Bueno gente he me aquí una vez más, veo que lentamente la historia va llegando a más personas y espero que siga así, sin más que decir aquí va el capítulo 3 disfrútenlo….

Aclaración: algunos de los personajes que se presentan en la historia no me pertenecen (tal como Ganondorf), en cambio hay otros que son de mi autoría (como Zein, Kent y en parte Alister); y la idea de la historia me pertenece.

THE BEGINING OF A HERO

UN ENCUENTRO PREDESTINADO

Como era de esperarse con el rango de capitán, el chico nuevo no iba a dormir otra noche más con la tropa, no, esta vez le tenían un nuevo cuarto reservado para él solo, un cuarto donde podría descansar sin el ruido de los demás y como un cargo adicional tendría a una chica que le atendería en lo que necesitara. Mientras caminaba con dudas a su nuevo aposento el general al mando le dirigió algunas palabras.

-Te encaminas a una nueva vida sabes- Ganondorf como cada ocasión no mostraba expresión en su rostro.

-No… no me lo esperaba, es decir yo quería esto pero…- no pudo acabar su oración sin ser interrumpido por su superior.

-Pero no tan pronto ¿verdad?, tranquilo novato solo deja que las cosas sean como las diosas quieran, y duerme bien mañana será un día difícil especialmente para ti- Finalizando esta oración el general se retiraba a su recámara con una siniestra sonrisa en su cara, pero esto no lo notó Zein ya que él estaba centrado en la tímida chica que tenía al frente suyo.

-Ca.. Capitán Zein, y… yo soy Kayla y…y de hoy en adelante seré su maid… algo así como su sirvienta. Si necesita algo solo debe decírmelo- con nerviosismo en su voz y en sus gestos la chica de la cabellera de fuego se dirigió al capitán.

-Bueno, veo que no necesito presentación pero es agradable tener tu presencia conmigo, así que si fueras tan amable de mostrarme mi habitación para descansar- la sonrisa de Zein parecía que iluminaba el corredor.

Mientras la joven Kayla le mostraba todo lo que el capitán tendría a disposición en la habitación, una voz en su cabeza inquietaba la situación "¿una chica atractiva no lo crees? Deberías ser más atento con ella y tal vez invitarla a comer algún día, digo no, es únicamente una sugerencia".

-Mi señor Zein, ¿se encuentra bien?- algo preocupada pregunto la chica.

Perdido en sus pensamientos, el nuevo capitán no se percató de la pregunta hecha por la joven que le realizaba un tour por su habitación; seguía embobado por sus encantos, y no era para menos aquella chica aparentaba tener un edad de 24 a 30 años, su cabello de color rojo recogido y dejando caer una cola detrás de ella que resaltaban su tonalidad de ojos, unos ojos tan claros como el cielo azul, y finalmente su cuerpo, una figura esbelta y bien formada; "una hermosa chica" pensó Zein, la imaginación no le voló mucho más, fue sacado de su "mundito" al percatarse que su nueva maid le había dado una palmada en el hombro para saber si estaba bien.

-¿qué… qué pasó?- preguntó Zein.

-Mmm… Capitán usted estaba como que perdido mirando al armario que estaba atrás mío- le respondió la chica con un poco de desconcierto, pero de lo que no se percató era de que realmente lo que se quedó viendo fue su rostro.

-Lo siento mucho, no fue mi intención dejarte hablando sola, espero que me sepas disculpar- un tanto avergonzado se pronunció hacia Kayla.

-No hay problema Capitán- una sonrisa se notó en ambos cuando se miraron fijamente.

Obviamente el silencio era incómodo tanto para el uno como para el otro, sin embargo la joven muy perspicazmente continuó dándole el recorrido al nuevo dueño de la habitación. Pasaron unos pocos minutos antes de que acabara de mostrarle todo el interior, para finalmente señalarle un balcón con muy buena vista, tenía dirección hacia la montaña muerte, y dicho volcán emanaba un resplandor rojizo que con la oscuridad noche daba un deleite a la vista. Asombrados ambos se quedaron un momento observando el hermoso paisaje.

-¡WOW!...Nunca en mi vida vi algo así- comentó Kayla con asombro.

-¿En serio? tu trabajas aquí, ¿cómo es que nunca antes lo habías visto?- la duda le vino al Capitán, bueno más que duda intriga por conocer un poco más a fondo a su maid.

-La verdad es que, solo llevo unos meses trabajando en este castillo y pues todos los días los he dedicado al aprendizaje de mi oficio, por esa razón es que no he podido disfrutar de las maravillas que nos rodean- le respondió muy sinceramente.

-Oh, ya veo, creo que debemos disfrutar de esta vista mientras podamos- argumentó el capitán sin importarle el frío de la noche, pero a una cierta personita le inquietaba la baja temperatura de la noche. ¡ACHI!, la joven maid se estaba empezando a resfriar, notando esto, Zein tomó cartas en el asunto; retirándose la capa que llevaba en sus hombros la colocó alrededor de la muchacha pronunciando estas palabras:

-Creo que deberíamos entrar, no sería bueno que te enfermes- se preocupó un poco por la chica mientras le abría la puerta para que ambos pasaran a la salita de estar.

-¡Ah!, casi lo olvido, no quiero sonar ruda ni nada por el estilo pero capitán esa ropa vieja que lleva ya no le servirá más, si me permite le traeré su nuevo uniforme –

Era notable que el rasgado traje de batalla de un soldado de batallón no iba acorde a su nueva posición, casi parecía un mendigo; con entusiasmo la joven Kayla abandonó la habitación un momento para rápidamente volver con un juego de ropa nuevo, muy llamativo por cierto, tenía un color verde muy vivo, un par de marcas en los hombros con el triforce sobre ellos, en el pecho una especie de cruz de color rojo, un cinturón que hacía juego, un par de pantalones y unas botas que parecían de la realeza.

"¡WAOO! Realmente están maravillosas "pensó mientras las observaba atónito sus nuevas prendas, sin querer esperar ni un segundo más quiso ponérselas sacándose las que traía puesto, mas no se percataba de quién lo estaba observando.

-¡Capitán!- grito la chica casi sin aliento por ver el torso desnudo de Zein que presentaba una calidad física muy impresionante, no solo su espalda, pudo notar por el reflejo del espejo los bíceps, pectorales y abdomen con musculatura increíble –¿pe… pero que está haciendo?-

-Per… perdóneme señorita se me había olvidado que estaba aquí, si… si fuera tan amable de salir por un momento mientras me pongo la ropa- respondió el capitán un poco avergonzado con el suceso y tratando de tapar su cuerpo, bueno más bien sus músculos.

Así lo hizo la joven Kayla, cerrando la puerta se quedó apoyada junto a ella con sus pensamientos que la inquietaban por lo que había visto. El rubor se hizo notar en sus mejillas "no… no puedo creerlo, es un hombre realmente atractivo y muy respetuoso por lo que he podido notar y ese cuerpo, si su cuer…" fue ella mismo quien se quitó de su mente aquellos rasgos de lujuria con una bofetada en su rostro, "vamos Kayla no puedes pensar eso del capitán, él nunca se fijaría en ti además, estás aquí para que su estancia en los aposentos reales sea placentera, así que ni te atrevas a hacerte ilusiones con él, ya fue suficiente concéntrate en lo tuyo" determinada espero un par de minutos para tocar a la puerta a ver si el capitán no necesitaba nada.

-Adelante-

Empujando la puerta con un poco de nerviosismo (pensando que el capitán estuviera desnudo) entró lentamente, para quedarse impactada por lo que vio. Zein o como ella lo llamaría, Capitán, con su nuevo traje irradiaba una esencia de alguien imponente con su pequeño toque de elegancia, es decir, su cabello negro ni tan largo ni tan corto cubierto con una especie de gorro hacía juego con su quijada, descendiendo un poco más una bufanda tejida a mano estaba sobre la túnica que venía con correas que servían para el soporte de su espada, escudo y mantener los pantalones que yacían debajo de la túnica en su lugar; finalmente un par de botas de piel aparentemente de ciervo que completaban el juego, pero lo que más pudo notar Kayla fueron sus ojos, los ojos de un tono azul oscuro que penetraban la mente.

-Luce muy bien capitán- dijo Kayla sinceramente.

-¿En serio? Muchas gracias, debo admitir que no pensé que se me vería bien- con mucha modestia lo dijo mientras se seguía observando en el espejo.

-Si no necesita nada más, me retiro a mi habitación para descansar por el día de hoy si no le importa- con un pequeño bostezo se dirigió hacia Zein

-No te preocupes, pero solo una última petición si no fuera mucha molestia- dijo con un poco de nerviosismo.

-Seguro dígamelo-

-¿Dónde está el cuarto de lavado?-

-¿No me diga que va a lavar la ropa usted mismo? Para eso me encuentro yo-

-No es mucha ropa únicamente mi antiguo uniforme solo eso-

-No se lo puedo permitir- un tono algo molesto salió de su voz –usted sabe que me tiene a mí para cualquier cosa que necesite-

-Pero yo no quisiera ser una molestia para ti- un tanto triste lo dijo.

-No será una molestia, es más si estoy aquí es para ayudarlo- sin más que decir tomó el antiguo atuendo del capitán y salió de la habitación sin antes despedirse muy cortésmente, -que tenga una buena noche capitán-

-Para ti también- respondió aún con la boca abierta por la firmeza demostrada por la chica y aún no lo entendía pero aquella actitud lo atrajo más, sin embargo ya era muy tarde así que tomo un par de prendas de los cajones de su cómoda para prepararse a ir a dormir, mas decidió que el mismo tenía que lavar su propia ropa, salió con mucho cuidado y vio que la bolsa con su ropa estaba en el pasillo la tomó y corrió hacia su habitación para por fin poder dormir tranquilo.

"Pequeños actos engrandecen a las personas"

Y con esto llegamos al final del capítulo de hoy, espero que las descripciones me hayan quedado bien y les haya agradado la maid (en mi mente es tan hermosa…. Snif, snif). Espero que dejen un review para saber que piensan o que me aconsejan….

Finalmente un agradecimiento especial para las personas que me apoyaron en mi historia (Leonshinoda, yoshi kirby asakura, Elly´s Lullaby y también para dolphin12145)….. bueno creo que eso es todo….. Bye….

LagksZ