"Ven y atrape" le reto con una sonrisa.

Matarlo a golpes y llenarse las manos de su sangre, Shizuo iba a disfrutarlo.
Rió con cada paso, apretando sus puños en excitación; La silueta de Izaya se veía aun más fina reflejada por la luna. Tan fácil de quebrar.
La persecución de aquella noche había sido corta. Terminando por encerrarse en la azotea de un edificio.
"Imbecil" había murmurado cerrando la única puerta de salida.

Sentía la respiración del otro pegar contra la suya, y ese aliento a sangre que se moría por probar. Izaya aprovecho esto para aferrarse de su cintura y enterrar el rostro contra el pecho. Sonriendo, sintió los fuertes brazos tensarse sobre él, las uñas clavándosele sobre el cuello y el gruñido, que parecía ser el único idioma que Shizuo entendía.
"tonto~" le murmuro antes de rozar su boca y desaparecer.

En un instante Shizuo perdió su calor, helándosele la sangre al escuchar golpe contra el suelo.