Capítulo 3: Fuego y Sangre
La noche de bodas fue gloriosa para Aegon y sus dos esposas. Por respeto a ambas el paso la primera parte de la noche con Visenya y luego se fue con Rhaenys con quien compartió hasta el amanecer.
Más tarde Aegon salió a dar un paseo en su dragón. Mientras estaba sobre Balerion su mente se fue al día en que hablo con su padre para pedirle la mano de sus dos hermanas. Ese día había sido de gran tensión para él y más para Orys, su amigo y confidente.
Ambos caminaron a la oficina del lord Targaryen. Al llegar Aegon tomo una pose de "no acepto un no por respuesta"
-¿listo?- el joven dragón asintió- bien ¿llamo al maester en caso que lord Targaryen te golpee y quedes inconsciente?- eso hizo a Aegon maldecir por lo bajo.
-Orys… basta de bromas, esto es serio.
-Yo hablo muy en serio Egg- ese apodo solo le estaba permitido a Orys desde que ambos eran unos niños.
-Por los dioses… estaré bien- el pelinegro asintió.
-Estaré aquí cuando salgas.
Al entrar Aegon a la sala de su padre comenzó a sentirse como si esa idea, que al comienzo sonaba lógica y perfecta, ahora no podría ser viable y deseaba salir corriendo pero si algo había aprendido de Balerion y de su instrucción durante todos estos años era que un dragón nunca titubeaba y nunca demostraba temor.
Así que camino hacia el escritorio con la seguridad de un jinete de dragones y como un futuro lord de Dragonstone- ¿Cómo esta padre?
-Bien gracias muchacho, toma asiento- así lo hizo y sus ojos violetas vieron los de su padre- ¿Qué deseabas hablar conmigo?
-Quiero proponerte algo- el joven dragón vio como el hombre se movía para verlo con detenimiento a ver que tenía que proponerle su hijo, Aegon tomo aire y continuo- quiero casarme con mis dos hermanas- el cuarto se enfrió como si una de las brisas del norte hubiera entrado por la ventana de la habitación.
Aegon Targaryen pudo ver como su padre se tensaba frente a él- eso no es posible Aegon… ya Rhaenys fue prometida a un lord de Westeros que desea hacer alianzas con nosotros. Además nuestra tradición es casarnos SOLO con una.
-Pero padre…
-¿Por qué? ¿Por qué quieres casarte también con Rhaenys? ¿Visenya no es suficiente?
-Por supuesto padre pero no deseo que nuestro linaje se mezcle con el de los demás, nosotros somos los ultimo de la antigua Valyrio. No debemos dejar que esto se pierda.
-Hijo no deseo perder un aliado por tus caprichos.
-No será así, además nosotros tenemos algo que ellos no…- el lord de Dragonstone lo vio expectante-… dragones padre. Nadie podrá hacernos frente.
Sabía que Aegon tenía razón, sin embargo le parecía una propuesta retadora para los demás westerosi y que, si era mal interpretada, podría ocasionar problemas. Su familia había habitado este nuevo continente por muchas eras en paz y deseaba que eso permaneciera así.
Él debía sopesar que hacer, pues por un lado estaba su promesa a los nobles de Westeros y por el otro su deseo de mantener pura su familia para no perder la sangre del dragón y por ende no perder la conexión con los dragones.
Ambos estuvieron unos minutos en silencio, tiempo que para Aegon pareció eterno. Luego su padre lo vio y le dijo- Aegon tu propuesta nos podría causar daños irreparables a nuestras relaciones con las demás casas de aquí- eso hizo que la confianza del joven dragón decayera, sabía que su padre no era el hombre más valiente y arriesgado de todo el mundo conocido- sin embargo… dada la necesidad de mantener pura la sangre y no perder la magia del dragón yo…- los ojos de Aegon lo vieron expectantes esperando a ver qué le diría su padre-… lo consultare con tu madre y hermanas a ver qué opinan ellas. Sabrás mi respuesta esta noche en la cena- Aegon asintió serio pero feliz de pues tenía un presentimiento de que sus hermanas y madre podrían estar de acuerdo con él.
-Está bien padre, nos veremos en la cena- luego se para y se fue.
Cuando Aegon salió de la recamara se le veía seguro de sí mismo.
-¿y bien?
-Padre me dijo que lo consultara con madre y mis hermanas a ver si ella estaban de acuerdo con eso, de ser la respuesta un si entonces se comenzara la preparación para la boda doble.
Aegon estaba feliz por su logro, ahora estaba deseoso de un nuevo reto, él y Balerion sobrevolaron algunas zonas de Westeros. Sus ojos se enfocaron en ciertos puntos y un pensamiento llego, una idea extraña pero interesante.
Se devolvió con el dragón al castillo y mando a llamar a Orys y a sus esposas. Al llegar los tres Aegon sonrió- buen día, gracias por venir, esta mañana fui a montar en Balerion y viendo Westeros me di cuenta que nosotros no tenemos escudo ni lema como las demás casas.
-¿y eso que?- dijo Orys viéndolo.
-Padre desea formar alianzas con los demás en este lugar y lo mejor para eso que se le había ocurrido era casar a Rhaenys con algún hijo de un lord pero creo que nuestro primer acto debería ser… crear un lema y un escudo.
-Egg creo que el vino de Dorne te cayó mal.
-Creo que es una excelente idea- dijo en Visenya viendo a Orys y luego a su hermano-esposo- de esa forma ellos nos verán como uno de ellos y nos respetaran.
-Por primera vez estoy de acuerdo con Visenya- comento Rhaenys.
-Muy bien… Tres contra uno, y ¿Qué van a poner en su escudo?
-Lo que nos hace poderosos Orys… un dragón- dijo Aegon viendo por la ventana hacia donde estaban los tres dragones alzando vuelo para cazar- pero al cuerpo le pondremos tres cabezas, después de todo, somos tres jinetes y tres dragones.
-Suena bien, y ¿sus colores?
-Rojo y negro- menciono Visenya como si fuera obvio- los colores de nuestro dragón más poderoso-
-A penas una noche y ya están interconectados- dijo Orys con una sonrisa- ¿Cuál será el lema de la casa?
-Fuego y sangre- esta vez fue dicho al unísono por los tres dragones.
OOooOOooOO
Espero les haya gustado… Este capítulo duro mucho para ser escrito y lo lamento pero no tuve más ideas para escribir.
Luego de la salida del libro de George R.R. Martin creo que me replanteare mis planes con este fic. Yo quería poner las batallas de Aegon, Visenya, Rhaenys y Orys para unificar los siete reinos pero creo que ya eso
