Hola, de nuevo: D! aquí les traigo el tercer capítulo de la historia ! Voy iniciando así que pido disculpas, pero no iniciando del todo, ya que en potterfics tenía una historia, pero la deje , pienso retomarla, solo espero las vacaciones, es que las tareas no dejan :3! Jaja!

En fin, que lo disfruten: D! La historia es de Ryan Murphy, yo soy sola la usurpadora de los personajes :D!

POV RACHEL:

-Rachel Berry, ¿Te quieres casar conmigo?- Esas palabras retumbaban en mi cabeza, una tras otra, repetidamente, no podía creer que Finn, mi Finn, estuviera pidiéndome matrimonio nuevamente, no es que yo no quisiera, pero es que debo admitir que me tomo por sorpresa, y debería de pensarlo, pero con este hombre no hay mucho que pensar, es totalmente adorable,¡oh Rachel Berry! Habla ahora o calla para siempre, por Dios, ya hasta frases de boda menciono.

-Eh, Mira, si quieres pensártelo, está bien, como tú te sientas más segura- Al parecer lo tenía demasiado nervioso, porque sus palabras estaban entre cortadas cuando las decía.

-Te amo- Fueron las únicas palabras que logre pronunciar, pero eso basto para que el sonriera y obtuviera una respuesta, por supuesto que aceptó ser la esposa de Finn Hudson, él lo sabía.

-También te amo mi estrella- y me beso, estaba irradiando de felicidad al igual que yo, me sentía la mujer más afortunada del mundo, que sentir, era la mujer más afortunada del mundo entero.

POV FINN:

Rachel no contestaba, parecía ida, como sumergida en su propia burbuja por decirlo así, y ¿Qué creen? Frente a ella estaba un chico demasiado nervioso por su respuesta, sé de antemano que me sobre pase con la propuesta tan repentina, pero por ahí leí en algún libro, que las mejores cosas sucedían inesperadamente, así que eso trate de hacer, hacerlo sorpresivo, inesperado, pero me estaba arrepintiendo, al no recibir ninguna respuesta, me estaba desesperando, mi frente sudaba de los nervios, mis manos temblaban, así que decidí hablar yo.

-Eh, mira, si quieres pensártelo, está bien, como tú te sientas más segura- ¡oh por Dios! Hasta mis palabras suenan cortadas, vamos Hudson respira.

-Te amo- Cuando escuche esas palabras, fueron sonido para mis oídos, no podía estar más feliz, más honrado, esas palabras bastaron para entender que ella aceptaba, tan emocionado estaba, que me encontraba a punto de dar brincos, pero se vería demasiado infantil así que desistí de ello y mejor le mencione dos palabras más sinceras.

-También te amo- De acuerdo fueron 3 palabras, pero entiendan estoy tan emocionado que no me importa.