y sigamos subiendo el fic! XD jajaja y como siempre digo… pliiss R&R's! *3*

Capitulo 3: un giro inesperado

Todo se viene abajo como piezas de dominós una tras otra, causando que todas tus ilusiones se desvanecieran en el aire, todo absolutamente todo se perderá con las palabras que este misterioso joven diga…

Tu amado te llama a la sala de estar, tú sin entender las razones bajas tranquila… pero cuando ves a ese misterioso joven lo reconoces al mismo instante en el que piensas "¿Qué hace aquí?"; en estado de sorprendida no puedes emitir palabra solo diriges tu mirada a tu joven que de manera sarcástica te pregunta:

- dime ¿Tú sabe quién es él? Su rostro mostraba una frialdad tal que es indescriptible a simple vista…

- eh… yo… bueno… por tu parte, mostrabas un desconcierto tal, que no evitas preguntarte "¿Qué rayo está haciendo ese imbécil?"

Con su mismo rostro te dice, pero esta vez puede verse que está furioso más que frívolo:

- ¿y? háblame te escucho.

Te comienzas a entristecerse, se podían observar como pequeñas lágrimas inundaban tu rostro que se intensifican conforme avanzaba el tiempo…

El joven misterioso no evita ver aquella situación y con tal gracia y sarcasmo emite:

- otra vez con tu dramatismo, como lo destetó; está bien yo me encargare de explicarte que sucede, uhm… por donde empiezo…

Para empezar ella es y sigue siendo mía hasta el final, espero que me entiendas. No tienes por qué preocuparte ni mucho menos enfadarte por que tú con ese rostro puedes conseguir a otra, claro que no de la rama femenina sino digo la masculina, pareces una chica ja, ja, ja… no puedo creer que te gusta está cosa. Eres bastante extraña; porque no me dijiste que te gustaban esas clases de chico/chicas ja, ja, ja, ja. Me encanta tu gusto.

Con más furia alcanza a decir:

- me haces enojar, te golpearía, pero estoy delante de una dama, si es que se la puede llamar así, yo tengo mis principios, no soy un prototipo de hombre.

Con una mirada sarcástica - ¡si claro!

Está bien me estoy cansando, bebota deja de jugar que te parece si nos vamos y dejas de fingir…

De repente aquellas lágrimas, tristezas se transforman en furia y agresividad

- maldito idiota, eres un imbécil, un estúpido. Tú eres el extraño, eres como una piedra en el zapato, pero conforme crece te vuelves más y más imbécil aún, porque no les haces un favor a todos y maduras de una vez. Rata de alcantarilla, basura, basura; eres un monstruo, eres una porquería; arruínate tu vida y no te metas con la mía, te va ir mal te lo aseguro…

Realmente perdiste tu juicio mi niña, tu pobre joven están tan sorprendido que quedo boquiabierta con tus palabras, no creía que fueras capaz de decir esas cosas de tal manera como las dijiste. Sin embargo el joven extraño no se inmuta en lo más mínimo con tus palabras es más, apuntándote con el dedo, como una persona justa te replica lo siguiente:

-no me digas así bien que… esas frases ridículas y sin sentido, me provocan nauseas. Se lo que quieres, estar con él y luego despecharlo, te conozco. Hazlo y vámonos, tenemos mucho de qué hablar y hacer… y deja de insultarme mujerzuela, ¿Quien te crees que eres?

Sorpresivamente el timbre vuelve a sonar, se trataba de la joven de ojos marrones y su chico.

Al entrar, ella ve la situación en la que se encuentra su amiga, habla por unos segundos con su amorcito y actúa de manera…

Muy alegre y rimbombante interrumpe aquella charla diciendo:

- mi amor, aquí estabas, me tenias muy preocupada. Carita de joven preocupada y sin dudar fingida, aunque a simple vista no se podía observar

El misterioso joven muy sorprendido llega a decir de modo sarcástico: - perdón.

- ¿Lo conoces? Interroga el ojis verde, con apariencia atónita, pero en realidad no estaba tan sorprendido.

- como no lo voy a conocer, el es mi amor, mi cochita, mi dulzura; la razón de mi existir. Palabras cursi de una joven enamorada… supuestamente

- pero yo creí que tu y…

- ¡que! El ojis rojo, ¡por favor! Solo somos amigos; él es mi verdadero amor.

Viendo como venia la situación, no espero mas y sin dudarlo por unos segundo, sujeta con fuerza al joven extraño, "supuestamente su amor" y lo saca de patadas a la calle, en eso lo regaña y le replica

- no lo puedo creer, te dejo solo un instante y haces esto, maldito bastardo, te odio, no quiero verte nunca jamás oíste, me voy. Ah me olvidaba te puse los cuerno hace mucho, si como lo oyes eres cornudo. Se da media vuelta, pero casi sin visualizar bien le hace una morisqueta "le saca la lengua, de forma muy cómica"

Esas palabras tan fingidas ponían en duda al ojis verde, quien miraba con detenimiento aquella escena. Ve la respuesta de ese joven misterioso que…

El joven, habiendo perdido la batalla pero no la guerra dice lo siguiente:

- habré perdido esta batalla, pero no la guerra ja, ja, ja, me vengare lo juro, ja, ja, ja…

- si ya vete idiota. Le saca la lengua.

Se desvanece la furia que inundaba, muy serena y apenada ingresa de nuevo a la casa; con ojitos compasivo dice:

- lo siento, ya no va a causar más problemas, me deshice de él para siempre. Lo siento amiga, debo haberte puesto en un predicamento, de veras lo siento mucho.

Sin acción alguna logras decir.

- está bien.

Estabas atónita y aliviada, porque fue una coincidencia o suerte que haya llegado a tiempo, te salvo de una peligrosa situación, es más puso en juego a su pareja para salvarte; aunque también debes agradecer a su amorcito ya que él se presto para tal barbaridad suerte que el ojis rojo confía en su amada sino…

Igual creo que a ambos le debes mucho…

La joven con los mismos ojos de ternura y compasión, se acerca a su amado, jugueteando con su pañuelo y con carita de angelito le dice, mientras él se ruboriza.,

- mi vida, puedes perdonarme, porque te oculte esto, me siento tan apenada por lo que hice, me perdonas.

Sabiendo que esto era una simple y cruel escena él actúa y dice:

- yo confió plenamente en ti, ese idiota ya no se interpondrá en nuestra vida, yo te amo y te perdono.

Se besan apasionadamente que provoca que los presentes digan

Llevando sus manos en la boca aclarando con un sonido dicen - ¡chicos hola estamos aquí!

Los dos con cara de no importarles mucho dicen:

- que tiene, estamos expresando nuestro amor.

Ellos con vergüenza y ruborizados aclaran:

- no hay duda, ni siquiera una tormenta podría separarlos.

Pero dime, ¿Cómo supiste que es chico vendría hasta aquí? Pregunto curiosamente el ojis verde…

- muy fácil, me dijo que se iba a vengarse de mí y supuse que ir a atacar a mi amiga, ella es lo más próximo a mi después de todo…

- entiendo. Duda aún más con aquellas falsas y fingidas palabras

- ahora si me disculpan un momento, quisiera hablar con mi amiga a sola.

Una mirada muy extraña expresaba… tú supiste interpretar dicha mirada, así que sin reproche alguno subes las escaleras con ella y se detiene en una habitación, una vez que entraron en la habitación cierran la puerta con llave y tu amiga se cruza de brazos aclarándote lo siguiente:

- creo que me debes algo no es así…

Muy apenada, te sientas en la punta de la cama llevándote tus manos a la cabeza y…

- es cierto, gracias, me salvaste la vida.

- por suerte llegue a tiempo o sino otra seria la historia…

Muy sorprendido y dudosa

- pero mi pregunta es… ¿Cómo?

-ni yo sé, pero deja de pensar en eso, dime ya tienes la respuesta…

- aún no, espero que allá caído en todo esto, sino estoy perdida.

- no te preocupes soné tan convincente que de seguro se la creyó. Soy muy capaz para fingir, aunque tal vez se enoje si se enterara. Pero… ¿Quién se lo dirá?

Con un gesto dice: - tu ojis rojo por ejemplo.

- no lo creo, el no haría semejante estupidez. No culpes a mi niñito no lo hagas.

Suspiras - eso espero. Porque sino…

- ¿Si no que?

- nada.

Terminan de charlar y vuelven a donde están los otros, en eso tu amiga dice con (un supuesto cansancio estirándose)

- será mejor que nos vayamos mi vida, tanta locuras me hacen doler la cabeza.

- si vamos.

Los presentes se retiran del lugar y te quedas a solas con él de nuevo, pero no se lo ve tan alegre como antes, acercándose a ti lentamente pero hasta cierta distancia te dice de manera irónica:

- que suerte que tienes.

- ¿Por qué lo dices?

Con una expresión (diciendo no me tomes como idiota) dice:

- me di cuenta de todo, se que todo lo sucedido fue una escena ridícula.

- no te entiendo. Intentas hacerte la incomprendida.

- por más convincente que allá sino, se exactamente que tu amiga jamás, jamás oye bien, le seria infiel a mi amigo. Además si fuera así, sé que mi amigo no la perdonaría y mucho menos le daría semejante beso como ese, seguramente la hubiera rebanado con su katana, bajo ningún punto actuaría así. Ahora me puedes explicar…

"maldición" emites en tu mente y balbuceando dices; - bueno… yo…

Suspira desilusionado

- creí que eras diferente, pero me di cuenta que eres igual a todas. ¿Por qué no me lo contaste?

Tu rostro se enfurece y preguntas con sarcasmo.

- ¿Qué cambiaria?

- otra hubiese sido la historia. Contesta

Suspiras resignada… en tu mente maldices a tu amiga y su condenado ojis rojo…

- ¿Qué te dijo ella?

- para empezar no fue ella la que me dijo sino mi amigo, me tiene mucha confianza y me contó toda la verdad, a decir verdad lo obligue.

- ¿Qué verdad?

- tu aventura con ese chico.

-¿Hasta qué punto?

- se que él fue algo importante en tu vida nada más.

- no es cierto. Le reprochas

- no sé si creerte o no; solo sé que ahora quiero un tiempo, déjame pensarlo.

- créeme que si te lo hubiese dicho, pensarías lo mismo; es cierto estuve con él, pero como amiga nada más.

Te mira con su sarcasmo y…

- entiendo, pero igual dame tiempo o tal vez meses, años no lo sé. Pero necesito tiempo solo eso; y pensar que tu y yo podríamos… no, nada.

Sin embargo puedes quedarte no me molesta, pero no me dirijas ni tu mirada, ni mucho menos una palabra por favor.

Ahora me iré a tomar aire, porque este me enferma, está muy viciado. Se retira, sin siquiera dirigirte la mirada y cerrando bruscamente la puerta.

Tú te sientes tan vacía, melancólica; la verdad no sabes cómo sentirte; sientes un resentimiento y nostalgia horrible que desgarra tu alma por completo.

Solo tomas una decisión, tomas el teléfono marcas un número, hablas con alguien; subes arriba por tus cosas y te marchar sin rumbo de nuevo, estas tan vacía, adolorida que no sabes a donde iras… ¿Qué piensas niña ahora?