Descubriendo a los Contreras

Por edwinguerrave

Copyright © J.K. Rowling, 1999-2008

El Copyright y la Marca Registrada del nombre y del personaje Harry Potter, de todos los demás nombres propios y personajes, así como de todos los símbolos y elementos relacionados, para su adaptación cinematográfica, son propiedad de Warner Bros, 2000

La "Sorg-expansión" del "Potterverso" es una idea de Sorg-esp, fortalecida y aumentada (entre otros) por Fiera Fierce, Cris Snape, Neevy Ambr Du, Muselina y Graystone, del Foro "La Noble y Ancestral Casa de los Black" de ffn, que ahora se reúne en el "Foro de las Expansiones".

Este long-fic reúne los "desafíos semanales" del "Foro de las Expansiones", presentados semana a semana; en mi caso los voy a usar para presentar a una familia de mi "Expansión Venezuelensii"


Capítulo 3:

De vacaciones (1)

Si había algún sitio al que Antonio Contreras quería viajar y conocer era la Selva Negra de Alemania. Rosa lo sabía, pues era una constante en sus conversaciones, especialmente cuando llegaba el mes de octubre:

—Mmmmm… Es que me imagino el sabor de la cerveza, los olores de las salchichas asándose, los sonidos de la fiesta… En algún momento vamos a poder viajar a Múnich y disfrutar del Oktoberfest de verdad, no esa comiquita que pasamos en la Colonia Tovar.

—De verdad, Antonio, a veces te pones imposible —Aunque Rosa tratase de presentar cara seria, no podía evitar reírse de las ocurrencias de su esposo, sobre todo cuando tocaba el tema. Aunque sabía que Antonio, técnico químico y aspirante a pocionista en el Grupo Vallejo, también deseaba conocer la cuna de la química industrial moderna, lo que lo atraía enormemente desde sus primeros semestres en el Instituto Universitario de Tecnología de Valencia.

—Hay que ver que esos alemanes son unos verdugos —comentó más de una vez—, cómo después de ser arrasados por los ejércitos aliados reconstruyeron su país y salieron adelante. Y mucho de ese avance estuvo en la industria química y farmacéutica, el desarrollo de las empresas es digno de estudiarse.

Por eso, y como reconocimiento a su desempeño en el desarrollo de la Gestión Integral de Calidad del área de almacén de pociones del Grupo Vallejo, Ricardo en persona le había otorgado quince días de vacaciones pagadas en Múnich. Por supuesto, una cosa remitía a la otra, como se lo indicó cuando le otorgó ese obsequio:

—Es bueno que disfrutéis del asueto, pero no descuidéis las obligaciones. Cuando vayáis a Leverkusen —y le extendió un trozo de papel—, vais a buscar a Otto Müeller, un mago alemán que desea negociar con nosotros sobre el traslado de corteza de pino cantor, una madera muy valiosa para varitas, a América e Inglaterra. Silvano las usa, y creo que Ollivander estaría muy interesado. Quiere enviar un cargamento importante, pero el muy mago no gusta de usar traslador internacional. Si lográis concretar la transacción, o que nos podamos reunir, sería de lujo.

—Bueno, señor Vallejo, trataré de hacer lo mejor posible.

—Y sé que lo vais a hacer. No me habéis decepcionado hasta ahora, ni vos ni vuestra mujer, no se le escapa ni un duro.

—Bueno —sonrió levemente—, se hace lo que se puede, han sido tres años de pruebas intensas.

—Y hasta ahora las habéis superado con notables. No os quito más tiempo, debéis tomar un vuelo a Frankfurt, ¿cierto?

—Vamos directo a Múnich, señor Vallejo. Y nuevamente gracias.

—¡Hombre, por favor! Es un gusto para mí, vuestra gestión de calidad nos ha ahorrado muchos galeones en pérdidas, tanto en el producto como en tiempo de trabajo.

Estrecharon las manos y Antonio, guardándose en el bolsillo la hoja con el nombre y dirección de Müeller en Leverkusen, saló de la oficina de Ricardo Vallejo con dudas tan grandes como su emoción de conocer Alemania. Y así se las expresó a su esposa cuando estaban preparando las maletas de la familia:

—Vamos a disfrutar del viaje, pero también a contactar con un mago con el que el señor Vallejo quiere hacer negocios. ¿Por qué no puede buscarlo él mismo? ¡No parecen vacaciones!

—Bueno, sabes que al señor Vallejo le gusta aprovechar cualquier oportunidad. Igual vamos a disfrutar del Oktoberfest, ¿no?

—¡Claaaro! Incluso vamos a pasear por las reservas forestales de la Selva Negra.

—Papi —Alejandro, de casi siete años, llegó corriendo a la habitación principal, saltando casi sin impulso hacia la cama, para apoyarse en la maleta que llenaba Rosa—, ¿y vamos a ver fútbol?

—Puede ser —respondió esquivo, por la mirada inquisidora de su esposa—, pero sí te aseguro que vamos a conocer sitios muy lindos: Múnich, Berlín, Frankfurt… Vamos a comer muchas salchichas y la vamos a pasar de lo mejor.

—¡Yupiiii! —y Alejandro, de un saltó, voló literalmente a los brazos de su padre, quien lo abrazó y dio algunas vueltas, mientras su madre, sonreída, los veía disfrutar el momento.

Ya todo estaba preparado: pasaportes comunitarios, pues los Contreras habían adquirido recientemente la nacionalidad española, pasajes, maletas, estado de ánimo. Sólo faltaba salir hacia el aeropuerto, cuando Antonio recibió una llamada a su teléfono móvil; cuando vio "Ricardo Vallejo" en la pantalla, sólo suspiró:

—Buenos días, señor Vallejo. Ya casi vamos saliendo al aeropuerto.

—Por eso os llamo, no vayáis a contactar a Müeller, justo acabo de reunirme con su enviado, y ya hemos cerrado el negocio. Disfruten vuestro paseo, comed algunas salchichas por mí, y os espero en dos semanas.

—Pues gracias, señor Vallejo, nos vemos en dos semanas. Saludos le manda Rosa y Alejandrito.

—Con gusto. Que tengáis buen viaje.

Y vaya que sí lo tuvieron. Paseos por varias ciudades: Múnich, donde disfrutaron de dos días de Oktoberfest, y un paseo por el Allianz Arena, hogar del Bayern München, lo que disfrutaron los hombres de la familia; Núremberg, donde visitaron el monumento a los "Juicios" posteriores a la Segunda Guerra Mundial; Frankfurt, con un paseo por el gran complejo industrial; Bonn, la capital económica de Alemania; Colonia, o Koln, donde visitaron la Catedral y el relicario que guarda a los tres Reyes Magos, por recomendación de Ricardo Vallejo; Leverkusen, sede de "la empresa soñada" de Antonio, la Bayer; Dortmund, otra ciudad industrial con mucho interés para Antonio; Hannover, y su vecina Wolfsburg, "la ciudad del pueblo", sede de la Volkswagen; para de allí cerrar su periplo en Berlín, la gran capital, donde visitaron algunos sitios representativos de la lucha en la Segunda Guerra Mundial y los años posteriores: la Puerta de Brandemburgo, el puesto "Charlie" y su casa-museo, la Plaza Potsdam, el Museo Judío y el edificio del Reichstag, remozado.

Cada día era una aventura, un cúmulo de emociones y descubrimientos que los tres Contreras acumulaban, tanto en su memoria como en los dispositivos que llevaban: cámara y teléfonos celulares. Por eso regresar se le hizo doloroso a Antonio.


Notas al pie:

(1) Este desafío indica: "Si pudieras ir de vacaciones a cualquier lugar en el mundo, ¿a dónde irías? Usa detalles vividos y prosa para describir la experiencia que te gustaría tener de la mano de uno de tus personajes."

¡Buenas tardes desde San Diego, Venezuela! Tercer aporte a los Desafíos, que quizás no cumpla completamente la norma del desafío, pero bueno, ¿qué más da? ¡Espero que lo disfruten!