Mantenme por no volver por tanto tiempo , recibo tomatazos, pizzazos, gilbirdazos, pandazos (nop esos duelen), en fin eso...
Volví después de siglos con esta historia. Cada vez me demoro mas lo siento por eso, entre a trabajar y pues ya mi tiempo es limitado y estoy siempre cansada y no hay inspiración para escribir.
Advertencias: Realidad distorsionada.
Sin más charla aquí les va:
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Después de que el pequeño Rusia escapó de Mongolia con la ayuda del amable chino, las invasiones continuaron, poco a poco su territorio dejaba de ser propio y era de ESE y no solo debía preocuparse por Mongolia. Desde más al norte Dinamarca y Suecia también lo perseguían y recientemente desde el occidente lo perseguían los teutones.
Desde su encuentro con Mongolia nada era lo mismo en su cabecita, cada que cerraba los ojos o conseguía un descanso se repetían una y otra vez las imágenes de la nieve manchada de sangre, el sonido de los huesos rompiéndose y los gritos de sus hombres bajo las tablas. Y como siempre abria de nuevo sus ojos aterrado pensando que debía hacerse fuerte y que para ello necesitaba conseguir amigos y estar siempre juntos asi como los chicos del norte; pero su búsqueda no daba frutos, ni siquiera podía encontrar una mascota para que le hiciera compañía (como el ratoncito que no quiso ser su amigo) y sus hermanas eran débiles y tiernas no podía dejar que ellas sufrieran todo esto.
Un día cualquiera los caballeros teutones le declararon la guerra. Rusia no quería una guerra con ese niño de raros ojos rojos así que fue con poco ejército (además no es que tuviera mucho a disposición cuando todos estaban ocupados con Mongolia), al encontrarse el teutón estaba parado sobre hielo delgado, parecía no acostumbrado a ese clima y pensaba en comenzar el ataque allí, a pesar de las advertencias de Rus el teutón desplegó su ataque y el hielo se quebró, lo que provoco que ambos cayeran al agua helada, Rusia saco del agua al teutón rápidamente y ,según él, de manera de muy amable le dijo que no debería hacer eso; pero desde la visión el teutón era muy aterrador y rápidamente huyo.
El ruso pensó que tenía un nuevo amigo y se sintió feliz por ello. Días después se dirigió al occidente de su casa para buscar al chico albino pero se dio cuenta que se había perdido y a quien encontró no fue a otro que un chico de cabellos castaños atados en una coleta y un extraño perro al lado, pero este fue ignorado, el pequeño Rus solo miraba al chico frente a él, en cierta forma le recordaba al chico asiático que lo dejo escapar del mongol pero le faltaban esos rasgos asiáticos
-lo siento el nunca es así con las personas- fueron las palabras que lo sacaron de su estupor
-¿he?- miro el ruso confundido hasta que vio al pequeño perro que no paraba de ladrar –nada raro- dijo fuerte pero en realidad era mas para el mismo que para el chico
-tu eres como yo, ¿quieres ser mi amigo? - Le dijo el castaño. El ruso lo miro con ilusión y pensó que era un milagro, pensó que era su día de suerte, pero tuvo un extraño presentimiento ese chico no se veía fuerte parecía igual de asustado a el y no quería que Mongolia se aprovechara de el también.
-si, seré tu amigo, pero no ahora, debo hacerme mas fuerte ahora soy atacado por los teutones y controlado por los mongoles, pero ya lo veraz algún día seré fuerte y poderoso- corrió lejos del chico que lo miraba extrañado y sorprendido; mientras corría se dio cuenta que su presentimiento era real Mongolia estaba ahí
-oh, ratita no importa cuantos se unan a ti pronto todas tus tierras serán mías y tu destino será igual al de china el gran imperio- dijo esto con gran burla en su voz, Rusia se sintió enojado china era una persona amable no debería soportar a ese ser nunca más, ni China ni sus hermanas ni ese chico castaño ni el, se haría más fuerte pase lo que pase, por sus amigos.
Mongolia seguía mirándolo con esos ojos de superioridad, Rus sentía una gran furia por dentro, sin embargo sabia de alguna forma que si lo atacaba en ese momento no podría contra él, Mongolia lo pateo y al darse cuenta que no se oponía se fue molesto. El pequeño Rus tenía una determinación iba a volverse grande y poderoso, esperaba que nadie mas sufriera lo que el paso.
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Bueno y este es el final de este capitulo, espero que lo hayan disfrutado.
Ahora, según lo que lei, los teutones en esa época estaban mas en Lituania que Prusia, pero quise poner a Prusia porque en el canon es mas conocido el como los teutones, además de que quería poner ambos capítulos en este fic ;)
