Shingeki no Kyojin y sus personajes no me pertenecen, solo los uso con el fin de entretener a mis lectores y no busco (no creo lograr u.u) que los personajes sean exactamente a los originales, como dije solo los uso con el fin de entretener. Disfruten su lectura.
.
Saga – Travesías de un amor intolerante
.
Libro III
Tres son multitud
.
Capitulo III – Tragos amargos
.
"Cuando sientas deseos de criticar a alguien, recuerda que no todo el mundo ha tenido las mismas oportunidades que tú tuviste" - Francis Scott Fitzgerald
.
La luz amarillenta que iluminaba el lugar hacia ver todo más irreal, como un bar de los años 40s. El olor a alcohol me llegaba hasta los huesos y se hundía hasta mi cerebro, el triste sonido de la vieja música jazz proveniente del, aún más viejo, reproductor de música me hacía querer cerrar los ojos y relajarme por un rato al compás del saxofón, pero la situación no era para nada relajante. Me encontraba sentado frente aquella pretenciosa adolescente, sosteniendo varios cubos de hielo, envueltos en un trozo de tela contra mi mejilla derecha. Me dolía horrores, pero no iba a demostrarlo.
-¿Cuál es tu nombre? –dije justo después de beber de golpe todo mi trago de tequila. Estaba furioso, y después de lo que había pasado no era para menos.
-Mikasa- dijo seriamente, no se atrevía a mirarme. Viéndola de ese modo parecía una pequeña niña regañada.
-y dime, ¿tienes la edad suficiente para estar en un lugar así?- Volví a cuestionarla, más para saciar mi curiosidad que porque estuviera preocupado por ella. Vestida así, con todo ese maquillaje se veía mucho mayor, aunque no dejaba de tener un aire infantil. Tenía puesto un entallado vestido azul marino que resaltaba sus curvas a la perfección, y si lo pensaba bien también tenía buenas tetas. El cabello lo llevaba suelto, pero había rizado un poco las puntas, lo que le daba más volumen. Sus ojos grises lucían más profundos con el delineador negro, y sus labios guindas se veían increíblemente apetecibles.
-Tengo 18, no soy mayor de edad pero tengo la edad suficiente para entrar a un lugar así, aunque no debería consumir alcohol- Esta vez sí me miró, supongo que esperaba ver mi reacción de asombro al revelarme su edad, pero supe mantener mi expresión de siempre, aunque si estaba sorprendido por lo joven que era, 18 y un hijo de entr años –Lo tuve a los 14 – la mire sorprendido, en cierta forma había adivinado lo que estaba pensando –Se lo que estás pensando, todos piensan lo mismo. Me embaracé a los 14, tuve a Eren a la misma edad, ahora tengo 18 y un hijo de 4 años, eso es todo lo que necesitas saber, ese es el fin de la historia, así que ahórrate cualquier mirada lastimosa o prejuiciosa-
-Y aquel idiota, ¿quién era?- No estaba seguro de si lanzar más preguntas al aire era la mejor estrategia, pero si conseguía cualquier respuesta, aunque fuera mínima ya era ganancia.
-Eso no te importa- dijo secamente, esquivo mi mirada y pude jurar que sus ojos se llenaron de lágrimas. Es hora de que la presione.
-¿No crees que tengo derecho a saber quién es el tipo que me golpeo? Que me golpeo por salvarte- Me miró por unos segundos, soltó un quejido y torció los labios.
-Es el padre de Eren-
-¿Y dejas que todas tus parejas te usen de pivote? –
-Él no es mi pareja- Soltó esas palabras como si fueran veneno – El me sigue a todos lados, viene a mi trabajo, me espera afuera de mi casa, de todos lados. Solo está buscando una oportunidad para que me equivoque y pueda quitarme a Eren-
- ¿Es por eso que Eren buscaba un abogado el otro día? -
-Sí, y si Bertolt se hubiera enterado de que el niño salió solo a la calle no sé qué hubiera pasado, bueno sí sé, me lo hubiera quitado-
- ¿Pero, por qué no has puesto una orden de alejamiento en su contra? El tipo te golpea, te insulta, e intentó besarte en contra de tu voluntad, eso también cuenta como violación-Me miro con una expresión que no me dejo muy en claro que sentía, miedo, enojo, confusión, fue difícil suponer, pero supongo que al final solo me estaba viendo como si yo fuera un idiota.
-Levi, yo no tengo oportunidad de ganar un juicio contra él. No tengo dinero para contratar un abogado, y él es uno de los hombres más ricos de la ciudad. Aunque quisiera no podría ganarle, nunca-
-Yo podría ayudare- Me ofrecí caballerosamente, pero ella negó con la cabeza y antes de que empezara a hablar la interrumpí- No tienes que pagarme nada, lo haré por Eren, el me buscó y me pidió que fuera su abogado, así que lo haré. Además, es lo mínimo que puedes hacer después de que tu noviecito me golpeo- Me miro molesta, y después bajó la cabeza.
-Gracias-
-Tendrás que contarme toda la historia, y también debes dejar de frecuentar lugares de este tipo- Señalé el bar, esperando que entendiera que este no era un lugar apropiado.
-No puedo hacer eso, aquí trabajo, es el único en el que me quisieron contratar siendo madre soltera, además no realizó ningún tipo de trabajo denigrante, solo soy mesera-
-Sí, puede que sí, pero un juez no lo verá así. Te aconsejo que empieces a buscar otro lugar, si necesitas que te ayude puedo pedirle a alguno de mis amigos que te de un trabajo, solo necesito que me digas que nivel escolar tienes para poder…-
-Eso no es necesario, no quiero que me consiga otro trabajo, con ser mi abogado es suficiente-Me interrumpió, esa mujer era terca, y eso tal vez complicaría mucho las cosas.
-Si queremos ganar el caso, tienes que hacer todo lo que yo te diga, tomar mis consejos, y contarme todo, absolutamente todo, lo que pasó, lo que esté pasando y lo que crees que pueda pasar-
-No me gusta que me den ordenes-Me contestó tajante.
-Tal vez no te gusta que te digan que hacer, pero supongo que te gusta tener a tu hijo contigo, ¿Me equivoco?, no, no lo hago, así que es tu decisión si quieres aceptar mi propuesta, o no. Pero te aseguro que nadie te hará una oferta tan tentadora como esta-
-Tampoco me gusta que me tengan lastima o consideraciones especiales, no me gusta tu actitud y no me gustas tú-Esta mujer es tan desesperante, si es así todo el tiempo ahora entiendo porque su pareja la dijo, está acabando con mi paciencia.
-No me importa si te agrado, no estoy haciendo esto por ti niña estúpida, lo hago por Eren-
- Ay Dios mío, eres uno de esos hombres pedófilos, es por eso que estas tan interesado en acercarte a mi hijo. Vete, vete de aquí-Se levantó de la mesa y apuntó hacia la puerta.
-Tranquilízate- Levante la mano con la que no estaba sosteniendo la bolsa de hielo intentando calmar su ira, estaba empezando a llamar la atención de las otras mesas, y el hombre que atendía la barra no dejaba de vernos a la espera de que algo ocurriera para sacarme a patadas- No soy un pedófilo, solo soy un huérfano que pasó toda su infancia en un orfanato, y no quisiera que le pasara lo mismo a Eren, esos lugares son horribles, Mikasa- Me miro más tranquila y se sentó de nuevo.
-Prométeme que no hay otra razón oculta para ayudarnos. Porque sabes, si algo he aprendido los últimos cuatro años de mi vida es que nadie hace las cosas sin esperar algo a cambio, como te dije no puedo darte dinero, ni tampoco voy a hacerte ningún tipo de favor sexual, ni a disfrazarme de lolita para que me tomes fotos para tu colección-
-Te dije que no iba a cobrarte ni pedirte nada, así que puedes estar tranquila. Y, por último, no soy un pedófilo, ¿entiendes? Así que deja de decir cosas por ese estilo, no le hacen bien a mi imagen-
-En este momento nada le hace bien a tu imagen- Señaló mi apariencia y fue cuando me di cuenta de que mi ropa estaba sucia y rota. Inmediatamente empecé a sentir desesperación, un hormigueo en la planta de los pies y comezón detrás del cuello. Me sentí sucio, tenía que ir a darme un baño lo más pronto posible.
-Tengo que irme, hablamos sobre esto otro día- Dije mientras miraba mi reloj de muñeca, el cual estaba estrellado, fingiendo que se me había hecho tarde para algo. Me levanté de la silla y me di la vuelta.
-Espera, Levi- Mikasa me detuvo, y giré un poco para ver qué era lo que quería- Olvidas tu pañuelo-Apuntó hacía mi lado de la mesa y ahí estaba, el pañuelo blanco de algodón, lo tomé rápidamente.
-Gracias-Respondí y volví a girarme para irme, pero me detuvo de nuevo-
- ¿Cómo vas a contactarme? -
-Sé dónde vives- Le cerré un ojo y finalmente me fui, dejando atrás a aquella niña en un mundo que parecía completamente de adultos, sola. Y por primera vez en mucho tiempo sentí que tenía cierta responsabilidad con ella, no podía dejarla ahí, trabajando en ese bar de mala muerte, con el peligro de que ese chico volviera a buscarla de nuevo y esta vez si pudiera hacerle daño. Me detuve cuando llegué a mi automóvil y lo pensé por un momento. No sé si fue porque finalmente había alcanzado la madurez o algo por el estilo, pero pensé que lo mejor que podía hacer era regresar y llevarla a su casa. Pero no lo hice, mi necesidad de limpieza fue mayor.
Subí al automóvil y me alejé conduciendo, perdiéndome entre la luz de la luna.
.
-Nadie te hará daño nunca, hijo. Estoy aquí para protegerte. Por eso nací antes que tú y mis huesos se endurecieron antes que los tuyos- JR
.
¡Hola, pequeños e introvertidos unicornios bebés! La verdad no sé cómo darles la cara, ha pasado mucho tiempo desde el capítulo anterior, y la verdad es que prácticamente ya lo tenía escrito, solo faltaban unos detalles que aplace mucho tiempo. Lo siento mucho de verdad, tampoco espero que alguien siga leyendo esto, pero si a alguien le quedaron ganas de saber que pasó aquí está el tercer capítulo. Así que este capítulo va para ti, que me has esperado tanto tiempo.
Gracias
