Advertencias: OOC justificado en Sasuke y Shikamaru, lamento aquello.

Culpa
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Por: Gaa
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Reminiscencias

Devastado llegó a su departamento, no muy lejos del hogar del que había sido su pareja hasta que se le ocurrió meter la pata hasta el fondo. No podía negar que se odiaba a sí mismo por todo lo que había hecho, pero sin dudas Sasuke lo había sacado de quicio; por unos momentos sintió toda aquella ira producida por el Uchiha regurgitar de su interior y bañar toda la estancia, apretó sus puños con fuerza logrando hacerse daño mientras maldecía una y otra vez al mayor pero como si un flash ocurriera por su mente recordó la maldita escena que lo hacía sentir tan miserable e idiota.

«─Me lo estás haciendo ahora.»

Aquella frase se repetía una y otra vez en su interior, llamándolo a la desesperanza y culpa. Ahora le había dejado el camino libre a Sakura para que Sasuke volviese a sus redes, no es que le molestase el hecho de que él fuera feliz, pero lo que sí lo enervaba era la acción de que por culpa de su desliz hubiese catalizado la unión de ambos, cuando posiblemente el mayor se hubiese quedado con él; cómo dolía.

Sonrió con nostalgia mientras se dejaba deslizar por la puerta de entrada, ni siquiera podía llegar en sanas condiciones a su hogar. Desde la disputa que habían tenido en la salida no pudo lograr localizar a Sasuke, y en un estado de completo mutismo comenzó a vagar hasta que el frío nocturno se le hizo insuficiente para aplacar aquel incesante dolor que tenía en su pecho.

―Soy un idiota a veces dattebayo… ni siquiera puedo cumplir una promesa ―cubriendo con su antebrazo sus orbes zafiro, dejó que aquellos divertidos y tristes recuerdos lo embargaran, como cuando vio por primera vez a Sasuke, o el día en que se le ocurrió acercarse a él, su primera vez juntos como también aquel beso que les acarreó más de un problema… añoranza.

« No todas las mañanas se podía apreciar el extenso Campus de la universidad de aquella vista. Siempre que la curiosidad lo picaba millares de mujeres y hombres aledaños estaban allí, casi como si en el centro estuviese la actual estrella de Jpop en Japón, y lo peor es que por mucho que quisiese acercarse, distintas miradas lo perseguían haciéndolo sentir cohibido, es por eso que llegaba quizás unos minutos antes para poder ocupar aquel sitio, pero siempre era lo mismo, sólo en las tardes o dudosos días en la mañana podía lograr admirar el reflejo de los extensos parajes que la universidad tenía, podía sentir cómo la fuerza de aquel lugar y el poderío recorría sus venas, y no comprendía por qué.

Es un idiota, no sabe lo que vendrá ―había estado escuchando aquello durante quince minutos. Extrañamente Anko, su profesora de Humanidades, había pedido el primer bloque por algunos inconvenientes, así que llanamente había decidido marchar a aquel lugar para descansar, pero con todas aquellas personas observándolo le parecía casi imposible. "¿Qué demonios dattebayo?" Los orbes azules del muchacho se dirigieron a la multitud de chicas tanto de los últimos grados como los más jóvenes hacer un círculo completo, algo extraño. Podía identificar la presencia y poco a poco el sitio que tanto le gustaba comenzaba a abastecerse de distintas personas, pero sobretodo los denominados 'populares' de grados mayores se dirigieron a la cúspide, casi donde él se encontraba. Aquello lo desconcertó, pero lo dejó pasar. Cerró sus orbes e intento descansar pese a todo aquel barullo ocasionado por quizás qué persona: "Debe ser una estrella de Jpop que entró a terminar sus estudios je je je".

Pronto el griterío lo sintió más cerca, pero no traspaso cierta 'barrera', una sombra opacaba el escaso sol que tenía del Astro, pero aquello no evitó que siguiera en lo que estaba haciendo: nada.

―Muévete Dobe ―terminó de ceder uno de sus orbes cuando observó aquella imagen que lo dejo perplejo, ¡un tío!, eso era por los que tantos revoloteaban, ¡un simple tío!

―¿Eres una estrella de Jpop? ―tenía que ser algo, porque no podía creer que alguien que tuviera cara de tanta mala leche. El susodicho enarcó una ceja mientras una sonrisa prepotente se formaba en su rostro, estruendosos griteríos llegaron a los oídos de muchos, pero el ceño se le frunció inmediatamente cuando volvió a fijar su vista en el idiota que tenía abajo, en cierto modo le causo gracia lo que le dijo, y sobre toda en la manera floja y despectiva que lo hizo, supuso que no lo conocía y extrañamente hoy estaba de bueno humor.

―Hn… algo así ―respondió como si nada. Decidido a no perder su valioso tiempo se sentó al otro costado del árbol sacando un libro cualquiera comenzándolo a leer y así paso toda la mañana hasta que el rubio se retiró »

Poco tiempo después de eso el rubio supo quién era aquel chico por qué causaba tanto escándalo. No era de aquellas personas que se fijaban en chicos populares, ni mucho menos en arrogantes tíos o tías, pero una tarde Shikamaru le llegó con algo que hasta el día de hoy nunca pudo olvidar, y precisamente el día que Sakura apareció aquellos recuerdos lo quemaron a carne viva.

« No comprendía por qué el flojo de su amigo estaba estudiando, cuando a lo único que se dedicaba era a postrar su cabeza en el banco y sacarse las notas exactas para poder pasar sin complicaciones, era un maldito hijo de…

―Deberías dejar de insultarme ―y por si fuera poco el idiota leía la mente. Frunció el ceño aún más y caminó con él a la Biblioteca, lo bueno de todo esto era que al ser pareja de Shikamaru se obtenía la nota suficiente como para salvar el ramo, lo malo es que era desesperante.

―Qué problemático ―murmuró por lo bajo mientras se rascaba la nunca. Naruto atendió al dicho y observó la atestada biblioteca, pero las chicas no estaban adentro, sino fuera de ella pudiendo gritar y suspirar a su antojo; enarcó una ceja y caminó sin más, tenían que pedir los dichosos libros. Cuando la bibliotecaria les dijo en qué pasillos buscarlos Naruto partió mientras Shikamaru se quedaba atrás para saber qué cosas hacer, pero lo que menos esperó fue verlo parado admirando el libro que aquel chico que quitaba el suspiro leía, ambos parecían enfrascados en una ida y venida de argumentos hasta que Shikamaru asintió a algo que el chico moreno dijo. Una sonrisa autosuficiente se posó en aquellos labios pero sus ojos no lo acompañaban, parecían irremediablemente vacíos. Luego Shikamaru pareció decirle algo a lo que el atribuyo grosero por la mirada de odio que aquel chico le proporciono, su amigo negó con la cabeza mientras palpaba la espalda del chico y le enfatizaba otras palabras mientras le quitaba el libro de las manos; nunca vio a Shikamaru tan prendido con una conversación, no hasta hoy que parecía más despierto que cuando jugaba Shougi con Asuma-sensei. Lo miró sorprendido cuando obtuvo un frívolo abrazo y una seña de aceptación mientras Nara parecía sonreír por aquello, ¿Qué demonios sucedía allí?

Cuando su amigo llegó a su costado volvió a su pose normal, diciendo lo problemático de tener que lidiar con lazos de amistad y mantenerlos y otras cosas sin sentido, pero la curiosidad de Naruto llegaba mucho más lejos que aquello, se notaba que Shikamaru sabía que él había visto todo, por ende quería preguntar y él trataba de desviar el tema. Su mirada cielo se dirigió hacia la puerta de la biblioteca admirando como las chicas posaban sus orbes en los de aquella persona, y se volvió a fijar en aquel personaje; vale lo admitía el tío era sexy y apetecible a la vista, pero ¿es que nadie se fijaba que sus orbes gritaban soledad?

―Tsk qué problemático… hazlo luego Naruto que quiero dormir ―por un momento se mantuvo quieto tratando de descifrar aquellas palabras, más cuando comprendió que su amigo se refería a que le preguntara rápido sonrío al saber su batalla ganada sin luchar.

―Cuéntame todo ―Shikamaru pareció pensarlo un poco y murmuró lo problemático que era cuando las personas eran tan metiches y querían saber lo de la vida ajena, y que por sobre todo tenía prohibido ir vagabundeando lo que le iba a contar porque o si no sus testículos tendrían que pagar la gran bocaza que tenía. Tras asegurarle al Nara que no tenía nada que temer comenzó con aquel relato que no sólo lo hizo sentirse comprendido, sino también que tenía unas enormes ganas de conocer a aquella persona de la que muchos hablaban…

―Su nombre es Uchiha Sasuke y tiene diecinueve años, cursa tercer año de Ingeniería Civil y lo conozco desde hace siete años ―murmuró como si nada. Naruto le reprendió con la vista a lo que el chico bufó algo molesto ―. Ven, aquí estamos muy cerca de él y quizás escuche lo que te voy a decir ―Naruto lo siguió sin miramientos hasta unas estanterías donde lo podían divisar, más él no los podría escuchar.

―Pues verás, conozco a Sasuke desde los doce, en el colegio de Tokyo, era mi compañero de curso y él era amigo de Gaara, el hermano de Temari, cuando comencé a salir con ella empecé a juntarme más con Sasuke, a pesar de ser tan bastardo es buena persona muy, pero muy en el fondo ―enfatizando la palabra 'muy', Naruto le siguió interesado, porque sabía que de allí en adelante la cosa se pondría mejor ―. No me dejarás hasta que te cuente todo, ¿cierto? ―no tenía por qué responder, Shika ya sabía la respuesta ―, joder que tío tan metiche.

Sasuke no tiene padres, ambos murieron por una negligencia de su hermano mayor, los tres iban de camino a una reunión de empresarios, e Itachi siendo el próximo cabecilla tuvo que marchar con ellos. Sasuke no podía ir porque al otro día tenía que marcharse al cumpleaños de Hinata ―Naruto no pudo evitar sorprenderse, Hinata-chan iba en su clase y al parecer sí conocía al Uchiha aunque no lo demostrara―. Por si no lo sabías Hinata es hija de un importante empresario y Sasuke había prometido ir, y aquel entonces la junta duraba tres días ―retomó la historia Shikamaru cuando dejó de ver a su amigo sorprendido ―, Itachi tenía catorce años por lo cual le pidió a su padre si podía conducir el automóvil un trecho, cosa que su padre permitió, pero tras una idiotez de Itachi de querer contestar el teléfono cuando iba conduciendo no vio que se acercaba una curva peligrosa y lo demás es historia.

Itachi salvó ileso de no ser por una que otra costilla rota, el fémur y otras partes que no recuerdo, pero sus padres murieron. Sasuke estaba en la fiesta cuando se enteró de todo y nunca soltó ninguna lágrima, en ese entonces él tenía seis años. Lo peor fue cuando Itachi fue en su búsqueda, Sasuke le recriminó lo idiota que había sido y que por su culpa no tenían padres, e Itachi dolido y sintiéndose una mierda se fue de la ciudad dejándolo a él solo.

Más grande Sasuke se quiso disculpar pero aún no se sabe el paradero de él ―Shikamaru se quedó en un mutismo mientras pensaba en contarle lo siguiente, pero Naruto era perspicaz cuando quería, y estaba sumamente interesado en ello.

―Sé que no termina allí Shikamaru, sigue ―el aludido rodó sus orbes y continuó el relato como si nada de aquello le influyera.

―Cuando lo conocí Sasuke era abstraído, por lo cual no muchos se le acercaban, Gaara llegó y se sentó con él en busca de silencio que no le otorgaban aquellos compañeros ruidosos y de un día para otro, cuando teníamos doce, los vimos a ambos riéndose de una trastada que hicieron. Poco a poco comenzamos a convivir más como grupo hasta la edad de dieciséis cuando a Sasuke se le ocurrió salir con una chica. Todos estábamos felices exceptuando por todas las broncas juveniles, pero una noche cuando estábamos de juerga en la casa de Temari, a la novia de Sasuke se le ocurrió ir a comprar más bebestibles sin avisarle a nadie, cuando él notó que no estaba y nos lo hizo saber todos partimos a buscarla pero en la esquina de la casa hubo un choque… sin saberlo todos miramos a Sasuke, es que ese tío no puede tener más mala suerte joder ―Shikamaru tomó una pausa, al parecer recordar aquella noche no le traía gusto. Vio como su amigo miraba el cielo intentando que la ira no se apoderara de él, algo completamente irónico debido a que su actitud siempre era pasiva. Cuando logró tranquilizarse lo observó de nuevo con aquella pose que tanto le conocía ―. En fin…

Sasuke caminó tranquilo hasta el choque, hasta que vio a su novia tirada en el asfalto. Murmuró algo de que tenía una suerte de los mil demonios y se maldecía por ser tan descuidado. Todos pensamos que no era grave, hasta que la observamos… ella estaba desangrándose viva en medio de la calle y Sasuke lo único que hacía era recriminarse por no estar más atento. Se fue con ella al hospital mientras nosotros nos quedábamos avisando a nuestros padres para luego ir allí.

Los padres de chica llegaron al poco tiempo y tras tres días de estar en una ida y venida al hospital nos dijeron que la pobre había fallecido, desde allí Sasuke se volvió más frío y distante.

Luego de eso desapareció del colegio y nos anunciaron que habían adelantado la graduación de Sasuke y se fue a la universidad, lo demás es como lo ves ahora.

Naruto admiró en silencio al susodicho. No sentía lástima, porque él había pasado por casi lo mismo y los sentimientos más detestados por él fueron aquellos. Lo quería conocer y haría cualquier cosa para poder hacerlo sonreír, esa era su naturaleza. Naruto fijo su mirada en Shikamaru, casi pidiéndole que le leyera la mente y aceptara, el aludido al sentirse tan observado fijo la mirada llena de deseos del rubio, frunció el ceño y decidió volverlo a mirar con el fin de saber que lo que quería el rubio sería lo que él pensaba y cuando vio la decidida mirada de su amigo arrugó aún más su frente y negó con voz rotunda y casi colérica.

─No ─había repetido nuevamente Shikamaru, quien miró a su rubio amigo hacer aquellas mañas con su rostro.

─Venga Shikamaru, es sólo presentármelo, yo me encargo del resto, ¡De veras!

─No Naruto, no te presentaré a Sasuke ─Naruto y Shikamaru se encontraban en la Biblioteca en donde se podía divisar unas hebras de cabellos azulinas y negras por allí, Naruto había distinguido aquella mueca triste que nadie parecía notar en la faceta de aquel idílico personaje, pero él no era cualquiera, él sí se había dado cuenta.

─¡Si no lo haces tú lo hago yo!»

Como añoraba aquellos tiempos.

De allí en adelante fueron puros problemas, golpes y sonrojos injustificados hasta el día de su primer beso, el sólo recordarlo le hizo sacar una inminente sonrisa casi carcajada, una estúpida carcajada…

« Como todos los años los Universitarios de Tokyo tenían un mes y medio disponible para vacacionar a gusto. El estrés de los exámenes o las exposiciones quedaban relegados por aquellas semanas donde la fiesta de la vendimia* parecía resucitar en el Oriente, mientras los clubes nocturnos sufrían un allanamiento de juventud y vitalidad quedando abiertos hasta quizás las ocho del otro día.

─¡Qué bien dattebayo! ─el rubio estiró sus brazos al cielo mientras observaba el cielo para luego restregarse los ojos con pereza, ¡había logrado salvar todos los ramos de forma milagrosa, así que no tenía que rendir exámenes!, caminó hasta la salida y se apoyo en el auto de Sasuke quien lo llevaría a su casa para luego irse a la suya. Esa noche estaba cansado, pero Lee haría una fiesta en su casa. Prendió su walkman y comenzó a cambiar las canciones hasta toparse con la indicada. Cabeceaba según los tiempos de la música y sintió como alguien le golpeaba la cabeza producto de sus ojos cerrados, al abrirlos se topó con un libro de Construcción según el ambiente de tercer grado, y enseguida aludió a la persona que estaba esperando; no comprendía el por qué de sus acciones, pero su cuerpo gravitó a aquella persona a la cual se aferraba cansado ocultado parte de su rostro en aquel torso, estaba cansado y necesitaba dormir lo suficiente como para poder ir a la fiesta de Lee.

─Estoy cansado 'ttebayo ─inquirió mientras se enterraba en busca de aquel adormecedor olor y arrullador palpitar.

─No me utilices de almohada, Dobe ─farfulló algo de que los amigos prestaban su cuerpo para que un hiciese lo que quisiera y diversas idioteces más sólo para ganarse una hostia de Sasuke y que sacara las llaves de su pantalón haciendo sonar el vehículo.

─Súbete proxeneta ─Naruto frunció el ceño molesto.

─Te he dicho que me molesta que me digas palabras que no conozco teme ─allí estaba otra vez. Sasuke en sus labios posesionó una socarrona sonrisa mientras que él quedaba perplejo y aún más molesto.

─No es mi culpa que seas un dobe inculto, Naruto, yo que tú me dedico a leer un poco más, quizás así florezca algo en el estiércol que tienes como cerebro ─golpe bajo. El rubio frunció el ceño mientras colocaba el freno de mano haciendo detener fuerte el auto en medio del estacionamiento.

─¡¿Pero qué demonios te pasa Baka-suke?!

─No, ¿qué demonios te sucede a ti usurantonkachi?, no ves que casi nos matas ─Sasuke no gritaba muy a menudo, por lo cual su voz cuando estaba enojado adquiría un tenebroso matiz, pero él no estaba intimidado por la mirada iracunda ni el aura sedienta de su sangre, a él Sasuke no lo intimidaba.

─¡Tú eres el que siempre me menosprecia!, no sé cómo demonios te aguanto.

─Nadie te pidió tu pena ─¡Ouch!, eso no se lo esperaba. Más furioso que antes se lanzó sobre el Uchiha intentando golpearlo para hacerlo reaccionar, odiaba cuando él le decía que estaba a su lado por pena, lo odiaba profundamente.

─¡Si me dieras pena, bastardo, ni siquiera me molestaría en molestarte! ─qué estúpido sonó eso, pero después de todo aquello era lo que sentía. Siguieron intentando lastimarse en medio del estacionamiento, dentro de un auto, en un espacio reducido.

─¡Ay! ─Naruto chilló fuertemente mientras se impulsaba hacía arriba logrando chocar su cabeza en el techo del auto. Su mano se dirigió a la zona afectada haciendo que Sasuke se preguntara qué demonios sucedía.

─Dobe, ¿qué sucede? ─por arte de magia la trifulca terminó allí, un sonrosado rubio se sobaba el trasero mientras con llorosos ojos miraba a su compañero.

─Tu jodida palanca de cambio se me enterró en el culo.

Tres…

Dos…

Uno…

La estruendosa carcajada de Sasuke se escuchó mucho más de lo que él mismo quiso, pero no lo pudo evitar. Naruto quedó mirando a Sasuke como si fuese un Alien, mientras que el aludido simplemente intentaba contener su risa y se tapaba la boca agachándose hasta posar su frente en el manubrio del vehículo, pero aquello le superaba enormemente, hipando por aire y limpiado las lagrimas que se le habían escapado intentó mirar a Naruto seriamente nuevamente, pero sólo conseguía sonrosarse un poco y morder su labio para girar su rostro e intentar no estallar en risas de nuevo.

─Dobe… violador de palancas ─fue todo lo que pronunció antes de que se mordiera fuertemente el labio haciéndolo sangrar y reírse entre dientes.

Naruto no se había movido nada, es más, no sentía dolor; su quijada estaba levemente abierta admirando la primera sonrisa que le sacaba a Sasuke, ¡no, no una sonrisa!, ¡una estruendosa carcajada que lo hizo lagrimear!, y no pudo evitar pensar que aquello hacían que sus facciones se rejuvenecieran y no le dieran aquella mueca de estreñido que tenía y poco a poco ─mientras observaba las peripecia de Sasuke para evitar reírse─ se fue sonrosando hasta el punto que se le antojo algo más, pero fue hasta la última instancia, cuando el Uchiha lo llamó violador, que logró captar la atención ante lo que el mayor le decía.

─¡¿Cómo que violador de palancas?!, escúchame bastardo, ¡Tu estúpida palanca me revienta el culo y tú te ríes en vez de preguntarme si no me ha partido en dos!, te ríes como cojonudo mientras que puede que me sangre y me dices violador, ¡yo soy el ultrajado!, es más, ¡denunciaré tu puto auto…! ─pero no pudo decir nada más, Sasuke le sonreía, sin carcajearse, sólo le sonreía levemente mientras lo miraba y se sonrojó aún más. Giró su vista, se veía demasiado atrayente para que siguiese viéndolo como si nada, pero a pesar de todo eso, él también sonrió, había logrado lo que muchos matarían por lograr: Había logrado hacer reír a Sasuke.

─¿Por qué pones esa cara? ─Sasuke volvía a tener las mismas facciones, aunque todavía habían vestigios de que estaba de buen humor, como que sus orbes negras brillaban como perlas azabache a plena luz del día.

─Nee, teme ─lo que no sabía el menor es que se había acercado tanto al mayor que este tuvo que girar su rostro para volverlo a observar. El moreno estaba prácticamente pegado a la ventana, pero no decía nada, mientras que el poseedor de los orbes color zafiro estaba rozando su nariz sin inferir plenamente aquella acción ─… sonríe sólo para mi ─era egoísta y lo admitía. El aludido hizo un gesto sorprendido debido a aquellas vocalizadas palabras, pero su mente no trabajaba tan rápido, ¿Cuándo si tu amigo estaba encima de ti queriendo comerte con los ojos?

─Eres un egoísta ─bisbisó mientras aquel brisa llegaban a los labios contrarios, casi humectándolos ante la premura de sus actos.

─Nee, teme ─volvió a insistir ─… no mires a nadie más así ─murmuró mientras esperaba la reacción del otro.

─¿Así cómo?

─… así ─musitó mientras se acercaba al mayor colocando sus labios sobre los de él sin moverse ni nada. Mantenía sus orbes abiertas mientras que las de Sasuke parecían ceder sólo un poco. Movió los labios sólo un poco para luego separarse y esperar la reprimenda del mayor, su ira y odio por lo que había hecho.

─Sí que eres egoísta ─todo menos aquello. Sasuke lo alejó con parsimonia mientras encendía el auto nuevamente y el freno de mano cedía ante su peso.

─Nee, Naruto ─esta vez, Sasuke sólo hablaba sin mirarlo, y el susodicho ya esperaba de todo, pero que lo dijese ya; la ansiedad lo estaba carcomiendo poco a poco, y su respiración se volvía costosa, las manos le sudaban y sus pensamientos arremolinaban las mil y una razón por la cual Sasuke debería matarlo lenta y dolorosamente ─… enamórate sólo de mí ─después él le decía egoísta ─, mírame sólo a mi…

Aquello fue lo último que farfulló dirigiéndose al departamento de Naruto. »

Apretó su cabeza entre la pared y sus manos, ¿Por qué todos aquellos recuerdos se aglutinaban sin fin?, ¿es que querían hacerlo perecer?, ¿tanto lo odiaba su mente?... su subconsciente le gritó que sí, que aquello era lo más estúpido que había preguntado.

Aquél día por primera vez él se sintió querido, como también sintió que por fin podía entregarle algo de él a alguien que no lo despreciara y sabía que lo guardaría por toda la vida, aquel día fue extraño tanto por la Bipolaridad de Sasuke, como aquel momento y desfilaron una y otra vez otros más.

─No ─masculló mientras se levantaba con sus orbes al rojo vivo ─, no quiero perder a Sasuke ─infirió mientras caminaba a la sala y se lanzaba al sofá alzando la mano hasta posarla en la foto que tenía al costado del teléfono: Una fotografía, la única fotografía en la cual Sasuke lo abrazaba de manera cariñosa por ser aquel día primer aniversario.

─Yo… yo quiero quedarme con él…

Y después él decía que el otro era egoísta.


¡Zeus!, cada vez Sasuke se me sale de las manos. La verdad no creí colocarlo tan OOC, pero tenía que manejar la situación. La verdad es que el beso me quedó demasiado Waff, pero traté de enmendar su OOC con la posesividad y el temor de ser abandonado con las últimas palabras del Uchiha. Por otra parte las fechas me trastabillan un poco, si hay un error no se preocupen, luego lo corrijo encantado si me lo dicen.

El próximo capítulo entramos de lleno al trío, así que como compensación os traje éste en el cual pueden ver cómo es más o menos la relación del par, si bien es la normal, creo que queda en evidencia que el único que doblega a Sasuke al cien por cien es el rubio, ya veremos cómo lo hace Sakura ;)

Espero sus comentarios, y lamento la demora, pero estoy cansado, hace poco de tres días actualicé un fic de POT, otro en Naruto en el lado Hetero, y ahora este ─los dos en el mismo día─, y tengo que trabajar en Swinger, no diré más, espero pacientemente sus comentarios y no me odien, hace mal al mundo o si no pregúntenle a Sasuke xD

*Fiesta de la Vendimia: No sé si lo habrán estudiado, pero en Roma/Grecia existían fiestas para cada Dios, Baco ─a a quien se le atribuía la fiesta─ era el Dios recolector, al celebrar se consumía exorbitantes cantidades de Alcohol, así que aludan.