¡Hola! No tengo escrito nada del capítulo cuatro pero quise traerles el tres de todas formas. xD
La verdad es que me hicieron feliz sus comentarios. q_q Como soy nueva aquí, no sé responderlos;; But, se os agradezco muchísimo.
Y por favor, no me maten luego de éste capítulo(?) Nos leemos en las notas de abajo, aclararé unas cosillas, /u/ Enjoy~
Era de noche, o al menos luego de esa pelea, la noche aún no había terminado. Kazuya no sabía a quién recurrir para tranquilizarse, el equipo por poco casi lo odia, y la verdad no tenía ánimos de estar aguantando sermones de alguien. Sabía que estaba mal hacerle todo eso a Eijun, pero, no quería que el mantuviera esperanzas en él. Él estaba con la persona que amó desde que la vio, está con su primer amor, no iba a dejarlo por Eijun, ¿no es así?
La última vez que lo vio, fue en la tarde en esa pequeña hora antes de práctica. Tenía suerte de que Mei tuviera un propio chofer para venir a verlo a la preparatoria, sino, no sería tan fácil verse entre semana. Caminó a la máquina expendedora en donde siempre recogía alguna de sus bebidas favoritas y se sentó en la pequeña banca que estaba junto a ella.
—No quiero estar con Sawamura, pero, ¿por qué me molesta que esté con Kuramochi en otro sentido más que amistad? —se dijo a sí mismo, apoyando la cabeza contra la pared—. Quizás sea un egoísta… No quiero perder a Kuramochi en esto, y terminar mal con Sawamura.
Decidido, se levanto de donde estaba y compró tres gaseosas para luego ir a la habitación de los dos chicos. Al llegar a la puerta soltó un pesado suspiro, sin animarse a tocar la puerta. No se escuchaban voces del otro lado, por lo que esperaba que no estuvieran durmiendo. Tocó la puerta, esperando unos segundos que parecían eternos para dentro de su cabeza. El pestillo de la puerta fue lo único que rompió ese silencio y su mirada, cuando la puerta fue abierta, se encontró con la de Sawamura que, por sus cabellos y ojos, ya estaba durmiendo.
—¿Puedo? —preguntó con un nudo en su garganta, mientras Sawamura se quedaba quieto en su lugar, sin saber cómo reaccionar ante la situación. Sawamura quería que Kuramochi estuviera en la habitación en éste momento, pero aún no regresaba de dónde sea que estuviese. Mordió disimuladamente su labio y se corrió de la puerta, abriéndola por completo y dejando pasar al mayor—. Gracias.
—No hay de qué —su voz apenas salía de su garganta, rejuntándose miles de dudas en su mente. ¿Por qué había venido, en primer lugar? ¿Qué buscaba? ¿Qué haría? ¿Qué..
—¿Quieres una? —Kazuya se había acomodado en el suelo, dejando las tres latas de gaseosas frente a él, extendiéndole una al menor. Recibiendo una corta negación y luego de que éste volviera a acomodarse en la cama, optó por seguir hablando para no hacer más incómodo el momento—. ¿Masuko-san no se encuentra? Hace días no lo veo —dijo antes de dar un largo sorbo a su bebida, queriendo relajar los nervios que, no sabiendo bien la razón, le provocaban el estar cerca de Sawamura.
—Su familia tuvo problemas y viajó a verla —hablaba mirando al suelo, jugando con los dedos de sus manos.
—Ya veo.
—Sí.
El silencio que el que se apoderó del dormitorio, dejando a Kazuya con una incomodidad mucho peor que la de antes. ¿No había venido a disculparse con los dos? ¿Por qué se quedaba en silencio?
—¿Y Kuramochi?
—Aún no regresa, no lo sé —se alzó de hombros y el de lentes notó como le afectó un poco el decir eso, ya que su cuerpo se tensó un poco.
—¿Y mantienes la puerta cerrada con seguro para que no entre o qué? —decidió bromear, con intensiones de relajar y alegrar un poco el ambiente, pero Sawamura siguió con su mismo semblante.
—No me di cuenta que cerré la puerta de esa forma. Aun así, por como grita Kuramochi-senpai, me hubiese despertado a abrirle.
—Supongo que tienes razón…
¿Es qué ni diez segundos podía mantener una conversación el mayor? Dejó las bebidas en el suelo y se levantó, caminando hasta quedar frente al menor.
—¿Qué quieres? —casi gritó cuando se había agachado para quedar a la altura de su rostro, acercándose de manera innecesaria al pitcher—. Miyuki, aléjate, por favor.
—No pienso hacer nada —le sujetó las muñecas antes de que le diera algún golpe, y lo empujó a la cama, colocándose encima de él—, solo vine a disculparme con Kuramochi y conti…
—¡No quiero una disculpas tuyas! Aléjate —la situación al cátcher se le había ido de las manos, si así podría decirte. Estar peleando con Eijun para que no se suelte, y encima en una cama… No era como si él pudiese contenerse a ese chico aún estando en pareja, ¿verdad?
—Mierda, que te calmes, Sawamura —le gritó, sentándose sobre su vientre y haciendo más fuerza en sus muñecas, con las manos.
—¿Por cuánto tiempo más… debo soportar que puedas seguir controlándome cómo quieres? —susurró Eijun, provocando una horrible presión en el pecho del mayor.
—¿Qué quieres decir?
—Digo, ya han pasado varios meses desde que me rechazaste. Tres si no llevo mal la cuenta… —Sawamura aprovechó que el castaño dejaba de hacer fuerza en él y logró quitárselo de encima, quedando ambos sentados en la cama, frente a frente—. Y aún sigues haciéndome bromas que me lastiman… Aún sigo sintiendo un dolor dentro de mí todas las noches al recordar tus palabras…
"Lo siento, Sawamura. Aún… No olvido a mi primer amor".
—Creí que con el tiempo, o el correr de los días, por decirlo así, iba a poder superarte, y volver a ser una batería como éramos antes, pero…
"Yo no quiero estar contigo, Sawamura. Yo deseo a Mei a mí lado".
—No tienes que seguir, Eijun —Kazuya le sujetó las mejillas, el reflejo que daban los ojos del menor eran dolor puro, un dolor de un amor sincero que el cátcher recién descubría.
—Yo te amo, Kazuya —le sujetó con fuerza de su camisa, una fuerza que ni él, ni Miyuki, sabía que tenía—, como no te das una idea. Y aún así decidiste rechazarme de esa forma… Por él. Porque es a él quién amaste siempre.
—No sigas… —susurró aproximándose más a su rostro, besando cada lágrima que adornaba éste, sin desagradarle en ningún momento el sabor a salado que tenían las lágrimas—. Ya no pienses en ello, Sawamura.
—Sí… —Eijun se sentía mareado, borracho, de mil formas distintas y al mismo tiempo como ninguna. Tener así de cerca a Miyuki no era nada bueno para su mente y para las acciones que quería cometer, por supuesto que no—. Será mejor que nos separemos… —cerró sus ojos y fue soltando la camisa del mayor, pero éste, en vez de alejarse, solo se apretó a su cuerpo, haciendo tragar duro al pitcher—. Kazu…
El cuarto se quedó en silencio, el tiempo se había detenido para ambos. Los brillosos ojos de Sawamura brillaban en aquella oscura habitación, sorprendido al tener los labios adversos besando los suyos. Sawamura no podía quitar la sus ojos de aquella intensa mirada que le daba Miyuki, y sus labios, sin poder evitarlo, se empezaron a mover y acoplar con los contrarios, iniciando así, uno de los besos que Eijun más deseaba al llegar a aquella preparatoria.
Con cuidado, el mayor fue recostándose sobre el cuerpo frente suyo, quedando de aquella forma, encima, profundizando el beso de una manera suave para que el menor no lo apartara de su cuerpo. En un punto, en el qué ninguno de los dos tenía conciencia en lo que hacían, sus lenguas se encontraron y las caricias empezaron a hacer acto de presencia. Las manos de Miyuki se entretenían en los costados de su cuerpo, por debajo de la remera que utilizaba como pijama, mientras sus labios habían descendido por su cuello, dejando algunos rastros de saliva. Por otro lado, los dígitos de Eijun estaban expresando el placer que sentía en sus cabellos, apretándolos y tironeándolos un poco mientras cortos suspiros salían de sus labios. El calor se estaba haciendo presente, y el más alto se colocó entre medio de las piernas adversas, creando una fricción entre sus piernas que los hizo gemir a ambos de deleite, acompañado del nombre contrario.
—Sawamura, lleg… —la puerta fue abierta, dejando pasar y entre ver por las luces que entraban desde afuera, a un Kuramochi con una expresión indescifrable ante lo que tenía frente a sus ojos.
—¡Kuramochi! No es lo que piensas —con una risa nerviosa, Kazuya se bajó del cuerpo adverso y de la cama, acomodándose los cabellos con una incómoda sonrisa—. Verás, vine a disculparme contigo y con…
Auto.
—¿Eh? Pero, podemos hablar y…
—¡TE DIJE QUE TE VAYAS! —gritó con toda la fuerza que tenía, soltando el aire contenido desde que entró. Cerró sus ojos y puños con nervios acumulados dentro de él. Miyuki decidió mantener su boca cerrada, y luego de dedicarle una mirada a Eijun, salió de la habitación, cerrando la puerta detrás de sí con suavidad.
La cagó, lo arruinó, lo todo. De todo lo malo que podía haber hecho Eijun en su vida, era lo que, si no fuera por la interrupción de Kuramochi, estaba a punto de hacer con Miyuki. ¿Cómo se dejó caer tan bajo? Tocó su cuerpo y no tenía su camisa, y no recordaba en qué momento había desaparecido; su pantalón estaba desabrochado y bajado un poco. Y en su cuello aún podía sentir la humedad de la saliva de Kazuya, junto como en sus labios. ¿Debía hablar? ¿Explicarle la situación a Kuramochi? No supo cuanto duró el silencio, pero supo que fueron más que simples segundos. En la penumbra, se podía divisar de manera borrosa algo parado lejos de su cama, Kuramochi aún no se había movido de su lugar desde que llegó, y eso hizo sentir aún más culpa al menor.
-Es ...
—No me hables, Sawamura —aquel susurró cortó sus "disculpas". La voz se escuchaba apagada, entrecortada… Como si estuviera llorando.
—¿Estás lloran…
—¿Cómo quieres que te ayude a seguir adelante, si me encuentro con esto? —Eijun notó que no iba a poder tener una conversación dando estúpidas explicaciones de lo sucedido. Se quedó en silencio, recostando su cabeza en la almohada y, sintiendo lágrimas recorrer sus mejillas—. Por favor, Sawamura, no juegues conmigo.
—¡Pero…!
—Buenas noches —otra vez le interrumpió y Kuramochi, sin importarle en quitarse la ropa, sin importarle si aún no había comido nada por tantos malos ratos que había pasado, se tiró en la cama. Necesitaba dormir, necesitaba descansar su mente.
Necesitaba convencerse, de que Sawamura no era bueno para sus sentimientos.
—¿Por qué me llamas a éstas horas, Miyuki? —la voz que resonaba en el teléfono se oía como recién despierta, pero al mismo tiempo de mal humor por esa misma razón.
—Es que… Estaba solo en mi habitación y… Me he calentado —mintió, estando recostado ya en la cama luego de aquella dura situación con su mejor amigo y Kouhai.
—Es casi medianoche, Kazuya, ¿Qué quieres que haga? No puedo ir hasta allá, quiero dormir.
—Lo sé, lo sé, no te enojes conmigo, cariño~ —dijo con un tono meloso, sabiendo que de esa forma lograría convencer a su pareja.
—¿Y qué quieres?
—Mei, ¿no quieres que me masturbe mientras escucho tu voz?
¿QUÉ LES PARECIÓ? YO ME MATO(?) No sé de donde saco más y más drama, pero bueno. xDDD
Aaaay, quiero aclararles un par de cosas.
1- Me he dado cuenta, y creo que ustedes también(?), no sigo 100% el anime/ manga o su historia en sí. Sería un Semi AU, por eso si encuentran errores y demás.
2- El próximo capítulo no será la continuación de éste capítulo, será el como Mei y Kazuya se conocieron, como Mei rechazó a Kazuya, como empezaron su relación y demás(?) a la confesión de Eijun planeo dejarla para el capítulo 5.
3- Creo que tardaré más de dos días(?), porque primero quiero anotar todo lo del fic para no dejar ningún detalle por encima. Por ejemplo, una chica en un comentario me recordó al abuelo de Eijun xD Yo me lo había olvidado. Por eso planeo hacer todo con calma. -además que detesto el MiyuMei y me está costando ésta cosa eoe-
4- seguirá el drama(?), pero la historia seguirá bonita. uwu Aún no le tengo final, ni nada,así que, no sé como llevar ésto(?) Acepto sugerencias(?)
5- estoy escribiendo dos drabbles/oneshots MiyuSawa /u/ (?)
Y espero hayan disfrutado; u ; Y dejen muchos comentarios, muchos(?), dejando cariño. uwu
Los quiero, y gracias por leerme hasta acá, tanto aquí como en FF. 3
