Little Wally.
Por Alisse
II. Un héroe como tú.
Iris, sentada en la puerta de la casa, observaba a Wally jugar con un balón de fútbol. Llevaban tres días viviendo en esa casa y aunque todo había estado bien (muy bien, sobre todo para Wally), Iris no podía dejar de sentirse inquieta. Habían podido escapar de Keyston, pero estaba segura que Rudy continuarían buscándolos.
-¡Tía Iris!- Wally se acercó a ella, con la pelota en sus manos -¿Juguemos?
-Claro...- Iris se estaba poniendo de pie, cuando su celular sonó -¿Espérame un poquito?- Wally asintió y se alejó de ella, lanzando su pelota. Sonriendo, ella contestó -Hola, Paul.
-¡Iris, que bueno escucharte!- la voz de su amigo de la infancia la hizo sentir muy bien -¿Cómo están las cosas por allá? ¿Cómo está Wally?
-Todo está muy bien, Paul, no te imaginas cuánto- contestó Iris, sonriendo -La casa es excelente para los dos.
-Me alegro mucho.
-De verdad, si no fuera por ti con Wally no hubiéramos podido salir de la ciudad- continuó Iris.
-Respecto a eso...- Paul guardó silencio por algunos momentos -Escucha, no quiero preocuparte, pero creo que lo mejor es que se vayan de ahí. Lo antes posible.
-¿Qué?, pero... había pensado que al menos tendríamos el mes para estar aquí...- replicó Iris, frunciendo el cejo -¿Por qué irnos tan pronto?
-No puedo estar muy seguro que tu hermano sepa dónde están- comenzó a decir Paul -Puede que se demore más de un mes en encontrarlos, pero lo mejor sería que no nos arriesguemos. Si está metido en algo grande, puede conocer en poco tiempo tu paradero...
-¿Lo has visto?
-Sí, lamentablemente- dijo Paul -Somos amigos y él lo sabe, debe intuir que te ayudé a dejar la ciudad.
-No se ha acercado a ti, ¿cierto?- preguntó Iris, dándose cuenta que sin querer había hecho que su amigo se involucrara en todo eso -¿Estás bien, no te ha hecho daño?
-Iris...- la risa de Paul la detuvo -Hablas como si fuera indefenso o algo así...
-No es por ofenderte, pero... por como Rudolph estuvo actuando últimamente, ya no sé de qué puede ser capaz por conseguir lo que quiere...
-Oye, escucha- la detuvo Paul, hablando con seguridad -De mí no te preocupes, ahora tenemos que centrarnos en sacar a Wally de ahí. Central puede ser segura, pero aún es relativamente cercana a Keystone, ¿entiendes?
-Sí, claro...- Iris comenzó a sentirse nerviosa, no deseaba tener que huír tan rápido sin haber podido avanzar en algo en su trabajo.
Se preocupaba porque no tenía idea de cómo podría mantener a Wally si es que se la pasaban huyendo. Necesitaba encontrar trabajo y era obvio que el estar de fugitiva con su sobrino no ayudaba. Además, estaba el hecho de que Wally no podía quedarse solo en casa, si quería trabajar, necesitaba una niñera.
-Hey, que no cunda el pánico- dijo Paul, dándose cuenta de la reacción que estaba teniendo Iris -Vamos a ir de a poco, ¿bien? Por ahora, tenemos que buscar a dónde será más conveniente que te cambies... ¿Te parece?
-Sí, lo que digas...- murmuró ella, sin poner del todo atención a sus palabras.
-Escucha, ahora debo irme- dijo Paul -No te preocupes, yo me haré cargo de buscar un lugar dónde puedan quedarse, ¿si? Tú tranquila con eso...
-Gracias... no se qué haría si tú no me ayudaras...
-Lo sé, lo sé, soy genial...- ante esto, ambos rieron -Te llamaré cuando tenga algo, ¿ya?
-Sí, gracias...
-Y no olvides, cualquier cosa que puedas necesitar o que te ocurra, no dudes en llamarme, no importa la hora. ¿Entendido?
-Claro, Paul... gracias.
Iris cortó la llamada, quedándose unos momentos sentada y mirando al frente, con miles de pensamientos en su cabeza. La verdad era que sabía que el irse con wally sería difícil, pero lo valía. Estaba decidida a mantener a su sobrino a salvo.
-¡Tía!- Wally se acercó corriendo a ella al ver que había terminado de hablar. Iris terminó bruscamente con sus pensamientos.
-Dime...
-¿Jugamos o no?- le preguntó él, extendiéndole la pelota con una gran sonrisa. Después de mirarlo unos momentos, la recibió, poniéndose de pie.
Jugaron durante algunas horas, hasta que Wally se sintió lo bastante cansado como para querer dormir una pequeña siesta. Iris lo acompañó hasta que se durmió, contándole una historia que iban armando entre los dos. Cuando se quedó dormido, se dedicó a acariciarle el cabello por algunos minutos, observándolo.
Salió a sentarse en la pequeña escalerilla de la puerta observando el vecindario. En momentos como ese deseaba volver al vicio del cigarrillo (supuestamente superado hacía más de un año), quizás le ayudaba a pensar mejor las cosas.
Le preocupaba el tener que dejar Central tan rápidamente, el tener un futuro algo incierto con Wally, pero era más fuerte el sentimiento de miedo al pensar que Rudolph pudiera encontrarlos con facilidad, ni siquiera sabía si era capaz de defender a su sobrino de él.
Barry sonreía levemente cuando se acordaba de lo ocurrido hacía unos cuantos días con Wally e Iris y que, casi sin querer, había logrado que el niño lo aceptara lo bastante como para que no se mostrara molesto con su presencia.
Madre e hijo habían asistido a un centro comercial, con la mala suerte que se encontraron con el robo de una de las joyerías de ese lugar. Fue peor de lo que suena porque Wally no estaba junto a su madre y estuvo perdido un tiempo suficiente como para que Iris estuviera a punto de llegar a la desesperación.
Fue ahí que Flash llegó al lugar. Rápidamente (como solía hacerlo) se encargó de los ladrones, que sólo eran delincuentes comunes. Cuando iba a comenzar a hablar con la gente que estaba en el lugar (como lo hacía normalmente), pero a la distancia pudo ver un lloroso niño que buscaba desesperado a su alrededor. Lo reconoció al instante y se acercó a él.
-Hola, chico- le dijo, llegando rápidamente a su lado. El pequeño pelirrojo dio un saltito, mirando asustado al hombre, que se había hincado a su altura -¿Estás bien?
-¿Eres... Flash?- le preguntó con marcada timidez. Flash sonrió con ternura.
-Sí y deseo ayudarte- dijo Barry -¿Estás solo? ¿Dónde está tú mamá?
-No lo sé- contestó Wally, haciendo pucheros -Vinimos los dos pero por el robo nos perdimos. ¿Me puedes ayudar a encontrarla?
-Por supuesto...
Decir que Wally quedó encantado con Flash es poco. Si antes lo admiraba, ahora se podía decir que prácticamente lo idolatraba. Y Barry se ganó el favor del niño al contarle (como si fuera un secreto) que él conocía personalmente a Flash y que si lo deseaba, podía pedirle que fuera a verlo una tarde. Sabía que era una trampa, pero la verdad no sentía ningún tipo de resentimiento por ello.
Con Iris trataba de no ser muy cargante. Hablaba con ella cuando se encontraban en la calle y la saludaba cuando la veía en la puerta de su casa pero, a pesar de sentir que ella sí sentía algo de simpatía por él, podía notar en su actitud que había algo que le pasaba. No negaba que sentía cierta curiosidad, pero había decidido que esperaría a que ella se lo dijera, si es que lo deseaba.
En esos momentos se alistaba para salir de su trabajo. Deseaba ir a su casa antes de ir a patrullar la ciudad durante un rato. Claro, eso, si es que su comunicador no hubiera sonado.
-Aquí Flash- dijo, mirando a su alrededor para intentar no ser escuchado.
-¿Estás ocupado?- dijo la voz de Hal Jordan, o Linterna Verde -Te necesitamos urgente en Metrópolis.
-¿Qué es lo que ocurre?- preguntó, confuso.
-No estoy muy seguro, pero pareciera que Superman no puede solo- contestó Hal -¿Estás disponible, cierto?
-Sí, voy para allá.
Tuvo unas cuantas paradas, más que nada para ayudar a algunas personas con problemas puntuales y cuando llegó al centro de la ciudad, intentando comunicarse con Superman.
-¿Súper? ¿Estás por ahí?- preguntó, tratando de identificar el posible problema en la ciudad.
-Sí...- Superman sonaba bastante cansado -¿Estás en la ciudad?
-Llegué recién, te estoy...- a la distancia, Flash distinguió perfectamente que la gente trataba de alejarse rápidamente -Ya te encontré...
Flash corrió rápidamente, justo para golpear a Metallo antes que se acercara lo suficiente a Superman, que estaba ya tirado en el suelo por la Kriptonita que llevaba en el pecho. Una vez que el robot se fue lejos, se dio licencia para sobar su mano derecha. El golpe le había dolido.
-¿Todo bien?- preguntó, sonriéndole, aunque no se volteó a mirarlo. Sintió que Superman se ponía de pie con cierta dificultad.
-¿Por qué te tardaste tanto?- le reclamó.
-Tuve que hacer unas cuantas paradas- contestó Flash, su sonrisa crecienco aún más. A la distancia notaron que Metallo comenzaba a recuperarse -¿Me esperas un momento?
No era de su mayor gusto luchar en contra de robots ni seres parecidos, pero habían ocasiones de que debía hacer excepciones... lo que más le complicaba era lidiar con la fuerza de ellos... ¿de qué manera podía atacarlo sin que él mismo sufriera algún tipo de herida?
Después pensaría en eso, la primera prioridad era alejarlo de Superman lo suficiente como para que no pudiera dañarlo más aún.
-¡Oye!- le lanzó una piedra para llamar su atención -¡Apuesto que no eres capaz de atraparme!
-¡Mira tía!- Wally exclamó mirando la televisión -¡Ahí está Flash!
Iris hizo ojos al cielo, soltando un suspiro. Wally prácticamente deliraba con su héroe favorito desde que lo había conocido en el centro comercial y la llamaba cada vez que salía en la televisión haciendo cualquier cosa, incluso si era una pequeña entrevista o algo así.
-Wally, en serio, no puedo estar viendo la televisión cada vez que Flash salga en ella- replicó Iris, pero yendo con él de todas formas.
-Sí, ya sé- dijo el niño, pero Iris no estaba segura si comprendía del todo -Pero está luchando en contra de un monstruo, ¿lo ves? Y también está Superman, aunque no se por qué no ayuda a Flash a luchar en contra de él...
Iris, notando que su sobrino estaba extremadamente cerca de la televisión, lo tomó en brazos y lo sentó a su lado en el sofá, quedándose viendo la televisión con él.
Según lo que pudo captar (entre lo que decían en la televisión y con Wally sin callarse a su lado) los de la Liga parecía estar luchando en esos momentos en Metrópolis en contra de algunos súpervillanos. Se notaba que no había mucha diferencia entre ellos, a pesar de la presencia de Superman.
-¿Ves que era importante?- le preguntó él, sonriéndole. Iris no contestó y acarició su cabeza -¡Mira, ahí está Flash! ¡Ohhh...!
Iris notó perfectamente que Wally se quedaba quieto mirando la televisión cuando Flash era lanzado con violencia contra el muro. Estuvo tentada a cambiar la televisión, no deseaba que su sobrino viera tanta violencia... y mucho menos en contra de Flash.
-¿Flash va a estar bien, cierto?- le preguntó el niño, mirándola con ojos llorosos. Iris lo quedó viendo durante algunos momentos.
-Eh... claro...- contestó ella, mirando alternativamente entre los ojos de Wally y la televisión. Seguían mostrando algunos otros desastres -Por... supuesto que Flash va a estar bien... además, hasta debe estar acostumbrado a los golpes, por...- se detuvo al notar la cara que puso su sobrino -Eh... quiero decir... es un héroe, ¿no? Siempre salvan el día...
-¡Sí, es verdad!- Iris suspiró aliviada cuando Wally volvió su interés hacia la televisión -¡Es un héroe!
-Eso mismo...- contestó Iris, tranquilizándose cuando notó que Flash volvía a escena... no quería ni pensar en qué tendría que decirle a Wally si es que Flash no volvía a aparecer -Y mira, los otros de la Liga de la Justicia lo están ayudando, ¿ves?
-¡Sí!- Wally saltó enérgicamente y quedó de pie -¡Tía, tía! ¿Te imaginas que alguna vez pueda ser como Flash? ¿Te gustaría?
-Ah...- la verdad era que a Iris le daba pánico que ya el hiperactivo de su sobrino tuviera súpervelocidad, pero no podía pincharle los sueños al niño -¡Claro que sí! Sería emocionante... pero para eso tienes que comerte toda la comida y estudiar mucho- estaba decidida a no salir perdiendo y se dio cuenta que lo hizo cuando vio que Wally abría los ojos con sorpresa.
-¿De verdad?
-Por supuesto que sí.
-Sería genial...- Wally volvió sus ojos a la televisión, sentándose al lado de Iris otra vez. Ésta aprovechó la ocasión para abrazarlo -Me esforzaré y trabajaré, yo quiero ser un héroe como tú, un héroe como tú...- ella sonrió cuando sintió que Wally comenzaba a cantar. Definitivamente no se cansaba de estar con él.
Aunque no quería admitirlo (su orgullo lo impedía), Barry sabía que gracias a Batman habían ganado. El Murciélago había sido lo bastante inteligente como para buscar alguna forma de sacar la Kriptonita del pecho de Metallo y así que Superman se encargara de él (al final sólo él tenía la fuerza necesaria para neutralizarlo)
Así fue cómo, de la nada y mientras el robot se deleitaba golpeándolo cada vez que podía pillarlo, de la nada un batarang le había llegado a su pecho, explotando minutos después y dejando la kriptonita a distancia prudente.
-¡Llévatela!- le gritó Batman y se sintió impulsado como por un resorte. Se puso de pie rápidamente y se llevó la piedra con él.
Una vez que estuvo seguro que Superman no sería afectado, llegó junto a Batman.
-Sí que te tardaste, ¿eh?- le dijo, entregándole la Kriptonita.
-Aguantaste bien- replicó el otro y Barry notó perfectamente el dejo de burla en su voz. Antes que alcanzara a contestarle, con ellos volvió Superman, con un Metallo que parecía más un acordeón que un robot hecho para matar a su amigo.
-Bien hecho- le dijo.
Su primera intención había sido volver a Central, ya que había recordado que durante la noche tendrían la famosa "Reunión de Toby" que habían estado planeando él y otros miembros masculinos de la Liga durante algunas semanas. Pero por alguna extraña razón, Superman lo había arrastrado a la Comisaría.
-¿Por qué tengo que venir yo también?- le dijo, tratando por todos los medios de safarse (tal como lo había hecho Batman)
-Sólo serán unos minutos, espera aquí- le contestó Superman, alejándose.
-Esa no es respuesta...- murmuró Flash, mirando a su alrededor para entretenerse.
Estuvo así durante algunos minutos, contestando a la gente que lo saludaba con amabilidad, comiendo algunos snaks de las máquinas que habían ahí y, estaba por servirse un café, cuando algo llamó su atención.
"Niño perdido.
Nombre: Wallace Rudolph West.
Edad: 5 años.
Último lugar visto: Keystone."
Si los datos llamaban su atención, lo que más lo hizo fue la fotografía. Ese niño era el mismo que había llegado hacía unos días a su casa vecina, con su "madre". Si era así, ¿por qué aparecía en ese lugar como "perdido"? ¿Por qué no se había dado cuenta antes de algo así?
Trató de pedir información acerca del niño, tratando de no parecer muy obvio. No pudieron decirle gran cosa, sólo que la alerta de su desaparición se había dado esa misma tarde y que ya se había distribuido su fotografía en gran parte del territorio.
Cuando le preguntaron si tenía información, simplemente lo negó.
Holas! ¿Cómo están?
Yo bien contenta. Seguiré de vacaciones por algunos días, mis padres se irán de viaje y nos quedaremos solos con mi hermano (no somos muy terribles solos... quizás nos descontrolamos con las horas de sueño, pero fuera de eso, todo normal, jajaja) y pues esta semana vuelve Young Justice a CN (en EEUU, no tengo idea cuándo saldrá en por estos lares...).
Gracias por los comentarios que me han dejado, estoy bien contenta por eso también y espero no haberme demorado demasiado. Admito que cada vez me cuesta más escribir, pero no es por falta de inspiración, sino de floja... pero estoy tratando de mejorarlo, ¡en serio!
La canción de Wally es de una serie que, para variar, dan en el Disney Junior y se llama "Los héroes de la ciudad" (lo sé, estoy demasiado influida por mi sobrino pero, ¿qué puedo hacer? Es un hermoso regalo de la vida)
Agradezco los reviews de Kailumi-Uchiha, Sara Wayne, Kass Nekozawa, xxLuna Rojaxx, Funny-life.
Hasta pronto!
