hola gente aqui les traigo el cap de la semana que espero y disfruten y whahahaha amo leer sus comentarios, los amo :3 y amo que disfruten de leer esta historia rara.

gracias por sus follows y favoritos se los agradezco mucho mucho :D


Nico y Maki se encontraban en la sala, aquella situación de hace un momento había puesto incomoda a la pelinegra, por otro lado Maki no sabía muy bien el por qué se sentía extraña y mucho menos tenía idea del porque el contacto humano de esa chica le parecía agradable, tal vez solo imaginaba cosas. Por ahora solo quería deshacerse de ese momento tan incómodo y volver a su búsqueda por encontrar a Erikchica, tenía que destruirla.

-tengo que irme ahora mismo- se levantaba Maki liberándose del ligero agarre de Nico diciendo eso a la pelinegra quien se confundió y molesto rápidamente.

-¿vas a irte así como estas? ¿Qué pasa si aparecen más de esas horribles cosas y te matan?- regañaba Nico a la pelirroja quien frunció el ceño.

-¡No me des ordenes humana! Puedo salir y acabar con todas las criaturas que se me pongan enfrente! Incluso con la maldita de Erikchica! Soy la cuarta Elemtum más fuerte en la existencia de la raza, no pretendas que voy a obedecerte cuando tengo asuntos pendientes que no te incumben- dijo aquellas palabras Maki en tono molesto, sin embargo a ojos de Nico, esa chica se veía débil después de haberla defendido de esas criaturas.

-no estoy dándote ordenes, estoy preocupándome por ti, ¡solo mírate! Estas muy herida como para que vayas a buscar pelea con Erikchi… con esa! ¿Por qué es tan importante?- se quejaba Nico y la pelirroja solo la miro un momento.

-su armada capturo sin razón a alguien muy importante, y antes de llegar a este planeta… asesino a mi padre…- por fin respondía Maki y Nico solo se sorprendió al ver aquella expresión en el rostro de la pelinegra. Era un rostro tan lleno de emociones, a pesar de que la pelirroja tuviera un comportamiento primitivo y violento, no dejaba de hacer notar emociones, justo como las que los humanos como Nico sentían.

-¿buscas venganza?- se atrevió a hablar Nico y Maki cabizbaja negó a la pregunta de Nico.

-no es una venganza personal, sin embargo tenemos que acabar con esa raza, tenemos que hacerlo hasta que devuelvan sana y salva a la reina…. Mi madre- dijo Maki apretando los puños, Nico no podía evitar sentirse atraída ante la idea de saber más de esa chica.

-escúchame Maki, tal vez… tal vez no merezca ni siquiera que me cuentes esto pero, de verdad quiero saberlo. No soy muy buena dando consejos, pero soy capaz de escucharte… ¿podrías permitirle a esta insignificante humana escucharte?- dijo Nico con sutileza acercándose a la pelirroja que por primera vez sentía paz al escuchar hablar a Nico.

¿Y si se aventuraba a confiar en una humana? A pesar de que Nico a su parecer era irritante, entrometida y grosera, también había sido honesta con ella incluso amable al curarla y llevarla hasta su morada a pesar de estar asustada de ella, cosa a la que no estaba muy acostumbrada, pero sin embargo una grata sensación la invadía.

-¿quieres saberlo realmente?- dejo salir esas palabras Maki girándose para ver a la pelinegra que le dedicaba una cálida sonrisa y asentía. Ahí estaba otra vez esa sensación.

Maki sin decir palabras todavía volvió al interior de la sala y tomo asiento nuevamente, Nico la siguió e hizo lo mismo sentándose fusto a su lado, se sentía inquieta y ansiosa de escuchar a la pelirroja que por primera vez, no le gritaba o gruñía como acostumbraba.

-Mi planeta está en guerra contra la raza Aliz, una especie con una velocidad y fuerza que sobrepasa a la de nosotros, sin embargo son débiles en resistencia lo que les da una gran desventaja contra nosotros los Elemtum, los Aliz son capaces de crear y manipular ondas de sonido y movimiento con sus brazos y alas….. Esas extremidades son su punto débil y también su más grande arma, esa raza un día sin más opto por tomar a custodia propia a mi madre, la segunda al mando en mi mundo, no quisimos enfrentarlos al principio ya que son un dolor de cabeza al matarlos, pero mi padre desesperado opto por enviar al ejército en rescate de la reina durante años, el ultimo escuadrón enviado, entre esos soldados estaba yo… asesine tanto a grandes como a pequeños en busca de nuestro objetivo, incluso destruimos su planeta pero no pudimos encontrarla- decía Maki aquello y Nico se encontraba asombrada y perturbada ante lo que escuchaba.

-¿y cómo fue que llegaste aquí en tan mal estado?- preguntaba nuevamente Nico y solo escucho un suspiro de la pelirroja antes de proseguir.

-hace un año me uní a la armada para apoyar a mi raza, mi padre dijo que tenía una habilidad sobresaliente a la de los demás, en mi cuarta exploración en territorio Aliz capturamos a una de las cabezas de su armada, esa era Erikchica la más poderosa de su especie, la tuvimos cautiva durante un año, hasta que su ejército ataco nuestra base y la libero, fue ahí cuando ella asesino a mi padre y huyo, yo la seguí desde las afueras del planeta a un sistema solar completamente desconocido para mí, entre agresiones y golpes terminamos cayendo en tu planeta, sin embargo…. Yo sé que ella sigue con vida, escondiéndose para que cuando este bien, pueda enfrentarme- relataba Maki con completa seriedad en su rostro y la pelinegra a su lado solo escuchaba atenta su historia.

-¿Cuánto tiempo lleva esa guerra?- hacia otra pregunta Nico, aprovechaba que la pelirroja estuviera confiando en ella. ¿Quién podría hacer algo tan horrible? Pensaba una y otra vez Nico.

-Todos los planetas que tienen vida en ellos manejan un periodo de tiempo igual así que todo inicio aproximadamente 16 años cuando me desarrollaba en el interior de mi padre, un año antes de que yo naciera- dijo Maki y Nico analizo un momento sus palabras.

-ya veo, así que solo estas defendiendo a tu raza y buscando a tu madre- decía Nico comprendiendo las palabras de Maki por fin. –aunque… espera….. ¿En el interior de tu padre?- se desconcertó Nico ante esas palabras de Maki que no alcanzaba a entender bien.

-Si, bueno veras, en mi especie el primogénito oficial se desarrolla la mayoría de las veces en el varón, a diferencia de la raza humana- aclaraba la pelirroja y Nico se encontraba sorprendida.

-baya, como los caballitos de mar, pero dejando de lado eso….. Significa que tú edad es de…..- se quedaba en suspenso la pelinegra mirando con sorpresa a Maki.

-Quince años de vida, si, y comencé a exterminar Aliz a los catorce años, debe parecerte horrible y cruel, pero para nuestra raza es una edad suficiente para participar en las guerras de nuestros mundos, desde que tengo memoria, solo he vivido con un objetivo, y ese es exterminar a la raza Aliz hasta que devuelvan a la reina con vida- aclaraba otra duda de Nico, por alguna razón contarle todo eso a la pelinegra le parecía sanar su moral.

-es increíble, ¿y que eran esas criaturas que nos atacaron?- preguntaba Nico volviendo al inicio de todo.

Maki no lo había pensado, sabía lo que eran y para que los usaban pero no sabía que hacían en un lugar con seres tan inofensivos como el planeta tierra, tal vez esa chica desconocida con la que hablaba tenía que ver.

-esos son… rondadores de los Kerh, una raza de conquistadores inferiores, usan a esas criaturas para rastrear algo en específico y matarlo o llevarlos a su especie, aunque no estoy segura del porque esas cosas te atacarían - afirmaba Maki lo cual causo que Nico comenzara a inquietarse, el solo pensar en que habría más de esas criaturas rondando por ahí la preocupaba.

-bien, ahora que lo sabes, me iré…- se adelantaba a decir Maki levantándose nuevamente de su lugar y disponiéndose a partir cuando un agarre la detuvo nuevamente.

-no lo hagas!... Estas herida y bueno, yo estoy asustada de esas cosas…. Pensé que tal vez tu… bueno… quisieras quedarte, hasta que estés mejor- decía Nico manteniendo su agarre en la pelirroja que se quedó mirando con sorpresa a Nico.

-tu….. Solo quieres protección ¿verdad?- decía Maki con una expresión aburrida en su rostro y Nico solo le dedico una gran sonrisa complicita.

-bueno, a cambio puedo darte refugio, un lugar para dormir, tal vez algo de comida, pero comida humana! Y no me refiero a personas, sino a lo que nosotros comemos, estoy segura que te gustara, solo quédate y asusta a esas cosas feas….. Por favor- suplicaba Nico con cierto tono sospechoso en su voz.

-bien, me quedare si me das mi emblema- decía Maki imitando la voz complicita de Nico quien al escuchar eso se sobresaltó –no creas que no te vi tomarlo en el rio, solo pensé en que cuando matara a Erikchica volvería por él, así que, si lo tengo me quedare para proteger tu humano y cobarde trasero- decía Maki sin expresión en especial mientras miraba a Nico y esta se ponía nerviosa.

-¡bien! Toma tu maldito collar, solo prométeme que te no harás nada extraño mientras baya a la escuela y que no te comerás a mi gato- dijo a la pelirroja que solo rodo los ojos y suspiro.

-lo prometo, palabra de Elemtum- decía a Nico y esta se sintió más aliviada –aunque creí que me tenías miedo por como temblabas al tenerme cerca- agrego Maki.

-honestamente lo tenía, pero ahora me siento más tranquila- Nico decía aquello mientras miraba nuevamente a la alta chica frente a ella.

-¿Por qué?- pregunto Maki tomando asiento de nueva cuenta en el sofá sin despegar su mirada de la de ojos carmín.

-porque ya conozco un poco de ti y eso me alivia, ya no te veo como la espeluznante chica que me callo del cielo e intento asfixiarme-bromeaba Nico y por primera vez vio a la pelirroja sonreír levemente.

-lamento eso, es solo que llevo mucho tiempo sin consumir nada y…..- trato de decir Maki pero un gruñido proveniente de su estómago se hizo sonoro causando que se avergonzara y Nico riera.

-bien ya entendí, tratare de ver si tengo algo de comida para satisfacerte princesa Elemtum-dijo aquellas palabras Nico causando que Maki se avergonzara aún más.

-basta! O mi aperitivo será….. ese animal que sigue insinuándose- amenazaba Maki mientras observaba de nueva cuenta al pequeño gato frotándose contra su pierna esta vez.

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Nozomi había pasado ya cinco días con Eri y había descubierto muchas cosas de ella, le gustaban las cosas dulces y las consumía a montones pero no parecían causarle ningún efecto, también descubrió que ella tenía tan solo diecisiete años, justo como ella, no veía bien en la obscuridad y por alguna extraña razón disfrutaba andar desnuda en su apartamento lo que la llegaba a incomodar muchas veces. Era fría y a la vez era expresiva, demostraba emociones y sentimientos como los humanos, aunque no muy a menudo. Pero algo que llamo su atención fue la insistencia en observar con detenimiento a sus amigas, pero principalmente a Kotori.

Ambas se encontraban en viernes y volvían al apartamento de Nozomi con completa tranquilidad, habían comprado helado de vuelta ya que desde que Nozomi le dio a probar a Eri, esta pedía uno siempre después de acompañarla a la escuela.

-¿está bueno Ericchi?-pregunto Nozomi mientras caminaba a la par de la rubia que degustaba con una infantil expresión su postre.

-es lo más agradable que mi paladar pueda degustar- fue la única respuesta de Eri. –aunque noto que a ti no te a gustado mucho el tuyo, está disolviéndose y no lo has siquiera probado- agregaba Eri, y eran ciertas sus palabras, Nozomi había estado algo pensativa ¿la razón? Nico. Esa era la razón.

-he estado pensando en contarle a Nicocchi de ti, pero… parece muy distraída, como si estuviera presionada, desde que llegaste no he podido hablar mucho con ella- dejaba a flote su inquietud Nozomi y Eri solo la miro un momento dudosa.

-¿no haría una revuelta si le dijeras lo que soy realmente? Los humanos suelen ser muy comunicativos- decía a Nozomi y esta lo pensó un momento, Nico era explosiva y problemática a veces pero nunca traicionaría la confianza de alguien.

-creo que ella no lo aria, la conozco desde pequeñas y nunca me ha fallado cuando le cuento un secreto, lo que me incomoda realmente ahora es que se desde que llegaste ella se marcha rápidamente a casa sin siquiera avisarnos, se tan pronto como Kotori-chan- decía aquello Nozomi, Eri al escuchar el nombre de Kotori se puso seria, esa chica seguía causándole una extraña sensación.

-Kotori….- susurro Eri no lo suficientemente bajo para que Nozomi no la escuchara.

-Ericchi, últimamente he notado que observas mucho a Kotori-chan, más bien, desde que la conociste, ¿no te agrada?- preguntaba Nozomi a la rubia quien no dejaba de lamer aquel postre.

-no es eso, solo creo que hay algo extraño en ella, tal vez sea mi curiosidad por ver esos ojos, pero si dices que no debo entonces está bien- aclaraba Eri sin dejar de mirar aquel helado de chocolate que comía.

-Ericchi es muy terca a veces y también eres muy curiosa, eso es encantador- decía Nozomi dedicándole una sonrisa a Eri que continuaba caminando.

-siempre dices cosas raras que no entiendo bien- espetaba Eri dándole un pequeño vistazo a la peli morada que le sonreía –pero supongo que me gusta lo que me hace sentir tus palabras- terminaba por decir.

Nozomi siempre sentía confundirse un poco también, no solía ser una persona que dijera ese tipo de cosas a cualquiera y menos a una chica extraterrestre a la que llevaba tan solo cinco días de conocer, aunque le era increíble lo ingenua que podía ser a veces, esa ingenuidad la hacía pura e inocente así como honesta en todo sentido, era como si Eri le permitiera ver a través de ella siempre y eso le gustaba, la hacía sentir bien y que ella podía hacer lo mismo con Eri, mostrarse por completo y ser completamente honesta.

Nozomi noto como Eri se detuvo en seco un momento y se giró a verla, Eri parecía con una expresión determinada y seria a la vez, parecía tratar de detectar algo.

-¡Nozomi cuidado!- Dijo Eri rápidamente abalanzándose contra Nozomi y retirándola rápidamente de donde estaba para protegerla de algo que había saltado en dirección a ella, justo en ese momento otra cosa más salto de entre los arbustos, al levantar la vista era una criatura extraña con grandes colmillos y de aspecto feroz, así como una larga cola con un aguijón al final de esta, esa criatura babeaba bastante ver todo eso causo que Nozomi se quedara en shock.

-rondadores…- susurro Eri para alejarse de Nozomi para pronto correr y agredir a esa criatura pateando su cabeza con gran fuerza, suficiente como para destrozarla.

-…E…Eri…Ericchi…..- dijo Nozomi completamente en shock al ver dos más de esas cosas salir de entre los árboles en dirección a ella.

-No dejare que se le acerquen!- dijo en voz alta Eri, quien en un movimiento con sus brazos, como si golpeara con su puño el piso causo que ambos animales salieran disparados lejos de la peli morada, para ojos de Nozomi había sido como si el viento los golpeara y la rosara a ella solamente.

-¿Estas bien? ¿Te toco su saliva?- pregunto Eri mientras corría hacia Nozomi que aún estaba sentada en el piso con completa sorpresa en su rostro.

-N…no… pero… ¿Qué eran esas cosas?- pregunto Nozomi mirando por fin a Eri y esta solo pareció preocupada por su amiga.

-en tu hogar te lo diré, por ahora debemos irnos, puede que haya más- dijo Eri ofreciéndole su mano a Nozomi y esta enseguida la tomo.

Corrieron hasta los apartamentos donde vivía Nozomi y entraron a casa, Nozomi se sintió aliviada, sin embargo su corazón seguía latiendo con gran fuerza dentro de su pecho, realmente se había asustado.

-¿Qué hacían rondadores aquí?- se preguntó Eri mientras observaba a Nozomi sentada sobre su sofá con una expresión llena de pánico.

-será que…. ¿esa chica Nishikino los envió a buscarte?- pregunto Nozomi a la rubia y esta lo pensó por un momento pero era absurdo.

-No, los rondadores son criaturas exclusivas de la raza Kerh, son de las pocas cosas que pueden herir rápidamente a un Elemtum y por ello los evitan…. ¿Qué podrían estar buscando? Más bien… ¿Por qué atacarte a ti?- pregunto Eri a Nozomi mientras se acercaba y se sentaba a su lado.

-yo….. No estoy segura…- decía Nozomi tratando de apaciguar su voz nerviosa.

-esos animales son enviados para rastrear algo en específico, no atacan nada a menos que sea su objetivo o algo con la fragancia del objetivo original, por más mínima que sea- decía Eri mirando a Nozomi, no le gustaba verla sin esa sonrisa en su rostro -¿Qué tienes que ver?- dijo Eri.

-¡No lo sé!- expreso Nozomi mirando con pánico a Eri y esta solo se acercó y poso su mano sobre la mejilla de Nozomi para tratar de tranquilizarla.

-te dije que mientras estuvieras conmigo no te pasaría nada malo ¿entendido? Ahora cálmate, no me gusta cuando tu rostro no sonríe…. Así que por favor, dime que estarás bien- decía Eri dedicándole una leve sonrisa a Nozomi quien lentamente se fue calmando, esa dulce sonrisa siempre lograba apaciguarla.

-perdón Ericchi…. Pero de verdad estoy asustada…-repetía Nozomi mientras levemente posaba su mano sobre la mano con la que Eri sostenía su mejilla.

Ambas se miraban fijamente nuevamente, era como si con la mirada se trasmitieran lo que sentían en ese momento, como si se dijeran que estando juntas todo estaría bien. Para Eri era difícil lidiar con ese tipo de emociones nuevas. Nunca se había sentido así, desde pequeña había tenido que lidiar con la guerra que había entre su raza y los Elemtum, por lo que tener a alguien cercano era difícil o simplemente eran asesinados, pero con Nozomi lograba saber lo que podría llegar a ser tener a alguien importante.

-yo te protegeré de esas criaturas, mientras puedas seguir manteniendo en tu rostro esa sonrisa que logra tranquilizarme, podre seguir teniendo una razón para aferrarme a pelear- agregaba aquellas palabras la rubia que mantenía esa ligera sonrisa en su rostro.

-lo siento Ericchi….. Pero, me alegro de que puedas estar conmigo…. Gracias- dedicaba aquellas palabras Nozomi a la rubia que solo asintió en respuesta.

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Después de que ambas pudieran calmarse por completo, como era costumbre, Eri se quitó la camisa para poder extender sus alas, estaba bien ocultarlas pero mucho tiempo en hacerlo la incomodaba bastante al final del día.

-¿ya vas a comenzar a quitarte la ropa?- le decía Nozomi a Eri quien estaba en medio de la sala examinándose a sí misma.

-No es eso, mira mi ala herida esta recuperada por completo- decía Eri mirando aquella ala que parecía completamente sana.

-es verdad, y ¿cómo va tu costado?- preguntaba Nozomi que la miraba desde la cocina, ella preparaba algo para que ambas comieran.

Eri retiro el gran parche que cubría su costado para encontrarse con la sorpresa de que su piel ya estaba terminando de cubrir el musculo rojo que sobresalía muy poco.

-mira, está casi por sanar, tus manos son expertas en heridas- comentaba Eri mostrándole a Nozomi aquello y esta solo desvió la mirada con desagrado.

-¡dios! Aun luce horrible, pero si te sientes mejor, supongo que está bien- decía Nozomi volviendo su vista a lo que cocinaba.

-me siento de maravilla, tal vez salga al campo a practicar un par de tácticas, después de todo tengo que estar preparada para cuando Nishikino aparezca- comentaba Eri mientras volvía a ponerse aquella camisa color azul.

-¿estas segura? Aun sigues herida, si te esfuerzas demasiado podría empeorar ese costado tuyo- advertía Nozomi a la rubia que solo le dedico una sonrisa más.

-no te preocupes ya son mínimas, así que saldré un momento, sirve que podre revisar si hay más rondadores cerca- agregaba Eri con normalidad y se dirigía a la puerta para salir al campo hasta que algo la detuvo y fue la mano de Nozomi sujetándola de la muñeca con gentileza.

-por favor ten cuidado- terminaba por decir Nozomi y Eri solo asintió antes de salir del departamento.

Justo cuando Eri salió decidió dirigirse al lugar donde había caído al llegar al planeta, ahí no parecía haber rastro alguno de humanos, y sin más comenzó a manobrera entre los arboles de aquel lugar, aun se sentía algo adolorida pero podría soportarlo.

Justo al evadir un gran árbol choco con alguien de entre los arboles también, con agilidad logro mantenerse en pie y caer con normalidad al piso, rápidamente levanto la mirada encontrándose con esa cosa con la que había chocado. No podía creer que estuviera observando a esa chica en específico frente a ella…. A esos ojos bestiales.

-….Tu…. eres…..- dijo con dificultad Eri mirando a esa chica que tan pronto reacciono dio un gran salto sobre las ramas de los árboles y se perdía entre estos, después escucho a lo lejos los gruñidos de más rondadores, estos nunca se acercaron a ella. Solo pasaron de lado sin mirarla.

-ellos….. Están siguiéndola a ella…- fueron las últimas palabras de Eri que quedo desconcertada por completo, tenía decirle a Nozomi lo que acababa de ocurrir.

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Cuatro horas antes

Umi POV.

Estaba en clases mirando frente al pizarrón, sin embargo mi mente estaba en otro mundo, últimamente se había sentido un poco extraño el ambiente, aunque, siempre nos rodean ese tipo de cosas. Pero algo no andaba muy bien, esa chica Eri tenía algo extraño y más aún me causaba mala sensación al verla, esa extraña manera en la que siempre mira a Kotori, me desagrada bastante, es como si quisiera hacer notar su enfermedad.

-¡Umi-chan! Ya es hora del almuerzo- escuche aquella dulce voz llamearme, esa voz que hace que mi corazón se inquiete con su cercanía.

-Kotori…. Ya voy- eran mis únicas palabras, solía ser algo fría o evitar ciertas cosas, eso lo sabía muy bien.

Esa es Kotori, una persona muy especial para mí, la conocí cuando entramos a secundaria, lo recuerdo muy bien…..

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Caminaba con total tranquilidad a mi primer día de clases en la secundaria, aprovechaba para admirar el follaje de los árboles de cerezo, era hermoso, cuando llegue al campus decidí quedarme a la sombra de un árbol, al acercarme escuche sollozos de un niño.

-¿Qué pasa? ¿Estás bien?- pregunte al pequeño niño que se tallaba los ojos, no sabía que ocurría con él.

Antes de que preguntara otra cosa ocurrió… alguien caía del árbol de una manera brusca, por un momento creí que sería un animal, pero…. Frente a nosotros estaba una linda chica peli gris sentada en el piso con mueca de dolor y apretaba fuertemente los ojos. Note que cerca de mis pies estaban tiradas unas gafas obscuras para sol.

-Auch…. Eso dolió… ¿Dónde están mis gafas?- pregunto sin abrir sus ojos y tentaba a su alrededor el pasto.

Lo primero que me pregunte fue ¿Qué hacía ahí arriba esa chica loca? Simplemente tome del piso aquellos lentes obscuros y se los ofrecí, ella con delicadeza los tomo y se los puso, me pareció un poco ridículo que anduviera así y más cuando tenía que volver a la escuela.

-¿te encuentras bien onne-chan?- pregunto el niño que sollozaba anteriormente a la chica del árbol y esta tras levantarse le dedico una gran sonrisa y extendió su mano hacia el.

-estoy bien, aquí tienes- decía aquella chica y en su mano le entregaba un juguete al pequeño niño, era una pequeña pelota de goma.

-muchas gracias onne-chan!- agradecía el niño y se iba corriendo con su juguete. Yo quede desconcertada en ese momento.

-¿te subiste al árbol solo para bajarle esa pelota a un niño?- pregunte a la chica de grises cabellos que se giró a verme con esas gafas ya puestas, no me había permitido mirar su rostro sin ellas.

-él estaba llorando y nadie parecía ayudarlo, así que ¿Por qué no hacerlo?- dijo aquello dedicándome una sonrisa, era extraño…. –gracias a ti también, por darme mis gafas- me terminaba agradeciendo.

-…no es nada…- dije aquello algo insegura por esa chica, la mire detenidamente un momento hasta que note algo, ella se había lastimado la rodilla, tenía un gran raspón y emanaba un ligero rastro de sangre en ella. – estas herida…. Vayamos a la enfermería- le decía mientras observaba su herida.

-está bien no es nada, puedo apañármelas yo sola- me decía manteniendo aquella dulce sonrisa en su rostro.

-eres una chica, y las chicas lindas no deberían andar con marcas en su cuerpo…..- de detuve un momento, estúpidamente la había llamado linda… note como ella se sonrojo levemente al igual que yo. –eh…. Bueno… yo…. Va…vamos anda!- insistí tropezando con mis palabras, sentía que actuaba como una idiota.

Ella no dijo nada, solo me siguió hasta la enfermería, donde solo me mantuve mirando cuando la enfermera la atendió, en ningún momento pareció hacer expresión de dolor… de verdad que ella es extraña.

-gracias por traerme hasta aquí….. amm- me decía aquello después de salir de la enfermería, que descortés había sido, no le había dicho siquiera mi nombre.

-Umi, Sonoda Umi- le decía mi nombre y ella solo me miro para dedicarme una gran sonrisa.

-Minami Kotori… un gusto Umi-chan, espero llevarnos bien…- fueron sus palabras para despedirse de mi esa primera tarde juntas.

Incluso sin haberme importado que me llamara por mi primer nombre tan pronto, me hizo sentir bien su cálida presencia, desde ese día tras encuentros casuales, nos convertimos en grandes amigas….

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-Umi-chan parece distraída el día de hoy, ¿en qué piensas?- me preguntaba Kotori sacándome de aquel recuerdo, solo estábamos ella y yo, ya que Honoka había faltado a clases porque se había resfriado.

-nada, solo recordaba cuan extraña eras desde que te conocí- decía aquello tomando un bocado de arroz.

-lo siento, solo soy así, pero baya que Umi-chan también era algo peculiar, eras tan tímida cuando comenzamos a conocernos- agregaba Kotori sonriendo, esa sonrisa que me encanta.

-no hace falta que me lo recuerdes, tú eras tan liberal y amable, no estaba muy acostumbrada a ello- me defendía, puesto que era verdad.

-eso es porque Umi-chan me inspira confianza a donde quiera que va- me contestaba… siempre sonriente, esa sonrisa que tenía solo para mí.

Hace mucho tiempo, desde que la conozco siempre he querido saber más de ella, pero…. Su padre nunca se ha atrevido a decirnos nada, yo siempre he deseado saber más, así como ella conoce tanto de mí. A veces siento que oculta algo realmente importante tras esa sonrisa.

-me gustaría que lo que dices fuera realmente verdad…- susurre aquello apenas audible para mí.

Es frustrante y doloroso.

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Yo esperaba poder invitar a Kotori a visitar a Honoka, después de todo está enferma, pero el día de hoy, como siempre Kotori se negó, siempre se apresura a salir rápido de clases, dice que tiene cosas muy importantes que hacer, aunque no sé exactamente qué tipo de cosas.

-odiaría saber que se ve con alguien-

-Umi-chan, ten mucho cuidado al volver a casa, no es muy seguro que estés fuera cuando esta obscuro- me dijo Kotori antes de tomar un camino diferente al mío.

-no te preocupes, estaré bien, hasta mañana- me despedía de ella dedicándole una sonrisa antes de verla perderse entre las personas.

Camine en dirección a casa de Honoka, tenía que regañarla una vez más por ser tan descuidada y mojarse en la lluvia el día de ayer.

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-buenas tardes señora Kousaka- saludaba con cortesía a la madre de mi amiga que se encontraba afuera barriendo la entrada de su casa.

-buenas tardes Umi-chan, pasa, Honoka está arriba- me recibía con cortesía también la mujer frente a mí.

Subí aquellas escaleras que llevaban a el piso de arriba donde se encontraba la habitación de Honoka, toque la puesta antes de entrar, después al abrirla encontré a Honoka comiendo un pudin.

-Umi-chan! Viniste a verme!- me dijo emocionada y solo le dedique una sonrisa.

-así es, pero también vengo a regañarte por no salir con paraguas y mojarte en la lluvia- le decía mientras me acercaba hasta la orilla de su cama y me sentaba.

-¡lo siento! Pero de verdad quería ser la primera en comprar ese videojuego- me dijo aquello como si fuera una niña pequeña.

-muy bien, no te regañare ahora porque estas resfriada, pero cuando te recuperes no vas a tener mejor suerte- amenazaba con una expresión seria y ella solo puso ojos de cachorro.

-Umi-chan es aterradora y cruel- fueron sus susurrantes palabras que alcance a escuchar a la perfección.

-en fin Kotori no pudo venir, pero hizo esto para ti- sacaba de una bolsa un paquete de panecillos dulces caseros.

-Oh! Los panecillos caseros de Kotori-chan!- exclamo Honoka tomándolos y disponiéndose a probar uno- es delicioso!... es una lástima que no me los entregara personalmente ¿Qué fue esta vez?- pregunto con la boca llena.

-no me lo dijo esta vez, sospecho que trabaja a medio tiempo, aunque no estoy segura, honestamente me preocupa que esté haciendo- dije y Honoka solo apaciguo su energía para ser más tranquilizante al hablar.

-Kotori-chan puede ser algo descuidada a veces, pero, si ella confía en ti, tú también deberías hacerlo Umi-chan, no es como si anduviera por ahí perdiendo el tiempo- me decía aquellas palabras Honoka.

-lo sé, pero aun así, no puedo evitar preocuparme por ella, siempre piensa en los demás y nunca en ella, aunque ese no es el problema realmente, me siento incomoda desde que esa chica Eri llego, no sé por qué pero….. No me da mucha confianza por la manera en que siempre mira a Kotori-hablaba dejando a flote lo que realmente me preocupada desde estos últimos días.

-también creo que Eri-chan es un poco extraña y por alguna razón siempre está mirando a Kotori-chan, pero no deberías preocuparte porque es alguien en quien Nozomi-chan confía y eso debería ser suficiente, además…- se quedaba en suspenso y me dedicaba esta vez una mirada picara. –Kotori-chan solo tiene ojos para ti- terminaba por decir Honoka causándome un gran sonrojo y que comenzara a ponerme nerviosa.

-N…No digas cosas vergonzosas!...Kotori no….- dije con dificultad y Honoka solo se rio de mí, como lo solía hacer Nozomi.

-ya entendí, perdón, perdón…. Como sea, confía en ella y no te atormentes innecesariamente Umi-chan- finalizaba Honoka dando un bocado más a aquel panecillo.

-tienes razón, gracias, a veces puedes ser seria- bromeaba también con ella quien no tardo en protestar.

-¡Umi-chan cruel!-

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Salía con tranquilidad de casa de Honoka no sin antes despedirme de ella y de su familia que siempre eran tan amables, tenía razón, debería dejar de ser tan sobreprotectora y conocer mejor a Eri, así como confiar más en Kotori, ella era una buena chica.

Al doblar la esquina mire un momento al cielo, ya había obscurecido y le había prometido a mi madre no volver muy tarde….ah

Un ruido se escuchó entre uno de los callejones el cual me sobresalto, ¿la curiosidad mato al gato recuerdan? Y eso aplico tan literalmente en ese momento para mi, Esa curiosidad me llevo a mirar con sigilo aquel callejón y lo que vi ahí, no pude creerlo….

Dos animales parecidos a un perro estaban ahí olfateando, pero no eran perros, eran realmente horribles, tenía muchos colmillos y muy grandes, garras enormes y una cola con un gran aguijón, sin contar ese babeante hocico que parecía ser corrosivo.

Me quede en shock al verlos observarme con esos grandes ojos amarillos, parecían los de un insecto. No lo pensé dos veces por lo que comencé a correr lejos de ellos, por desgracia me seguían…

-¡Auxilio!- grite tratando de llamar la atención de alguien pero no parecía haber nadie cerca, estaba perdida…

Corrí sin rumbo, cuando me percate estaba corriendo entre árboles y arbustos en medio de la obscuridad de la noche, incluso si me golpeaba con alguno, no me importaba, solo me importaba no ser atrapada por esas criaturas.

-Deténganse… por favor….. ¡Yo no he hecho nada!- grite aquello, estaba desesperada y comenzaba a cansarme, pero lucharía….

Mire rápidamente a mis espaldas sin parar de correr y solo uno de esos animales me seguía, fue entonces cuando ocurrió…

El impacto que sentí causo que me detuviera en seco y mi cuerpo comenzara a temblar, por un momento creí haber chocado con algún árbol pero todo cambio cuando sentí mi estómago doler intensamente, nunca había sentido tanto dolor…. pronto sentí que algo espeso y muy caliente subía con velocidad a mi garganta, un agrio y ferroso sabor inundo mi boca, fue tanto ese sabor que me inundaba la boca con ese espeso líquido que comencé a toser, eso que tosía… era sangre…. Mire con dificultad hacia enfrente y ahí estaba ese otro extraño animal….. Atravesando mi estomago con su afilada cola, justo cuando saco aquella puntiaguda extremidad de mí, el dolor comenzó a ser cada vez más intenso… era horrible… solo caí de espaldas por completo al piso

-….algui…en…. ayu…deme…..- trate de decir pero mi voz no salía, a cambio solo sentía ese dolor inundarme mientras mi boca no dejaba de emanar sangre, con mi mano presione la herida en mi estómago y trate de retroceder a la cercanía de esos animales, se acabó…. Van a matarme….. Mi visión se comienza a tornar difícil…..

-¡NO!- escuche aquella voz…. ¿Estoy alucinando verdad? Levante levemente la cabeza encontrando una silueta con unos brillantes ojos amarillos….. Eran como los de un gato….. En sus manos había un tipo de energía luminosa, como si sus manos produjeran luz, no asimilaba todavía lo que observaba pues esa silueta femenina de un gran salto aterrizo sobre el lomo de uno de esos animales, este de un rápido tirón, arranco una parte de las vestimentas de esa chica y se alejó tan rápido como pudo los demás se enfrentaron a ella pero al tener contacto con esa luz que emanaba de sus manos contra esas criaturas, las dejo inmóviles y cayeron al piso también completamente inmóviles….

Esa silueta se acercó a mí, yo luchaba por respirar, sentía que comenzaba a faltarme el aire y mi inhalación producía un sonido muy pesado. Sin embargo no podía dejar de mirar esos ojos bestiales y amarillos, la dueña de esos ojos me había salvado de esas cosas, pero tal vez….. No de morir.

-Lo siento de verdad…. Perdóname por no evitar que te lastimaran esas cosas pero….. No te preocupes, voy a curarte…. Solo resiste por favor…- esa voz….. Yo la conozco….

La obscuridad comenzaba a desaparecer de esa silueta femenina dándome el rostro de esa persona con poderes sobrenaturales y ojos de felino…. No puede ser….. Tiene que ser una broma….

-….Ko…Kotori…..- susurre con mi último aliento su nombre…

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Umi POV End

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En un lugar no muy lejos de los bosques de Tokio se encontraba un hombre emergiendo de un hoyo en la tierra, este tenía ojos bestiales, este hombre era sin duda un Kerh que era recibido por tres rondadores, una de esas criaturas tenía un pedazo de tela color amarillo entre sus fauces. Sin esperar más entro de nuevo a aquel hoyo junto a esas tres bestias.

-señor, los rondadores han traído información relevante, el rondador 321 por fin encontró a su hija, pero tenemos malas noticias y es que el rondador 890 detecto la presencia de una Aliz y el rondador 476 detecto a una Elemtum…..- trasmitía desde un desconocido artefacto ese hombre pero fue irrumpido por el remitente de la otra línea.

-si una Aliz y una Elemtum puras están ahí con mi hija entonces enviare al escuadrón G-rise o tal vez al escuadrón F-rise para que las extermine a las tres- fueron las palabras del remitente.

-pero señor ese no es el problema, el problema es que la Aliz detectada es la líder de la armada, Erikchica y la otra es la tercer cabeza líder de la raza Elemtum, Nishikino- agregaba aquella información el Kerh a su líder.

El líder Kerh se mantuvo en silencio un breve momento. Si la tercer cabeza de los Elemtum hablaba con su hija Kotori y esta le contaba la verdadera razón de la guerra, todo se vendría abajo, pero si esa pelirroja moría, nadie se enteraría del culpable de la guerra entre los Aliz y los Elemtum.

-Entonces enviare al mejor escuadrón de la armada a exterminarlas, prepárate para volver, en cuanto salgas de la tierra ellas llegaran- agrego el líder con voz orgullosa.

-a la orden señor- finalizo el Kerh a su líder retirándose frente al monitor.

-prepárate mi querida Kotori…. Porque nadie a logrado hacer daños considerables a mi mejor escuadrón, muy pronto conocerás el poder destructivo del escuadrón A-rise-

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PRÓXIMO CAPITULO: Encuentro Fatal

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what'cha do? what'cha do? I do private wars :3 y lala lala no me se lo demas

can I do? I take it baby Can I do? Itake baby :D

ok ya me callo, pues aqui abajo les dejo respuestas a todos los reviews que resivi en el capitulo anterior :3

Takade junior: pues creo que yo también comí muchos dulces porque este fic está todo fumado xD

KousakaKaede: que bueno que te guste la temática y pues decidí que Kotori fuera la sobrenatural porque que Umi sea la que siempre salva a Kotori ya está muy visto :3

Toru: no te preocupes aquí usare a todas las musas y hasta al peligroso y destructor escuadrón A-rise :3 y sí, mi Maki-chan es toda una casanova salvaje y primitiva :3

Claym: Kotori oculta muchas cosas todavía, y Maki súper hero al rescate (?) si se aman

Y07: usted traviesillo está pidiéndome un lemmon NozoEri? Porque si es así con gusto lo escribiré

Amur-hope: si el pequeño gato se le insinúa a Maki-chan xD y Eri siempre honesta :3

Candus98: Nico debe entrenar a su pokemon, digo a Maki para que le patee el trasero a todos los motivaditos :3 y malote por llevar la contraria xD

Yuzuki: que bueno que aprovaras química :3 y que disfrutes el fic

Avemari: nadie puede resistirse a los encantos de Harashos locos y si, mi querida Kotobith es muy sospechosa.

ANozomi: qué bueno que te guste este fic, y agárrate que se pondrá aún más raro :3 se te quiere :D

Nicocchi17: cada capítulo esta más cerca de saber que paso con esa guerra :3

Yuzu: el NozoEri y el NicoMaki son shippeables hasta por las mismísimas Nanjou & Kussun y Soramaru & Pile :3

: Maki salvaje primitiva y fiera es sexy :3 y que bueno que te guste mi historia, alegras mi kokoro :'3

Shin'ya Natsuko Sasaki: Maki es la nueva mascota de Nico no lo dudes, y si será de esos mininos enfadosos que se la pasan restregándose en uno *-* Nozo-chan siempre cuidara de Ericchi y asi sucesivamente :3

Otakumiaw07: qué bueno que te guste la historia, me alegra que la leas y la comentes :D