Revelaciones.
Capitulo sacado del horno.
Para los comentarios que les extraña que Marco acepte rapidamente a Dante, hay que tener en cuenta que han pasado ya varios meses y Marco con Star en un par de meses se metió en una guerra y dejo atrás a su familia asi que me dede mi punto de vista no es descabellado que Marco coja confianza rapidamente con su padre.
Marco se queda a Yamato confirmed
– Princesa Star, el asesor de monstruos ha dejado una carta en su despacho – le informó uno de los guardas de palacio entrando a su habitación e interrumpiendo su conversación con Tom –. Lo siento princesa Star, príncipe Tomas, no sabia que estaban hablando. Esperare fuera.
– No pasa nada … – dijo Star mientras intentaba recordar el nombre del guarda.
– Jonah, sir Jonah de las llanuras de Istal – le recordó mientras le entregaba la carta –.
– Gracias, sir Jonah – respondió mientras abría el sobre –. Puedes retirarte.
– Guau Star, te has portado como toda una princesa – le felicito Tom.
– Soy toda una princesa – le contestó entornando los ojos.
Desde que Marco se había ido comenzó a dedicarse prácticamente a dos cosas ser una mejor princesa y encontrar a Marco. Ella sabia que había sido su culpa que Marco se fuese, si ella hubiese sido una mejor princesa no habría tenido que saturar a Marco a trabajo, si hubiese sido mejor princesa habría sabido valorar el trabajo de Marco y si hubiese sido una mejor amiga habría valorado el trabajo de Marco por encima de una estúpida fiesta.
Afortunadamente para ella había conseguido convertirse en una mejor princesa convirtiendo todos los regaños de sus tutores en alabanzas hasta su madre le felicitaba por su cambio tan repentino. Donde no había tenido tanto éxito era en encontrar a Marco, la primera semana se dedicó a bombardearle a mensajes a su espejo, los cuales no contestó ninguno así que finalmente decidió aparecer en su casa para intentar arreglar sus problemas. La sensación de vació que le invadió cuando los señores Diaz le preguntaron por Marco la recordaría toda su vida como la vergüenza que tuvo que pasar mientras explicaba a su antigua familia de acogida que su hijo se había ido de Mewny hace una semana por su culpa, en cuanto lo hubo hecho regresó a su habitación para lanzar el hechizo de búsqueda y saber donde se encontraba pero por mucho que lo lanzase el resultado siempre era el mismo nada. Lo intentó todo desde hablar con Hekapoo para que rastrease sus tijeras hasta enviar partidas de búsqueda por todas las dimensiones dilapidando todo el presupuesto anual dedicado a ella.
En todo ese tiempo Tom se había mantenido a su lado y los únicos momentos de diversión que había tenido los había compartido con el pero los dos sabían que su relación se estaba desgastando por momentos pese a todos los esfuerzos de Tom, Star simplemente no estaba ahí.
– Veamos que dice la carta de Buf-Frog – dijo Star – Aquí pone que dimite de su puesto como asesor pero esto es muy extraño porque esta letra no es la suya.
– Tal vez alguien quiera hacer que parezca que haya dimitido – aventuró Tom – Recuerda que mucha gente no esta contenta con que hayas contratado un monstruo para un cargo tan importante.
– Es verdad que no ha sido una de mis decisiones más populares.
– ¿Sabes lo que significa, Star? – preguntó Tom esperanzado por que hubiera una tarea que les permitiese estar un tiempo juntos–. Tenemos un misterio que resolver.
– Si, que bien Tom así podremos pasar un poco de tiempo juntos – contestó intentando fingir emoción y disimular la molestia de perder su jueves de búsqueda –. Deberíamos ir a su casa a preguntarle.
– Esa es una muy buena idea.
Star sujetó su varita para convocar su nube y dirigirse a casa de Buf- Frog. Esta apareció tras un estallido de luz rosa y Star y Tom se montaron en ella para abandonar el palacio.
– ¿Que tal la búsqueda de Marco? – preguntó Tom mientras viajaban a toda velocidad por el cielo de Mewny.
La sola mención del nombre de Marco bastó para poner nerviosa a Star y hacerle perder el control sobre la nube por unos instantes afortunadamente pudo reconducirla rápidamente.
– Uf, menuda turbulencia no – contestó intentando cambiar de tema y como Tom captó la indirecta se limitó a quedarse callado hasta que llegasen a la casa de Buf-Frog.
Al llegar a la casa Star devolvió la nube a su varita y tocó a la puerta pero después de esperar unos minutos y comprobar que no se escuchaba nada decidió entrar por la fuerza pero cuando lo intentó se dio cuenta de que la puerta estaba abierta. La casa parecía haber sido el campo de batalla de alguna guerra, todos los muebles se encontraban destrozados y amontonados sin ningún tipo de orden, los juguetes de los niños estaban esparcidos por toda la habitación y algo que parecía ser un plato típico de los monstruos aun estaba sobre la mesa. Star se agachó para coger un peluche que estaba delante suya.
– Esto es de Ka trina, ¿Que habrá pasado aquí ? – se preguntó Star en voz alta.
– No lo se, pero tal vez alguien de la villa de monstruos sepa algo, deberíamos preguntarles – contestó.
– Esa es una gran idea Tom.
La situación en la villa de los monstruos era muy parecida a la que habían encontrado en la casa. Algunas casas se encontraban destrozadas, otras no pero lo que no había era un alma en toda la villa.
– ¿Que habrá pasado aquí? – preguntó Tom – Se supone que la villa es intocable, una cosa es ir contra Buf-Frog y otra es atacar la villa, creo que tendríamos que…
– ¿Que tendríamos que? Por dios Tom acaba la frase – le dijo Star que de pronto comenzó a sentirse muy cansada al punto de dormirse.
Cuando Star y Tom se despertaron no podían ver nada porque les habían tapado la cara con unos sacos de arpillera. Estaban sentados espalda contra espalda y el contacto con la espalda de Tom le trasmitía una mezcla de sentimientos por un lado se sentía segura pero por otro recordaba todas sus aventuras con Marco y sabia que esa seguridad con Tom no se podía comparar a la confianza ciega que tenia con Marco y arruinó.
– ¿Donde estamos Tom?
– No lo se.
– ¿Que ha pasado?
– No lo se.
– ¿Que van a hacernos ?
– Star, no lo se, se exactamente lo mismo que tu – respondió Tom cansándose de repetir lo mismo –. ¿ Puedes levantarte?
– Creo que si – respondió mientras usaba la espalda de Tom como punto de apoyo para impulsarse –. Creo que estamos en el Bosque de la Muerte Segura.
– La princesa no es tan estúpida como parece– dijo una voz en la oscuridad –. Alejate de Buf-Frog y no pasara nada.
– ¿Quien eres? – preguntó Star –. Estas loco si piensas que voy a dejar que alguien más se vaya.
– ¿ Que esta pasando? – preguntó Buf-Frog –.¿ Por que habéis secuestrado a la princesa? Ella es la única que esta de nuestra parte. ¿ Como nos has encontrado?
– Vimos la carta de tu dimisión y decidimos investigar – contestó mientras se quitaba el saco una vez tuvo sus manos libres.
– Carta ¿ Que carta ? – preguntó –. Yo no he escrito ninguna carta.
– Puede que yo haya tenido un poco de culpa – dijo una voz femenina desde la espalda de Buf-Frog.
– Katrina – le llamó Star al reconocer la voz de la hija de Buf-Frog –. ¿ Porque dejaste la carta?
– Me enteré de que nos íbamos a ir de Mewny sin despedirnos y me sentí muy triste – se explicó.
– ¿Como que os vais de Mewny? – repitió para si misma para darse cuenta de que todos los monstruos que estaban en el bosque llevaban maletas y mochilas llenas –. ¿No pensareis en iros ?
– Lo siento princesa pero no hay futuro hoy en Mewny para nosotros – le contesto Buf-Frog –. Si no queremos volver a los pantanos debemos buscar suerte en otras dimensiones.
– No os podéis ir, estoy trabajando mucho para que tengáis mejores condiciones solo necesito un poco más de tiempo – les imploró Star al borde del llanto.
– Si pero no es suficiente – dijo un monstruo de la multitud que fue rápidamente acallado por la multitud.
– Princesa todos aquí estamos muy agradecidos por tus esfuerzos pero no puedes borrar generaciones de guerra y muertes de un plumazo, es un proceso lento y algunos no podemos esperar más – se explicó Buf-Frog –. Lo sentimos Star.
– Pero las cosas están cambiando – le intentó convencer –. Tienes un puesto en palacio y la villa tiene muchos más recurso que antes.
– Pero todos en el palacio me odian y susurran cuando paso, el único que no lo hacia era el chico kara.. – empezó a hablar pero se calló al saber que estaba tocando un tema sensible –.
– Sois unos idiotas, Star se ha esforzado muchísimo por vosotros, da la cara por vosotros en cada reunión del Consejo Real, pelea cada moneda de vuestro presupuesto incluso sacrifica parte del dinero para buscar a Marco y vosotros os vais por que todo no esta mejorando lo bastante rápido – rugió Tom –. Escuchad yo también soy uno de vosotros, cuando me encuentro con un extraño soy un monstruo para el, se lo que es aguantar esas miradas de odio y de despreció y como lo se, se que Star puede cambiarlo.
– No es lo mismo tu eres rico, tienes tus sirvientes y la mayoría de gente no puede hacerte nada por miedo pero trata de pasar un día sin tu fortuna, tus influencias o tu título – le increpó un monstruo desde la multitud pero a diferencia de Star nadie le acalló.
– Chico, puede que tengas razón pero nosotros ya estamos en el limite – sentenció Buf-Frog –. Niños despedíos de Star y no alarguemos más esto.
Tan pronto como lo dijo los 15 niños salieron disparados desde la espalda de su padre para abalanzarse sobre Star derribando la y haciéndola que no pudiese más con sus emociones y llorase algo que no había hecho ni cuando Marco se había ido.
– Lo siento bebes – se disculpó –. Si fuese mejor princesa no os tendríais que ir.
– No es tu culpa Star, tu eres la mejor princesa del mundo y serás la mejor reina del mundo así que seguro que podremos volver pronto a Mewny – le consoló Katrina.
– Bien chicos preparaos para una nueva aventura – dijo Buf-Frog mientras abría un portal con tijeras dimensionales –. Adiós princesa.
Buf-Frog vigiló a que todos los monstruos cruzasen el portal, cuando todos lo hubieron hecho se giró a Star, le realizó su tradicional saludo para inmediatamente cruzar cerrando el portal y dejando atrás a una desolada Star y a Tom.
– ¿ Tom puedo preguntarte algo y me contestaras con sinceridad? – preguntó Star –. ¿Soy una buena princesa? Porque cada persona que me ayuda me acaba abandonando y no es su culpa.
– Claro que lo eres Star, ya te lo ha dicho la hija de Buf-Frog – le consoló –. Y yo sigo a tu lado y no pienso irme.
– ¿ Star puedo hacerte yo una pregunta también?¿ Le extrañas?
– Todos los días Tom, todos los días y se que es mi culpa que este donde este y se le ha pasado algo, cualquier cosa, sera algo que cargue en mi consciencia durante el resto de mi vida –le respondió –. Necesito que este bien Tom.
Tom simplemente la abrazó como siempre lo hacia pero por notó a Star más distante que nunca y tomó una decisión.
– Star, tenemos que romper, tu aun quieres a Marco y yo no soy capaz de llenar ese hueco – le dijo con el corazón en un puño –.
– Tom no seas estúpido, Marco esta completamente superado solo es mi amigo y mi escudero – le contestó – No tienes nada de que preocuparte.
– Si que lo tengo Star y eres tu – le respondió –. No te das cuenta pero te estas consumiendo estas haciendo malabares con los monstruos, encontrar a Marco, ser mejor princesa y yo y yo siempre soy el último. No me molesta pero tu no necesitas un novio ahora mismo y yo no merezco esto así que lo mejor es que por un tiempo seamos amigos y solo amigos.
– Eres un mentiroso, acabas de decir que seguirías a mi lado y ahora estas rompiendo conmigo – le increpó Star alzando la voz –. No me puedo creer que me abandones justo ahora.
– Estas sorda Star – le contestó –. Sigo siendo tu amigo y pienso seguir ayudándote pero es tontería ser tu novio cuando tu corazón y tu cabeza están a miles de dimensiones.
– Eso es mentira Tom, estoy muy enfocada en esta relación – negó Star.
– De verdad. ¿ Cuanto hace que no vamos a una cita de verdad ? ¿ Cuanto hace que no nos besamos? – le preguntó –. Aceptalo Star, esta relación esta muerta y tu no te has dado cuenta pero sigue negando lo como negaste tus sentimientos con Marco y ya veras como acaba esto, estoy cansado Star he hecho todo lo que he podido y no ha sido suficiente.
– Lo siento Tom, soy tan estúpida – le dijo abrazándolo y rompiendo a llorar en su pecho –. Te he hecho daño igual que se lo hago a todos los que están cerca, merezco quedarme sola así no podría hacer más daño.
– Star, tranquila yo soy tu amigo y eso no va a cambiar nunca, la gente te adora, los monstruos si han aguantado tanto aquí es gracias a ti y Marco lo dejó todo por ti – le tranquilizó –. Solo tienes que ser sincera contigo misma y trabajar un poco pero seguro que cuando encuentres a Marco todos los problemas que tienes temblaran ante los gemelos desastre.
– Gracias Tom, eres un gran amigo.
Los dos amigos se quedaron en el bosque por unos minutos más hasta que el sueño comenzó a vencerlos y cada uno se fueron hacia sus respectivos castillos. Star entró por la puerta de atrás del castillo y caminaba lentamente por los fríos pasillos de piedra cuando se dio cuenta de que no estaba yendo a su habitación sino a la habitación de Marco, lentamente abrió la puerta por primera vez desde que el castaño se había ido y se acercó a su cama que aun mantenía su olor y por primera vez en meses no se sintió tan sola.
– Te encontraré Marco, te encontraré, te pediré perdón y te diré lo que debería haber dicho el día de mi cumpleaños – susurró mientras el sueño la vencía.
A un par de dimensiones de distancia Marco y Alice estaban hablando en la heladería donde el y su padre solían tomar un helado de fresa.
– Aun no me creo que me hayas invitado a salir – decía Alice mientras le daba una cucharada a su helado.
– Eres de las pocas amigas que tengo aquí – le contestó Marco con una sonrisa –. Además me divierto mucho contigo.
– Claro, por eso me has invitado porque somos amigos. – le dijo señalando un batido amarillento que estaba bebiendo Marco para desviar su atención –. . ¿ Que es eso ?
– Esto es un batido de maíz, les cogí el gusto en Mewny – respondió –. Deberías probarlo sabe mejor de lo que lo parece.
– Gracias pero no, prefiero mi helado de vainilla – le dijo un poco sonrojada por la idea de compartir una bajita con el –.Creo que aun no le he dado las gracias a tu padre por contratarme como secretaria ni a ti por salvarme de demonio.
– No hace falta que las des – le contestó con una sonrisa–. Tendrías que haber visto el sitio antes de que llegara. Era un completo caos y tenemos tanto trabajo que alguien tiene que ocuparse de todo lo demás y no iba a dejar que el demonio matase a nuestra nueva secretaria.
– Ya pero podríais contratar a cualquiera y me cogisteis a mi – replicó con lagrimas en los ojos.
– No pasa nada se que os hacia falta el dinero a tu hermano y a ti – la consoló –. Cuando me dijiste todo lo que habíais pasado desde la muerte de vuestros padres no podía dejaros ir sin ayuda y además mi padre dice que aumentas la clientela.
– ¿Porque aumento la clientela? – le pregunto.
– Dice que las chicas bonitas atraen a más clientes y que por eso Lady tiene tanto trabajo – le contestó repitiendo las palabras de su padre.
– Cm, así que las chicas bonitas – repitió acercándose lentamente a Marco –. ¿Marco tu piensas que yo soy una chica bonita?
El cerebro de Marco se cortocircuitó con la cercanía de la chica que le volvía a jugar una broma pero afortunadamente antes de que pudiese responder su teléfono sonó salvan dolo.
– Trabajo – dijo Marco aliviado por salvarse.
– Ni te creas que te vas a librar de responder por una llama dita – le dijo Alice mientras le quitaba el teléfono de las manos – ¿ Soy o no soy bonita Marco?
– Si que lo eres y ahora que estas contenta me puedes dar el teléfono – contestó igual de rojo que su abrigo.
– Claro – le dijo mientras le lanzaba el teléfono.
La cara de Marco se iluminó a medida que escuchaba lo que le decían por el teléfono y cuando colgó apenas podía contener la emoción.
– ¿Tan bueno es el trabajo? – le preguntó Alice –.
– No es trabajo, es personal – contestó.
Alice no necesitó nada mas para entender a que se refería Marco, al principio le costo creer que el fuera de otra dimensión pero claro hace unas semanas no habría creído en un demonio de no ser por lo que había visto y cuando el gobierno tocó a su puerta para que tuviese la boca cerrada confirmó que todo era real. Alice se sintió mal por la alegría de Marco sentía que si conseguía lo que necesitaba podría dejar estar dimensión y a ella y eso era algo que no podía permitir. Marco era la mejor persona que había conocido en su vida, el había visto más allá del disfraz de azafata en carreras de moto que tenia que usar para ganar dinero y le había tratado con cariño además el chico no estaba nada mal físicamente por lo que no pensaba dejarlo escapar sin luchar y menos a esa estúpida de Star que no había sabido valorarlo como tocaba pero por el tono que usaba Marco aun sentía algo por ella.
– Ahora o nunca – pensó Alice mientras daba el paso final y cerraba los labios de Marco con los suyos –. No me aparta eso significa que tengo posibilidades.
– ¿Que ha sido esto? – preguntó después de romper el beso.
– Un regalo para que te acuerdes de mi durante la misión – le dijo mientras prácticamente le echaba de la heladería –. Ahora vete que tienes trabajo.
Marco se fue de la heladería con la cabeza hecha un lio, le gustaba Alice de eso no había duda pero cuando sus labios se tocaron solo pudo pensar en Star y eso le enfadaba, quería olvidarla, quería seguir adelante pero sus recuerdos no le dejaban. Se puso el casco, miró las ordenadas que le había mandado Lady y aceleró la moto al máximo, normalmente no lo habría hecho pero entre la emoción de volver a casa y la mezcla de sentimientos con Alice y Star solo quería perderse en la carretera.
Su plan fue un éxito y llegó a una abadía en las montañas en la que se suponía que una especie de culto que adoraba a su abuelo tenia unas instalaciones "científicas", por lo que había oído no respetaban su memoria y abusaban de su poder pero no le extraño porque en la tierra también se habían hecho actos atroces por buenos ideales.
Marco escondió su moto y observó las instalaciones desde la lejanía intentando encontrar algún sistema de seguridad, guardias o demonios pero tras una hora de espera sin encontrar nada decidió usar la táctica estrella de su padre golpea primero y pregunta después por lo que se acercó al portón e intentó abrirlo pero estaba atrancado por lo que la poca paciencia que le quedaba después de esperar una hora para nada se esfumó y llamó a Belfo para destrozar la puerta con un solo puñetazo mandándola a volar por toda la nave hasta destrozar la pared del fondo revelando un túnel detrás de los escombros.
– Que suerte, menos mal que he destrozado la pared sino habría tardado muchísimo en encontrar el túnel – dijo Marco pero un segundo después vio como las armaduras que había en la sala cobraban vida – Y ahí se va mi suerte, genial.
Las armaduras rodearon a Marco e intentaron golpearlo con sus lanzas pero estas parecían moverse a cámara lenta en comparación con su padre. Estas no paraban de lanzare estocadas al cazador de demonios el cual las podía esquivar con gran facilidad con leves movimientos de cadera pero al estar tan confiado no vio como una de ellas reunía energía para lanzar una estocada directa a su corazón la cual pudo detener gracias a que Belfo amplificaba su fuerza y velocidad.
– Eso ha estado cerca, puede que no me tenga confiar – dijo el castaño mientras sujetaba la lanza a pocos centímetros de su cuerpo y la cual la armadura aun intentaba empujar pero el castaño se limitó a cambiar de arma mientras soltaba la lanza para que la armadura acabase destrozada por la fuerza del golpe de Rudra y su inercia – Una menos, quedan tres.
Las otras armaduras empezaron a volar alrededor de Marco mientras intentaban encontrar un hueco en su defensa pero al no encontrar ninguno simplemente planeaban en círculos.
– Si no bajáis vosotras tendré que subir yo – dijo mientras acumulaba energía en su pies para lanzar un poderoso salto doble convocando un plataforma mágica para volver a impulsarse en el aire –. Y no os va a gustar.
Cuando estuvo a la altura de las armaduras restantes descargo los cargadores de sus pistolas mientras daba vueltas sobre si mismo perforando a la armaduras por todos lados y manteniendo las por unos instantes en el aire mientras Marco ya se encontraba otra vez en el suelo y se dirigía hacia el túnel justo antes de pasar a través de la pared chasqueo los dedos y las armaduras cayeron al suelo inertes.
– Creo que se me están pegando demasiadas cosas de mi padre – pensó divertido mientras descendía por la escalera.
Al llegar al fondo sintió un escalofrió recorrer todo su cuerpo, había algo en ese lugar que le estaba gritando que se diese media vuelta y no volviese nunca. Ignorando esa sensación Marco se aventuró por el único camino que había sin encontrar ningún problema.
Al llegar al final del túnel se encontró una puerta de metal la cual se abrió con solo tocarla permitiendo le entrar a una especie de laboratorio. Nada más entrar en el laboratorio sus ojos fueron directamente a la vitrina que se encontraba en medio de la sala, esta contenía a la Yamato pero estaba rota. Marco admiró la espada desde la guarda hasta la empuñadura era perfecta en cierta manera le recordaba a su antigua espada el Chopo pero de la misma forma que un garito de peluche puede parecer un leopardo, este al ver la espada entró en una especie de trance y avanzó lentamente mientras sentía la llamada de la espada que le susurraba al oído promesas de poder pero unos aplausos sacaron a Marco de su trance.
– Que gran espécimen tenemos hoy – dijo una voz desconocida desde arriba – Debo de estar de suerte, ya habíamos agotado la mayoría de sujetos de gran calidad y temía que tuviésemos que romper el bloqueo dimensional antes de lo previsto pero gracias a ti podemos seguir extrayendo poder demoníaco. Debes de ser una bendición del mismísimo Sparda.
– Si tu supieras – pensó Marco.
– Pero que modales los míos, aun no me he presentado – dijo la voz –. Soy Agnus , líder de la división de investigación de la Orden de Sparda y ahora si eres tan amable de tumbarte en la camilla para que pueda extraer hasta la ultima gota de tu poder te lo agradecería.
– Creo que voy pasar – le contestó –. Suena tentador pero yo he venido a por esa espada y me voy.
– Lo siento pero no te llevaras la espada –le contestó de vuelta –. De todas formas cuando acabe contigo no podrás ni sostener una.
Cuando pronunció esas palabras se formaron unas telarañas rojas alrededor de la habitación separando al científico del cazador de demonios. Cuando las vio Marco ya sabia lo que venia, su padre le había avisado de esto, esas telarañas eran un conjuro demoníaco. el cual anclaba las almas en el espacio por lo que hasta que el demonio o la presa no murieran no se rompería pero por suerte para Marco esos demonios eran su presa. Tras unos instantes las mismas armaduras que le habían recibido en la iglesia se materializaron delante suya.
– Otra vez estas armaduras, vas a necesitar algo mejor si me quieres – gritó Marco mientras barría el suelo con las armaduras pero a cuando acabo con ellas estas en vez de desaparecer se fusionaron en una armadura gigante de más de 4 metros de altura –. Yo y mi boca, quien me mandará hablar.
A pesar del inmenso tamaño de la armadura esta era aun más veloz que las anteriores y la fuerza que transmitían sus golpes era descomunal pese a que aun no había conectado en Marco pero este sabia que solo era cuestión de tiempo que lo hiciera si seguía así. Ante la superioridad de su enemigo se vio obligado a usar a Belfo para poder mantener su ritmo pero la armadura no mostraba signos de agotarse mientras los movimientos de Marco poco a poco se hacían más lentos e imprecisos, después de una hora de combate la ropa de Marco se encontraba hecha jirones y su sangre bañaba el suelo pese a que los cortes se cerraban prácticamente al instante y el estado de Marco no era mejor pues su pecho subía y bajaba pronunciada mente en un intento de mantener el ritmo. Finalmente el cazador fue alcanzado por la armadura la cual atravesó su pecho y le ensarto contra la pared.
– Que poderes tan increíbles, imagina lo que podría hacer una vez lo refine– dijo Agnus –. Este modelo de armadura necesitó del poder demoníaco. de casi un millar de monstruos y demonios y apenas a podido contigo.
– Si bueno, la verdad es que soy un tío duro – contestó a duras penas.
– Aun tienes fuerzas para hablar, es sorprendente que no hubiera informes de un demonio como tu.
Marco le iba a contestar pero hacia tiempo ya que había sobrepasado su limite y el hecho de tener una lanza en el pecho no ayudaba nada por lo que podía sentir como iba perdiendo la conciencia poco a poco y creyendo que no la volvería a recuperar solo se lamento de no haber arreglado las cosas con Star.
– ¿Quieres poder ? – escuchó Marco – Eres parte de mi legado no puedo dejarte morir aquí, si lo pides te daré el poder que necesitas.
– Yo necesito más poder – musitó.
De repente las dos partes de Yamato se volvieron a unir y esta cruzó el laboratorio hasta atravesar el pecho de Marco y comenzar a bombear olas de energía azul.
– No es posible, todos mis intentos por reconstruirla fracasaron – se quejó Agnus –. ¿Porque ha respondido ante ti?
En un instante Marco se impulsó contra la pared separándose de ella al mismo tiempo que se sacaba ambas espadas. En ese instante estaba eufórico, podía sentir el poder ardiendo en sus venas como si fuera fuego y no tardo en comprobarlo cuando con un solo movimiento de Yamato destrozó la armadura como si fuera de papel.
– No es posible, hace un segundo estabas más muerto que vivo, no puedes haberte recuperado – dijo incrédulo –. A menos que …, debo avisar a su excelencia.
En ese momento el científico se transformó en un especie de insecto y salio volando directo hacia la salida. Aunque Marco intentó alcanzarle con un golpe de Yamato este fallo por no estar acostumbrado ni a la espada ni al poder que recorría su cuerpo.
Tras ver como Agnus se marchaba su vista se nubló por un segundo al desaparecer el poder que acababa de desplegar pero por alguna razón Marco podía sentirlo durmiendo dentro de el y por eso estaba más tranquilo.
– Al menos tengo a Yamato aunque debería comprobar el resto del laboratorio por si queda algún demonio – pensó.
Cuando llegó a la siguiente sala apenas pudo evitar vomitar por la que estaba viendo, los demonios habían sido literalmente consumido dejando atrás una especie de cascarones vacíos pero en los cuales se podían sentir rastros de conciencia por lo que Marco se encargó de darles la paz.
Tras pasar por la sala de pruebas avanzó hasta lo que parecían las jaulas de confinamiento dispuesto a acabar con los demonios que estuviesen dentro. Se detuvo ante la puerta, sacó sus dos pistolas y tras un suspiro la abrió pero cuando iba a apretar el gatillo un rostro familiar le paró.
– Buf-Frog – dijo sorprendido.
Este al ser nombrado se despidió de sus hijos pensando que era el siguiente sujeto de prueba y se acercó a Marco aceptando su destino.
– Cuiden de mis niños, son todo lo que tengo – les pidió con lagrimas en los ojos
al resto de monstruos presos –. Nunca debimos abandonar Mewny, lo siento.
– ¿ Que hacéis aquí ? – preguntó –. ¿Porque no estáis en Mewny?
– ¿ Que importa?. Solo acaba con esto – sentenció Buf-Frog.
– ¿ No me reconoces ? – preguntó Marco dándose cuenta de que había cambiado tanto que ni Buf-Frog le reconocía y preguntándose si sus propios padres lo harían –. Soy yo Marco, el chico karate.
Buf-Frog se fijó en el y pese a que sus facciones y su color de pelo habían cambiado Marco aun conservaba sus ojos marrones y su característico lunar.
– Es verdad – admitió con alegría –. ¿ Que haces aquí chico karate?
– Bueno yo he venido a por esta preciosidad – dijo mientras invocaba la Yamato –. La pregunta es: ¿ Que hacéis vosotros aquí?
– Abandonamos Mewny en busca de una vida mejor pero tras el primer salto dimensional, las tijeras dejaron de funcionar y nos atraparon – relató –. La princesa …
– Lo importante es sacaros de aquí – le cortó Marco para no oír nada de Star –. ¿ Hay más presos ?
– Somos los únicos que quedamos – le contestó captando la indirecta –.
– Acompañadme a la superficie y veré que podemos hacer.
Una vez estuvieron en la superficie Marco vio a su padre y a Lady que acababan de llegar de su misión.
– Espero que hayas tenido más suerte que nosotros – le dijo su padre –.
– La verdad es que si – contestó volviendo a sacar a Yamato.
– Bien, hoy mismo podremos volver a… Cuidado Marco – dijo su padre al ver salir unos monstruos detrás de su hijo.
– Tranquilo papa son monstruos de Mewny, son buena gente – se explicó –. Yo los conozco.
– Papa – repitió Buf-Frog.
– Larga historia – se limitó a contestar Marco –. Es hora de volvamos a casa.
Marco abrió un portal con Yamato y todos cruzaron por el. Al llegar al otro lado Dante y Lady se sorprendieron por el color rosa del cielo.
– Esto es Mewny – les explicó –. Creí que era mejor dejar primero a los monstruos.
– Muchas gracia, chico karate nos has salvado a todos estamos en deuda contigo – le dijo Buf-Frog –. Si podemos pagarlo de alguna forma solo dilo.
– Sobre eso, Star y yo no estamos en muy buenos términos podríais evitar mencionarle que me habéis visto – les pidió.
– Si es lo que quieres, no podemos negarnos depuse de lo que has hecho – aceptó Buf-Frog.
– Padrino, la madrina te extraña – le dijo Katrina –. ¿ Ya no sois amigos ?
– Es algo complicado Katrina – le respondió zanjando la conversación de forma efectiva porque Katrina no dijo nada más.
Tras eso abrió otro portal, esta vez con destino a Echo Creek. Cuando lo cruzaron los recuerdos asaltaron a Dante y a Marco pero Lady les sacó de sus pensamientos sosteniendo una mano de cada uno.
– Estas en casa Marco – le dijo Dante –. Ya puedes volver a tu antigua vida.
– Una de mis casas – le contestó Marco –. Donde estemos los tres habrá una casa.
– Creo que sera mejor que vayas tu solo – le dijo Lady –. Llevas mucho fuera y puede que sea demasiada información de golpe.
– Tienes razón – dijo Marco.
La pareja se retiró tras decirle que les contactara cuando estuviese todo aclarado. Marco se acercó a su casa y tocó el timbre. Tras unos segundos abrió su madre quien sostenía un bebe entre sus brazos.
– Perdone. ¿Quiere algo? – le dijo sin reconocerlo en el primer momento pero tras un segundo sus ojos se abrieron como platos – Has vuelto Marco.
– He vuelto mama – le contestó mientras abrazaba a su madre y al bebe –. ¿Quien es este pequeñín?
– Es tu hermano Marco Jr – le contestó mientras caía en algo importante – Rafael, ven ha vuelto, nuestro bebe a vuelto.
– Marco, hijo mio – dijo su padre mientras cruzaba la casa como un rayo para abrazar a toda su familia –. Estas más alto y que es eso de tintarse el pelo y los pendientes pareces un delincuente.
Marco no pudo contener más las lagrimas y rompió a llorar, su familia le quería aunque no fuese su verdadero hijo lo querían y al ver sus rostros sabia que este año sin el no debía de haber sido fácil para ellos. De pronto Marco rompió el abrazo y sacó su pistola para apuntar a una Janna que había quedado al descubierto mientras intentaba infiltrarse en el abrazo.
– Hola, Marco – fue lo único que pudo decir por los nervios de volverla a ver y por ver como le apuntaba con una pistola.
– Joder, Janna ten cuidado podría haberte matado – le dijo Marco.
– Esa boca señorito y que es eso de tener armas de fuego, no se ni donde ni con quien has estado pero en esta casa no toleramos la violencia – le regaño su madre –. La familia de tu padre dejo México para dejar eso atrás.
– He estado con mi padre – se limitó a decir.
– No digas tonterías Marco, tu padre esta aquí – le corrigió Janna.
– Dejad que me explique – pidió Marco para luego relatar su año fuera.
– A ver si lo he entendido – dijo Janna –. Has estado en otra dimensión, eres medio demonio y cazas demonios como parte del negocio familiar.
– Técnicamente soy un cuarto demonio pero el resto esta bien – le corrigió –. Muchas gracias papa y mama por todo aunque no seáis mis padres biológicos sois mis padres y os quiero.
La familia volvió a fundirse en un abrazo junto a Janna.
– Por cierto ¿ Donde esta Dante? – preguntó Janna evitando usar la palabra padre para no incomodar a los Diaz.
– Debería avisarle, están cerca pero querían darme espacio para explicarme – le contestó mientras sacaba un dispositivo de comunicación para llamarles.
– Eso significa cena familiar – dijo la madre de Marco exultante por recuperar a su preciado bebe –. Rafael ayudame a preparar la cena. ¿ Janna te quedaras ?
– Creo que si – le contesto.
– Genial – le dijo Marco con una sonrisa.
– Sabes Marco, me gusta mucho tu nuevo estilo – le susurró Janna seductora mente –. Pero cuando has llegado a la parte de que eras parte demonio me has noqueado literalmente.
Janna entró a ayudar a los Diaz dejando a Marco fuera mientras este se preguntaba desde cuando su amiga tenia esa figura.
