Capítulo 3.
La boda y la tragedia, Parte 1.
-¿Qué Dices sobre la idea?-Pidió la opinión de su consejero y mentor.
-Bueno pienso que si quieres la paz entre los reinos, es buena idea-Comento en modo pensativo-Pero solo quiero decirte que al pueblo no creo que le agrade mucho que la futura esposa de su rey sea la reina del reino enemigo.
-Lo sé, pero esto es necesario para acabar con esta guerra y que muchos no mueran-Dijo dando un suspiro pensando en sus tíos que fallecieron en esa guerra sin fin y el mismo tuvo que cuidar y criar a su primo.
Después de eso ambos estuvieron de acuerdo en la propuesta de matrimonio, pero antes debían de enviar una carta al reino vecino dirigida a ChunYin para que ella misma aceptara y de ahí enviarla al palacio de la sacerdotisa Anya Braginskaya, para que ella presidiera la ceremonia y la aprobara.
Entonces así lo hicieron, Vladimir escribió la carta y la envió con uno de los mensajeros del palacio, el cual era Feliciano, el cual en compañía de su amiga Monika emprendió el camino directo al Reino del ave Azul.
En otro lugar.
Jade y Emilio estaban en el bosque como la última vez que estuvieron juntos, se veían a escondidas ya que temían que su amistad fuera mal vista por sus familiares, ya que los familiares de ambos eran los reyes de sus respectivos países.
-Entonces ¿Qué hacemos?-Pregunto Jade mientras pensaba en qué hacer.
-¿Quieres entrenar un poco?-Pregunto igual en pose de pensador.
Jade lo miro curiosa, pero luego sonrió y asintió estando de acuerdo.
-Muy bien, vamos-Dijo parándose del suelo.
Ambos se pusieron a practicar, pudieron unos blancos improvisados hechos por Emilio y se pusieron a practicar.
-Bien aquí voy-Emilio se preparó y sin más que hacer lanzo su ataque.
-¡Cuidado Emilio!-Grito Jade al nota algo que no debía de pasar.
El árbol de atrás se estaba quemando ya que sin querer Emilio había hecho mal el cálculo para lanzar su ataque, y este término en un árbol cercano, se las vieron duras para apagar el incendio pero cuando lo lograron se soltaron riendo divertidos por el problema que tuvieron.
-Nunca en mi vida me había divertido mucho-Dijo entre risas el joven divertido.
-Ni yo-Se calmó un poco y siguieron con el improvisado entrenamiento.
En el castillo del Ave Azul.
La carta de compromiso ya había llegado y fue dada a la Reina por Fatima, ChunYin la leyó y una vez que termino miro a Fatima.
-¿Tu que dices Aru?-Miro a su fiel amiga.
-Puede ser una trampa, pero se nota que quiere hacer las paces-Dijo mirando la carta ella misma, no notaba mentiras en las palabras escritas.
Aparte de la nota en la parte baja estaba la firma del Rey Antonio y el cello real en forma de Fénix que se usaba cuando era un asunto de índole importante.
-Creo que debo aceptar Fatima Aru-Dijo en tono serio-Si lo voy a hacer.
Fatima se le quedo viendo un segundo como no estando muy segura, pero confiaba en el criterio de su cuñada, ya que por algo ella era la reina.
-De acuerdo, tienes mi apoyo-Dijo después de un rato-Pero creo que al pueblo no les va a caer muy bien que el hombre que deberías odiar sea el nuevo rey.
-Cree que al reino del Fénix tampoco les va a caer muy bien que su nueva reina sea la del país enemigo Aru-Dijo dando un leve suspiro.
Tomo la carta y dio su respuesta a la propuesta de matrimonio del español, para después poner el cello real, sabia el destino que tomaría la carta por lo que mando a su mensajero, Arthur que la llevara al palacio de la sacerdotisa Anya Braginskaya, el cual se encontraba en medio de ambos reinos ya que era un lugar neutral por ser representadas por el ave de la paz, la Paloma.
Arthur como fiel mensajero llego al lugar que era habitado por hermosas damas que no estaban con ningún de los reinos en conflicto, entrego la carta a una de las aprendices y se retiró del lugar, Erika alias "Lily" por sus amigas, le entrego la carta a Anya, una mujer muy hermosa como sabia. Anya miro la carta y sonrió con algo de felicidad ya que por primera vez en esos años ambos reyes de ambas naciones en guerra daban el paso de terminar con aquel conflicto.
-Me alegro por ellos-Dijo en voz baja sin quitar su sonrisa.
Tomo el cello de su orden y lo marco en un tercer lugar que era destinado a ella, dando así su aprobación para la unión entre ambos monarcas y dando a entender que ella misma los casaría. Después de eso llamo a su fiel amiga su mensajera, Felka Lukasiewackz y le encomendó entregar la carta al Reino del Fénix, tarea que cumplió al piel de la letra.
En el bosque.
Una vez que terminaron de "entrenar" ya que se la pasaron bromeando o quejándose de que no les salía bien sus ataques, ambos se dejaron caer al suelo importándoles poco si se ensuciaban y se quedaron ahí mirando al cielo.
-Emilio, ¿Te digo algo?
-¿Qué cosa?-Pregunto curioso el muchacho.
-Eres el mejor amigo que he podido tener-Dijo sonriendo un poco mirándolo.
Emilio solo atinó a sonrojarse un poco, pero trato de mantenerse serio y sereno.
-Tú también eres una buena amiga-Dijo un poco tímido.
Soltó una leve risa, a Jade se le hacía un poco gracioso el ver avergonzado, aparte de que se le hacía un poco lindo, se sorprendió de que pensara que Emilio se le hiciera lindo cuando se avergonzaba, se sonrojo un poco pero trato de parecer natural.
-Bueno cambiando el tema-Jade trato de calmarse un poco-¿Cómo es tu primo? Me han dicho que es un guerrero despiadado que no se tienta el corazón con nadie.
-Eso no es verdad, la verdad es alguien con quien puedes hablar, siempre está dispuesto a ayudar que quien lo necesita, incluso está tratando de encontrar una manera de acabar con la guerra-Dijo Emilio contento y orgulloso de su primo.
-Mi madre igual está pensando en una manera de acabar con la guerra-Dijo Jade con una leve sonrisa-Espero que lo logren para que podamos ser amigos como se debe, y no salir a escondidas del castillo para vernos.
Ambos soltaron un suspiro y se miraron un momento como buscando un tema de conversación que ambos pudieran seguir, pero no pudieron encontrar nada de qué hablar y solo se quedaron en silencio, luego miraron al cielo y Jade fue la que rompió el silencio que se formó entre ambos.
-Como quisiera tener alas y volar lejos de este conflicto sin sentido-Dijo dando un suspiro.
Emilio solo la miro y soltó un suspiro también.
-Es lo mismo que yo quiero, mis padres murieron por esta guerra y los de Antonio igual-Dijo de forma tranquila el chico.
Jade solo se le quedo viendo un momento y luego sonrió un poco al chico. Esta vez se forma un silencio de lo más cómodo para ambos.
En el Reino del Fénix.
Vladimir llego con la carta en su mano y se la entregó a Antonio el cual sonrió complacido de que ChunYin fuera a aceptar su propuesta de matrimonio.
-Acepto-Dijo sonriendo feliz.
-En ese caso mi señor, creo que debemos prepararnos para la ceremonia, y más usted-Dijo el consejero sonriendo también aunque en el fondo tenía un mal presentimiento.
Antonio fue junto a su amigo a prepararse para el viaje al palacio de la sacerdotisa Anya, se puso sus mejores ropas mientras pensaba en la futura unión, y en la reina misma, a pesar de ser unos años mayor que él no podía dejar de pensar que ChunYin era hermosa a pesar de ser un poco mayor.
-Señor, ya debemos partir-Dijo Vlad que era el que lo acompañaría a esa importa reunión con la Reina ChunYin y con la Sacerdotisa Anya.
-Vamos entonces-Dijo sonriendo, estaba más que ansioso-Quiero que cuando llegue Emilio le hagan saber todo.
-Si majestad-Dijo Monika en voz fuerte y firme.
Ambos hombres se retiraron ante la atenta mirada de su general que no dejaba de sentir que algo malo iba a pasar.
