Este capítulo me salió mas dedicado a Naruto y como sus sentimientos se van aclarando ¨_¨
En el cap. Anterior olvide decir que Naruto ni ninguno de sus personajes me pertenecen (lastima), solo son usados por mero entretenimiento y sin fin de lucro alguno.
Amor a la luz de la luna.
La luz de luna que me hizo entender que te amo.
Hinata parecía ser bastante más ágil que el al momento de camuflarse entre la multitud, pues le fue imposible encontrarla, miro en todas direcciones casi son desesperación, pero aun así sus intentos fueron en vano, la idea de ir directamente a la mansión hyuuga le cruzo la mente fugazmente, cosa que fue descartada de inmediato al imaginarse a el mismo corriendo por su vida con decenas de ninjas con los mismos ojos que Hinata corriendo tras de él, al imaginarse ante esa posibilidad su saliva paso con bastante dificultad por su garganta.-creo que…que esa no sería buena idea_ pensó mientras una gran gota caía por su nuca.
Resignado aunque bastante molesto y frustrado decidió que por ese día era mejor volver a casa e intentar dormir, estaba agotado tanto física como mentalmente, necesitaba poner sus ideas en orden y la mejor manera según el seria con una buena noche de sueño aunque claro no le fue posible, cada vez que cerraba con fuerza los ojos tratando de espantar de alguna manera el recuerdo de aquel mágico momento, las imágenes regresaban aun con mas vivacidad como si lo estuviera viviendo nuevamente, además que aun podía sentir en sus propios labios algún rastro del dulce néctar de los labios de Hinata.
Aquella noche sí que fue larga, la más larga de su vida, sus sueños fueron totalmente invadidos por imágenes, palabras sonrisas gestos y recuerdos de la heredera hyuuga, causándole a Naruto la mayor desvelada de la vida. El humor de la mañana siguiente era absolutamente diferente al usual carácter jovial y algo torpe comportamiento de Naruto, sus compañeros no hicieron más que sorprenderse al ver al huraño y serio rubio que llego algo tarde a la reanudada rutina de entrenamiento, a pesar de esto el entrenamiento se dio con total normalidad aunque sí que Naruto demostraba un poco menos de interés, al parecer su mente divagaba aun mas que siempre y eso si que ya era de preocupar.
Si antes le costó poder encontrarse con la heredera hyuuga después del festival eso se convirtió en una tarea casi titánica, como si la chica se escabullera de el, y esta ausencia estaba causando estragos en el rubio, pues cada día que pasaba sin poder encontrarse con Hinata le provocaba cierta sensación dolorosa, cada día se levantaba con una sola idea fija verla, mirar aunque sea una vez su sonrisa, aunque sabía que una vez no sería suficiente, cada noche sus sueños eran poblados de imágenes de la chica de los ojos del color de las perlas, y el rubio shinobi cada vez necesitaba con más urgencia verla, sentirla cerca de él, se estaba volviendo una necesidad que rayaba en lo doloroso.
Los días continuaron, el rubio cada día se ofuscaba mas y la idea de buscar a Hinata directamente en su casa cada vez se hacía más tentadora aunque siempre que aparecía fugazmente era reemplazada por el mismo corriendo por su vida,
Un caluroso día fue requerido por la godaime, para ser informado que al día siguiente saldría en misión junto con su equipo y uno más ya que era una misión de rastreo y captura, la hokage parecía estar de muy mal humor así que lo despacho de la torre lo antes posible antes de seguir escuchando las y una mil cosas que el rubio le decía en ese momento, apenas y dándole algunos datos sobre la misión, excusándose que esperaba al otro equipo y que no era necesario que EL estuviera presente pues eran ya conocidos.
Caminaba por los largos pasillos de la torre hokage, algo, no muy irritado por el modo "tan amable" en que la abuela tsunade lo echo de la oficina, tan metido en su enojo que no se dio cuenta como en una esquina un pequeño grupo de shinobis caminaba en la dirección contraria hablando animadamente, choco fuertemente con alguien al levantar la vista del piso para disculparse, su corazón se detuvo, sus procesos cerebrales se detuvieron también y sus pulmones olvidaron respirar, allí frente a él tan linda como la recordaba estaba la persona que menos esperaba encontrar; Hinata, acompañada de ino, shino y lee.
Sus miradas se cruzaron apenas por unos segundo pero suficiente para que ambos tomaran un color casi humanamente imposible, sin poder apartar la mirada el uno del otro, en el momento sus respiraciones se tornaron agitadas, solo verse reflejados en los ojos del otro cuso estragos en ambos jóvenes.
El rubio quería hablar, habían tantas cosas que quería decir y tantas otras escuchar, pero las palabras parecían haberse atascado en su garganta, sentía el nerviosismo a flor de piel, ni en sus días de academia se sintió así, ni siquiera estando cerca de su querida sakura, su corazón daba vuelcos de emoción en su pecho, como si estuviera a punto de estallar, sin imaginar que Hinata se encontraba en la misma situación e incluso en un límite mas allá, sintiendo de nuevo como si las piernas hubieran sido reemplazadas por gelatina, pudieron ser minutos, horas o días estando así.
Solo la voz de kiba los devolvió a la realidad, el que tomo suavemente a Hinata por los hombros encaminándose hacia la oficina de la hokage despidiéndose del rubio, Naruto sin poder separar sus ojos de la figura de la chica que se alejaba, perdiéndose por una esquina, solo el verla solo el poder oler el suave aroma de Hinata fueron capaces de avivar sus enormes ansias de poder estar junto a ella.
Después de unos minutos se dio cuenta que parecía bastante idiota ahí de pie solo mirando por donde la chica se había perdido, así que sin más salió de la torre hokage caminando con relativa calma por las calles de konoha, hasta que en medio de una abarrotada calle se paró de pronto con sus ojos abiertos tan grandes como eran, la abuela tsunade me echo de la oficina porque esperaba al nuevo equipo, no?, y la única forma de llegar a la oficina e por ese pasillo, eso quiere decir que el equipo que nos acompañara es el de Hinata, pensó el rubio con la esperanza dibujada en el rostro.
Casi eufórico por lo que acababa de descubrir término el camino hasta su hogar donde rápidamente termino de arreglar su equipaje para la próxima misión.
Al día siguiente en el lugar acordado se encontraban ya reunidos los shinobis de la hoja más que dispuestos a salir a cumplir con su trabajo, entre estos ninjas había uno en especial que estaba más emocionado que nunca, y obviamente este era Naruto que a pesar de sentirse nerviosos con la relativa cercanía con Hinata no podía evitar estar más que emocionado por la misma cercanía, por otra parte el nerviosismo de Hinata no parecía tener nada diferente para ninguno de sus compañeros, aunque si notaron como ella trataba a toda costa de evitar la mirada del rubio que extrañamente hacia lo contario, es decir, mirar con una curiosa insistencia a la heredera hyuuga.
La misión de los jóvenes ninjas comenzó sin ningún percance llegando al lugar indicado en que según su información rondaban los sujetos que debían encontrar capturar y transportar hasta la aldea. Pero Sin siquiera esperárselo los shinobis de la hoja cayeron en una emboscada cuando ya casi anochecía y se preparaban para acampar , una lluvia de sellos explosivos acompañada de kunais los sorprendió cuando atravesaban la espesura de un bosque, Naruto apenas y logro esquivar una kunai, realizando al momento un kage bunshin, viendo como sakura de un golpe noqueaba a un sujeto que intentara atacarla, un par de metros de el Hinata activaba su byakugan localizando de inmediato a un sujeto que era golpeado por lee, los sujetos seguían tacando con renovada fuerza a los ninjas de la hoja, que así aun reunidos les estaban pateando el trasero literalmente, así que la estrategia de los otros fue más que clara, continuaron atacando uno en uno obligándolos a separarse, Naruto fue atacado con un poderosos jutsu que lo obligo a alejarse muchísimo de sus compañeros llegando peligrosamente cerca de un peñasco, el sujeto era increíblemente fuerte al pobre rubio le estaba costando mucho trabajo poder siquiera realizar alguna técnica puesto que el otro sujeto era fuerte y aun más veloz, sin embargo el sujeto cometió el error de distraerse por un segundo cosa que fue provechosa para Naruto que alcanzo a atacarlo con su poderoso shuriken espiral de viento, dejándolo totalmente inconsciente, rápidamente se alejo de él sin antes atarlo a un árbol, debía regresar lo antes posible junto con sus compañero, pudo escuchar uno gritos y reconoció de inmediato la suave voz de Hinata, regresando sobre sus pasos la encontró a un par de metros de donde él estuviera luchando con el tipo, la pobre era atacada al mismo tiempo por tres enormes sujetos, que atacaban sin consideración, al verla así siendo atacada por esos sujetos Naruto se sintió enloquecer sin pensarlo si quiera activo su modo sennin y en un pestañeo los sujetos que atacaban a Hinata estaban en la misma situación que su compañero.
El mismo Naruto se encargo de atar a los tres sujetos y sin más regreso junto a Hinata que había caído de rodillas por el agotamiento de enfrentarse sola a esos sujetos, Naruto se arrodillo frente a ella sonriéndole posando sus manos en sus hombros en un intento de ayudarla a levantarse, cosa que no llego a suceder pues estaban a las orillas de el peñasco y Naruto al ponerse de pie cayo por el arrastrando a la pobre Hinata con él.
Abrió pesadamente los ojos, sintiendo una maravillosa calidez sobre él, era de noche aunque la clara luz de la luna daba a todo el bosque un brillo etéreo, le costaba enfocar sentía un terrible dolor en la cabeza, se sintió confundido ¿Dónde demonios estaba?, lo último que recordaba era que fueron atacados y que ayudaba a Hinata a levantarse…, entonces recordó cayeron por el profundo peñasco y su única preocupación fue proteger a Hinata apretándola con fuerza contra su cuerpo para protegerla del golpe, ¿entonces donde estaba Hinata?, apenas se incorporo unos centímetros y se dio cuenta que la calidez que sentía sobre su cuerpo era el propio cuerpo de Hinata que parecía estar inconsciente, la sangre en sus venas se helo y su corazón se detuvo al verla así, rápidamente se incorporo sujetando con cuidado a Hinata por los hombros para sacudirla un poco tratando de despertarla quedando ella arrodillada entre sus piernas. Muy despacio ella abrió los ojos en el mismo instante que la sangre de Naruto volvía a fluir con normalidad y su corazón recordaba que significaba latir.
La atrajo hacia si con todas sus fuerzas envolviéndola con sus brazos, era la misma sensación que cuando la creyó muerta en manos de pain, aunque Naruto alcanzo a entender que algo en él había cambiado, el dolor tan intenso que sintió al verla en el charco de su propia sangre en esa fatídica ocasión no tenia comparación al terrible y desgarrador dolor que sintió hasta en la última fibra de su ser en esos momentos al verla inconsciente, sentía como las lagrimas hacían arder sus ojos al intentar salir, las cuales eran de felicidad al ver que ella estaba bien, al volver a sentir la calidez del frágil cuerpo de Hinata y su delicado aroma Naruto sintió como su corazón latía con fuerza y su respiración se agitaba mas y mas.
Na…Naruto kun-el suave susurro de Hinata lo trajo de vuelta a la realidad, sin soltarla por completo la separo un poco y pudo verla, tan hermosa tan frágil tan delicada, , Hinata le enseño su más bella sonrisa al rubio, este gesto de la chica siempre le había parecido muy lindo, pero en ese momento sintió como si se tratase del mas valioso tesoro y deseo con todas sus fuerzas poder contemplarlo siempre, alguna nubes surcaban perezosamente el cielo nocturno ocultando de vez en cuando la luna, en el momento en que Naruto se separo apenas unos centímetros de la chica la nube que cubría la luna se movió y pareció como si toda su luz estuviera justo sobre ellos logrando que sus ojos se vieran más hermosos si eso era posible y como si ese rayo de luz hubiese despejado también las nubes de su mente y corazón el rubio lo entendió; estaba enamorándose de Hinata, al darse cuenta de ello una sensación cálida se extendió desde el lado de su pecho donde estaba su corazón hasta la ultima célula de su cuerpo.
Su vista estaba fija en el delicado rostro de Hinata, sin poder separarse de él, no podía y en realidad no quería, perdido en sus ojos perlados, lentamente acerco una de sus manos y en un gesto delicado acaricio una de las sonrojadas mejillas de la chica, que ante ese contacto se estremeció y subió su tono de sonrojo a casi morado, la chica lo miraba con el nerviosismo dibujado en su bello y sonrojado rostro, al mismo tiempo que daba a entender que no comprendía el comportamiento de su amado Naruto.
Al solo rozar la suave mejilla de Hinata, Naruto sintió como si sus manos le quemaran por el intenso deseo de sentir aun mas de esa exquisita suavidad, pero sentía aun mas deseos de tocar los labios de la chica, con sumo cuidado poso ambas manos en las mejillas de esta acercando su rostro al de ella, a solo unos centímetros pudo sentir en sus propias mejillas la acelerada respiración de Hinata, la pobre tenia claras señas de estar a punto de volver a quedar inconsciente, la idea de retractarse paso fugazmente por su cabeza lo que fue total y absolutamente descartado en cuanto su mirada se poso en sus rosados labios, y así sin más se apodero de los labios de Hinata, miles de sensaciones volvieron a explotar en su interior al volver a probar ese néctar, el más dulce que podía existir pensó, nuevamente el beso fue correspondido y se sintió flotar.
Este beso estaba cargado de mieles de nuevas y maravillosas sensaciones, como podría describirlo con palabras, nunca podría ser descrito con palabras, las simples palabras serian incapaz de describirlo, ¿acaso alguien lograría describir como es morir y elevarse al paraíso?, porque esa era lo más parecido que Naruto podía imaginarse en ese momento en que su mente poco a poco perdía su lucidez.
Cuando sus pulmones nuevamente exigieron el aire que les negaban, se separaron, el rubio deseaba con todas sus fuerzas poder permanecer así por el resto de sus días, se negaba a abrir los ojos y dejar escapar ese mágico momento, pero fue la suave y melódica voz de Hinata quien lo trajo de vuelta a la realidad.
Na…Naruto-kun, ¿Qué está pasando?-pregunto la heredera hyuuga en lo que más bien parecía un susurro y con el rostro completamente rojo.
Naruto se llevo una mano a la nuca sin dejar de mirar directamente a los ojos a Hinata, sonrió en su acostumbrada forma zorruna, sonrisa con la cual Hinata casi se desmaya, y sin preámbulos le respondió.
Sabes Hinata, lo que pasa, ¡es que me estoy enamorando de ti!-lo dijo sin dejar de sonreír dejando a una pobre Hinata al borde de un desmayo.
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¿Qué tal quedo?, oh jamás pensé que podría escribir un tercer capitulo, si que me costo aunque lo saque en un par de días pero las ideas no querían salir de mi cerebro, XD, pero aquí esta…espero que no este muy meloso o quizás repetitivo pero para ser mi primer fic creo que no esta tan horrible… XD
Antes de despedirme decir gracias a quien se toman el tiempo de leer esta pequeña historia y si quieren dejar un comentario por favor no me asesinen soy nueva en esto…
Nos leemos prontito (espero)
Hinna…
