-¿entonces tu entraste a un juego de futbol para vengarte de tu hermana?-pregunto la doctora López mientras tragaba saliva-eso no parece tan malo
-eso fue solo el principio-contestaron molestas las hermanas Loud mientras a su lado Lincoln sonreía maléficamente.
En las gradas del campo de futbol había un total escándalo mas sin embargo para Lynn todo parecía haberse quedado en completo silencio, el ver a su hermano frente a él vistiendo el uniforme del rival le había provocado una conmoción de tal magnitud que ni siquiera alcanzo a oír el silbatazo inicial, el partido comenzó y ella no podía ni moverse pero Lincoln si, inmediatamente el medio campista albino tomo se apodero del balón y a toda velocidad recorrió la cancha pasando justamente frente a su hermana con una sonrisa en la boca y con toda facilidad anoto un gol.
Finalmente la atleta pudo reaccionar y tratar de darle alcance a su hermano pero impactantemente Lincoln demostró durante todo el juego una habilidad atlética que no había mostrado antes, durante noventa minutos los dos hermanos compitieron con todo lo que tenían mientras su familia se debatía sobre a quién debía apoyar, el término del partido el resultado fue tan sorprendente como la misma aparición de Lincoln al principio de este, el equipo de Lincoln había ganado al de Lynn tres a dos.
A las pocas horas de que terminara el juego la familia se dirigía a casa a bordo de vanzilla, Lincoln se hallaba en el punto dulce puliendo su trofeo mientras Lynn lo miraba con envidia desde el otro lado del asiento.
-Felicidades por ganar el partido hijo-dijo Rita con una sonrisa forzada.
-Gracias Rita-dijo Lincoln sin apartar la vista de su trofeo.
-Si felicidades, tramposo-exclamo Lynn casi ahogándose con su propia amargura.
-Eres increíble-dijo Lincoln-si te ganan, siempre dices que es por la mala suerte o porque te hacen trampa, ¿no puedes por una vez admitir la derrota?
-¿Derrotada yo? Jajaja ¿crees que solo por haber ganado un solo trofeo puedes compararte conmigo?, yo tengo una repisa llena.
-¿El trofeo? ¿Es por eso que estas molestas?
Lincoln abrió la ventanilla de la camioneta y simplemente arrojo el trofeo por ella sin molestarse en mirar siquiera.
-¡¿TE HAZ VUELTO LOCO?! ¡¿POR QUÉ HICISTE ESO?!-grito Lynn impactada
-Lynn yo no quería de ganar, quería que tu perdieras.
La furiosa Lynn trato de saltar encima de su hermano pero para su fortuna fue detenida por sus hermanas antes de que pudiera hacerlo.
-¡Lynn!, ¡Lincoln!, ¡Ya basta!-Grito su padre-¡esta discusión se termino!
Lincoln sonrió sínicamente mientras Lynn se hundía molesta en su asiento, durante el resto del viaje todos se mantuvieron en total silencio hasta llegar a casa
-Apuesto a que puedo llegar a casa antes que tu-dijo Lynn antes de que siquiera la camioneta se hubiera detenido.
-Como sea-contesto Lincoln con desinterés-creo que me quedare aquí un rato.
-Entonces voy a quedarme más tiempo que tu
-no mejor bajo o me voy, no lo sé, ¿Qué hare?
Ante la indecisión de su hermano Lynn quedo paralizada, no sabía qué hacer si se bajaba Lincoln diría que quería quedarse en vanzilla desde el principio, si se quedaba Lincoln bajaría y diría que ese era su plan desde el principio.
-Bueno-dijo la doctora López-eso fue un poco grosero pero aun así creo que pueden superarlo.
-Como dije, eso es apenas el principio.
Esa noche Lincoln se encontraba en el refrigerador apunto de servirse leche cuando fue abordado por Lynn.
-Apuesto a que puedo tomar más leche que tú-dijo la deportista mientras toma un galón entero del refrigerador
-Como sea, me acabo de volver intolerante a la lactosa.
-Bueno yo soy más intolerante.
-Tal vez tome medicina para eso y después venga a tomar un poco después.
-Yo tomare más.
-Como quieras de todas maneras no estoy muy seguro-dijo el cerrando la puerta del refrigerador y alejándose de su frustrada hermana.
Esa noche Lincoln se encontraba recostado en la cama cuando Lynn entro en su cuarto.
-¡Apuesto a que puedo dormirme más rápido que tú!-grito Lynn con el pelo alborotado y un pequeño tic en el ojo.
-Igual no pensaba dormir en toda la noche-dijo Lincoln relajado.
-Pues entonces permaneceré despierta más que tu
-Tal vez sea mejor que duerma de una vez.
-¡No me engañaras esta vez! ¡Permaneceré despierta toda la noche sin importar lo que digas!-grito la atleta mientras se iba corriendo a toda velocidad hacia su cuarto.
La mañana siguiente Lynn bajo a la sala donde sus hermanas se encontraban viendo la televisión, se veía horrible, cansada, con ojeras hasta el cuello y parpados hinchados.
-¡¿Lynn que te paso?!-pregunto Lori al verla en ese estado.
-Lo logre-dijo levantando los brazos de manera lenta y pesada-permanecí despierta toda la noche.
-bien por ti-dijo Lincoln quien bajaba a la sala completamente fresco y descansado- yo dormí como un angelito toda la noche.
Al oír esto Lynn se desmayo sobre el sofá ante la mirada de todas sus hermanas.
La pequeña Lisa se acomodo los lentes y fue a hablar con sus hermano mientras las demás atendían a Lynn.
-A pesar de que no apruebo tu mezquina actitud debo decir que admiro tu ingenio, al vencer a Lynn en algo que ella ama tanto despertaste su instinto competitivo y al negarte después a competir con ella lograste llevarla a un punto de ansiedad bastante elevado, bravo hermano.
-Si, es verdad, conozco sus puntos débiles, al igual que los tuyos y los de todas las demás, es una fortuna para ustedes que yo haya decidido no vengarme de ustedes por su, ¿Cómo la llamaste? Mezquina actitud, porque de hacerlo las acabaría en un segundo y no podrían evitarlo.
Por un segundo Lisa se encontraba estupefacta ante lo que Lincoln le había dicho pero después volvió a su semblante habitual.
-Buen intento Lincoln pero tus amenazas son banas, tengo un extenso sistema de cámaras de seguridad, te vería venir sin importar lo que hicieras.
-A menos que alguien modificara tu sistema de seguridad sin que te dieras cuenta.
-para eso necesitarías mi indescifrable clave de seguridad.
-Lisa x Albert= forever.
Al ver la facilidad con la que Lincoln había descifrado su clave de seguridad Lisa soltó un grito agudo y penetrante al mismo tiempo que salía corriendo a revisar su sistema de seguridad, dejando a solas a Lincoln con sus otras hermanas quienes se alejaban de él con una falsa sonrisa en los labios.
Más tarde ese día Lola corría a resguardarse en su cuarto vigilando mientras cerraba su puerta intentando evitar toparse con su hermano.
-Evitas a alguien-dijo Lincoln desde adentro de la habitación de lola.
-¿Yo?, no a nadie ¿a quién podría estar evitando?-dijo la niña nerviosa mientras se recargaba contra la puerta.
-Como sea, solo vine a acomodar tus tiaras-dijo mientras sonreía.
-Espera, creí que estarías enojado conmigo Linky.
-Como crees que me voy a enfadar con mi favorita-dijo mientras se acercaba a ella y le pellizcaba los cachetes-además no quiero arruinar tus últimos años felices.
-Fiu, es bueno saber eso porque….un momento ¿a que te refieres?
-Bueno como sabes, toda tu vida se basa en tus concursos infantiles pero como sabes esos concursos son solo para niñas, ¿alguna vez haz visto a una anciana de diez años en uno de ellos?, descuida no digo que después de eso toda tu vida se vaya al demonio aun podrías sobrevivir con una de tus habilidades productivas, bueno, si tuvieras alguna-dijo mientras se retiraba dejando a su impactada hermanita pensando en su futuro.
Mientras caminaba por el pasillo pudo ver a su hermanita Lana caminando con una iguana en una mano y una hamburguesa en la otra.
-¿esa iguana es nueva?- pregunto Lincoln con una maliciosa mueca en su rostro.
-Asi es es mi nueva mascota, Lorna-dijo mientras le daba una mordida a su hamburguesa
-¿te gustan mucho las iguanas?
-me gustan todos los animales-dijo con la boca llena
-¿todos?
-si
-¿incluso la vaca que te estas comiendo?
Los ojos de Lana se abrieron como plato mientras miraba atentamente la hamburguesa en su mano y comenzaba a marearse pensando en ello.
-Parece que no lo manejaste de la mejor manera Lincoln-dijo la doctora mientras tragaba saliva
-espere
-dejame adivinar, ¿es solo el principio?
