Tres meses después.
"Vamos" murmuro por lo bajo y sin poder dejar de mirar constantemente hacia mi reloj. Se supone que estoy en mi hora de almuerzo, pero si me demoro mucho tiempo sin duda Christian lo averiguará.
Estoy sentada en la sala de espera de la Doctora Green. Hice la cita ayer debido a un ataque de desesperada curiosidad.
Al pedirla en tan poco tiempo creí que no la vería hasta la semana siguiente. Pero al parecer sacar a relucir el apellido Grey hace las cosas por ti- algo que he aprendido en los últimos dos años.
No le conté a Christian porque no quería alarmarlo. Él tiene una gran cantidad de negocios que está tratando en el trabajo y no necesita algo extra de que preocuparse- como una falsa alarma.
Pero tal vez no sea una falsa alarma. Al menos es lo que me dice una pequeña vocecita en el fondo de mi cabeza. Traro de reprimirla ferozmente, para no hacerme falsas ilusiones y después estas se rompan frente a mí- exactamente la razón por la que no se lo dije a Christian.
Suspiro, dirigiendo mi mirada hacia el reloj. De nuevo.
Dejamos de tratar lo de no tener bebes tres meses atrás- en otras palabras he dejado de cuidarme ante un posible embarazo por un tiempo. Y como acordamos, Christian y yo hemos seguido nuestra vida con normalidad, sin hacer nada fuera de lo común. Sin embargo, el pensamiento esta siempre allí aunque no lo digamos en voz alta- más o menos cono ver a un elefante pintado de fucsia en cada habitación.
Ayer, sin embargo, fue imposible de ignorar- o al menos para mí. Estaba hurgando en el cuarto de baño en busca de cierta botella de perfume cuando me encontré con un implacable recordatorio en su lugar.
Una caja de Tampax* color azul.
Al verla me precipite hacia el calendario y comencé a contar. Incluso conté dos veces para asegurarme, y como no, tenía una semana de retraso. No me había dado cuenta, las cosas habían estado intensas últimamente.
Incluso Christian - el maniático-del-control Christian – que nunca había pasado por alto nada ni siquiera lo notó.
Otra prueba más de lo estresado y absorto ha estado últimamente como para olvidarse de este asunto.
Por supuesto, mi cerebro empezó a funcionar, tratando de recordar los antojos de comida extra que pude haber tenido; cualquier mal humor; el impulso sexual extra (el cual, por cierto, estando alrededor de Christian no se diferencia de cualquier día común y corriente)
Todo esto estuvo llevándome a la locura durante los últimos veinte minutos. Después de todo, esto solo podría ser mi mente jugándome malas pasadas, tomando cosas normales y dramatizándolas al punto de que estoy realmente creyéndomelo.
Pude simplemente haber ido ayer hasta la farmacia y haber comprado una de esas pruebas caseras, pero me retracte después de un gran debate interno. Esa clase de cosas no son confiables del todo y pueden equivocarse. Quiero estar completamente segura. Quiero ser capaz de ver a mi bebé, si es que hay uno después de todo…
Mi corazón late con fuerza junto con mis pensamientos frenéticos cuando la enfermera dice mi nombre.
Oh, gracias a Dios.
Ella me conduce hacia la sala de exámenes y se inicia la revisión de rutina.
-¿Nerviosa?- me pregunta, mientras cuenta mis pulsaciones por minuto- las cuales terminan siendo alrededor de 90.
-Un poco- respondo, pero en mi mente le grito "¡¿Tú crees?!"
Ella me deja sola y una vez más me toca quedarme esperando. Afortunadamente, la Doctora Green decide no irse por las ramas y se apresura a venir a mi encuentro.
-Hola, señora Grey- saluda mientras mira unos papeles que sostiene en su mano- A pasado un buen tiempo sin verla por aquí, ¿Cómo se encuentra?-
-Estoy bien- digo con la voz un poco entrecortada.
Se sienta en el taburete mientras lee los papeles que sostiene en las manos. Mi registro, supongo. Cuando de repente levanta la vista sorprendida- ¿Esta aquí para una prueba de embarazo?
Asiento con la cabeza, mordiéndome el labio.
-Bueno, esto explica por qué cancelo sus inyecciones. ¿Este fue planeado?-
Asiento de nuevo, en silencio.
-Bueno, está bien- dice ella- Esto debería ser rápido entonces.
Ella se levanta, saca un recipiente de plástico y me lo da a mí.
- La mejor de las suertes.
Ya siento como me haré encima debido a los nervios, por lo que no es muy complicado producir mi muestra.
De vuelta a la habitación, la Doctora Green saca un palo blanco. El mismo que utilizo cuando me dijo que estaba embarazada por primera vez, y lo arremolina dentro del recipiente.
Contengo mi aliento. Y veo como la luz se torna de un color azul. La misma de la última vez.
Oh. Dios. Mío.
Escucho vagamente cuando la Doctora Green dice- Es positivo, señora Grey. Felicitaciones.
Me quedo perdida en mi propio cerebro mientras la Doctora Green continua con el chequeo. Solo vuelvo bruscamente a la realidad cuando veo a mi bebé en la pantalla del ultrasonido.
No es más grande que la vez que vi a Teddy por primera vez. Tan solo un pequeño Blip…
-Yo diría que esta alrededor de las seis semanas de gestación- es la última cosa que registro proveniente de la Doctora Green. Estoy feliz. Realmente lo estoy, mientras lágrimas que lo prueban corren por mi rostro.
Incluso una vez que estoy saliendo de la oficina de la doctora, siento que estoy en un sueño. Pero a diferencia de la última vez, cuando llego a la acera, y salgo hacia ella sintiendo la alegría cálida y el despliegue de felicidad que me falto la primera vez que recibí esta noticia.
De repente, siento como que no llego hasta mi Saab lo suficientemente rápido. Sin importar los resultados, se suponía que esperaría hasta que llegáramos a casa del trabajo antes de decirle algo a Christian. Pero no puedo.
Si no le digo a mi marido, voy a terminar gritándolo a todo pulmón desde la esquina solo para evitar una combustión.
Compruebo el reloj del salpicadero después de haber encendido el motor. Él dijo que tenía una reunión haces unos momentos atrás, pero para el momento que llegue por lo menos debe haber casi terminado. Y no es como que importara, interrumpiré allí si es necesario. Considero que nuestro segundo hijo es mucho más importante que mercadeo y adquisiciones.
Mientras conduzco, utilizo el manos libres para informarle a Roach, el cual es mi nuevo VP, que se haga cargo porque me tomare el día libre. Al colgar, no puedo evitar la satisfacción que siento al poder hacer cosas como esas sin tener que preocuparme- por eso de ser la jefa de la compañía y tal.
Suspiro. Supongo que Christian estuvo en lo correcto después de todo. Hacerme cargo de Grey Publishing ha sido toda una alegría; verlo crecer y florecer debido a mis acciones ha sido alucinante. Ahora puedo ver el atractivo que le veía Christian a los negocios.
Muy pronto, estoy ingresando al estacionamiento de Grey House's. Pero como ya he apagado el motor, me detengo a poner un mano sobre mi vientre- Hora de darle la noticia a papi, pequeño Blip.
Con eso me levanto, coloco el seguro y entro rápidamente al imponente edificio. El elevador parece estar tardando más de lo usual, pero pronto me encuentro en el pasillo de la sala de espera de Christian donde Andrea me descubre y se sorprende visiblemente.
-Señora Grey, que gusto en verla. ¿Cómo se encuentra?
-Fantásticamente- respondo un poco más entusiasta que lo sugerido en una conversación cortes. Pera la verdad me importa lo más mínimo.
-¿Esta aquí para ver a Christian?
-Sí, ¿Está todavía en la reunión?
-Sí, señora. Pero debería estar libre en unos cinco minutos o así. O puedo ir a interrumpirlo por usted si se trata de algo importante.
Sé que por "importante" ella se refiere a "emergencia… de vida o muerte" así que me trago mi entusiasmo y digo- Oh, no. Todo está bien. Lo esperaré en su oficina.
Andrea asiente y me dirijo a su oficina, encerrándome en la seguridad del interior.
Dándome la vuelta, noto que todo está igual que antes, y no es que me pase por aquí muy a menudo. Me deshago de mi chaqueta con un encogimiento de hombros, ya no se siente el frio ambiente decembrino del exterior, y la dejo colgar en el respaldo de uno de los asientos de cuero negro.
Dejos pasar un minuto, antes de decidir que es mejor tomar asiento. Así que trato de permanecer lo suficientemente tranquila para relajarme en el mullido sofá de cuero de dos plazas. Pero no puedo. Me encuentro a mí misma levantándome y deambulando nerviosamente por la habitación hasta que rodeo el escritorio de Christian.
Estudio todas las fotos familiares que adornan su lugar de trabajo para distraerme. Dejándome caer sobre la silla de cuero del escritorio de Christian, de repente encuentro una nueva.
Curiosa, la levanto, acercándola a mi cara. En ella estamos Teddy y yo, acurrucados en el sofá durmiendo. Si mis cálculos son correctos, no fue mucho tiempo atrás. Había puesto una de las películas Disney que tanto le gustaban y me tire en el sofá para verla con él. En su lugar terminamos ambos dormidos, Teddy tumbado boca abajo sobre mi estómago, con su cabeza escondida en el hueco de mi cuello y sus bracitos alrededor de él.
Christian debió haber capturado el momento Kodak.
Y ahora estamos teniendo otro más…
Justo entonces la puerta se abre, arrebatando mi atención. Y veo como Christian entra en la habitación, pasándome por alto por un segundo.
En ese segundo lo estudio con la mirada. Parece como si hubiera estado toda la semana desgastándose. No ha estado durmiendo adecuadamente y eso parece estar cobrándole factura. Su cabello esta mas desordenado de lo usual y ojeras empieza a formarse bajo sus ojos.
Una puñalada de simpatía me embarga cunado mueve su cabeza bruscamente hacia arriba, al verme.
-¿Ana?- dice, sonando alarmado, mientras cierra la puerta.
-Hola- respondo, tratando de contenerme.
-¿Qué haces aquí? ¿Sucede algo malo?- pregunta caminando hacia adelante, mientras yo pongo la foto de nuevo en su lugar y me levanto, rodeando la mesa.
-No, no- digo- No es nada malo.
-¿Entonces qué haces aquí?- pregunta mirando a su reloj- Deberías estar en el trabajo.
Arqueo mi ceja.
¿Realmente me está riñendo sobre la necesidad de estar en el trabajo? Usualmente siempre está tratando de convencerme… para que llame diciendo que estoy enferma… o simplemente para quedarme retozando en la cama con él. Esta es la primera vez que…
-Lo sé- digo, acercándome- Pero de verdad necesitaba verte.
Aparentemente, el no comprende el significado de "necesidad", ni lo toma por algo más importante porque empieza a hablar- Bueno, no me lo tomes a mal. Me alegro de verte, pero estoy muy atareado hoy, nena. Me hubiera gustado que hubieras llamado. Acabo de salir de una reunión; justo en unos minutos tengo que entrar a otra- pasa sus manos a través de su cabello cansinamente antes de seguir despotricando- Y ahora tengo que llamar a Barney sobre algunas cosas nuevas que acaban de llegar. Después, necesito hacer una video-conferencia…
Finalmente, no puedo aguantar más sobre su horario o mi espera. Antes de saber qué diablos estoy haciendo, lo interrumpo.
-Christian, estoy embarazada.- dejo escapar, golpeando inmediatamente mi mano contra mi boca, sin poderme creer lo que he dicho.
Funciona bien- Christian deja de hablar inmediatamente, mirándome fijamente durante un largo momento, su rostro queda en blanco.
-¿Qué?- pregunta como si no hubiera escuchado bien lo que dije y quisiera que lo repita solo para asegurase.
Tomo una respiración profunda, y mi mano cae instintivamente sobre mi vientre aun plano- Estoy embarazada.
Christian abre su boca, y la cierra de nuevo. Sin embargo, finalmente se acerca hacia mí y su rostro cambia de expresión.- ¿Estas embarazada?- me susurra.
Me muerdo el labio fuertemente y solamente asiento con la cabeza nerviosamente, esperando.
La cara de Christian se torna en una gran sonrisa, y deja salir un sonido que se asemeja entre mitad risa, mitad grito, mientras desliza su mano por el pelo de nuevo.
-¿Estas segura?- dice, el entusiasmo brota por sus poros.
-Sí, justo acabo de ver a la doctora Green- mientras digo eso, saco la foto del ultrasonido del bolsillo trasero de mi pantalón y se la entrego.
Él lo toma, casi sin palabras- Tan solo un pequeño Blip- susurra mientras recorre la imagen con el dedo.
Cuando me mira sus ojos están surcados por las lágrimas, provocando las mías propias mientras corría hacia mí, tomándome en brazos.
Una vez más, deja salir el sonido de su risa/llanto mientras me levanta y aprieta más sus brazos a mí alrededor.
Me permito dejar salir una risa un tanto histérica mientras las lágrimas corren por mi rostro. Abrazo a Christian lo más que puedo con mis brazos en sus hombros.
Incluso cuando me pone sobre mis propios pies, no nos soltamos. Nos quedamos abrazados sintiendo como nuestro jubilo se instala en la habitación, es tan intensa que se hace casi palpable.
Cuando me aleja un poco, Christian mantiene sus brazos alrededor de mi cuerpo y junta su frente con la mía- ¿Por qué no me dijiste que ibas al médico? Pude haber ido contigo.
-Sé que tenías muchas cosas que hacer. No quise interrumpirlos a todos para que esto terminara siendo una falsa alarma.
-¿Cuánto tiempo llevas sospechando?
-Tan solo desde ayer- le aseguro. Si hubiera sido más tiempo no se lo habría ocultad. 24 horas no se veía tan mal- Me di cuenta de que mi periodo estaba tarde.
Él suelta nuevamente solo otra risa, mientras una lagrima se desliza por el rabillo de su ojo. Levanto mi mano temblorosa y la limpio con amor.
Sin decir otra palabra, Christian se arrodilla abruptamente, sin detenerse usa sus manos para levantar el borde de mi blusa sobre mi estómago. Inclinándose hacia delante, él besa la piel desnuda con el gesto más dulce. Pongo una mano en la parte superior de su cabeza mientras el susurra- Te amo desde este mismo instante, pequeño Blip.
Él desliza la palma de su mano sobre mi estómago, justo donde la cicatriz de mi primer nacimiento esta – justo donde nuestro segundo hijo está creciendo felizmente. Mas lagrimas salen cuando Christian se pone de pie justo después de haberle dado un beso de despedida.
-Vamos a tener otro bebé- dice para sí mismo, reflexionando.
-Síp. Lo tendremos- respondo de todos modos.
-Bueno, es ese caso, vamos a casa señora Grey. Y así puedo tenerla mara mí durante un rato para poder celebrar.
Sonrío tanto que creo que mi cara se va a partir en dos- Okey.
Con eso, salimos de la oficina, mientras me acurruco contra su costado. En el pasillo plasma una expresión conmocionada en la cara de Andrea cuando le dice que cancele todos sus compromisos de hoy. La pobre parece a punto de desmayarse.
Cuando la puertas del elevador se cierran, Christian se da la vuelta así que puedo rodear con ambos brazos su cintura y colocar mi cabeza contra su corazón. Me rodea con sus brazos sosteniéndome lo más cerca posible.
Besa mi cabello y susurra- Te amo, Mami.- el título que normalmente solo utiliza cuando esta alrededor de Teddy o cuando solo estamos bromeando.
Pero ahora- en el elevador- Teddy no está cerca, y seguramente no estamos bromeando. Pero Blip numero dos está aquí, y aunque aún es muy pequeño para oír lo que decimos, yo sé a lo que me refiero cuando digo- También te amo, papi.
Y ya está.
El final.
¿O no?
Bueno. Está claro que esta es una suposición de en qué circunstancias fue concebida Phoebe. Y como esta puede haber muchas más. Resulta que la autora escribió una versión alternativa en la que Blip number Two no fue planeado. Y estaba pensando publicarla en español. Por supuesto que tengo el permiso de fiftyshadesfreak y eso quiero dejarlo claro.
¿Qué les parece la idea?
Llegamos al final de esta versión. Quiero agradecerles a todas las chicas que pusieron la historia en alertas y en favoritos.
Y a las que dejaron Review:
Alexandra Bellamy Pattinson; ChrisBooth26637; Johanna Yanina Garcia: milibarrios (Guest); Maary Cullen; Joanna (Guest); Caskett Namikaze; BonezitaEmily; Alba(Guest); Ale( Guest); evecullen94; Noelie (Guest).
Y a todas las lectoras silenciosas. Me gustaría que dieran pruebas de su existencias… ¡Sé que estas allí! Jjajajja
Bueno, con esto me despido de esta parte de la historia.
Las quiero mucho.
Alexandra.
P.D: A las que se lo preguntan soy una chica. Y una muy guapa, por cierto.
