"¿Nos hemos perdido algo?" preguntó Odd.
"Voy a ducharme" anunció Ulrich.
"¿Ha pasado algo?" pregunto Aelita cuando Ulrich se fue.
"¿A qué te refieres?" preguntó Yumi sentándose en el sofá.
"Habéis venido juntos. Después de lo ocurrido..." comenzó Jeremie
"¿Cómo que después de lo ocurrido? ¿Qué…?" de repente Yumi lo entendió "¡Pero como sois tan… malas personas como para espiarnos!" chilló Yumi.
"Eh, eh, no estábamos espiando, estabais bien a la vista. ¡Qué besos! No sé como le rechazas" dijo Odd, que ya se reía del todo.
"No es asunto tuyo, Odd. Por cierto, Jim te busca. Dijo no sé qué sobre un tal «Paco»" a esto, Odd paró de reírse inmediatamente. Yumi se fue a su habitación y cogió ropa para ducharse. Ya en la ducha se puso a pensar ¿Por qué le rechazaba? ¿Porque eran "solo" amigos? Pues para ser "solo" amigos, habían pasado muchas cosas entre ellos. No. A lo que Yumi tenía miedo era a lo que pudiera pasar, por el peligro que representaba X.A.N.A., por las discusiones que solían tener -por William o cualquier tontería- que terminaban en dos o más días sin dirigirse la palabra. Si ellos rompieran ¿cómo iba a ser? No sería agradable pasar todos los días cerca de él, ni agradable para Aelita, Jeremie y Odd estar entre dos personas que no se hablan.
Por el contrario, todo lo que ella sentía cuando estaba cerca de él, cuando se miraban, cuando reían juntos, en clase de pentak-silat o incluso peleando contra X.A.N.A., no lo podía ignorar. Muchas veces había querido besarle, tener el valor para decirle que estaba enamorada de él, pero nunca había podido hacerlo. El otro día, en la playa, cuando se besaban, nunca pensó que pudiera llegar sentir lo que sentía por Ulrich, lo qué sintió cuando él le dijo que la necesitaba. No sabía qué pensar, a veces se mostraba tan… raro. Una voz la sacó de sus tormentosos pensamientos.
"¿Vas a pasarte ahí el resto de tu existencia o piensas salir? ¿Tanta roña tienes?"
"¡Aelita! ¡Qué susto me has dado! Lo siento, ahora salgo."
Salió de la ducha y se sentó a secarse el pelo con la toalla. Aelita se sentó a su lado.
"Yumi, ya sé que no es asunto mío, pero estás como ausente desde que volvimos de la playa y sé que es por Ulrich, no por la extinción de las tortugas marinas." dijo Aelita, al ver que Yumi protestaba. "Haz lo que creas conveniente, pero no vale la pena estar así. Vosotros no os veis, pero nosotros sí, y te aseguro que no es simple encaprichamiento. La tensión que hay cuando estáis juntos es por algo. ¿Por qué crees que se pone tan arisco en lo tocante a William? Siempre te lo he dicho Yumi, él te quiere, y mucho, y sabes mejor que yo que Ulrich no va bes…
"Aelita, para, por favor" cortó Yumi.
"Dime una cosa" Aelita la miró fijamente a los ojos. "¿Tú le quieres?"
Yumi dudó, pero no le respondió.
"Solo quiero no pasarlo mal, ¿entiendes?" empezó a vestirse.
"Ulrich debe estar pasándolo fatal. Si ya de por si es callado, ahora parece haber perdido la capacidad de hablar. "¿Qué demonios pasó en la playa, aparte del beso?"
"… Prefiero no hablar del tema" y se fue del baño.
Ulrich ya se había duchado y estaba en su cama leyendo un cómic, que ni siquiera podía distraerle de sus pensamientos, dirigidos, claro está, a la guapa japonesa. ¿Por qué tenía que ser todo tan difícil? ¿Por qué no podía leer sin tener que pensar en ella? Hoy, en el gimnasio, había vuelto a estar cerca, unos milímetros más y habría podido besarla de nuevo, y sentir todo lo que ella le hacía sentir. A estas alturas era imposible intentar negarse a sí mismo que no le gustaba, que no estaba enamorado de ella. Como decía Odd, estaba hasta las trancas. No podía evitarlo. Y hablando de (o mejor dicho, pensando en) el rey de Roma…
"Tío, ¿qué narices te pasa? ¿Por qué no has bajado a cenar? ¿Qué quieres, morirte de hambre?"
"Odd, no me apetecía cenar, y menos me apetece que ahora me des la brasa ¿vale? No necesito comer a todas horas como tú" dijo Ulrich acobardado.
"Vaya, vaya. Parece que el amor te afecta después de todo" Ulrich le tiró el cómic a la cabeza.
"Vale, vale, dejaré los temas amorosos por hoy, pero que conste que creo que deberías hacer algo al respecto. No me apetece que estéis poseídos por el mal humor de X.A.N.A. durante los próximos meses, o años, que con vosotros no se sabe" dijo Odd. Ulrich se tumbó y le dio la espalda a su compañero.
"¿No decías que ibas a dejarlo?" inquirió Ulrich.
"Hablo en serio, Ulrich. Tú no te ves, pero estás… fatal. No tienes muy buena pinta desde que volviste de la playa. No hablas mucho y menos con Yumi. Se supone que un beso siempre alegra un poco la cara" dijo Odd.
"¿Qué?" Ulrich se incorporó "¿Cómo que un beso? ¿Cómo sabes…? ¡Estuviste espiando!"
"Oh no, por favor, otra vez no, que Yumi ya nos ha echado la bronca. Te digo que no espiábamos, que estabais a la vista y no esperaras que no nos llame la atención veros besándoos."
"¿Yumi?" Su cabeza se perdió un momento. ¿No podemos dejar el tema?" dijo Ulrich tajante.
"Ulrich…" al ver la seria mirada de su amigo, decidió dejarlo estar. "Está bien, pero esto no ha acabado aquí"
Odd cogió a Kiwi y se lo puso encima de la cama y ambos se durmieron. Ulrich no podía conciliar el sueño. Un rato después de que Odd se durmiera, oyó pasar a Jeremie y a Aelita despotricando contra X.A.N.A., y a Sissi discutir con Herb y Nicolas antes de que se fueran a dormir. Empezó a adormilarse y tuvo una pesadilla, donde William y Yumi se reían de él en Lyoko, y William le decía que nunca estaría con Yumi, quien a su vez, le decía que prefería mil veces estar virtualizada para siempre con William, que tener que verle la cara todos los días. Ulrich se despertó de golpe y se maldijo a sí mismo por ser tan tonto. Se levantó (era la una de la madrugada) y decidió ir a beber algo.
Salió de la habitación y fue hacia la mini-cocina que tenían ellos al lado de la salita de estar, medio a oscuras, y se puso un vaso de agua. No fue hasta que se dio la vuelta y empezó a beber cuando vio que había alguien sentado en la mesa, con la cabeza ente las manos. No encontró el interruptor de la luz, así que se acercó a tientas y ese alguien levantó la cabeza. Una melena larga y lisa se movió. Yumi.
"¿Yumi? ¿Qué haces aquí a estas horas?" preguntó Ulrich.
"Yo… estoo…, tenía algo de sed y…" paró "¿y tú?"
"¿Yo? Ehh, tenía algo de sed también. ¿Estás bien?" preguntó él preocupado. Se estaba empezando a notar la tensioncilla en el ambiente.
"¿Por qué?" Yumi se levantó y fue a ponerse más agua. Necesitaba algo fresco. Ulrich se sentó en el sofá, y encendió la lámpara que había en la mesita y siguió bebiendo. Yumi no sabía si sentarse, así que permaneció de pié.
"Puedes sentarte, no muerdo"
Yumi vaciló y se sentó a un extremo del sofá; al otro extremo estaba Ulrich.
"Tienes los ojos rojos" comentó Ulrich.
"Será de no dormir"
"Será eso"
Estuvieron varios minutos sin decir nada, sumergidos en sus pensamientos, mirando a cualquier parte menos a los ojos del otro. La aparición de Ulrich hacía que Yumi sintiera más ganas de echarse a llorar, pero en sus brazos. Él sabía que sus ojos no estaban rojos de no dormir, algo le pasaba seguro.
"Lo siento" dijo Ulrich. Yumi le miró. "No tuve que hacer nada ese maldito día. Esto no estaría pasando. Seríamos… amigos." Levantó la cabeza, y como siempre pasaba cuando se miraban, un hormigueo se extendió por sus extremidades.
"Ulrich, no todo es culpa tuya. Yo también dejé que… bueno, que me besaras. Te dejé y te besé yo también" se levantó y fue a dejar el vaso en el fregadero. Ulrich hizo lo mismo.
"Bueno, me vuelvo a la cama. Buenas noches"
"Ulrich, espera." Yumi le cogió del brazo. Ulrich se dio la vuelta y Yumi deslizó la mano. Estaba nerviosa. "Yo también debería pedirte perdón, por haberte rechazado de esa manera tan brusca. Me ofusqué mucho." Silencio "¿Puedo hacerte una pregunta?" Se acercó un poco más a Ulrich, sus cuerpos casi rozaban.
"Supongo que sí" respondió, nervioso también. Quería besarla hasta no poder respirar, abrazarla durante toda la noche.
Yumi titubeó un momento y lo miró a los ojos profundamente.
"¿Es verdad lo que me dijiste en la playa?" sus pensamientos retrocedieron.
"Te necesito. Sin ti, soy nada" […] "… Necesitaba poder mirarte, oírte, necesitaba abrazarte, reír contigo. Maldita sea, necesitaba besarte hasta no poder aguantar."
Ulrich rodeó la cintura de Yumi con sus brazos, como aquel día, y ella se acurrucó en él. Se quedaron así durante un momento, hasta que se separaron quedando frente a frente, nariz con nariz, y sus labios se fundieron en un apasionado beso. Se besaron durante un largo rato, sintiendo que la pieza que faltaba en sus corazones había sido reconstruida. Ulrich apoyó su frente en la de Yumi. Ella paseó sus dedos por la espalda de él, besándolo en la mejilla. Ulrich la besó de nuevo. No podían parar.
"Te amo."
Yumi se quedó pasmada un momento, hasta que proceso las palabras. Sintió que explotaba de felicidad. Le acarició sonriéndole y le besó.
"Yo también te amo."
Se abrazaron, más de lo que ya estaban y siguieron besándose.
"Por mucho que me repatee decirlo, deberíamos dormir un poco." Dijo Ulrich.
"Lo sé. ¿Crees que deberíamos contarlo?"
Ulrich sonrío.
"¿Y si les dejamos que lo descubran? Siempre nos están dando la paliza."
Yumi sonrió también.
"Está bien." Le besa. "¿Me acompañas a mi habitación?" dijo haciendo pucheritos.
"Pero solo porque eres tú, eh" dijo Ulrich riéndose.
En la puerta de la habitación intercambiaron un beso y Ulrich se fue a dormir, pensando en lo que había pasado.
Weno, aquí traigo el 3r capítulo. Espero que os haya gustado. ^^ Para decirme lo que sea ya sabeis, el botoncito del review.
Gracias a Chulimila por agregarme a su lista de favoritos!!
