encontró a si mismo procesando las palabras de Remus. Un lobo… ¿Podría realmente serlo?

"¿Qué representa un lobo?" Pregunto Peter curiosamente.

"Eso significa que Jaime está buscando pertenecer a alguna parte, necesita una manada" Respondió Remus y Harry sintió un escalofrío recorrer su columna vertebral por las palabras, las cuales tenían mucho sentido y sin embargo era un pensamiento aterrador. El necesitaba una familia, pero la había encontrado cuando los Weasley que lo volvieron parte de su familia… Una manada, el necesitaba una manada, alguien a quien pertenecer de una manera más convincente y profunda.

"Eso es genial, nosotros podemos ser su manada" Sirius grito y paso su brazo alrededor del hombro de Harry, rompiendo la concentración de este y produciendo que la imagen del lobo -desapareciera. "Tenemos que ponerle un apodo, estoy pensando en… ¡Wolfie! (Lobito)" Los otros cuatro rodaron sus ojos y resoplaron.

"De ninguna manera, ¡Eso es una tontería! El debería apodarse, algo así como… ¡Howler! (Aullador)"

"Grey" acoto Peter "ustedes saben, por el color de su pelo…"

Por el próximo par de minutos cada miembro de los Merodeadores lanzo nombres al aire, la mayoría de ellos haciendo que Harry se encogiera con horror y asco. Harry noto que Remus no había dicho una sola palabra, no estaba participando en el Festival-de-Malos-Nombres, y sabía que Remus tendría con el nombre perfecto así que el espero impacientemente para oír el veredicto.

"Seff" Los tres adolescentes que estaban riñendo se giraron para mirar a Remus, que seguía mirando el lugar donde la imagen del lobo había estado.

"Seff, ¿Qué clase de nombre es ese?" Dijo Sirius, arrugando su nariz y cruzando los brazos sobre su pecho.

"Es lobo en hebreo" Explico Remus.

"¿Enserio? ¿Estás seguro?" Lo presiono Sirius.

"¿Crees que lo estoy inventando?"

"Tal vez" Respondió Sirius, molestándolo, pero Remus no parecía impresionado en lo más mínimo.

"Hay que ver entonces"

"Oh, vamos, Moony, tu sabes que Sirius no podría encontrar el camino a la biblioteca ni aunque usara el Mapa del Merodeador y un hechizo que la marcara" James soltó un bufido mientras se reía, que rompió la tensión, cuatro de ellos se estaban riendo mientras que Sirius hacia todo lo posible para parecer lastimado.

"Me gusta Seff" Dijo Harry con una pequeña sonrisa, "Es único" Si, y fue idea de Remus, agrego su mente amablemente, pero Harry lo ignoro.

"Bueno, ya está decidido" Exclamo Peter "Bienvenido, Seff, a los Merodeadores" El le tendió la mano a Harry, quien tuvo que esforzarse antes de poder aceptarlo. Después de una ronda de apretones de mano los cinco se dirigieron al castillo y Harry se encontró caminando junto a Remus, en la parte de atrás, mientras que delante de ellos James, Sirius y Peter estaban reviviendo las mejores partes del partido que acababan de jugar y presenciar.

Harry no tenía ningún deseo de unirse a la conversación y fue muy feliz de caminar en un cómodo silencio junto al niño que tan desesperadamente deseaba. El sabia que era absolutamente patético y que si Remus tuviera sentido de razón habría corrido a millas de distancia de lo que seguro terminaría en una espectacular metedura de pata, por parte de Harry.

"Un lobo es una forma animaga muy poderosa" Harry fue sacado de sus pensamientos por la voz de Remus.

"¿Qué?"

"Dije que un lobo es una forma animaga muy poderosa, no muchas personas pueden llevar a cabo un lobo" Harry sintió que sus mejillas se ponían rojas, ¿Fue una alago o una condena?

"Pero es algo bueno, ¿Verdad?" El pregunto con ansiedad y Remus sonrío, con sus dientes blancos brillando en la oscuridad de los terrenos.

"Si, es algo bueno. Uno debe tener un núcleo mágico muy fuerte para producir un lobo" De pronto el se volvió bruscamente hacia Harry y lo miro severamente, Harry palideció y trato de sonreír no muy seguro de lo que buscaba Remus.

Remus levanto la mano y la coloco en la mandíbula de Harry, girándolo de un lado a otro exponiendo su cuello. Ahora Harry sabía que Remus estaba buscando marcas de mordeduras, pero no se atrevía a decirlo en voz alta, y menos cuando lo único que quería hacer era maravillarse por la suavidad de los dedos de Remus sobre su piel

"Tu no fuiste mordido, ¿Verdad?" Harry parpadeo un par de veces sorprendido por la pregunta.

"¿Mordido?" Le pregunto confuso y Remus quito su mano y le dio a Harry una pequeña sonrisa.

"No importa. Será mejor que nos demos prisa y alcancemos a los otros" dijo y se dio la vuelta, alargando sus pasos y negándose a mirar a los ojos a Harry. Harry no estaba seguro de cómo sentirse, quería decirle a Remus que sabía que era un hombre lobo y que no le importaba en lo más mínimo, pero por otra parte sabía que si lo hacia Remus no querría hablarle otra vez.

Remus necesitaba su tiempo y Harry estaba seguro de que Remus iría a el solo cuando y el estuviera listo y cómodo, y Harry se prometió a si mismo que le daría su tiempo.

N/A: Realmente lobo en hebreo es Ze'ev pero Seff suena mucho mejor.