Bella
3. IMPULSOS
- Bella, debo hablar contigo- dijo Rosalie otra vez, con cierta impaciencia.- es urgente, ¿ya puedo pasar?
- Rosalie vete de aquí, ¡Estamos ocupados!- Gruño Edward enfureciendo.
- Dejen de hacer sus cosas y abran la puerta si no quieren que la tire...
Era difícil concentrarse en lo Rosalie decía cuando Edward me besaba de esa manera, y con esas intenciones – aunque claro que yo no ponía resistencia, no había manera.
- Edward, basta, ahora no, dejemos pasar a Rosalie. Debe ser algo importante,- murmuré pero no me separe de el. Edward suspiró.
- Humpf! Esta bien, - acepto a regañadientes. Me levante de la cama y caminé hacia la puerta.
- Pasa Rose, - dije mientras le mandaba una mirada furtiva y amenazadora a Edward, quien pareció no percatarse de ella.
- Gracias, lamento haberlos interrumpido... – Empezó mientras yo regresaba al lado de Edward, que estaba en la cama.
-Todavía no lo lamentas,-murmuró Edward en un susurro casi inaudible pero sombrío. Le propine un buen codazo en las costillas, el cual por primera vez no me dolió, - ahora que era una vampiresa podía hacer todo los que quisiera, incluyendo en pasatiempo favorito de Edward — y mío — sin miedo alguno a lastimarme. Edward profirió un muy, muy bajo 'Auch'
- Edward, por favor.- le supliqué.
- Esta bien Rosalie, - dijo entornando los ojos,- ¿Qué quieres? – Rosalie vaciló.- ¡No!- Rugió Edward.
- ¡¿Qué te pasa?! –Le preguntamos casi gritando Rose y yo al unísono.
- ¿Por qué no me lo dijiste antes? – rugió el.
- ¿Decirte que?
- Que N…- se calló de golpe.
- ¿Qué pasa, Edward? ¿Rosalie?- les dije confundida.
- Nada, cielo, nada.
- Pues nada no es lo que parece.- les dije enfureciéndome. El sabía cuanto odiaba yo los secretos…
- En serio, Bella, no pasa nada.- me rectifico Rosalie.
- ¡No me mientan! – sentí un extraño fuego en todo mi cuerpo y después como ese mismo fuego terminaba en mi cara. Esa sensación hiso que mi enojo aumentara aún más.
Edward y Rosalie se alejaron, recordándome a Laurent aquella vez, ya hace muchísimo tiempo, cuando intento asesinarme en el claro y su expresión cuando vio a los lobos.
- Bella, cálmate. Estás perdiendo el control de ti misma.- me dijo Edward con voz suplicante.
- ¡No estoy perdiendo nada!
- Jasper, Carlisle, Alice, Emmett. – gritó Rosalie con urgencia al tiempo que ambos retrocedían aun mas.
- ¿Qué quieres, Rosalie?- le gruñó Alice cuando llego agarrada de la mano de Jasper. La camisa de este estaba desabotonada y su cabello desarreglado. Alice venia con su blusa al revés y le hacia falta un tirante, al parecer quitado a la fuerza. Carlisle y Esme venían atrás de ellos y tampoco venían completamente vestidos. No quería saber que estaban haciendo. Emmett llegó un segundo después, era el único en la habitación, además de Rosalie, que estaba vestido decentemente.
- Jasper, mira los ojos de Bella.- dijo Edward. Jasper me miro a los ojos y luego se acerco a mí.
- ¿Qué tienen mis ojos?-pregunté recelosa.
- Bella, Tranquilízate. Respira y trata de calmarte.
- ¿Por qué sus ojos están de ese color, Jazz?- preguntó Alice con voz inocente y ojos preocupados.
- Es la tonalidad que adquieren cuando uno de nosotros…- dejo la frase inconclusa. Alice solo pronuncio un 'Oh'.
- ¿Qué pasa?
- Bella, cielo, escúchame muy bien. Tienes que tranquilizarte o esta frustración que estas sintiendo podría ser muy peligrosa para todos nosotros y para ti. – dijo Edward.
- Nuestros impulsos son muy fuertes, como ya has de haber notado.- comenzó a explicarme Jasper.- estos impulsos son controlados en gran parte por nuestro cerebro y por lo tanto, por nuestras emociones. Cuando uno de nosotros se enfada demasiado podemos… producir -vaciló buscando la palabra,- una especie de liquido producido de nuestro cerebro a causa de la sangre que bebemos. Es una especie de adrenalina y nos hace descontrolarnos. Eso puede ser muy peligroso para el vampiro a que produce el liquido tanto como para las personas que están a su alrededor, incluyéndonos a los vampiros. Ese producto hace que nuestros ojos adquieran un color dorado rojizo obscuro. Tus ojos tienen ese color, Bella, por eso debes calmarte.
Lo mire incrédula. No me cabía en la cabeza eso de los líquidos y descontrol….
- Es algo parecido a lo que le ocurre a Jacob…- me dijo Edward.
- ¿¡Qué?! ¿¡Yo también me voy a convertir en una animal enorme?!- le grite confundida pero también enojada.
- No, amor, no.- dijo el tratando de contener la risa.- es parecido a lo de Jacob pero solo por la parte del calor, el descontrol…
- Bueno, y ¿Cómo saben todo esto?- dije aun algo incrédula.
- Bueno yo…-dijo vacilando y mirando a Rosalie.
- Está bien, Edward, creo que es hora de que ella también sepa eso.
- ¿Qué sepa qué?- pregunté.
- Bella, ¿sabes lo que le paso a Emily cierto?
- Si, Sam…-deje la frase inconclusa,- pero fue un accidente.
- Si claro, pero ¿Sabes que ocasionó que Sam se transformara en frente de Emily?
- No, nunca lo supe.- dije mirando a Edward, quien bajo la mirada.
- Emmett y yo estábamos de caza, así que rondábamos por el bosque. El ya había terminado y yo estaba rondando con el último ciervo. Entonces el ciervo corrió y yo lo seguí.
"No tengo idea si nosotros estábamos en su territorio o ellos en el nuestro… Bueno, como te dije, estábamos todavía algo fuera de control por la caza, como es obvio.
"Sam nos vio. Trató de atacar a Emmett y yo me enfurecí tanto que me salí de control. Mis ojos flamearon cambiando de color a ese dorado rojizo que te mencionó Jazz. Mis colmillos crecieron hasta tomar el tamaño de los colmillos de un vampiro mítico. Empalidecí aun más.
"En ese momento Emily apareció, pero Sam ya estaba temblando. Repentinamente Emily cayo al suelo y Sam se quedo paralizado, ya como lobo. Yo ni siquiera me había dado cuenta de lo que había ocurrido hasta que Emmett me detuvo antes de que pudiera atacar a Sam.
"El ya había vuelto a su forma humana y estaba atónito. Entonces fue cuando me percate de que la cara de Emily estaba desfigurada y sangrando increíblemente….- dijo ella ensimismada con cara de horror,- No se como lo soporto Emmett, no se como me saco de ahí.
- pero, entonces ustedes…-dije con voz quebrada.
- Bella, debes entender que nunca fue nuestra intención. Íbamos a cubrir nuestras necesidades básicas. Ni siquiera sabíamos que ellos estarían ahí. Tuvimos suerte de que Emmett ya hubiera terminado de cazar y de que fuera lo suficientemente fuerte para detenerme.
- Pero tu caso es diferente, Bella. Eres la mas joven de todos nosotros y sigues siendo la mas fuerte. Seria mucho más difícil detenerte, incluso entre todos.- me dijo Alice.
- ¿Cómo detuvo y saco Emmett solo a Rosalie?- pregunté ansiosa.
- No la detuvo solo, simplemente lo suficiente para que Alice los viera ahí y todos llegáramos ahí.- respondió una voz totalmente familiar pero que no había escuchado en todo el día.
- Esme, ¿Qué ocurrió después de que Rosalie se fue? ¿Por qué te demoraste tanto?
- tengo que hablar con Edward sobre eso pero será después.
¿Por qué se sorprendían de ver a Esme? ¿De donde se había ido Rosalie? ¿De donde se demoro?
- Oigan, quiero saber lo que paso y quiero saberlo ahora. Díganmelo, por favor.- Dije con enojo.
- Te lo voy a explicar, pero por favor trata de esperar hasta que termine de explicártelo. No quiero que hagas nada repentino, ¿Me oíste?- dijo Edward, con voz dulce que termino siendo severa.
- Me estas asustando… dime de una maldita vez que paso.
-Jacob… bueno, el… el llevo a Nessie al parque a comer un helado y después al bosque y…- la voz de Edward se apagó.
- ¿Y…? ¿Qué pasó?
- Rosalie los vio. Nessie le dijo al perro que había visto una figura pálida, le dijo que era un 'chupasangre'.- eso era un hábito adquirido de Jake,- El pensó que era de los otros vampiros del estilo de James, pero antes de que Renesmee pudiera explicarle lo que había visto, el se transformó y la sacó volando contra los árboles.
- ¡No!- grité desesperada. Estaba apunto de salir corriendo a patearle el trasero a ese perro prepotente.
- Bella, espera,- dijo Alice,- Nessie esta bien, Jacob…
- ¿Enserio?,- la interrumpió Edward.
- Si, Nessie está bien. Lo acabo de ver, ¿porque no lo viste al tiempo que yo lo hice, Edward?
- ¿Bella?- Dijo Carlisle y todos se voltearon para verme.
- Yo no estoy haciendo nada.- dije tratando de defenderme.
- Carlisle, esto pasó también hace unos cuanto minutos. Cuando Rosalie vino a avisarme de Nessie no pude escucharla.
- Bueno, hermano, es que digamos que estabas bastante absorbido en lo que estabas haciendo…- dijo mirándome.
- Emmett, ¿Quieres volver a perder en unas vencidas?- le pregunté retóricamente.
- Ciertamente.- me respondió.
- ¿Qué quieres perder ahora?
- Bella, ya déjalo. Lo vas a hacer llorar.- me dijo Edward,- y si, estaba bastante absorbido en lo que estábamos haciendo, gracias por el comentario, Emmett. Pero esa no es la razón por la cual no escuche a Rosalie.
- Edward, esto no me gusta.- dijo Esme.
- ¿Qué? ¿Qué Edward comente el tipo de relación que tiene con Bella?- dijo Emmett. Yo le mande una mirada envenenada y después tome una almohada y se la lancé con toda la fuerza que fui capaz. Alcanzó a pararla aunque lo moví unos centímetros de donde estaba.
- Bella, no me avientes las almohadas. Tal vez Edward las necesite para morderlas cada vez que…
- Emmett, ¡cállate!- dijimos Edward y yo al unísono. Luego miré a Edward en modo de cuestionamiento y el se encogió de hombros.
- Lo lamento, Esme.- dijo Emmett.
- A mi tampoco me agrada nada esta situación, Esme.- dijo Edward
- Alice, ¿Por qué pudiste ver a Nessie y a Jacob? Nunca antes lo habías podido hacer.- le pregunte confundida.
- Tienes razón, Bella… yo no lo se.- dijo frunciendo el ceño,- Todo esta muy raro. Pero bueno, por ahora no hay que preocuparnos. Sabemos que Nessie esta bien.- Dijo Alice mirando extrañamente a Edward.
- Uf… que alivio, debieron empezar por esa parte.
Pero, ¿por qué nadie había mencionado a Jacob? Eso realmente me preocupaba. Tanto, que me dio miedo preguntar.
- Bueno, entonces podemos tranquilizarnos. Cada quien a su asunto.- dijo Esme mientras las cuatro parejas nos mirábamos traviesamente el uno al otro., incluso Esme y Carlisle.
Edward me guiñó el ojo, eso siempre me derretía, pero no ahora porque… ¿Tenía miedo? No. Eso era imposible. No podía tener miedo de lo que le pasar algo a Jacob, podía sentir preocupación, pero no miedo. Eso significaría que yo… no. Imposible. No podía seguir enamorada de Jacob, yo estaba casada. No… El le pertenecía a mi hija, ¡no podía hacerles eso!
Una enorme confusión me invadió mientras Edward comenzó a besar mi cuello con sus dulces labios y sus manos se deslizaban lentamente por mi espalda al tiempo que yo le daba un distraído y doloroso 'no'.
El se retiró de mí y yo deje caer mi cabeza. Ambos nos quedamos inmóviles, como piedras, como ambos podíamos, el viéndome a mi y yo mirando el suelo. Creo que el esperaba a que yo dijera algo mas, igual que yo esperaba a que el dijera algo. Eso no ocurrió.
Nunca le había dado un 'no' desde que nos casamos, hace catorce años, o desde que nos conocimos hace dieciséis. Nunca habíamos estado en desacuerdo… hasta hoy.
El dolor de saber que algo le podía haber pasado a Jacob me consumía y resonó en lo más hondo de mi pecho. ¿Cómo podía seguir enamorada de el? Mi hija, Nessie, y el tenían toda una vida por delante, y yo no podía ser quien destruyera su felicidad. Además, Jacob se había imprimado con ella, pero mas allá de la imprimación el estaba enamorado de ella, y yo lo sabía perfectamente. El ya no me amaba, y el recordar eso me causó otra punzada de dolor.
- Bella, habla con el.- dijo Edward de pronto.
- ¿Qué? ¿Con quien?- pregunte algo desorientada
- Jacob. Tu lo amas, mas que a mi.- dijo Edward con la voz cargada de dolor.
- Por supuesto que no…- le dije. No era una mentira, no por lo que yo sabía… hasta el momento.
- Leí tu mente,- me interrumpió.
-¡¿Qué?!- dije en un susurró entrecortado y un estremecimiento me recorrió todo el cuerpo.
-Bella te duele que se haya imprimado, aunque se lo rogaste infinidad de veces.
-No… – Traté de negarlo pero me fue imposible,- Edward, me casé contigo, Te amo.
- También lo amas a el.- no lo pude negar, como había pasado una vez antes.
- Edward, lo siento. No puedo evitarlo. Me duele no saber si este bien o no, pero eso no quiere decir que lo ame…
- Bella, por favor, no trates de negarlo. Tú lo amas. El ya te lo había demostrado antes, ¿recuerdas?
- pero eso era antes,-traté de gritar pero no podía elevar mi voz mas allá de un susurro,- ahora somos enemigos naturales. Además, ¡no hay amor más grande que el que siento por ti!
- Solo hay una forma de saberlo,-dijo con voz tentadora. Me besó. Pero solo fue eso. No pude regresar el beso y por el contrario, de mi garganta salió un leve gruñido de insuficiencia, mis labios necesitaban otros que no eran los de Edward. Ni siquiera cerré lo ojos. Me quedé paralizada.
- Lo sabía,- Dijo despechado. ¿Qué demonios acababa de hacer?
-Edward…-puso su dedo sobre mis labios para no permitirme hablar.
-Mira, Solo hay una solución.- dijo y miró atrás de mi,- Me iré,- dijo con voz fría y so sufrí un virulento estremecimiento,- me iré para que puedas hablar con Jacob a solas y tranquilamente. No quiero ser un obstáculo en tu vida, te prometí que si algún día no querías permanecer a mi lado no te iba a detener.
- No, no me dejes de nuevo, por favor…- murmuré con voz rota.- No puedo vivir sin ti…
- Ni sin él.-puntualizó,- Adiós, Bella. Volveré pronto, te lo aseguro. No puedo estar lejos de ti, así que no lo dudes, Soy demasiado débil para dejarte.
Entonces, se volvió y se fue –con la mirada baja y desapareció tan rápido que no pude seguirlo con la mirada- mientras yo perdía todas mis fuerzas y me dejaba caer en el suelo derrotada.
Mi mundo se había vuelto a caer. El mundo mítico que vivía comenzó a parecerme un cuento de hadas, a pesar de que ahora yo misma era una evidencia de que todo era real. Yo no quería que lo fuera. Deseaba que Edward se hubiera quedado conmigo.
No se cuanto tiempo pasé allí. Probablemente una o dos horas. No prestaba atención a nada, así que no escuchaba al resto de la familia.
- ¿Bella?- dijo una voz que me hizo levantar la mirada.
- ¡Jacob!- grité. Tenía un brazo en vendado, no pregunté porque.
- ¿Qué pasa, cielo?- preguntó con ternura.
- ¿Cómo estas? ¿Qué pasó? ¿Y Nessie?
- Cálmate, estoy bien. Solo… fue un accidente, lo lamento. Ella esta bien.- dijo mientras me levantaba del suelo con extrema facilidad y me estrechaba entre sus brazos. Eso era increíblemente reconfortante. Me estremecí de placer.
Esta vez no lo pensé, como había ocurrido una vez, antes de que Edward volviera. El horrible agujero en mi pecho había vuelto a aparecer y tenía la forzosa necesidad de que se cerrara de nuevo. Simplemente volví mi rostro hacía el y besé su pecho desnudo. Todo su cuerpo se tensó.
- Bella, yo…- vaciló.
- No pretendo nada, Jake. Sólo quiero estar contigo,- sus ojos se abrieron como platos,- en la forma que decidas. No te voy a pedir que hagas algo que no quieras hacer, incluso si eso que no quieres es volverme a ver. Si es así yo respetaré tu dedición.
-Yo… no se que decir….
- No digas nada entonces.- dije mientras jalaba su rostro hacía el mío y miraba fijamente sus labios.
El se volvió a tensar y me miró a los ojos durante dos segundos antes de que me arrastrara hacia el y sus labios tocaran los míos con un gruñido salvaje.
Su cálida boca se deslizaba furiosa mente por la mía. Noté que le faltaba el aire pero no pude dejar de besarlo y el no hizo movimiento alguno para poder respirar.
Esa noche no volvimos a hablar.
