Disclaimer: Naruto y su mundo son de Kishimoto.
Nota: Pareja principal Naruto y Sasuke.
Capitulo 3
Lo había imaginado peor
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—Buen día.
Sasuke casi le tira la puerta en la cara.
— ¿Apenas te estás levantando? — había tardado en abrirle.
—Kakashi nos cito hasta las ocho.
—Traje el desayuno.
Sasuke no había dormido bien, hasta en la madrugada logró conciliar el sueño. Los golpes en la puerta lo despertaron y no estaba de buen humor. Aun estaba adormilado.
—Lárgate.
—Está caliente, comamos antes que se enfrié— Pasó dejando la caja que traía en la mesa. — ¿No habías preparado nada?
Sasuke lo vio irritado, conocía esa actitud. Era "Hare lo que quiera sin importar lo que digas"
—No.
—Bien, porque me obsequiaron el té— Sacó dos vasos grandes y el humo que desprendían despertó un poco a Sasuke.
Tenía hambre, su estómago rugió — ¿Qué traes ahí?
—Pastel de manzana— al ver la expresión de Sasuke rompió a reír. —Es broma, sólo es pan.
— ¿Quieres que te mate? — soltó irritado pero sin fuerzas.
Le dolía la cabeza, estaba cansado y echar a Naruto no tenía sentido porque no se iría.
Tomó el vaso con el té. — ¿De dónde sacaste esto?
—La encargada de la panadería me los obsequió al comprar el pan— Observó a Sasuke que contemplaba el té dudoso. —No trato de comprarme. Lo estaba haciendo con todos los clientes.
—Olvida eso— ¿En qué maldito momento se le ocurrió decir eso?
—Al contrario de lo que piensas tengo buena memoria teme— lo dijo serio y decidido.
Sasuke a pesar de todo sonrió —Permíteme dudarlo.
Mordió el pan y bebió un poco de té. Naruto le sacó la lengua y se sentó en la mesa.
Desayunaron entre la narración de Naruto sobre una técnica que se le ocurrió, era por supuesto la cosa más tonta e improbable que había oído. Sasuke rodaba los ojos y contenía la risa, el mal humor con el que despertó se fue.
La cita de Kakashi consistía en un diagnostico médico. Fueron al hospital donde Sakura fue la encargada de checarlos.
Estaban en la misma habitación, los dos sin camisa mientras ella realizaba medidas y apuntes.
Naruto observaba la intensa mirada de su compañera.
—Deja de ver a Sasuke así Sakura chan— su tono era de dramáticamente herido.
Sakura se sonrojó y miró furiosa a Naruto. Luego recordó que no había vuelto a hablar sobre citas o elogiarla por lo que se sorprendió.
Sasuke también lo notó. Sakura le había dado la espalda para encarar a Naruto así que se dedicó a observar.
— ¿Estás celoso? — le jaló la mejilla con fuerza casi haciéndolo llorar.
—Ouch, ouch.
— ¿Entonces?
—Sí, sí— confesó Naruto tratando de liberarse.
Sakura sonrió soltándolo y revisando la tabla con notas en su mano. La chica no se dio cuenta que Naruto vio directamente a Sasuke, y que éste se sorprendió porque ahí estaba de nuevo esa mirada intensa.
Sin dejar de ver a Sasuke el rubio continuó —Así que no mires a Sasuke de esa forma.
El Uchiha apartó la vista y maldijo, maldijo sin detenerse a su estúpido pulso que se había acelerado. - ¿Qué mierda? ¿Qué mierda?- Repetía en su cabeza, estaba grave, empeoraba cuando creía que se mejoraba.
—Sasuke kun— llamó Sakura que había ignorado el comentario de Naruto —Ya puedes vestirte. Estas totalmente sano.
¿Se estaba burlando de él? Algo malo debía haber en sus resultados. Se puso la camisa y estaba pensando en salir, pero vio a Naruto sonreír.
Se enfureció. No sabía a que jugaba pero él no perdería, nada intimidaba a Sasuke Uchiha. Se quedo viendo el resto del chequeo a Naruto.
Salieron un rato después y Kakashi les informó que partirían en dos horas a una misión. Sin decir nada más se fueron por sus cosas.
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Sasuke saltaba por los tejados rumbo a la entrada donde quedaron de verse para partir. Lo vio a lo lejos llamando a alguien. Pronto la reconoció, la Hyuga caminaba con su primo. Se separó de él y vio a Naruto acercarse susurrándole algo al oído. Luego se despidió y corrió. La chica alcanzó a su primo y Sasuke nunca creyó detestar tanto a alguien.
Se fue rumbo a la entrada dispuesto a no molestarse, era hora de que se calmara y se dedicara a ignorar esas situaciones.
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— ¿Qué quería Naruto?
Hinata sonrió.
Gracias por el consejo.
—Sólo agradecerme.
—No era necesario que se inclinara tanto para eso.
Hinata sonrió mas —Esta bien nii san.
Neji creía desconsiderada la actitud de Naruto.
—Nii san— lo llamó ella. —Yo ya lo entendí. Sólo quiero que sea feliz.
—Usted debe ser feliz— lo dijo serio y contundente.
Ella rió ante su seriedad —Lo seré nii san y tú también.
Neji la miró. Si supiera cuánta razón tenía, su felicidad estaba condicionada a la de ella, verla feliz lo hacía feliz a él.
—Nii san— dijo ahora ella curiosa. —Cuando me dijiste aquellas cosas...
— ¿El consejo sobre sus intenciones amorosas?
Ella se sonrojó asintiendo. — ¿Por qué lo hiciste?
Lo de ser ignorada o tener esperanzas siempre le causo curiosidad.
A estas alturas sabía que su prima lo había descubierto. —Debe entender, que ningún chico iría tan lejos por otro.
Hinata abrió la boca sorprendida.
Neji pensó en una forma de decirlo. No era totalmente cierto lo de ir tan lejos, pero había algo más.
—Lo que los ojos de Naruto expresaban era más que amistad.
—Realmente eres bueno leyendo a la gente.
Luego tuvo una idea lo miró indecisa de cómo preguntar, pero él ya respondía.
—Uchiha está perdido, pero ni él mismo lo sabe.
Hinata sonrió y Neji con ella.
...
Naruto notaba como Sasuke lo ignoraba y se dedicó a hacer lo mismo. Cuando se detuvieron a descansar Sakura se le acercó.
—Naruto— llamó suavemente.
— ¿Si?
— ¿Están peleados?
El chico vio la preocupación en los ojos jade —No.
— ¿En serio?
—Claro, no te preocupes.
Al ver expresión de ansiedad de la muchacha suspiró.
—Teme— le gritó.
El pelinegro estaba en lo alto de un árbol.
Sasuke lo vio serio — ¿Qué?
Naruto le sonrió —Nada. Sólo quería oír tu voz.
Una vena saltó en la frente de Sasuke, le lanzó algo tan deprisa que apenas lo vieron venir.
Naruto empezó a reír esquivándolo y Sakura confundida vio el kunai clavarse profundamente a un lado.
— ¿Tenía chakra?
—Claro que lo tenía— dijo Naruto sonriendo.
La chica abrió los ojos sorprendida. Los juegos de esos dos eran muy serios.
La misión fue de escoltas de un baúl. Fue aburrido y sin incidentes. Naruto se quejó todo el camino diciendo que exigiría a Tsunade una misión donde tuvieran que luchar. Kakashi lo regañó pero el chico pasó de él.
Sakura notaba que los chicos si se hablaban, pero no estaban peleando como de costumbre y había cierta tensión que no entendía.
Después de entregar el baúl fueron a comer a una posada.
La chica que los atendió era alta, de cabello castaño y cuerpo con forma de reloj de arena. Tras coquetear con Sasuke aparatosamente se mostró de lo más amable con Naruto. Sakura no había visto a alguien más descaro.
Cuando acabaron Kakashi le dio el dinero a Naruto y lo envió a pagar.
La muchacha se inclinó hacia él para darle las gracias por la propina. En primera instancia el rubio pensó en apartarse un poco, pero siguiendo su instinto la dejó acercarse.
Se inclinó también y le dijo amablemente un —De nada.
No observó la reacción de la chica pues su mirada fue directa a Sasuke.
El Uchiha quiso sacar un kunai y clavarlo en la arrogante sonrisa del rubio. Lo hizo al propio, con toda la intención. Era un maldito. Se concentró en las instrucciones de Kakashi manteniendo la calma y cuando Naruto regresó hablándoles contestó como si nada.
Caminaron de regresó a la aldea y cuando estaban por desfallecer Kakashi los llevó a un pequeño hostal.
—Esto es demasiado sospechoso.
— ¿Qué quieres decir? — dijo Kakashi a la chica.
—Primero nos llevas a comer, ahora nos hospedaremos aquí— la muchacha entrecerró la vista.
Su único ojo visible pareció alegrarse. —Me atrapaste.
Los chicos también lo veían desconfiados.
—Hace cinco años nos convertimos en el equipo siete— levantó el pulgar al decirlo.
Se sorprendieron pues ninguno lo recordaba. Se vieron entre ellos y a pesar de todo sonrieron, hasta Sasuke hizo un vago amago de una sonrisa.
Entraron al sitio, comieron hasta no poder más e incluso tomaron un poco de sake.
Cuando se marchaban a sus habitaciones una chica se acercó a Sasuke. Le entregó un papel con mirada coqueta. Sakura se molesto al inicio, pero luego sonrió perversa. Sasuke seguro lanzaría el papel a la basura o lo rompería frente a la chica.
Fue como si una enorme roca cayera sobre ella cuando Sasuke le sonrió a la muchacha y guardó el papel. Luego Sasuke se fue a su habitación sin esperar a nadie.
Naruto pasó junto a Sakura y la miro culpable. Tenía una ligera idea de que intentaba Sasuke.
—Naruto— le dijo aferrándose a su manga — ¿Viste eso?
—Sí.
—Es terrible— dijo hundiéndose cada vez mas.
—Vamos a descansar.
Una vez separados entró a su cuarto. Kakashi se había votado dándoles una habitación a cada uno. Escuchó a Sasuke ducharse y salir por la ventana.
—Pudo usar la puerta— dijo para sí mismo sonriendo.
Se acostó y sin preocuparse se durmió.
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Una fuerte patada en los costados lo despertó.
— ¿Qué...?
Desde su altura Sasuke lo miraba molesto.
Habló apretando la mandíbula —Durmiendo como si nada.
—Estaba cansado ¿Necesitas algo?
Sasuke se tiró sobre él y le dio un puñetazo. Espero que Naruto respondiera pero sólo lo miraba serio.
— ¿Qué sucede? — preguntó el chico tranquilo.
Sasuke necesitaba desahogarse pero si Naruto no respondía los golpes no tenía sentido. Le dio otro golpe provocándolo pero continuó sin responder. Lo veía intensamente casi sin parpadear. Lo soltó y se fue a su habitación.
Naruto se quedo despierto un rato más y luego se durmió.
— ¡Naruto!— Sakura señaló su cara — ¿Qué te pasó?
Levantó una mano y se rasco incómodo —Me pegaron.
— ¿Quién?
Sonrió de lado a lado —Una persona frustrada.
Sakura lo observó confundida — ¿Qué?
—No importa no me duele y pronto se quitara.
Se pusieron en marcha en silencio observando el sol avanzar en el cielo.
—Sasuke kun— dijo Sakura mientras avanzaban acercándose con cuidado — ¿Sabes quién golpeó a Naruto?
— ¿Cómo voy a saberlo?
Lo vio alejarse de ella y dio por sentado que se estaba perdiendo de algo.
...
Los siguientes dos días no se vieron más y Naruto sabía que se acercaba a un punto peligroso.
Fue a caminar para calmarse y vio a Hinata. Caminó hacia ella sin dudar, sentía que sus conversaciones lo ayudaban a tranquilizarse. Estaba en el parque con el hijo de Kurenai.
—Esta enorme— dijo acercándose.
Hinata le sonrió —Crece de prisa ¿Todo bien Naruto kun?
—Más o menos.
—Rara vez es fácil— dijo ella.
No hablaron mucho sólo la acompañó mientras vigilaba al niño. Cuando Shikamaru apareció para llevárselo se despidieron.
Fue a entrenar y Sasuke estaba en su sitio habitual.
—Teme— le llamó y casi se congela ante la mirada homicida del pelinegro.
—Lárgate Naruto.
—Oy, oy— se acercó — ¿Estás molesto?
Molesto era poco, pesadillas raras lo invadían desde hace unas noches y lo único que quería era romperle la cara a Naruto. Saltó contra él y Naruto lo esquivó.
Se enzarzaron en una lucha que no tenía nada de entrenamiento.
Sasuke logró atrapar a Naruto y lo golpeó en la cara, supo de inmediato que el rubio lo había permitido. Lo soltó irritado.
—Me estoy cansando de esto Sasuke— dijo Naruto serio.
— ¡Esas son mis líneas bastardo! Tú empezaste a actuar de forma confusa.
—He sido claro.
Naruto se acercó traspasándolo con sus ojos azules.
—Te dije que no me gusta Hinata y que nunca me gustó Sakura chan. Que fue sólo una forma de estar a salvo. Te dije que para ti seria gratis y...
Otro golpe en la cara lo calló pero Sasuke no siguió golpeándolo. Le dio la espalda y estaba por irse. No podía ver más a Naruto.
— ¿Huyes?
Sasuke se volteó furioso. Estaba peligrosamente cerca de tomarlo del cuello.
—En realidad fuiste tú el que empezó. Fue por ti que me di cuenta.
¿De verdad te gusta Sakura?
Si lo que quieres es una chica, ahí tienes a la Hyuga ¿no?
Velozmente se acercó a punto de golpearlo pero Naruto atrapó su puño.
—Te dije que me estaba cansando.
Con la mano libre lo tomó del chaleco y lo jalo para sí.
Los ojos de Sasuke se abrieron de par en par cuando Naruto cubrió sus labios en un beso sorpresa. Sus párpados estaban cerrados y era muy distinto al que se dieron de niños accidentalmente. No podía moverse y su corazón redobló la marcha. Ese sentimiento logró hacerlo reaccionar, lo empujó con fuerza.
— ¿Qué mierda haces? — lo dijo tan despacio que casi dividió las palabras.
—Te besé— dijo Naruto tranquilo.
—Los dos somos chicos.
— ¿Y?
Sasuke dio un paso amenazante —Vuelve hacerlo y te rompo la cara.
Desapareció en un parpadeo mientras Naruto bufaba.
Se sostuvo la mejilla a la altura donde había recibido los golpes. Se encogió de hombros.
—Lo había imaginado peor.
...
Sasuke no logró sacarse de la cabeza lo sucedido. La reacción de su cuerpo y los jodidos sueños, no, pesadillas de los últimos días. Se dio una ducha fría tratando de olvidar.
En sus pesadillas todo estaba nublado, de repente una mano envolvía la suya y caminaban por lo desconocido. No soltaba la mano sin importar nada, la calidez que le brindaba y la seguridad lo hacían apretar con fuerza la mano.
Cuando todo se despejaba era Naruto quien sostenía su mano. Le sonreía de lado a lado y le hablaba. Siempre le decía lo mismo. Siempre despertaba en ese momento.
Lo peor de todo era que desde ese incidente, soñaba también que en medio de la niebla lo besaban. Respondía el beso y cuando abría los ojos se encontraba con un par de luceros azules que lo traspasaban intensamente.
Tres días habían transcurrido desde aquel suceso. Ya anochecía cuando tocaron su puerta. Si era Naruto lo golpearía, le diría que volviera a la normalidad y siguieran como antes. Eran compañeros de equipo y no podían seguir así por siempre.
Reprimió una mueca de disgusto al ver quién era.
—Hyuga— lo pronunció como si fuese un insulto.
—Buenas tardes Uchiha kun— dijo nerviosa. Ignoró su mirada y fue directa al punto —Shikamaru kun fue a ver a Naruto kun y lo encontró con fiebre.
—Llévenlo al hospital.
—Dice que no es nada.
—Llamen a Sakura.
—Sakura san está de turno en el hospital y él no quiere llamarla.
—Entonces déjenlo— No podía estar muy grave si estaba siendo obstinado.
Hinata lo miro seria, casi ¿molesta?
—De acuerdo, no se preocupe Uchiha kun yo me encargare. Con permiso —se fue sin esperar respuesta.
¿Por qué esa pequeña bruja vino a buscarlo? ¿Por qué lo dijo de esa manera? Azotó la puerta.
Naruto era un idiota, allá él si no quería recibir ayuda.
—Debe ser genial vivir solo— había dicho Sakura.
—No tanto— respondió Naruto sonriendo de forma tensa, casi falsa —Cuando me enfermo es una lata.
Sasuke entendía, era bastante solitario estar enfermo sin nadie que se preocupara.
"Yo me encargare"
—Maldita Hyuga.
Otro azote a la puerta, si seguía así acabaría desprendiéndola de su sitio.
Cuando entró al apartamento Naruto éste estaba de pie con la cara desmejorada.
El chico trató de enfocarlo cuando ingresó, tratando de averiguar de quien se trataba.
Vio que tenía un trapo en la mano.
— ¿Sasuke?
—Te ves fatal— cerró a puerta deteniendo la luz que entraba desde afuera.
—Me siento fatal.
Una sola luz iluminaba el departamento.
Vio la mesa de la cocina, un tazón con sopa descansaba ahí. Naruto intento sonreír.
—Hinata vino a dejarla hace un rato, quiso quedarse pero le dije que se enfermaría— Dio un paso y se mareo, se sostuvo de la silla —Tú también enfermarás si no te vas.
Se sentó en la mesa y se dio cuenta que no tenía cuchara, iba a levantarse cuando una mano blanca puso una cuchara a su lado.
—No me compares con esa frágil chica.
Naruto sonrió, se comió la sopa en silencio y luego fue hasta la cama.
Rara vez veía a Naruto enfermo, rara vez lo veía tan silencioso. En su pecho algo cercano a la angustia empezó a crecer.
— ¿Has tomado algo?
—Shikamaru me dio medicina— su voz sonaba rasposa —Y Kiba dejó un té para la garganta.
¿Shikamaru, Kiba y la Hyuga? ¿Cuánta gente más había estado ahí?
— ¿Por qué no le avisaste a Sakura? — ¿De qué servía tener una ninja médico en el grupo si no la usaban?
—Está en el hospital, no quería molestar— Empezó a dormirse.
Más que eso el Uchiha sabía que no le gustaba mostrarse débil ante nadie. Lo sabía bien porque lo mismo pasaba con él. Cuando estaba enfermo se hundía en sí mismo y no dejaba a nadie acercarse. De hecho lo hacía siempre, no sólo enfermo.
—Sasuke— lo llamó —Gracias.
A él Naruto lo dejó quedarse, a él le permitió verlo vulnerable.
El Uchiha lo miró, no entendía lo que sentía en ese momento.
—Déjalo.
Naruto sonrió cerrando los ojos —Sé que me odias pero aun así viniste.
Sasuke no dejaba de observarlo, recorrió el rostro del rubio con la mirada. Calmado y pacifico.
—No te odio.
Y hubiese sido más sencillo hacerlo que enfrentar lo que pasaba.
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¡Hola!
Tercer capítulo y ya queda sólo uno para el final. Tratare de subirlo tan pronto como pueda.
Muchas gracias por leer y dejar sus comentarios ^^
Saludos
