hola a todos!
Otro capitulo! y el último de esta historia. pero por ahora, disfruten el cap!
Discraimer:
Miraculous: las aventuras de Ladybug y Chat Noir no me pertenece, es de la empresa ZAG Heroes y de su creador, Thomas Astrug.
La cancion "Rewrite The Stars" pertenece a la banda sonora de "The Greatest Showman".
La imagen de portada es de su creador, no lo encontré en redes, pero su firma es DAG'15
Capítulo 3
Se suponía que él iría a verla al día siguiente, en la tarde, como todos los días, pero no pudo esperar, estaba emocionado y no pudo dormir en toda la noche, por lo que en la madrugada partió a verla y decirle todo. Él sabía que ella estaría despierta al llegar, ya que se despertaba muy temprano para amasar y hornear los productos de la mañana, por lo que se puso su abrigo y se dispuso a caminar por la fría madrugada. Pero no se esperaba lo que estaba pasando del otro lado de la ciudad.
Al faltarle alrededor de veinte cuadras para llegar a su destino vio pasar a toda velocidad un carro bomba. Los bomberos. Un par de personas corrían tras ellos, supuso que era los que habían dado la alerta del incendio.
Por muy raro que le parecía, el sentía en su estómago una sensación de mal presentimiento, y este se hizo una horrible adrenalina al escuchar al fin de dónde venía el fuego.
-es la panadería -grito un hombre alertando a los demás. No era difícil saber de cual panadería hablaban, ya que solo existía la panadería de Marinette en esa área de la ciudad.
La adrenalina hizo que Adrien corriera, tan rápido como podía, para encontrar a su amada.
Por su parte, uno minutos antes Marinette seguía durmiendo, sentía calor y le dio una necesidad inmensa de toser, pero pensó que solo sería que estaba demasiado abrigada, por lo que no le prestó atención. No al menos hasta que escucho el ruido de las brasas de madera, y finalmente, una biga del piso cayendo en el área del living.
Rápidamente salió de su cama y tomo lo más importante que tenía, que por suerte lo tenía en su mesa de noche. Tomo un chal, unos pantalones y dentro de una bolsa de tela metió el dinero que sus padres había dejado, y la única foto que tenía junto a ellos dos.
Busco por donde podría salir del lugar en llamas, y pronto se abrió camino hacia una ventana. Se lastimaría un poco al saltar, estaba en un tercer piso, pero tendría que hacerlo, sino se moriría por el humo, las llamas, o por caer en uno de los derrumbes que estaban ocurriendo, donde la madera ya estaba cediendo.
Luego de gritar para no caer arriba de nadie y lastimarlo, Marinette saltó, intentando caer en sus rodillas flexionadas. El impacto le dolió, pero ella estaba bien.
Aunque del otro lado del edificio, al no ver a Marinette por ningún lado, un chico de ojos esmeraldas estaba corriendo dentro del lugar en llama para encontrar a la chica de cabellos azules.
En cuando logro encontrar a Alya, la morena le dijo que Adrien había entrado a buscarla, y al escuchar lo que estaba pasando entre las chicas, Nino, el esposo de Alya, entro junto a otro hombre a buscar el rubio.
Un minuto más tarde, mientras que todos estaban en silencio por la expectativa, vieron salir a los dos hombres, llevando entre los brazos a Adrien inconsciente. Rápidamente lo depositaron en el suelo, y comprobaron que se seguía vivo, pero habría que llevarlo al hospital.
~O~
-respiro mucho humo -informó el médico- por lo que me dijeron, había estado corriendo, y por la agitación en busca de aire, logró inhalar mucho humo en poco tiempo, pero estará bien, solo necesita descansar.
-muchas gracias, doctor -agradeció, para acto seguido despedirlo y sentarse al lado del chico.
Adrien estaba lastimado en su cara y manos, por suerte no tenía quemaduras profundas, pero si tenías algunas en las manos, que era la parte del cuerpo que tenía expuesta.
Ella había decidido que no se movería de aquella silla al lado de Adrien, hasta que este despertase y estuviera bien. No es como que ella tuviese muchos mas lugares donde ir. Yo no tenía casa, ni la panadería, por lo que tampoco tendría que moverse a ningún lugar para trabajar, no por ahora al menos.
~O~
Un par de horas más tarde, Gabriel Agreste atravesó las puertas de la sala de internación, hacia donde Adrien yacía inconsciente aún.
- ¿qué hace usted aquí? -preguntó frio y seco el hombre al ver a la chica de ropas cubiertas en hollín y olor a humo- no debería estar señorita…
- Marinette -termino mirando al hombre- y estoy aquí para cuidar a Adrien hasta que despierte.
- eso no es necesario -gruñó el hombre de pelo blanco- yo vine a cuidarlo, y además para eso están las enfermeras.
-con todo respeto, señor Agreste -hablo la chica- pero Adrien está internado hace más de seis horas, y usted recién está apareciendo.
-porque tengo más cosas que hacer -se defendió enojado.
-no lo dudo, tiene una tienda de diseño y fábricas de las que ocuparse, por eso es que me quedaré aquí -aclaró- no tengo nada más que hacer, y Adrien se merece que lo acompañen en todo momento, además, las enfermeras están ocupadas con otros enfermos, por lo que no podrán estar siempre cuidando de él.
Marinette estaba firme en su postura, nadie, ni siquiera el mismísimo Gabriel Agreste la movería de allí.
- ¿qué harás si él no quiere verte en cuanto despierte? -pregunto con veneno el diseñador.
-me iré y lo dejare tranquilo -respondió tranquila. La peli azul hace rato que ya no estaba mirando al hombre, solo sostenía la mano de Adrien, y miraba en esa misma dirección, a sus manos juntas.
Ambos quedaron en silencio un rato, Marinette no prestaba atención al hombre, y Gabriel solo intentaba acomodar sus pensamientos, esta chica era tan terca y testaruda como su hijo.
- ¿por qué quieres quedarte a su lado? -preguntó finalmente.
- porque lo amo, y él arriesgó su vida para salvarme, señor -suspiro, dirigiendo su mirada hacia el hombre- lo menos que puedo hacer es quedarme a su lado y asegurarme que estará bien, no puedo perderlo a él también.
- ¿y si yo mando a avisarte cuando él se despierte? -preguntó ignorando las palabras de la chica- ¿te iras?
Esa pregunta hizo enojas a la ojiazul, no podía creer la frialdad que tenía aquel hombre.
-si Emilie estuviese en el lugar de Adrien, ¿usted se movería de aquí? -dijo enojada Marinette, poniéndose de pie, sin soltar la mano de Adrien.
Gabriel se sorprendió con aquellas palabras, Adrien había tenido la suficiente confianza en la chica como para contarle la historia de su fallecida madre.
-si ella se hubiese metido a un incendio solo para salvarlo a usted, ¿se iría solo porque su padre no quiere que este a su lado? -siguió hablando- sé que soy de clase baja, no tengo mucho, lo único que tenía fue quemado en ese incendio, y también se que nunca seré digna de su hijo, no pretendo que el pierda todo para quedarse conmigo, pero haría todo lo que este a mí alcance para ayudarlo, así que, por lo menos deje que me quede a su lado hasta que despierte -dijo ya con ira, reprimiendo las lágrimas que comenzaban a formarse en sus ojos azules- luego me iré y lo dejare en paz.
El diseñador quedó sin palabras, no sabía que responder. Lo único que tenía en claro es que esa chica amaba a su hijo, tanto como Adrien la amaba a ella. Después de todo, se estaba enfrentando a él, el mismo Gabriel Agreste, una de las personas más temidas de la alta sociedad, solo para quedarse al lado de aquel chico.
No termino de razonar todo lo que estaba pasando, pero logro asentir a la chica, y ella al ver esta señal se relajó y volvió a sentarse junto al rubio. El hombre de pelo blanco solo se retiro pensativo y serio de aquel lugar.
~O~
Luego de dos días en aquel lugar, Marinette ya se estaba preocupando al ver que el rubio seguía inconsciente.
- Por favor, Adrien -pidió al chico en la cama- por favor mejórate, tienes que estar bien, por favor -suplicó tomando la mano del rubio y apoyándola en su frente- ¿qué pasa si reescribimos las estrellas? Di que naciste para ser mío, nada nos podrá separar, tú eres a la que debía encontrar -dijo con la vos cortada, angustiada, y largando un par de lágrimas.
Ella siempre había sido fuerte, nunca dejo que la vean llorar, ni siquiera sus padres. No lloraba a menos que sea cuando estaba en su habitación sola, pero ahora ya no podía aguantarlo más, se había contenido las lágrimas por la muerte de su madre, por la de su padre, por el incendio, en el que se fue toda la vida de sus padres, pero perder a la única persona que le quedaba era su punto limite.
Si Adrien se iba, ya no le quedaría a nadie. Incluso si ella cumplía su promesa de alejarse de él para siempre, prefería saber que él estaba bien, y verlo sonreír de lejos.
Con estos pensamientos, la peli azul apoyo su cabeza en la cama y logró dormirse, ya que casi no había dormido en los días que había estado allí, pero las lágrimas cansaron sus ojos lo suficiente como para que ella pudiera descansar.
~O~
De repente sintió algo sobre su cabeza. Ella estaba dormida ¿cómo había pasado eso? Se preguntaba. Aun con los ojos cerrados logro entender que ese "algo" sobre su cabeza, le estaba haciendo caricias en el cabello, y al abrir lo ojos logro ver la enorme sonrisa de su amado Adrien, esa sonrisa que logro enamorarla.
Rápidamente levantó su cabeza de la cama para confirmar que lo que estaba viendo era real, y efectivamente, lo era. Se levanto de su asiento se tiro sobre el rubio, abrazándolo, a lo que él correspondió el acto.
Una vez que se separaron, ella tenía una enorme sonrisa y lágrimas en sus ojos.
-estas bien -dijo alegre en un susurro- realmente estas bien -volvió a abrazarlo con fuerza.
-siempre lo estaré estando a tu lado -sonrió y volvió a acariciar el cabello de la chica.
-casi mueres por salvarme -replico al separarse de él, con tristeza.
-moriría si tu lo hicieras, Marinette -respondió con una suave sonrisa, tirando un mechón de pelo azul detrás de la oreja de la chica- Mari, quiero estar contigo, no importa lo que pase.
-Adrien, no tenía nada hace unos días, y ahora tengo menos que nada -dijo triste, pero acercando su cara a la caricia del chico- tendrás que trabajar toda la vida sin descanso si quieres estas conmigo… no quiero que seas infeliz porque decidiste quedarte conmigo.
-nunca sería infeliz estando a tu lado, Marinette -dijo buscando sus ojos- no me importa cuanto tenga que trabajar, si logro quedarme contigo para siempre estoy seguro que seré muy feliz -dijo juntando sus cabezas, apoyando su frente con la de ella.
- ¿estas cien por ciento de esto? -pregunto la chica, cerrando los ojos.
-nunca estuve más seguro de algo en mi vida -dijo con una sonrisa antes de besarla.
~O~
-esto es lo que quiero, padre -dijo serio hacia el hombre, sosteniendo la mano de Marinette.
-lo sé -dijo firme- no puedo decir que esto es lo que yo hubiese elegido para tu vida, pero se que esa chica te cuidara y te amara -ambos chicos quedaron impactados por la respuesta, ya que ninguno la esperaba, estaban preparados para pelean como sea necesario con el hombre Agreste para que aceptara esa unión.
- ¿qué te hizo cambiar de opinión? -preguntó Adrien confundido e impactado.
-ella se atrevió a enfrentarme solo para poder quedarse contigo, y no se movió de tu lado en esos dos días que estuviste inconsciente -dijo como si fuese lo más obvio del mundo- y me hace acordar a tu madre con su forma de pensar -dijo con nostalgia- sé que serás feliz con ella, y es todo lo que querríamos con tu madre, pero no cambiara lo que te dije el otro día.
-no pensaba que no hagas, no estamos aquí para pedirte nada -dijo tranquilo el rubio- que aceptes a Marinette es todo lo que necesito.
-no me dejaste terminar de hablar, Adrien -recrimino el hombre- no cambiare de idea sobre darte la herencia, pero si les daré una casa en el centro de la ciudad, para que vivan, y si lo desean, abrir otra panadería.
Ambos chicos estaban perplejos, no se esperaban para nada aquel acto del hombre, por lo que ninguno sabía que decir ante aquellas palabras. Él, al ver que ninguno de los jóvenes hablaba, decidió seguir.
- ¿qué? -preguntó- que tu no heredes mi fortuna no quiere decir que no lo hagan mis nietos, y quiero que vivan en una casa cómoda -dijo simplemente.
Los dos chicos siguieron mirando al hombre sorprendidos, hasta que Adrien soltó la mano de su amada, para avanzar lentamente y abrazar fuerte a su padre.
-no podría estar más feliz de lo que estás haciendo -le dijo al oído. El hombre quedo impactado, normalmente no dejaba recibir contacto físico, pero esta vez decidió corresponder a aquel abrazo.
~Cuatro años después~
Todo había salido bien para la familia Agreste-Dupain, habían recibido aquella casa de varios pisos, parecida a la que tenía Marinette antes, solo que ahora estaban ubicados más al centro de la ciudad, en la franja que dividía la clase alta de la baja, por lo que vendían a todo tipo de personas.
¡Casi olvido decirlo! Ambos pusieron una nueva panadería, la cual manejaba principalmente Adrien, porque había amado ese trabajo desde la primera vez que ayudo a Marinette a amasar. Por su parte, la chica de ojos azules había terminado sus estudios de costura, y ahora lograba hacer algunos trabajos de diseño, además de ayudar a su esposo en la panadería, y cuidar de su hermosa hija, Emma.
La niña era rubia como su padre, pero tenía los ojos azules de su madre. Pronto tendría a un hermanito, al cual esperaba con muchas ansias. La niña era hermosa, y muy feliz con sus padres, pero, sobre todo, era la luz de los ojos de su abuelo. Gabriel seguía siendo un hombre muy serio, pero una vez a la semana era visitado por su hijo y su nuera, y con ellos venia la niña de 3 años, la cual convertía al hombre en una persona distinta.
Según Adrien, su padre era una persona muy amoroso, y especialmente lo había sido con él, hasta que su madre murió, lo que hizo que el hombre se cerrara completamente, incluso ante su hijo. Pero su nieta logro hacer que al hombre le regresara la felicidad, lo único que necesitaba era otra vez el amor de una familia.
Lo más importante de todos, ambos escribieron las estrellas que decían que no podían estar juntos, para hacerles entender que dependía de ellos, y nadie les diría quienes debían ser.
Le di un giro a Gabriel, aunque no me gusta cómo es el con Adrien en la serie, se nota que si la quiere, y me pareció lindo mostrar que puede dar cariño.
¿Piensan que Adrien fue muy curso en ésta historia? yo también, pero aceptemoslo, él es super cursi cuando se trata de Ladybug.
Muchas gracias a los que siguieron éste pequeño escrito, estoy feliz de que les halla gustado. gracias por cada review, y por cada seguidor y favorito.
Saludos n.n
Naatii3333
