Disclaimer: Los personajes no me pertenecen ¡Lo saben! Pertenecen a la señora Meyer y su casa editora. Yo sólo juego con los personajes, moviendolos a mi gusto.
Summary: AU/TH/OoC -Llevamos seis meses.- ¿De qué?- ¡De salir, hombre! Rose es mi novia. Tenía una misión: volver a Bella mujer en todo el sentido de la palabra.
I Will Make You a Woman
Primer día de clases.
¿Suena aterrador?
Para nada, si eres un Cullen… La pequeña Alice no podía contener la emoción, revoloteaba de un lado a otro con su bolso en el hombro y sus audífonos en los oídos. Tarareando una melodía movida, mientras ayudaba a su madre a preparar sus almuerzos.
Cada uno sus gustos. El de Edward sin las orillas, el de Emmett sin queso, y el de Alice con mantequilla. Todos en una bolsa de papel con su nombre escrito con la pulcra letra de Esme.
- ¡Edward! ¡Emmett! –Gritó, desde la parte de abajo su madre, mientras que Alice hacía sonar la bocina del auto.
¿Qué había pasado con sus nuevos amigos?
El sábado habían tenido aquella terrible discusión. Al día siguiente, lo habían resuelto durante el desayuno. Los hermanos Cullen habían prometido no meterse en la relación de Bella y Rose, claro que, para eso sirve cruzarse de dedos cuando su madre no los vio. Esme les aclaró que eran la única pareja ''diferente'', por lo que dejaron de preocuparse.
Un apurado Edward, medio dormido y un alegre Emmett subieron al auto. Esme se rió.
- Edward, hasta donde yo sé, la moda es usar los calcetines de n mismo color, ¿entiendes? –Replicó, Alice-. A menos que quieras imponer una nueva moda en la nueva escuela.
- ¿Qué tonterías estás diciendo, Alice? –Preguntó, mientras tallaba sus ojos y bostezaba.
Emmett soltó una de sus estruendosas carcajadas. Aquello era una mala señal.
Abrió sus ojos verdes y miro hacia abajo. Tenía un calcetín rojo y uno morado; un zapato café y un Converse negro.
- En mi defensa, puedo decir que me dormí tarde y tengo sueño.
Esme, junto con sus hermanos estallaron en risas, mientras que Edward los veía ceñudos. Salió del auto con su elegancia innata y corrió escaleras arriba. Remplazó aquella calceta morada por una roja y el zapato café por el otro par del Converse.
- Bien, listo, adorable y presentable –Anunció, subiéndose al carro.
Se escucharon unas risitas mal disimuladas, seguido del ronronear de un auto.
Árbol, árbol, árbol.
- Veo, veo… Algo que empieza con ''A'' –Dijo risueño, Emmett.
Era un juego infantil, pero la escuela estaba a media hora y tenían que hacer algo para entretenerse en el camino. Edward puso los ojos en blanco.
- ¿Árbol? –Preguntó, irónico, el chico de ojos esmeraldas.
Emmett frunció el ceño e infló sus mejillas de manera infantil.
- Sí. Te toca.
Edward rió entre dientes y miró a través de la ventana.
- Veo, veo… -Sonrió-. Algo que empieza con ''L''.
Emmett y Alice fruncieron el ceño. ¿L? ¿Qué demonios empezaba con ''L''? ¡Ahí sólo había árboles y más árboles! ¡Era un bosque!
Su ceño se frunció más. Alice era tan testaruda que no se rendiría hasta encontrar la maldita respuesta, mientras que Emmett, al contrario, lo haría pronto.
- Ok. Me rindo.
- ¿Seguro?
- Segurísimo.
La risa de Edward se escucho. Esme lo miraba con la ceja alzada, intrigada. Todos, con la notable excepción de Edward, veían solamente árboles. ¿Qué era, entonces?
- Mmmh… -Fingió pensar, Alice-. Lárbol.
Edward y Emmett se carcajearon. El primero negó con la cabeza y le tocó la nariz con el dedo índice.
- No, esa palabra no existe. ¿Se rinden?
Alice aceptó a regañadientes.
- Es… -Se escuchó un trueno-. Lluvia.
Las caras de los chicos de cabellos negros se desencajaron, mientras que la de Esme se volvía burlona. Ella siempre supo la respuesta. Era tan evidente. En el pequeño pueblo, había dos cosas de gran abundancia: los árboles y la lluvia. Con el tiempo te acostumbrabas a ambos y aprendías a vivir con ellos.
- ¡Miren! –Señaló con su pequeño dedo, Alice, un establecimiento de ladrillos rojos.
- ''Forks High School'' –Habló, Esme, que se había mantenido callada todo este tiempo-. Bienvenidos, al hogar de los Spartans -Prosiguió, estacionándose.
Salieron del auto. La pequeña llovizna les empapó un poco su cabello, pero eso sólo los hizo lucir como unos modelos de champú.
Acaparando varias miradas de los alumnos, se dirigieron a la oficina principal.
Desde su llegada, el viernes pasado, no habían salido mucho a las calles. Iban a la casa de los Hale, o a la casa de los Swan y regresaban a la suya. Sabían el camino de memoria.
- Hola –Una amigable rubia se puso frente a ellos, deteniéndoles el paso-. Deben ser Alice, Emmett y Edward –Sonrió de oreja a oreja-. Soy Tanya Denali, su guía el día de hoy –Les extendió unos papeles. Cuando los tomaron, vieron los nombres de algunas materias y las horas de estas. Su horario-. Me tomé el atrevimiento de recogerlos por ustedes –Entonces reparó en Esme-. No se preocupe, Esme, que se los cuidaré muy bien.
Esme le sonrió. Una sonrisa muy maternal.
- Gracias, cielo –Miro a sus hijos-. Adiós. Vendré por ustedes a la salida.
Asintieron, y ella asentó más su sonrisa. En cuanto salió, Tanya dejo su mueca de amabilidad y camino hacia el pasillo de donde había venido.
- ¡Espera! –Gritó, Alice, tomándola por la muñeca-. ¿No ibas a ser nuestra guía?
Los rizos rubios, tenían un extraño tono rojizo, era bajita, un poco más alta que la pequeña Cullen; poseía unos grandes ojos miel y su boca estaba torcida en una mueca de fastidio.
- Para empezar, suéltame –Se deshizo del agarre-. No soy su guía, ese es el trabajo de Bella Swan.
- ¿Y por qué le has dicho a nuestra madre que serías nuestra guía? –Inquirió, Edward. La miro y entonces, ella se perdió en su mirada.
¿Cursi? Tal vez. Pero la pequeña Tanya no podía ver otra cosa que no fuera aquel mar verdoso.
- L-lo siento –Suspiró.
El pasillo entero se detuvo. ¿La princesa de hielo acababa de suspirar? Los ojos de todo el alumnado se abrieron.
- ¿Qué está pasando aquí? –Edward dirigió su mirada a la recién llegada.
Reconocería su voz a kilómetros. Bella Swan.
- Nada –Respondió con voz cortante, Tanya. Miró a Bella. Lo extraño era ese tonto sonrojo, posado en sus pecosas mejillas.
Bella soltó una risita. Camino a si lado y acarició sus mejillas.
- ¿Tanya Denali sonrojada? –Preguntó, burlona. La chica de cabellos color fresa movió su cabeza, y quitó las manos de Bella.
- No, es el nuevo rubor.
Se escuchó la risita de otra recién llegada. Rosalie Hale.
- Claro –Dijo con sarcasmo.
- Hola, chicos –Saludó, Bella.
Bella y Alice se habían hecho muy buenas amigas, lo contrario de Alice y Rosalie que se llevaban como perros y gatos. Rosalie se había hecho muy amiga de Emmett.
La chica castaña saludó con un abrazo y un pequeño beso en la mejilla a todos. Exceptuando a Rose, a la que le dio un pequeño beso en los labios.
Jasper, que se había mantenido al margen de todo sonrió. Alice era única. A él le gustaba Alice.
El timbre que anunciaba la primera clase sonó. Bella que era la encargada de guiarlos a sus clases a los Cullen, se despidió de los Hale y se llevó a los nuevos.
Primero fue a dejar a Emmett a su salón, tenía Historia e iba un curso más adelante que ellos. Luego siguió con Alice, que tenía Inglés, y al final se fue con Edward, ya que tenían Química juntos.
Al comienzo del recorrido, les advirtió que a los Spartans, les gustaba jugarle bromas a los nuevos, tanto como a los de primer año, como a las nuevos en el pueblo.
Y no se equivocaba en advertirles.
Cerca de ahí, en el gimnasio, los chicos del equipo de la escuela, planeaban que hacerles a los Cullen.
- Vieron el brillante cabello de la chica –Dijo, uno con una sonrisa-. Lo tiene corto. Adiós a la idea de pegarle chicle.
- Lo sé –Replicó otro-. Y si los encerramos en el gimnasio. No hay más que una puerta y los vestidores se cierran cinco minutos antes de la salida. Las ventanas nunca las abren. No hay falla.
- Te equivocas, Demetri –Cortó, el primero-. La falla tiene un nombre: Bella Swan.
Un chico rubio sonrió con arrogancia.
- Déjenmela a mí –Los dos chicos se giraron hacía él.
- Mike, Mike, Mike –Dijo, Demetri-. Acéptalo ya. La pequeña zorra Swan, nunca, nunca te hará caso.
Mike hizo una mueca.
- No me refería a eso –Gruñó-. Pero, gracias, Demetri. Háganlo. Enciérrenlos aquí. Avisen a los demás que yo me encargare de Swan, Jasper, y Hale –Hizo una mueca-. ¿Le dirán a Jasper?
- No –Se apresuro a contestar el tercero. Demetri y Mike lo miraron sorprendidos-. Le dirá a su hermana, y su hermana a la zorra Swan.
Los otros dos asintieron.
- Muy bien, Félix.
Félix sonrió de manera burlona, acentuando de su rostro endurecido.
- Estos ''niños bonitos'' no se la van a acabar.
¿Qué?
Sí, soy yo de nuevo. Acabo de subir TSO, pero ese cap ya lo tenía.
Recién terminé este capítulo. Si, si, si. Pero si las voy a dejar en un tiempo (más o menos hasta el 23 de Agosto) las dejare picadas con esta historia. ¿Qué pasara con la cruel broma de estos chicos? ¿Qué le haran al dulce y malvado Edward?
Esto, descubranlo cuando regrese.
Pero, si no es molestia, ¿me dejarían un REVIEW?
AnneLiCe'
P.D: Gracias por las personitas detrás de la pantalla que votaron por mi en el CONTEST ) Son lo mejor, enserio.
