LOST WOOD

Este fanfic ha sido presentado

por Dimitrix Enterprises

y Dimitrix Inc.


CAPITULO 3: UN DIA DE CALOR

Un enorme foco aún mas grande que el de ayer, sofoco todo el poblado de Venture Falls de un brillo naranja que se extendió por todas partes.

Gina continuo durmiendo en su cama cómodamente hasta que entonces el foco naranja salió de su cama y la cubrió por completo su cara, era tan molesto la luz que tenía encima que en cuanto se le calentó le dio grima y eso la hizo despertar.

Salto de un brinco poniendose de rodillas, luego se le aclaro la vista frotandose los ojos con las manos, no se había despertado como debía.

El despertador marcaba las 6:59 pero al momento cambió a 7:00, luego sonó haciendo ese sonido estridente y pesado de siempre.

-Callate maldito despertador del demonio -reprocho Gina cansada, a pesar de lo comoda que esta durmiendo, no tenía ni ganas de mantenerse despierta.

Resoplo adormilada y luego se puso a mirar por la ventana para saber que era lo que sucedía en el cielo que la había despertado.

Abrió las cortinas y observo que había un enorme cielo naranja con una sofocadora luz de sol que la dejaba ciega, era tan fuerte el sol que ya sentía un enorme calor cubriendo la cara.

-Por dios, ¿como puede estar tan caliente el sol hoy? -se pregunto a si misma queriendo entender porque hoy hacía tanto calor.

Estaba tan agotada de si misma que se fue a tumbarse un rato mas, hoy no sabía que hacer, pero entonces recordó que hoy tenía la cita con Lucas, después de lo que sucedió ayer no podía ser mas perfecto, y sobretodo porque consiguió la primera herramienta que la ayudaría conseguir el corazón de Lucas, se dispuso a bajar para poder desayunar así pensaría que tendría un buen dia.


-¡Hoy va a ser un gran dia! -se dijo a si misma ilusionada.

Bajo al salón y ahí entonces se reunió con su familia, todos ya estaban esperando a que la madre preparase la comida, su padre ya estaba leyendo el periódico mientras su hermano pequeño Louis ya estaba jugando con todas las cosas que tenía encima.

-Hola papa -dijo Gina saludando, luego se acerco para darle un beso en la mejilla.

-Hola Gina -saludo el padre recibiendo el beso.

Luego ella se dirigió a su sitio en la mesa, se fijo en su hermano pequeño sonriente como siempre.

-Que tal tu eh, pequeño montón de babas -dijo saludando sarcásticamente a su hermano.

El niño se puso feliz haciendo una risotada de niño pequeño. Luego vino la madre trayendo un plato con dos tostadas untadas encima de mermelada de fresa.

-Hola mama -saludo Gina a su madre y le dio un beso en la mejilla.

-Hola Gina, ¿has podido dormir bien? -pregunto ella saludándola.

-Bueno si, aunque la verdad, ese maldito foco naranja que desprende el luz es de lo mas cegador -opino Gina sintiéndose sudorosa por el foco.

-Y a mi también, casi estaba que me moría, te haces una idea cariño de lo que es estar como dentro de un volcán -opino irónicamente la madre.

-Oh si, como no -contesto sarcásticamente ella.

Entonces agarro las tostadas y se puso a comerse una de ellas sin parar, tenía mucha hambre.

En ese momento el padre se acordo de que ayer ella había vuelto mucho mas tarde de lo normal, empezo a preocuparse otra vez por el mismo asunto.

-Ahora que me acuerdo, ¿Gina porque regresaste tanto a casa? -pregunto poniendose interrogativo el padre como si fuese un policía que le estuviese haciendo un interrogatorio.

Volvió Gina a quedarse estancada de nuevo.

-Ah bueno es que... -empezo a hablar pero no se le ocurría ningúna respuesta ocurrente.

-¿Que pasa? -pregunto juntándose la madre.

-No te acuerdas de que Gina volvió tarde a casa y ni siquiera nos hemos dado cuenta -hizo recordar el padre. La madre se quedo estupefacta, ahora lo reconoció.

-¿Es verdad eso? -pregunto queriendo verificar ese hecho.

-Si, pero fue por un motivo -verifico Gina pero luego poniendo otra cuestión.

-¿Que motivo? -pregunto queriendo saber el padre cual fue la razón por la cual volvió tarde.

No sabía que hacer, trago saliva y miro a ambos poniendo caras de policías, y ella era como la delincuente que no quería decir nada, intento de pensar en una excusa pero sabiendo que ella no daba buenas excusas, necesitaba pensar que a la vez fuese un mentira pero también verdad.

-Es que cuando estuve con lo de Lucas, me hablo acerca de que estaba cultivando algo de unas zanahorias, les puse algo y luego estuvimos ahí esperando -explicó Gina disimuladamente.

-Si, te quedaste ahí a comer no -cuestiono recordando ese hecho.

-Así es, pero cuando llego la hora de marcharme, resulta que hubo un cierto efecto en las zanahorias, por lo que les puse, así que estuvimos observando como las zanahorias estaban cambiando de forma y se hacían mas grandes, por eso fue que volví tan tarde -añadió.

-Ah -ambos comprendieron.

-Bueno, pues si se trata de ayudar, entonces vale -se conformo el padre.

En su mente sintió ganas de suspirar pero se lo hizo dentro de su cabeza, siguió comiendo hasta que entonces sintió el mismo escozor de antes, la marca guía le estaba brillando de nuevo.

-Ah -chillo al sentir el terrible dolor en el brazo.

-¿Que te sucede? -pregunto el padre al ver como reaccionó.

Entonces Gina supuso de que le estaba hablando el oráculo, y justo no podía leerlo ahora, estaba delante de ellos, tenía que pensar en algo para quitárselos de encima.

-Ah no nada, es una picadura que me hice ayer, es que me duele que no veas -confeso.

-Puedo verlo -se puso la madre a querer ver lo que había en su brazo.

-No, en serio no es nada -reaccionó a tiempo y entonces se levanto de la silla dispuesta a irse a otra parte-, me pondré algo de la crema antimosquitos y ya estará.

Entonces se fue doblando la esquina y yendo directamente a las escaleras para ir al baño personal que había arriba. Los padres se quedaron sin entender que le sucedía.

-¿Sabes lo que le ocurre? -pregunto la madre suponiendo que algo sabía el padre.

-No -afirmo dando a entender que tenía las mismas dudas.

Ambos se quedaron sin entender lo que sucedía.


Subió y llego al baño, cerro la puerta y luego se miro el brazo.

-¿Que demonios querrá ahora? -pregunto mosqueada por tener que hablarle ahora.

Se lo miro y observo que se le reapareció un rectángulo donde ahora decía:

-Reunete conmigo en mi casa árbol para un asunto urgente, te espero en menos de dos horas -leyó lo que decía y supo entender que por algúna razón el oráculo le pedía que viniese.

No sabía que hacer, era demasiado temprano para poder ir, pero sabiendo que dentro de poco le tocaría superar su segunda prueba no había mas remedió, se decidió rápidamente a ducharse y a cambiarse de ropa, se quito la camisa y luego siguió dispuesta a darse un baño rápido.

Después de todo eso bajo de vuelta al salón y ahí ya estaba vestida con todo y con la mochila preparada.

-Disculpad pero me tengo que ir, tengo un asunto urgente con Lucas -aviso Gina.

-¿Para que? -pregunto la madre.

Entonces se quedo buscando una excusa, pensó en lo mas obvio que se le podía ocurrir.

-Pues resulta que ha tenido un pequeño lío con sus plantas y me pide que le ayude porque tiene demasiado, así que posiblemente tenga que volver un poco mas tarde -aclaro.

Ambos lo tomaron como una afirmación razonable.

-De acuerdo, así que adiós -se dirigió hacía sus padres y les dio un beso en la mejilla a ambos, luego a su hermano y se fue corriendo sin ni siquiera cerrar la puerta como debería.

Los padres se quedaron estupefactos porque ya no tenían ni idea de en que pensar, en los últimos días ella se había comportada de una forma muy extraña.

-¿Adonde crees que habrá ido exactamente? -pregunto queriendo saber la opinión de la madre.

-Bueno, se ha ido a ayudar a un chico, así que ya sabes lo que puede pasar, nuestra pequeña ya se esta haciendo mayor -opino tomándolo como algo en parte de su madurez.

-Ayy, jóvenes, siempre creciendo sin parar -dijo sarcásticamente el padre sin poder creerse que su hija hubiese llegado a eso.

Entonces Gina se puso a correr sin parar, tenía en su cabeza un montón de cuestiones de las que era incapaz de asimilar.

-¿Porque querrá verme ahora? ¿Si todavía no es el momento de hacer mi segunda prueba? -se pregunto cuestionando a si misma porque quería entender todos los hechos que tuviesen lugar con la petición del oráculo.

Siguió corriendo hasta llegar al instituto, ahí tomo el mismo camino de siempre, doblo la esquina y llego al patio donde ahí estaba el hueco secreto, se junto delante del muro de arbustos y espero a que luego se abriese, estaba ahí parada y no sucedía nada.

-Vamos vamos -se dijo nerviosa porque no quería llegar a pensar que estaba perdiendo el tiempo.

En ese momento los arbustos se apartaron, se quitaron de en medio mostrando la puerta hecha con vallas, se apartaron todos y al instante se abrió la puerta, la cruzo y siguió el mismo recorrido de antes. Recorrió el silencioso sendero del cual le seguía dando pavor por su tono oscuro y sombrío.

Al cabo del rato acabo llegando a la casa árbol del oráculo, se abrieron las puertas y entonces entro y siguió el mismo recorrido que había tomado las ultimas dos veces.

Se abrió la ultima puerta y ella paso, ahí se encontró sentado el oráculo.

-Bienvenida querida, te estaba esperando -se presento ilusionada el oráculo.

-¿A que demonios me ha hecho venir? ¿Sabe que hora es? ¿Y encima con el calor que hace? -pregunto poniendose molesta Gina, luego se sentó y se dirigió seriamente hacía ella.

-Por eso mismo te he hecho venir -aclaro el oráculo.

-¿Como? -pregunto Gina sin comprender a que se refería.

-Veras, ayer te dije que debías encontrar el aceite sulfúrico, pero no te dije como debías de hacerlo -explicó el oráculo dando a entender que había otra cosa mas.

Gina se quedo con una mirada de escepticismo al intentar analizar eso.

-¿Porque? ¿Acaso hay algo que no me hayas contado? -pregunto queriendo suponer que se estaba tramando algo e iba a resultar peligroso.

-Mas o menos, la cosa es así: al lugar al que vas hará mucho calor, tanto como un volcán, para poder agarrar el bote que contiene el aceite sulfúrico tendrás que pasar por un camino que desprende mucho calor y muchos vapores gaseosos, si quieres pasar por ahí, tendrás que ser fuerte y soportar esas temperaturas, ¿estas dispuesta a hacer eso? -le explicó razonadamente el oráculo al dar entender que la prueba que iba a tener resultaba mas difícil y mas insoportable aún que la anterior.

Gina se lo pensó, estaba claro que la prueba iba a ser muy dura, y hoy que justo se tenía que enfrentar a las peores condiciones, pero ahora que estaba muy cerca de conseguir su afecto, no veía otra forma de poder conseguirlo, tenía que ser esto o nada.

-De acuerdo -acepto Gina con tono decidido.

-Bien, pero para esto necesitaras esto -entonces mostró la daga justificadora, se la entrego.

-¿La daga justificadora? -cuestiono Gina extrañada al ver que se la entregaba después de habérsela entregado ayer.

-La daga es el arma mas poderosa de entre todas las herramientas, la zona a la que vas hay un guardián que esta hecho de una gran cantidad de lava solida, tienes que enfrentarte a el, ser mas lista que el, y luego cuando lo hayas hecho, clavale la daga y será justificado -explicó el oráculo dando a entender que necesitaba esa daga para vencer al monstruo guardián que defendía el bote.

Comprendió Gina, aunque le resultaba algo difícil tener que enfrentarse a alguien hecho de pura lava, ya tuvo su dificultad con el monstruo verdoso, pero esto era un reto aún mas doloroso.

-De acuerdo -acepto y entonces se dispuso a irse, guardo la daga en su mochila-. ¿Cuando puedo ir?

-En cuanto salgas de aquí, la marca guía te mandara hacía su posición, y luego de ahí ya sabes lo que sucederá -detallo el oráculo.

-Bien, ¿hay una cosa mas? -pregunto por si acaso.

-No hay nada mas querida, ya puedes marcharte -espeto el oráculo.

-De acuerdo, nos veremos mas tarde, volveré lo mas que pueda -reafirmo y entonces se marcho por la puerta.

Ahora que estaba sola, el oráculo empezo a esbozar de nuevo su malévola sonrisa.

-El momento esta llegando, el momento esta llegando, ja ja -dijo y empezo a reír como siempre.


Gina salió del bosque y acabo volviendo al patio, una vez ahí espero a que le indicase la marca guía para saber adonde tenía que ir, aprovechando, se puso a mirar la daga justificadora, le seguía teniendo dudas aquella arma, quería saber como funcionaba, toco el circulo del centro de la empuñadura, en cuanto lo toco sintió como si hubiese soltado un alarido.

Fue tan de golpe que la acabo tirando por accidente, se llevo un susto de muerte, la volvió a coger queriendo saber que fue eso, la miro de ambos lados para saber si había algo oculto que no había visto, volvió a tocar el mismo lugar y no ocurría nada, pensó que a lo mejor era su imaginación.

En ese momento sintió de nuevo el escozor, miro su brazo y la marca guía empezo a dibujarle un cuadro de letras donde decía:

-Dirigite a la entrada del parque industrial de Venture Falls que hay colina arriba -leyó lo que decía, con eso pudo entender que tenía que ir directamente a la entrada para poder pasar al bosque de las montañas que había en el pueblo.

Supo lo que tenía que hacer y marcho directamente a comprobarlo.


Corrió lo mas que pudo y acabo llegando a la parte baja del parque, se detuvo y empezo a suspirar del cansancio que tenía, saco de su mochila un pañuelo de tela y se lo paso tanto por el cabello como por la cara, estaba sudando tanto que ya no podía dejar de correr mas.

Ahora que había llegado, se quedo esperando a que ahora la marca guía le dijese el acertijo, miro a ambos lados pensando en donde podría estar aquella zona oculta, ya había visto que se encontraba metida en monumentos nacionales, pero donde podría estar metida en medio de un bosque que casi no tiene nada.

Entonces la marca guía empezo a aparecer, se lo miro de nuevo y ahí apareció el rectángulo donde ponía el acertijo, decía:

-La luz siempre esta, marcando el tiempo en todo momento, con solo marcar un reflejo, se puede saber donde esta avanzando, con solo apuntarlo en las dos secciones, se puede abrir un nuevo canal donde permitir pasar la iluminación.

Al leer eso se quedo con mas dudas que el que había leído antes, aquello no parecía tener mucha lógica, tampoco la tuvo el otro, pero si este significaba algo, tenía que pensarlo con mucha lógica.

-La luz siempre esta, marcando el tiempo en todo momento, con solo marcar un reflejo, se puede saber donde esta avanzando -se quedo pensando en aquello que decía, algo relacionado con el tiempo y la luz tenía que ver, la luz era el sol que siempre estaba, pero el tiempo, el tiempo lo marcaba un reloj, entonces llego a la cuenta-. El reloj de sol que se encuentra aquí a unos metros.

Rápidamente se puso a correr a buscar el reloj de sol, anduvo con mucha prisa por todo el recorrido hasta llegar al extremo donde estaba el reloj de sol, observo la columna de aluminio con una plataforma plana que tenía encima.

Se junto y observo que tenía razón sobre lo que decía, el reloj era el que marcaba en todo momento los reflejos del sol que decían en que momento avanzaba el dia.

-Si ahí esta -se dijo ilusionada al ver que lo resolvió. Pero todavía quedaba resolver como hacía para poder abrirlo, el acertijo tenía otra parte-. Con solo apuntarlo en las dos secciones, se puede abrir un nuevo canal.

Se quedo analizando ese mensaje, estaba claro que algo relacionado con dos cosas tenía que ver, y tenía que marcarlas, ¿pero que era?, algo relacionado con el reloj suponía ser, entonces lo miro fijamente, habían dos secciones, una de ellas marcaba las dos, y luego estaba el trozo ese que servía para poder marcar los minutos, entonces al ver las dos cosas se dio cuenta, tenía que marcar las dos secciones para hacer que se abriese.

Agarro el trozo y lo fue pasando por ambos extremos, lo hizo y no paso nada, pero enseguida las dos lineas dibujadas empezaron a desprender una extraña energía, era la misma que había desprendido la estatua del conquistador, se salió de las lineas y empezo a extenderse por todo el reloj, luego desaparecieron metiendose dentro de la redonda.

Al cabo del rato empezo a abrirse en cuatro secciones, Gina se hizo a un lado porque veía como se estaba abriendo. Las cuatro secciones siguieron abriendose hasta mostrar un hueco que había en el centro, era una compuerta secreta.

Termino de abrirse del todo y salió desprendido del hueco un fétido polvo sulfúrico, como si fuese la entrada a una mina que no la hubiesen abierto en mucho tiempo.

Al ver que parecía estar ya abierta del todo, avanzo lentamente para ver lo que había, apenas se veía algo, no sabía cuanta profundidad tenía pero entonces al apoyar el pie se resbalo una pequeña piedra y esta acabo cayendo dentro, se pudo notar enseguida el golpeteo, no parecía ser tan profundo, apenas unos tres centímetros por lo menos.

También pudo notar que había como una escalera hecha de rocas, no sabía si aquello aguantaría su peso o no, pero era lo mejor que tenía, se apoyo encima y empezo a bajar agarrandose de los peldaños que estaban sujetos.

Bajo y bajo hasta que al cabo de medio minuto toco tierra firme, aterrizo forzosamente sobre el suelo, suspiro amargadamente al notar el tremendo calor que hacía ahí, había mas humedad y mas calor que arriba. En ese momento oyó un extraño sonido mecánico, miro hacía arriba y observo que se estaba cerrando. Paso lo mismo que con el anterior, se cerraba la salida para que no escapase de su prueba, se cerro del todo y quedo completamente a oscuras.

De pronto se hizo la luz, observo que a lo lejos había como una luz roja que se veía a lo lejos, entonces supuso que debía de ser como el anterior, ahí había una sala y se encontraba la herramienta, se dispuso a ir ahí para saber si era lo que suponía.

Anduvo por aquel túnel del que se podía notar que estaba hecho de piedra caliza, era como estar en una autentica mina solo que ahí hacía mas calor que en cualquier lugar del que hubiese entrado.

Llego al final del túnel y ahí salió, ahí pudo ver que no era exactamente una sala, era una plataforma de roca que colgaba de una pequeña columna que había abajo, mientras que abajo había todo un río de lava que fluía por ambas partes, era como si no viniese de ningúna parte.

Gina no sabía si aquello era lava o no, cogío una piedra y la lanzo al interior, la piedra cayo y al instante en vez de quedarse flotando, se desintegro en menos que nada.

Se quedo atemorizada al ver que si caía ahí, acabaría muerta y no se daría cuenta.

Miro al frente y ahí observo que a lo lejos de la plataforma, había un objeto iluminado con una luz muy rojiza, acerco a un mas la mirada y supo darse cuenta de lo que se trataba, era el bote donde estaba el aceite sulfúrico, lo tenía ahí delante.

Se dispuso a ir ahí, empezo a avanzar por todo la plataforma hasta llegar al pequeño puente estrecho que colgaba, estaba claro de que si perdía el equilibrio, acabaría cayéndose, tenía que ir con cuidado o sino tendría un fatal destino. Empezo a caminar lentamente por todo el puente, era como estar encima de la cuerda floja, no podía perder el equilibrio, siguió avanzando pero con mucho cuidado de no caerse, extendió los brazos para darse estabilidad, seguía así sin parar, ya casi le faltaba unos metros y llegaría, pero le resultaba bastante difícil.

-Vamos vamos, lo vamos a conseguir -se decía a si misma para darse confianza.

Siguió avanzando mientras no miraba lo que tenía debajo, si seguía así al final pasaría lo que tenía que pasar. A medida que seguía avanzando, pudo darse cuenta del tremendo calor que hacía, había tanta humedad que le costaba seguir adelante, pero no tenía otra opción, ahora no podía echarse a atrás, se esforzó lo suficiente por continuar.

-¿Porque hace tanto calor aquí? -se pregunto quejándose del calor que tenía, ahí entonces llego a la cuenta de lo que le había dicho el oráculo, y tenía bastante razón.

De pronto se oyó algo, miro hacía ambos lados y observo que partes del techo se abrieron y empezo a fluir cascadas de lava, así era como salía de la lava, pero aún le costaba entender de donde venía, supuestamente venía de la parte arriba, pero como era si mas arriba había mas tierra, aquello ya no tenía ningún sentido pero lo dejo a un lado porque ya había tenido mas que suficiente.

Siguió avanzando lentamente por todo el puente a pesar del calor terrible que hacía, no podía parar de seguir avanzando, estaba tan metido ahí que no podía parar, era como si le hubiesen dado la cuerda.

Se canso de seguir avanzando y al final empezo a correr, dio unos metros mas y al final resulto que acabo llegando donde estaba el bote, estaba encima de un pedestal de roca, el bote era un pequeño recipiente de forma ondulada y de color negro.

-Uff -suspiro aliviada al ver que por fin llego.

Entonces se puso a ver como hacía para llevarse el bote, supuso que podía llevárselo así como así, pero después de lo ocurrido con el ser verdoso, empezo a pensar que a lo mejor si se llevaba eso, acababa despertando al propio monstruo de aquel lugar, cosa que no lo veía, pero se hacía una supuesta idea con toda la lava que había.

Al final decidió cogerlo, lo agarro de un tirón y no ocurrió nada.

-Por fin -se dijo ilusionada al ver que lo cogío.

En ese momento se empezo a oír un ruido extraño, se oyó como si todo el lugar estuviese temblando, como si al cogerlo hubiese hecho enfadar a la propia sala. No entendía que era lo que sucedía pero pudo entender que era una súbita tensión producía por haber quitado el bote de donde estaba, en ese momento se oyó como si algo se moviese, miro hacía abajo y observo que la lava se estaba moviendo, algo de ahí estaba apunto de salir.

La lava estaba tomando forma, siguió moviendose hasta quedar directamente de frente sobre la pequeña plataforma, entonces un chorro de lava empezo a crecer hasta formar una columna, siguió creciendo y entonces pudo notarse como se le hizo una cara, se podía ver unos ojos salidos del resto de todo el cuerpo y por arriba había unos cuernos que le sobresalían.

-Oh dios no -se dijo Gina alarmada al ver que era.

El monstruo de lava hizo un gemido y entonces se abalanzo.

Gina rápidamente salió corriendo pero al cabo de unos metros se torció con los zapatos de tacón y se cayo, sobre el propio puente, miro hacía atrás y observo como el monstruo toco completamente forma, cayo encima de la plataforma pequeña y se le hicieron las patas y los brazos, avanzo y al tener toda la lava liquida, pudo atravesar el pedestal y luego se le regenero esa parte.

Rápidamente Gina se levanto dispuesta a escapar de aquel monstruo, corrió lo mas rápido que pudo pero sin caerse porque ya veía que aquella columna podía ser algo inestable, intento de huir lo mas fácil que pudiese sin poder romper nada del puente de piedra, miro hacía atrás y observo como el monstruo la seguía persiguiendo sin parar, a pesar del enorme cuerpo obeso que tenía el monstruo, al puente de piedra no pasaba nada, y eso encima de las enormes pisadas que daba.

Siguió pero entonces volvió a torcerse, se enderezo de nuevo pero esta vez por accidente acabo clavando el tacón en la piedra, el ruido que hizo fue algo que llamo demasiado la atención, ambos se quedaron quietos porque no querían suponer lo que ellos ya estaban pensando.

Entonces el puente de piedra empezo a tener fracturas por todas partes, se extendieron por todo el puente, la ultima de todas esas fracturas hizo que se partiese un trozo de piedra, con eso hizo sonar un ruido muy inquietante.

Lentamente Gina movió la cabeza mirando fijamente al monstruo de lava y le esbozo una sonrisa sarcástica al ver lo que estaba apunto de pasar.

El monstruo lo reconoció y rápidamente se puso a correr para perseguirla una vez mas, Gina se puso a correr con toda la velocidad que tenía para poder largarse de ahí cuanto antes. A medida que iban corriendo se podía notar como parte del puente de piedra se estaba rompiendo con cada pisada, Gina era la que mas iba delante pero el monstruo por alguna extraña razón aguantaba como podía a medida que iba corriendo dando enormes pisadas sobre el inestable puente.

Casi estaba apunto de llegar al final pero el monstruo estaba avanzando, en cuestión de segundos la iba a coger, al ver que no iba a llegar decidió tomar la opción mas insensata que había hecho nunca, en cuanto estaba al borde, salto dando una voltereta al aire y acabo cayendo de cabeza sobre la plataforma grande, se fijo que el monstruo ya estaba cerca, así que aprovechando, dio un golpe al puente estrecho y entonces todo se fracturo enseguida.

El monstruo lo reconoció y empezo a correr lo mas rápido que podía, a medida que iba avanzando el puente empezo a partirse en varios pedazos, siguió así hasta que casi agarro la niña pero por desgracia el puente se partío del todo y el monstruo cayo.

Gina se enderezo y observo como el monstruo se deshizo en lava liquida y cayo por completo al río de lava que se lo trago sin dejar ni rastro.

-Bueno, puedo haber sido peor -dijo sarcásticamente al ver lo fácil que le costo matar al guardián de la sala, cogío rápidamente el bote y lo metió dentro del bolso.

Pero en ese mismo momento hubo una erupción de lava que salió disparada como un géiser, Gina se tambaleo hacía atrás y observo como aquella lava no paraba de crecer, de pronto entre la columna de lava liquida, salto el monstruo aterrizando de golpe contra el suelo.

-Oh dios no -se dijo desesperada al ver que no lo mato.

El monstruo se levanto poniendose y empezo a hacer unos extraños gemidos, pero esta vez mas fuertes que los anteriores, eran gemidos de odio y furia, alzo la mirada y observo de vuelta a la niña que trataba de llevarse el bote.

-No por favor no -suplico Gina queriendo que no le hiciese daño.

El monstruo resoplo de una manera inverosímil, entonces miro a otra dirección y observo que entre el bolso tenía una botella de agua. Gina se fijo en ello y supo darse cuenta de lo que estaba pensando. Reaccionó y el monstruo y se puso a andar para quitársela antes de que la usase.

Gina supuso lo que pasaba si le daba el agua, entonces la cogío y desesperadamente la abrió, le quito la tapa y en cuanto tuvo al monstruo cerca, le tiro todo el contenido encima.

El chorro del agua se le acumulo en su cuerpo hacíendole salir vapor de todo su cuerpo, le fue tan doloroso que empezo a gemir de dolor por culpa de eso, se estaba calentando.

Gina observo sorprendida como el monstruo empezo a tambalearse a causa de haberle tirado el agua, se puso las manos en la cara y dio vueltas una y otra vez como si no viese nada, al final no pudo mas y se desparramo cayéndose de espaldas, quedo redimido y sin poder moverse.

Se quedo sorprendida al ver lo que ocurrió, no pudo creer como solamente unas gotas de agua pudieron acabar con el, pero todavía seguía vivo, y solamente había una forma de terminar con el.

Rápidamente cogío la daga justificadora y fue directa a clavársela, se junto delante de el y en cuanto estuvo apunto de de hacerlo, el monstruo gimió y alzo el brazo.

Puso una mirada que hacía parecer como si estuviese sufriendo, como si no quisiese que lo hiciera, Gina no entendió que era lo que pasaba pero pudo entender que el monstruo no quería morir, tenía algo de compasión, pudo notar su mirada de sufrimiento, su miedo, su desesperación, quiso dejarle ahí y esperar a que se recuperase, pero si no salía de ahí sin justificarle, entonces no superaría su prueba, tenía que hacerlo a pesar de lo que le estaba pidiendo.

-Lo siento, pero esto te dolerá mas a ti que a mi -dijo disculpándose y entonces le clavo la daga encima. Todo el cuerpo del monstruo empezo a fracturarse y una brillante luz le cubrió el cuerpo a medida que hacía unos terribles gemidos de dolor, todo su cuerpo empezo a vibrar y a calentarse mas de la cuenta, al final se sobrecalento tanto que acabo explotando en mil destellos amarillos.

Gina resoplo suspirando de la agonía de lo que hizo, no sabía si había hecho lo correcto o no, pero era lo mejor que podía hacer. No lo había matado, lo había liberado de su sufrimiento, pero tenía aún sus dudas acerca de aquel monstruo, no la estaba mirando como el anterior monstruo, la estaba mirando como si quisiese dejarle vivir, había algo aquí que no cuadraba, no cuadraba nada desde que empezó lo de las pruebas, y ahora tenía que averiguarlo otra vez.


Gina le entrego el bote al oráculo y ella se quedo mirando con ilusión.

-Vaya, cada dia pareces ser mas fuerte -opino el oráculo al ver que superaba con creces la prueba.

-Creo que es solamente por tener suerte -rectifico incrédulamente Gina.

Entonces el oráculo saco la tapa con sus afiladas uñas, lo destapo y se pudo oler el sulfuro volcánico que salía de ahí, era como si fuese liquido de lava sacado del interior de un volcán y estuviese tapado desde hacía mucho tiempo.

-¿Que es lo que hace esa cosa? -pregunto Gina queriendo saber para que lo necesitaba.

-Este aceite sirve para mojar la cuchilla de la daga, una vez este rellena toda la punta, su corte será mas fuerte -aclaro el oráculo y entonces saco una gota del aceite de color gris parecido al mercurio, cayo sobre su dedo y lo relleno por toda la yema.

-Aja -comprendió Gina, en ese momento recordó sus dudas acerca del monstruo.

Entonces se enderezo mirando fijamente al oráculo y empezo a explicar:

-Disculpe señora oráculo, no que es lo que pasa pero, cada vez que me enfrento a esos monstruos, siento como si tuviesen algo de compasión, como de humanidad, entiendo que antes solían ser caballeros, pero siento por algúna razón que todavía tienen algo de humanidad dentro -dijo queriendo resolver ese asunto que tantas dudas le daba.

Carraspeo bufando el oráculo y entonces ella también se enderezo mirando fijamente a Gina.

-Lo que les sucedió a aquellos hombres fue terrible, y no hay manera de hacerlo volver a atrás, la única forma de quitarles ese sufrimiento, es justificándoles con la daga, así les puedes liberar de ese sufrimiento que tantos años han tenido por siempre -expreso sinceramente el oráculo.

-¿Así que es normal que muestren algo de compasión? -cuestiono.

-Así es, siguen siendo hombres, solamente están atrapados en cuerpos que los están matando desde dentro, es mejor que tengan ese destino a que seguir siendo lo que son, si hubiese algún tipo de magia que pudiese hacerles retroceder ese hechizo, lo haría, pero ya no queda nada de magia -reafirmo el oráculo dando a entender el motivo por el cual se necesitaban justificarles.

-Entiendo -comprendió Gina tímidamente, le daba algo pena verlos sufrir así.

El oráculo tapo de el bote, lo apoyo en otro extremo y entonces miro perplejamente a Gina.

-¿Que sucede querida? ¿Parece que todavía tienes dudas? -pregunto suponiendo que estaba triste o deprimida por algo.

-No se, creo que es todo este asunto, me mantiene todavía con dudas, siento como si no estuviese haciendo lo correcto, quiero decir, lo paso muy bien con Lucas, pero nunca logro convencerle de cuanto le quiero, y quiero hacerlo, quiero hacer esto y que termine cuanto antes, pero sigo creyendo de que si voy por este camino, solamente acabare entorpeciendo las cosas como hago siempre -dijo exponencialmente Gina, luego empezo a sollozar.

-Oh vamos querida, no te sientas así -insistió preocupada el oráculo y entonces se levanto dispuesta a tranquilizar a la niña, se acurruco delante suyo y dejo apoyarse su cabeza sobre su hombro.

-Tengo miedo de lo que pueda suceder -confeso Gina sollozando desesperadamente.

-No te preocupes, nada va a sucederte, no tienes porque tener miedo de todo, es normal tener miedo, pero no podemos dejar que ese miedo corrompa nuestra forma de ser, ¿lo comprendes? -expreso el oráculo para que entendiese de que no tenía nada de lo que preocuparse.

-Lo comprendo -reafirmo Gina tranquilizandose.

-Ves, ves que es agradable sentirse mejor -espeto sinceramente el oráculo.

-Si -afirmo Gina.

Entonces el oráculo se saco un pañuelo viejo y algo estropeado pero servía, se lo paso a Gina y ella se froto los ojos para quitarse las lagrimas de los ojos, luego se sonó la nariz porque sentía que se le habían subido los mocos con las lagrimas.

-¿Estas bien? -pregunto ella.

-Si -afirmo y entonces le devolvió el pañuelo.

Luego ella volvió a su asiento dejando tranquila a Gina.

-Por cierto oráculo -dijo.

-¿Si?

-¿Porque me has hecho esto de la prueba esta? ¿Porque esto del calor cuando justo hoy hace un dia que parece el infierno? -pregunto acordándose de ese asunto.

-Veras querida, a veces, cuando algo nos desafía, en ocasiones tenemos que desafiarlo nosotros mismos, hoy has superado tu prueba del calor, y eso es bueno, porque puedo que en algúna ocasión difícil, puedas utilizar eso para superarlo -aclaro expresamente el oráculo.

-¿Que quiere decir eso? -pregunto sin comprender a que quería llegar con esa explicación.

-Ya lo comprenderás mas tarde, ahora vuelve a casa, pronto seguramente tendrás que reunirte con Lucas me equivoco -pidió el oráculo.

-Así es -afirmo Gina ilusionada con esa idea, entonces se levanto dispuesta a irse.

-Procura que ese corazón siga siendo bien fuerte, porque cuanto mas poderoso, mas fuerte será el hechizo -aviso sinceramente.

-Lo tendré en cuenta -acepto encantado esa idea y entonces marcho directa a la puerta.

-Recuerda también que mañana tienes la ultima prueba, una herramienta mas, y todo termina -aviso el oráculo dando la importancia del asunto.

-Eso mismo haré oráculo -acepto Gina con tono decidido y entonces marcho por la puerta, se cerro dejando solo al oráculo de nuevo.

El oráculo se enderezo en su silla y entonces volvió a mostrar su verdadera faceta terrorífica, agarro de vuelta la daga y la miro perplejamente para observar a las almas que habían dentro.

-Estáis cómodos ahí muchachos, no os podéis lo que os esta pasando ahí dentro y lo que me esta pasando aquí afuera, pronto seré libre, y vosotros seréis pastos de las llamas -comento severamente el oráculo mientras empezo a reír malévolamente.

Miro a través del mango de la daga, los dos individuos que estaban encerrados en la daga, uno era el otro caballero, y el otro era un hombre de aspecto algo obeso y de pelo rojizo, estaban ambos sufriendo y gritando desesperados sin que se oyese nada.

-Pronto seré libre, pronto seré libre, ¡pronto seré libre! -grito con eufórica el oráculo mientras alzaba la daga y reía con voz malvada.

Gina siguió el mismo recorrido por todo el bosque a medida que pensaba en que ya no le quedaba nada para terminar con las pruebas, mañana una mas, y pronto todo lo que deseaba, se haría realidad.

¡El gran dia estaba apunto de llegar!


Esa misma tarde, cuanto ya estaba todo un poco oscurecido, Lucas se quedo esperando a unos metros mas adelante de donde estaban los cines, miro frecuentemente la hora porque quería saber si Gina iba a venir o no.

Lo miro otra vez y ya había pasado como un minuto mas tarde de la hora acordada, empezo a pensar que no vendría, aunque conociendo a Gina, supuso que siempre tomaría el mismo error.

En ese mismo instante en otro sitio, Gina venía corriendo desesperada porque se le hacía tarde, otra vez había pasado con lo mismo de antes, ya no tenía ni idea de cuales eran las calles.

-Voy a llegar, voy a llegar, voy a llegar -se decía una y otra vez mientras corría sin parar.

Lucas seguía esperando y empezo a preocuparse demasiado, entendía que las películas empezaban dentro de unos quince minutos, pero quería tener tiempo suficiente para poder alquilar la entrada en las taquillas, y eso de que tenían antes que elegir que ver.

En la esquina, apareció Gina y se quedo tan agotada que se aferro a un poste de semáforo mientras respiraba profundamente como si hubiese hecho la peor corría de su vida. Alzo la mirada y observo que ahí estaba Lucas, esperando cerca de la acera como si fuese una sombra en la pared.

-Ahí estas -se dijo ilusionada y entonces se dispuso a ir, pero en cuanto dio un paso, se torció el talón de vuelto con los zapatos de tacón y volvió a caerse de nuevo.

Se levanto pero teniendo una mala cara.

-Odio estos tacones -se dijo enfurruñada.

Lucas volvió a levantarse el brazo y miro que ya habían pasado como unos tres minutos desde la hora acordada, en ese mismo momento oyó un gemido agudo que le aterrorizo, miro al lado y observo despavorido a una horrible imagen que venía hacía el.

El extraño individuo dio un paso hacía adelante y se mostró resultando ser Gina.

-¿Has esperado demasiado? -pregunto sarcásticamente y con tono amargado.

-Gina -dijo sorprendido al ver su horrible aspecto.

-¿Que te pasa niño ecologista, nunca has visto a una niña mal arreglada? -pregunto incrédulamente y entonces empezo a tambalearse.

Rápidamente Lucas la cogío a tiempo y la levanto, estaba en un estado que parecía deprimente.

-¿Pero que te ha pasado para estar así? -pregunto queriendo saber a que se debía su estado.

-Tu eres lo que me ha pasado para estar así -comento acariciando su mejilla y luego riendo de una forma inverosímil, estaba atontada de todo el cansancio que tenía.

-Dios mío, vas a tener que limpiarte un poco, estas bastante sucia -indico preocupado Lucas y entonces saco de la mochila que tenía detrás una botella de agua, saco una caja de pañuelos y quito uno, luego abrió la botella y puso el pañuelo encima, lo dio vuelta y quedo el pañuelo mojado.

Cogío a Gina y le coloco el pañuelo para poder limpiarle la cara, en cuanto se lo puso encima ella se asusto y se corrió a un lado dando un tremendo alarido.

-¿Que haces? -pregunto ella pensando que le quería hacer impropio.

-Pues quería ponerte esto para limpiarte la cara -aclaro Lucas.

Se quedo estancada Gina de nuevo al reconocer su tremendo error.

-Ah vale lo siento -perdono y luego dejo que se la limpiase.

-No importa -perdono y entonces se puso a limpiarle la cara, apoyo el pañuelo encima y se lo froto desde la sien hasta las mejillas, se podía nota como se estaba manchando debido a que le quitaba toda la mugre negra de la cara.

En ese momento, Gina no podía parar de contemplar el tremendo color de los ojos de Lucas, eran tan marrones que le hacía parecer estar viendo otra cosa, no sabía lo que estaba sintiendo al verlos pero era maravilloso tener esa hermosa visión de el.

Termino de limpiarle la cara, quito el pañuelo.

-Ya esta -aviso.

-Vaya, eso ha sido muy enloquecedor -comento Gina sorprendida por lo que había visto.

-¿Como? -no comprendió lo que dijo ella.

Entonces reaccionó y se dio cuenta de la estupidez que dijo.

-Ah no es nada, solamente son cosas mías -comento disculpándose, luego se río de la vergüenza que tenía por haber dicho eso, ambos acabaron riéndose de lo absurdo que resultaba todo.

En ese momento Gina se dio cuenta del tremendo sudor que tenía en la cabeza, sentir ese sudor le hacía acordarse de ese momento que estuvo en la zona volcánica.

-Dios mío, pero mira cuanto calor hace aquí -comento sorprendida por el cambió de temperatura.

-Así es, y menos mal que hemos venido tarde, porque con el calor que hace, vamos a acabar fritos como pollos asados -opino expresamente Lucas.

Estuvo de acuerdo con eso, entonces se acordo de para que era por lo que habían venido a hacer.

-Por cierto, ¿y lo de el cine? -pregunto acordándose.

Entonces reacciono Lucas acordándose también.

-Oh si, hace ya como mas de diez minutos que faltan para que comiencen las películas, entramos dentro y averiguamos que ver -sugirió Lucas al ver el poco tiempo que tenían.

-Si -afirmo Gina y entonces ambos marcharon directos a pedir.

Durante el camino se mantuvieron muy callados hasta que entonces Gina comento:

-Por cierto, ¿sabes que cosas van a dar? -pregunto por saber si ya tenía algo planeado.

-Bueno, no mire que había, pero debo de pensar que entre los estrenos que ahí, no debe de haber nada, seguramente películas de monstruos o algo así -supuso Lucas expresamente.

-Ah -comprendió Gina al suponer la realidad del asunto.

-¿Te gustan a ti las películas de monstruos? -pregunto por curiosidad.

-Bueno, me gusta ver eso de monstruos pelearse, pero resulta todo tan repetitivo, me parece que Hollywood se están quedando sin ideas -opino sarcásticamente.

-Es verdad -opino lo mismo Gina y aquello le dio risa.

Siguieron avanzando hasta que entonces Lucas se acordo de una pelicula que podría estar bien.

-Bueno, ahora que me acuerdo, creo que había visto la publicidad de una pelicula romántica de época, algo tipo de Disney, no se como se llamaba, pero...

-Oh si, veamos esa, porfa, porfa -insistió Gina entusiasmada como una niña pequeña.

Lucas no pudo creer la ilusión que tenía, y eso de que la había visto algo intranquila.

-De acuerdo, pues probemos de ver esa -sugirió Lucas y entonces ambos marcharon teniendo a Gina ilusionada como si estuviese apunto de ver una maravilla.

Entraron en el cine y ahí intentaron de desplazarse por todo el lugar debido a la cantidad de gente que había, tanto niños como adultos no paraban de ir de un lado para otro teniendo sus bolsas de palomitas en la mano.

Fueron mirando de un lado a otro intentando de buscar la venta de entradas, había tanta gente que les costaba ver donde estaba.

-¿Ves tu donde esta el departamento de ventas? -pregunto Gina.

-No, pero debe de estar cerca, esto no puede ser tan grande -concluyo Lucas.

Siguieron avanzando por todo el recorrido, alrededor estaban puesto los pósters de todas las películas y eventos que iban a dar próximamente, algunas tenían muy buena pinta. Siguieron y siguieron hasta que al fin encontraron el lugar y resulto que estaba al fondo.

-Ahí esta, vamos -ordeno Lucas y cogío a Gina de la mano y se la llevo tironeando hasta ahí.

Fueron corriendo hasta el puesto de venta de entradas, había algo de cola de gente, así que esperaron un rato ahí mientras disminuía cola.

-¿Ves donde pone el nombre de la pelicula? -pregunto queriendo saber donde ponía la informacíon sobre la sala donde proyectaban la pelicula.

Lucas echo un vistazo a pesar de estar algo lejos pero pudo leer algo.

-Bueno, ahí dice: Las maravillas de un época de atardeceres, ¿es esa? -leyó y luego pregunto para verificarle a Gina de que ese era el nombre.

-Ah si, esa es -afirmo Gina ilusionada.

-De acuerdo, nos quedan como ocho minutos para que comience, así que, mientras estén los trailers y la publicidad, creo que nos vamos a hace una idea de lo que vamos a durar aquí -opino Lucas al ver la enorme cola que había y el poco tiempo que les quedaban como para que empezase.

-Oh -dijo Gina desilusionada.

Esperaron como medio segundo hasta que entonces ella se fijo de que había un puesto libre.

-Ey, mira, ese esta libre -señalo Gina y entonces agarro de forma desprevenida a Lucas, ni siquiera se entero de que lo había agarrado.

Se pusieron delante del puesto donde había colocada una mujer de unos cincuenta de pelo hecho trenzas y con unas gafas bastante ampliadas.

-Hola, queremos dos entradas para: Las maravillas de una época de atardeceres, para ahora -pidió honestamente Gina.

-14,80 -pidió la mujer para pagar.

Entonces Lucas le entrego dos billetes, uno de diez y otro de cinco, la cajera lo cogío y entonces le dio el cambio de 20 centavos y las dos entradas.

-Gracias -agradeció Lucas y entonces ambos marcharon.

Lucas se quedo mirando las dos entradas y compro la paga por las entradas.

-Pues vaya, si que nos ha tocado caro -opino Lucas disgustado por todo lo que pago.

-Pero no importa, por una vez que lo hacemos -exclamo Gina honestamente.

Se lo tomo Lucas como una afirmación retórica, ambos marcharon directas a la sala.


Al cabo del rato entraron en la sala 9 y ahí empezaron a ver la pelicula, llegaron a la media hora de la peli y ahí toda la gente se quedo atónita mientras miraban lo que sucedía a continuación, apenas algúnos hombres podían soportar lo que estaban viendo, tenían que beberse todo el vaso de Coca-Cola que tenían para desahogarse.

Gina y Lucas estaban sentados en una parte y estaban disfrutando de la pelicula aunque Lucas estaba algo bastante distraído mirando la pelicula. Gina se sintió ilusionada al ver la pelicula pero le importo mas tener cerca a Lucas al lado.

Empezo a notar que se estaba aburriendo un poco con el tema de que apenas el le hacía algo de caso, estaban en un cine y ella quería probar de hacer esas cosas que hacen las parejas jóvenes, dio la vuelta la cabeza y empezó a torcer su cuello haciendo que cayese su cabeza sobre el hombro de Lucas, este reaccionó y se quito de en medio.

-¿Te pasa algo? -pregunto el extrañado.

Entonces Gina se quedo estancada al ver que el no se daba cuenta de lo que pretendía.

-Ah no nada, solamente quería ver esa parte desde otra perspectiva, en serio, me parece que he visto algo raro pasar por ahí -señalo Gina a la pantalla, en ese momento alguien la silencio debido a que estaba hablando demasiado fuerte-. Lo siento -se disculpo por ese error.

Lucas la perdono y entonces siguió mirando la pelicula. Gina empezo a pensar en que necesitaba otra estrategia, en ese momento se dio cuenta de que necesitaba algo mayor, necesitaba aprender de las parejas jóvenes y se le ocurrió la única cosa mas retorcida que se le podía ocurrir.

Miro hacía los bajos de Lucas y no pudo contenerse debido a lo que estaba pensando, sintió vergüenza por la tremenda idea.

Entonces empezo a mover su brazo discretamente, lo movió poco a poco hasta casi rozar la pierna de el, por desgracia no se dio cuenta, siguió moviendose hasta casi estar lo bastante cerca como para tocarle los bajos. Se enderezo un poco mas rápido y ya casi estaba un poco cerca de tocarle, intento de hacerlo lo mas rápido que podía para le diese efecto, se movió y se movió hasta que lo tenía delante, agarro de frente parte de su pierna izquierda hasta tenerlo lo bastante apretado.

Gina sintió una gran excitacíon al sentir eso, no sentía vergüenza para nada, sentía un apogeosis climax que no había sentido nunca, y era maravilloso.

En ese momento Lucas se empezo a notar algo raro, miro hacía abajo y observo que Gina lo estaba cogiendo por los bajos.

-Gina -la llamo extrañado.

Entonces ella se dio cuenta y rápidamente quito la mano del lugar.

-Perdona, es que se me cayo una palomita ahí y quería agarrarlo, pero me parece que me he pasado un poco -corroboro intentando de disculparse de manera sincera por aquel acto tan repentino, le froto la mano por todo su pantalón para fingir que no había pasado nada.

Ahí en ese momento sintió ya algo de vergüenza.


Al cabo de una hora y media, termino la pelicula y todo el mundo salió. Salieron al exterior y ambos empezaron a charlar acerca de lo bueno que estuvo.

-Bueno, no ha estado mal no -opino Lucas.

-Oh, por favor a estado genial, ya me llevaba una desesperación cuando Helen no quería comprometerse con Henry, pero mi dios que ha sido buenísimo -opino ilusionada Gina.

-Vaya, si que te gustan las películas de princesas -opino Lucas al ver como se ilusionaba.

-Así es, es que siempre me encanta ver eso de que cuando una mujer no tiene nada en la vida, acabo conociendo al hombre de su vida y esta dispuesta a todo por vivir con el -comento Gina dando a entender la idea que tenía sobre las princesas.

-Aja -comprendió Lucas.

-Tu has pensado, no se, ¿en conocer el amor de tu vida? -pregunto Gina queriendo la opinión de Lucas al respecto sobre el tema.

-Bueno, al verdad es que no lo he pensado mucho, casi estoy mas enamorado de las plantas que otra cosa, pero a mi lo que me gustaría es conocer a una mujer que no finja ser lo que no es -confeso Lucas dando a entender su idea al respecto.

En ese momento Gina reaccionó extrañada al oír eso.

-¿Tu crees eso? -pregunto para verificar ese hecho.

-Así es, me gusta mas conocer a una persona por su personalidad que por lo que intenta de demostrar -corroboro Lucas estando de acuerdo.

-Vaya -dijo sorprendida Gina al descubrir eso, aquello era algo que no sabía de Lucas, y para ser exactos, era algo que le dio mucho de que pensar.

En ese momento mientras seguían avanzando, notaron que había una extraña luz que venía de algúna parte, se giraron y miraron extrañados de donde venía.

-¿De donde viene eso? -pregunto Lucas sin notar de donde venía.

-Ahí -señalo Gina y observo una despampanante luz rojiza que venía del centro cívico que había al fondo, algo estaba sucediendo ahí y podía notarse de que se trataba de un espectáculo.

-¿Vamos a ver que es? -pregunto Lucas.

-Si -afirmo y otra vez volvió a agarrarle del brazo y tironeo de el sin darse cuenta.

Ambos fueron corriendo hacía aquel lugar y empezaban a oír como alguien hablaba a través de un micrófono, entraron en el centro cívico y ahí observaron a un extraño hombre trajeado y hablando con un micro, empezo a decir:

-Atención queridos amantes del pollo, durante mas de diez años el gran Pablo Pollo nos han enriquecido nuestros estómagos -entonces apareció un hombre vestido de pollo, era la marca del local que estaban presentando.

El hombre pollo empezó a graznar como si fuese un pollo de verdad.

Ambos se miraron dandose una mirada de curiosidad por saber lo que sucedería.

-Y por eso mismo, hoy nuestro gran Pablo Pollo va a celebrar su décimo aniversario, preparando el gran banquete de alitas de pollo que jamas haya hecho -señalo el presentador y se ilumino una plataforma donde mostraba una mesa y con algúnas sillas al lado, detrás había un muro de decorado con el dibujo del pollo.

Todo el mundo hizo un sonido de sorpresa al ver eso. El presentador subió a la plataforma:

-Queridos aficionados al pollo, queréis degustar vuestros estómagos con la mayor cantidad de alitas de pollo jamas hechas, pues para eso, solamente tenéis que concursar. ¿Quien se atreve a participar y llevarse el gran premio de la noche?

Entonces toda la gente se empezo a mirar la una a la otra queriendo saber si iban a participar o no, entonces al cabo del rato alguien contesto:

-Yo -señalo un joven hombre de aspecto de treintañero.

-Ven aquí, parece que ya tenemos al primer concursante -pidió eufóricamente el hombre.

Entonces el hombre paso corriendo y se subió a la plataforma.

-Dime gran hombre, ¿como te llamas? -pregunto el presentador.

-Martin -dijo el joven concursante.

-Ah, pues bueno Martin, ¿estas preparado para rellenar ese estomago tan plano que tienes? -pregunto sarcásticamente y entonces todo el publicó se empezo a reír a carcajadas.

-Bueno, mientras no me salga la piel de gallina -comento retóricamente Martin y luego todos se empezaron a reír a carcajadas por eso.

-Bueno, pues ya que eres tan chistoso, creo que ya es hora de que sientas -insistió burlonamente el presentador y luego Martin se sentó en una de las sillas que había delante de la mesa.

El presentador siguió y en ese momento Gina tuvo una idea.

-Ey, ¿que tal si nos unimos a eso? -pregunto sugiriendo ella.

-¿En serio? -cuestiono Lucas sin creerse eso.

-Si así es, hagamos este desafío juntos, tengo el presentimiento de que podemos ganarlo -insistió Gina ilusionada con la idea.

-Pero después de todo lo que acabamos de comer -cuestiono Lucas ese hecho.

Gina intento de insistírselo de cualquier manera, quería que ambos se uniesen a aquel juego, en cuanto miraba hacía otro lado ya notaba como había mas concursantes, como siguiese así al final ya no quedaría ni sitio para ambos, ya se habían puesto a concursar unos tres mas, solamente quedaban dos asientos y entonces comenzaría el juego.

-Vamos Lucas, por una vez en tu vida puedes romper con tus principios -insistió recriminándoselo para que entendiese que a veces necesitaba pasar de algúnas cosas.

Lucas se lo pensó detenidamente y para cuando miro hacía otro lado, el presentador ya estaba esperando a que viniesen los últimos dos concursantes.

-Bueno, solamente nos quedan dos concursantes mas, quien se propone terminar con esto y ganar el gran premio de esta noche -insistió eufóricamente el presentador.

Al final una cosa llevo a la otra y al final ambos decidieron.

-Aquí -señalo Lucas.

-¡Ahí los tenemos! -señalo eufóricamente el presentador.

La gente aplaudió por eso y entonces ambos se dirigieron a la plataforma, se subieron y se juntaron delante del presentador.

-Vaya, parece que hoy tenemos a los dos concursantes mas jóvenes que hemos presenciado esta noche -comento sorprendido sarcásticamente el presentador.

La gente aplaudió al verles.

-Decidme chicos, ¿como os llamáis? -pregunto para saber sus nombres.

-Yo soy Gina -se presento ella.

Y yo soy Lucas -se presento el.

Entonces la gente aplaudió de nuevo, hasta había algo que hacía expresiones de presumir.

-Bueno, parece que esta encantadora pareja esta dispuesta a ir por todas, bueno, pues ya podéis coger sitio hay mismo -comento expresamente y luego les pidió que se sentasen en las sillas.

Entonces ambos se sentaron en las dos ultimas sillas que habían, miraron a los otros concursantes y la mayoría no tenían como el mayor aspecto que pudiesen tener como para superar la prueba, seguramente en cuanto empezasen a comer, al cabo del rato regurgitarían todo.

-Damas y caballeros, ya tenemos a nuestros concursantes, ahora solo hace falta que nuestras camareras, traigan el ramo de alitas de pollo jamas hecho. ¡Y aquí las tenemos! -señalo eufóricamente el presentador y entonces del otro lado aparecieron un grupo de camareras trayendo unas cestas llenas de alitas de pollo.

Se juntaron delante de la mesa y le colocaron a cada uno de las cestas, tanto Gina como Lucas se quedaron sorprendidos al ver la enorme cantidad de alitas de pollo que habían, al verlo empezaron a tener sus serias dudas al respecto.

¿Seguro que podemos con esto? -pregunto murmurando Gina.

-Ahora ya no nos podemos echar atrás -indico irónicamente Lucas dando a entender que ya estaban condenados a comerse todo eso.

Las camareras sirvieron todas las cestas y entonces el presentador dijo:

-Bueno, ahora que ya esta todo hecho, ahora solo hace falta poner las condiciones. Veréis, las reglas son estas: Todo aquel que intente de terminarse las alitas de que ese reloj marque los 30 minutos -señalo a un reloj enorme de plástico que había colocado en un extremo- se termina el juego, pero aquel que no pueda comerse todo, quedara descalificado, pero si nadie se termina las alitas a tiempo, entonces todos quedan descalificados.

-¡Oh! -dijo disgustadamente el público al oír eso.

-Oh, no os preocupéis todos recibirán un premio por su parte -añadió específicamente.

-Ah -comprendió la gente y entonces volvieron a aplaudir.

-Muy bien, que comience el juego, la prueba empieza dentro de: 4, 3, 2... 1 -hizo la cuenta atrás y entonces el reloj empezo a contar.

Todos agarraron una alita y empezaron a disgustarla sin parar, tragaron y tragaron sin parar debido a que se les agotaba el tiempo, Gina y Lucas comían como podían, con solo degustarlas ya sentían que se estaban atragantando de la peor manera, y lo peor de todo era el sabor picante que tenían, era tanto que sentían que se estaban quemando por dentro.

La gente se estaba poniendo nerviosa porque no sabía quien era el que iba a ganar, todos iban a la misma velocidad pero solo uno podía aguantarlo.

Gina se termino una y luego siguió con otra, agarro un trozo y ya parecía que se estaba comportando como una canibal por comer de esa manera.

-¿Cuantas te has comido ya? -pregunto Lucas.

-Yo unas cuatro -confeso ella.

-Yo unas cinco -confeso el y siguió comiendo.

El reloj seguía avanzando y ya estaba marcando los cinco minutos, todavía tenían algo de tiempo.

Uno de los concursantes que era un hombre enorme de aspecto afroamericano se comía unas ocho alitas y ya no pudo mas, tiro los huesos y empezo a resoplar de lo cansado que estaba.

-Ufff, parece que ya tenemos a uno descalificado -anunció el presentador.

-Rápido Gina, ya ha caído uno, nos faltan esos dos de ahí -insistió Lucas al ver que ya tenían una posibilidad mas.

Siguieron comiendo y ya se habían zampado como unas siete alitas, y eso de que había mas de una docena.

Pasaba el reloj y ya habían pasado como unos quince minutos, el tiempo se acababa.

Continuaban zampandose las alitas sin problemas y entonces el segundo concursante, una mujer de unos cuarenta años con gafas y con el pelo teñido no pudo mas.

-Oh oh, otro mas que queda descalificado, al final de todo parece que uno de estos tres va a acabar terminando pronto -anunció y luego opino sarcásticamente el presentador.

Los demás siguieron comiendo y entonces Lucas empezo a sentir nauseas, Gina se dio cuenta.

-¿Que te ocurre? -pregunto ella queriendo saber que le ocurría.

-No siento nada en la lengua, creo que se me han quemado las papilas gustativas -comento tartamudeando Lucas y mostrando la lengua llena del pegote de salsa barbacoa.

-Vamos Lucas, no puedes rendirte, tenemos que ganar, ese tío de ahí Martin ni siquiera le ha ocurrido nada y todavía siguió zampándoselas todas.

Entonces ambos se fijaron que estaba el primer concursante degustando las alitas sin ni siquiera pasarle nada, era como indestructible y una tremenda maquina de tragar.

-Dios mío, ¿pero que es ese tío? -pregunto expresamente Lucas.

-No lo se, pero no nos va a a derrotar a nosotros, vamos -acordo y entonces ambos volvieron a seguir zampandose las alitas, se habían comido tantas que ya habían empezado a sudar como si estuviesen en una sauna.

Paso el tiempo y el reloj ya había marcado los 25 minutos, ya quedaba muy poco.

Ambos ya se habían zampado unas trece alitas y no terminaban nunca, pero estaba el problema de que sentían un enorme calor recorríendole todo el cuerpo, se estaban muriendo de la salsa barbacoa que tenían las alitas.

Lucas se termino una, dejo los huesos y en ese mismo momento sintió terriblemente una sensación de nauseas, ya tenía la cabeza que le explotaba.

-¿Que te ocurre? ¿Otra vez las nauseas? -pregunto Gina notando el dolor de cabeza que tenía.

-No es peor, este calor es tan infernal que me esta matando -dijo Lucas sintiéndose dolorido.

-Vamos por favor Lucas, no te rindas -insistió Gina.

-Lo siento, pero me parece que no puedo, esto ha terminado conmigo, termina tu por mi, tu tienes mas posibilidades, has podido con todo -insistió el al ver que ella podía mucho mejor que el.

En ese momento Gina empezo a darse cuenta de que por primera vez alguien la había dicho algo parecido a como que era mas fuerte que uno mismo, si era verdad lo que le estaba diciendo, entonces le tenía que dar posibilidad.

Entonces agarro las ultimas alitas y siguió zampándoselas como si nada, con solo probar un bocado mas ya se sentía que se estaba quemando el estomago, no sabía que era lo que le habían puesto a la salsa pero era terrible, y hoy justo que quería evitar el calor para seguir sintiéndose acalorada.

Paso de nuevo el tiempo y ya quedaba como 27 minutos, el tiempo se acababa y solamente quedaban unos dos últimos concursantes, era ella o Martin.

Siguió zampandose Gina las ultimas alitas que habían, solamente quedaban dos en la cesta, esas dos mas y ya terminaba con todo. En cuanto sentía el tacto de la salsa barbacoa, sentía que su garganta iba a explotar, sentía ese enorme calor recubriendo todo el cuerpo, tanto por dentro como fuera.

En ese mismo momento empezo a acordarse de lo que le había dicho antes el oráculo, que todo aquello de la prueba de calor era por una razón, entonces empezo a analizar la situación, había pasado por una zona repleta de lava, había vencido a un monstruo de lava, y ahora estaba apunto de ser derrotada por unas alitas de pollo, menudo escaramuza era eso, entonces llego a la cuenta, si había podido con un monstruo de lava tenía que poder con unas alitas.

Inmediatamente agarro las dos ultimas que habían, les arranco los pedazos de un solo mordisco y ya estaba que no quedaban nada, se comió los últimos trozos y ya termino.

-He terminado -aviso Gina con la boca repleta de pollo.

En ese momento sonó la campana y termino la prueba, entonces el presentador se acerco.

-Bien hecho Gina, has podido terminarlas todas, y justo a tiempo, porque quedaba solamente un minuto -felicito y entonces señalo de que había quedado nada mas que un minuto en el reloj, si no hubiese terminado habría perdido.

Martin tiro el ultimo hueso de pollo y se quedo con una cara de remordimiento.

-Estupenda Gina, has hecho un buen trabajo, y por eso mismo te mereces un premio -anuncio el presentador y entonces todos aplaudieron de euforia, Gina se ilusiono tanto que empezo a dar brincos de alegría, Lucas se levanto y la abrazo para felicitarla.

Entonces apareció una de las camareras otorgando un premio de oro donde estaba tenía arriba colocada una enorme alita de pollo de oro reluciente.

-Vaya -dijo sorprendida Gina al ver aquel enorme trofeo.

-Y no solo eso, también de regalo este cupón donde permite que tengas una oferta gratis de los mejores productos de Pablo Pollo durante los próximos diez años -anunció el presentador y entrego un cupón naranja con la marca del pollo del establecimiento.

Gina se quedo mirando el cupón y se quedo sorprendida al ver eso.

-Sonreíd para la cámara -entonces apareció un fotógrafo y ambos se pusieron para celebrarlo, salió el flash y se hizo la foto.

-Vaya, no te parece increíble Lucas, hemos ganado -le dijo ilusionada Gina a Lucas.

-Si ha estado muy bien, aunque yo lo que me ganaría sería un vaso de agua muy grande -exclamo Lucas y entonces empezo a tambalearse del cansancio que tenía, Gina lo cogío a tiempo y se dio cuenta del gran malestar que tenía el.

-Alguien le trae un vaso de agua por favor -pidió Gina sarcásticamente, luego río al ver como acabo el de lleno con las alitas, y eso de que ella las probo y no le sucedió nada.


Al cabo del rato ambos se despidieron de toda la gente y luego ambos marcharon directamente a casa y Gina llevandose el premio. Lucas pudo superar su dolor de garganta y lengua mientras se tomaba un medicamento para aflojar la comida.

-¿Seguro que puedes con eso? -pregunto Gina.

-Si puedo, noto como me esta haciendo efecto -reafirmo Lucas y seguía bebiéndose el medicamento sin parar, tenía un sabor dulce a pesar de todos los gases que tenía.

-Bueno, parece que hoy hemos tenido una buena noche -opino Gina al ver todo lo que hicieron.

-Así es, hoy jamas me he pasado tan desquiciadamente como nunca -opino el.

Entonces Lucas se giro mirándole a la cara y le dijo:

-Aún sigo sin entender como has hecho para poder comerte todas esas alitas sin que te hayan hecho aquel efecto tan devastador, ¿como has hecho para poder superarlo? -pregunto cuestionando.

Entonces Gina se quedo estancada de nuevo, no sabía como explicárselo, pero empezo a suponer que a lo mejor se trataba de ese asunto de que pudo superarlo debido a que se acordo de que tenía superar el calor, no podía dejarse redimir de esa forma, entonces se dio cuenta de lo que pretendía enseñarle el oráculo.

-Pues no pensé mucho en ello -opino disimuladamente.

-En serio, pues vaya, pues yo siento que tengo todavía el estomago revuelto -opino Lucas sin comprender eso pero pudo hacerse una posible idea.

-Será a lo mejor eso -indago ella.

Entonces Lucas se quedo pensando en que mas poder decirle, había hecho de todo por el y a pesar de todo eso pudo superarlo con creces.

-Mira Gina, desde que te conozco siento como si fueses la chica mas fuerte que conozco, a pesar de que te tienes esas torpezas, veo a una chica capaz de todo, no se como lo haces, pero eres increíble -comento expresamente Lucas.

Gina se quedo sorprendida al escuchar eso, jamas le había oído decir a un hombre eso, sobretodo no por ser ella misma, sino por ser fuerte y no ser lo que pretendía.

-Vaya -respondió ella intentando de asimilar la situación.

-Así es, eres impresionante Gina -opino el estando de acuerdo con esa afirmación.

Entonces ella al ver lo que el sentía, decidí darle algo para agradecérselo, se enderezo hacía el y le dio un beso en la mejilla, luego ella se separo y se quedaron mirando con resentimiento.

-¿Que ha sido eso? -pregunto el queriendo entenderlo con exactitud.

-Este ha sido muy obsequio por todo lo que has hecho -confeso ella.

-Vaya -dijo sorprendido el.

Ambos se quedaron mirando durante un instante hasta que entonces empezo a sonar el móvil, Gina lo cogío y observo de que se trataba de su madre.

-Es mi madre, quiere saber si estoy volviendo o no -admitió ella con disgusto.

-Será mejor que vuelvas, estarán preocupados por ti -pidió el.

-Y si, tienen esa manía a preocuparse demasiado -exclamo ella.

-Bueno, de todas formas podemos volver a vernos mañana, he sugerido a mis otros amigos de venir, así que a lo mejor podríamos reunirnos todos juntos para conocernos mejor -propuso Lucas.

Entonces Gina se lo pensó detenidamente y entonces decidió que si ya que después de haberle arrastrado a lo del pollo le debía algo.

-Me lo pensare por la mañana y a lo mejor ya veo -acepto ella estrechando su mano.

-De acuerdo, quedamos mañana ya que ahí colegio, podríamos encontrarnos dentro para hablar acerca de ese asunto -acordo Lucas.

-Perfecto -acepto ella encantada y volvieron a estrechar sus manos.

-Mañana nos vemos -se despidió el mientras se iba por su camino directo a casa.

-Nos vemos -se despidió ella y se fue por su propio camino.

En ese momento mientras andaba se dio cuenta de que a pesar de todo lo malo que le había sucedido, había logrado tener un dia perfecto, pero no era lo que ella esperaba, pero aún así, tenía sus dudas acerca de lo que quería.

En ese momento sintió el mismo escozor de siempre, miro su brazo y observo que otra vez la marca guía le esta hablando, lo miro y observo como se creaba un cuadro de símbolos.

-Mañana tendrás tu ultima prueba, deberas encontrar la ultima herramienta, la piedra del afecto, con esa piedra, permitirá tener el poder de poseer el corazón de Lucas, será la mas dura de todas, ya que tendrás que desafiar a tus propios deseos, ten cuidado con lo que piensas, puede hacerse realidad -leyó lo que decía e inmediatamente la marca desapareció expandiéndose por su piel.

En ese momento Gina tuvo sus dudas acerca de lo que leyó, no entendía que era supuestamente pero empezo a pensar se trataba de algo relacionado con Lucas, si era lo que ella pensaba, entonces tenía que enfrentarse al mayor de sus retos, esto era algo que tenía que terminar, tenía que conseguir el afecto de Lucas a toda costa, y así encontraría su gran dia.

¡El gran dia!


CONTINUARA...