Hola chicas! aqui les traigo, despues de una larga espera, otro capitulo. ya saben q los personajes de Mayer no me pertenecen...un abrazo y espero sus comentarios

Capítulo 2

Abril

—¡Necesitamos ponerte un nombre! —cantó Alice con una enorme sonrisa recorriendo la habitación poniendo flores en un florero que ella misma había traído hacía dos días atrás. Busqué a Jasper con la mirada necesitando su aprobación, habían sido un par de días excesivamente solitarios sin ellos aquí, aunque sirvieron para que con la ayuda de las enfermeras, o mejor dicho de sus recuerdos, yo tuviese una idea de cómo debía comportarme y hacer ciertas cosas. Me gustaba sentir que ya no parecía una hoja de papel en blanco. Tanto Edward como Alice y Carlisle habían notado mi pequeña manía de observar a Jasper, esperando cualquier reacción de su parte por mínima que fuese antes de tomar cualquier decisión. Me molestó un poco que Edward se diera cuenta de ello hace unos días atrás, como también me molestó la sonrisita que brotó de sus labios y la extraña sensación que sentí cuando él lo hizo.

De nuevo mi atención estaba puesta en Jasper, el cual sólo asintió, una respuesta silenciosa ante la emoción de Alice, entonces yo le sonreí a ella.

—No conozco muchos —comenté, entonces un exagerado grupo de imágenes inundó mi cerebro, miles de rostros presentándose ante mí, diciéndome sus nombres, pude ver por un momento a todas las enfermeras y a todas las personas que ellas habían llegado a conocer en menos de un segundo, grité y sostuve con fuerza mi cabeza suplicando por que se detuviesen, rogando para que dejaran de escarbar en mi cabeza, o yo en la de ellas, no estaba segura, pero dolía como el infierno. Alcancé a escuchar la voz de Alice a los lejos entre mis gritos, pero no entendía nada de lo que estaba diciendo, entonces sentí la fría mano de Jasper sobre mi hombro y todo se detuvo al sonido de un sólo pensamiento suyo.

Cálmate entonces el río embravecido de imágenes se detuvo, ya no había más voces, ya no habían más rostros, sólo la calidez de su mano sobre mi hombro. Entonces me sentí a salvo, supe en ese instante que todo estaría bien. Mis ojos se llenaron de lágrimas deseando salir a flote, y de alguna forme supe que a él no le gustaría verme llorando, así que las contuve y le dedique una agradecida sonrisa.

—Gracias —dije, y mi voz sonó pequeña como la de una niña.

Entonces el escenario cambió y vi a Jasper escoger el que sería mi nuevo nombre. La visión en la cabeza de Alice era diferente de lo que acababa de pasar, en vez de mi sesión de dolor y gritos, se supone que solo habría un largo silencio, y después de unos minutos a Jasper se le ocurriría un nombre que yo aceptaría en el acto. Ella simplemente había actuado como se supone estaba escrito en su visión, el problema fue lo que vino tras mi respuesta, eso no debió haber pasado. Se hizo un tenso silencio, ella estaba debatiéndose el por qué su visión no pasó exactamente igual a cómo la había visto hace unas horas atrás antes de venir a visitarme, antes de que ella fuese capaz de formularlo con palabras Jasper habló.

—¿Qué tal… Abril? — fue exactamente igual cómo Alice lo había visto, la forma cómo sonó su voz, aterciopelada y con una pizca de duda, él no estaba seguro de que su sugerencia fuese de mi agrado, pero colaboró más por aliviar a Alice, y borrar esa expresión que tenía en su pálido rostro. Él haría cualquier cosa por ella. Me sentí extraña al notar eso, una mezcla entre ternura, alegría, decisión y envidia que no entendí. En ese momento supe que lo ayudaría con eso y con cualquier cosa que él me pidiese.

—¡Me encanta¡ — dije con una sonrisa dedicada a ambos, entonces Alice se relajó la ver que las cosas habían terminado como ella había visto.

Una semana después el jefe de policía ya había convencido a Carlisle de que me tuviera bajo su cuidado, haciéndome pasar por la hija de un familiar y que estaría de visita. Esme, quien había escuchado de mí, estuvo maravillada de cuidar de mí, no nos habíamos conocido en persona, pero tanto Carlisle como una muy emocionada Alice le habían hablado mucho de mí (en especial la última), y yo la conocía a través de los recuerdos de todos los Cullen. En cuanto llegue a su hermosa y alejada casa ella corrió a saludarme con una cálida sonrisa, para luego envolverme en un abrazo que hizo que me templara y apretase con fuerza el pedazo de tela de la camisa de Jasper que tenía agarrada como tabla de salvación.

—Lo siento— se disculpó— es que me han hablado tanto de ti que ya te siento como parte de la familia.

Tanto Rose como Edward blanquearon los ojos ante esto.

Como siempre pensó Rose con molestia, refiriéndose a Bella la novia de Edward. Pude ver la escena con claridad como si se tratase de una película. Bella había venido aquí por primera vez hacía ya muchos meses atrás y a Rose no le había agradado ella desde que la vio. Pensó que sólo traería problemas y al parecer así había sido, Edward había sufrido mucho en ese intento de relación, que desde hacía un tiempo parecía que se convertiría en un triángulo amoroso que prometía con devastar al apuesto joven. Lo observé con pesar, debía ser horrible estar en su situación, según Rose era un completo idiota enamorado de una humana que se debatía entre él y un chucho insignificante.

—¿Qué es chucho? ¿Es un apellido? —volteé mi rostro para que Jasper me respondiera. Él me miró y frunció el ceño confundido por mi pregunta. Sentí como Edward se tensó en el acto, al entender el rumbo de mis pensamientos, en especial por la imagen que había encontrado en la cabeza de Rose, a su Bella, su novia a punto de besar a un chico alto y moreno llamado Jacob

—¡Jasper—la voz de Edward sonó medio rota, y molesta, Jasper arqueó una ceja antes de comprender lo que Edward quería que él hiciera, entonces me miró y dijo

—Trata de controlarlo.

Yo me tense.

—Lo siento, no se cómo hacerlo yo solo siento curiosidad o pregunto algo entonces las respuestas vienen a mí, toda la información en su mente con respecto a eso, viene como un montón de ropa sucia que tiras en una lavadora gigante —tras un minuto de silencio, fruncí el ceño—¿Es grosero lo que hago? —el suspiró antes de responderme.

—mmm….no es como si fuese grosero propiamente, es solo que eso incomoda a las demás personas…su falta de intimidad, por qué lo preguntas?

—Rose piensa que es muy grosero que Edward lo haga, Edward en cambio cree que Rose es un charco poco profundo, pero no entiendo ella no es un charco es una persona, una vampira como tu ¿Cómo es que es un charco? ¿Y si es más alta que yo como es que es poco profundo?

Todos en la sala se quedaron en silencio.

—Ella…ella puede leer a Edward —pregunto Emet, pero Rose se preguntaba lo mismo.

Yo me aferre aún más a Jasper, quería esconderme tras él, y fue precisamente él quien respondió.

—Si

Rose y emet sonrieron, Rose rio y se vio hermosa cuando lo hizo, supe que Emet también amo su risa y no pude evitar sonreírle, al ver que pensábamos algo similar.

—¡así que por fin puede darle a Edward una cucharada de su propia medicina, comienza a caerme bien este niña!

Me sonroje ante el comentario de rose. Concentrándome en la forma embelesada con la que Emet la miraba.

—Yo también pienso que se ve hermosa cuando se ríe—le dije a Emet el cual me miro confundido en un comienzo para luego regalarme una sonrisa.

—Va a ser extraño acostumbrarse a esto, pero creo que será divertido, dos metiches en mi cabeza —él me sonrió divertido, entonces las imágenes cambiaron, ya no era solo de ella riéndose sino de ella sonrojada, jadeando entre sus brazos, susurrando sus nombre entre gemidos ahogados y cargados de placer, yo me sonroje violentamente, deseando que parara, no quería ver esto.

—¡Basta!— quise gritar, a la vez que Edward me grito que me detuviera, solo entonces caí en cuenta que él también había visto todo lo que yo, y noté lo incomodo que se sentía por ello. Me escondí tras la espalda de Jasper, entre confusa, asustada y aterrada por lo que había visto.

Edward rio

—creo que deberías aprender a bloquearlo, o al menos a ser más selectiva con lo que quieres o no leer.

—¡Es horrible! —exclame frustrada—¿ lo ves todo el tiempo?

—No, a diferencia tuya yo solo puedo ver lo que ellos piensan, yo no tengo acceso a sus memorias.

Enterré mi cabeza en el pecho de Jasper, el cual solo se tensó durante un segundo, sentí la mano de Alice sobre mi cabeza.

—Quiero dormir —le susurré a Jasper y el solo asintió entonces la pesadez me envolvió. Cuando desperté Alice estaba enfrente mío, y me mostro, en su mente, la discusión que habían tenido mientras yo dormía

En ella habían mencionado que yo podría resultar ser un peligro incluso para mí misma por mi habilidad, que mientras no la contralora debía permanecer bajo supervisión.

—Es solo una niña Carlisle, sé que lo dices para protegernos, pero no debería estar alejada de todos—eso lo había dicho Esme.

—Pese a que no me agrade la idea, creo que Esme tiene razón,….al menos en parte—se apresuró a decir Edward al ver los esperanzados ojos de su madre.

—Ella no puede controlar su habilidad, pero puede aprender, ¿han notado que al único al que le hace preguntas es a Jasper?

El aludido alzo una ceja, esperando a que continuara su explicación

—¿para que preguntarte algo en voz alta cuando todo lo que tiene que hacer es buscar la respuesta en tu mente? —Edward esperó a que sus palabras hicieran efecto— Ella se siente cómoda contigo, y eres al único al que no lee.

—No creo tener la habilidad de bloquear…—alegó Jasper pero Edward lo interrumpió.

—No me refiero a eso, ella te respeta, te ve como a su familia y haría cualquier cosa que le dijeras, o lo que fuese para no molestarte. A Esme tampoco la ha leído mas por temor a su cercanía o a sus reacciones que a otra cosa, en cambio a ti te admira. Ella no se da cuenta de que te da esa privacidad, pero inconscientemente lo hace, para no molestarte.

Jasper asintió, entendiendo su punto

—Eso significa, que con algo de práctica ella llegaría podría controlarlo —comento Jasper.

—Ella podría ser mucho mejor que yo en eso—dijo Edward entre sorprendido y algo molesto.

—Gracias— le dije algo cohibida a Alice cuando su mente se quedó en blanco, tras mostrarme aquello—en verdad no se manejarlo— le dije, con tristeza, si lo controlase yo no les ocasionaría problemas

—Pero lo harás, en un futuro lo harás —entonces pude verme a mí misma en un futuro, charlando con ella y Jasper, riendo con ellos, y a Edward molestó porque ya no podía leerme si yo no quería. Sonreí ante eso, al ver la frustración en su rostro. Era extraño las sensaciones que ese joven me causaba, casi siempre me molestaba un poco su actitud, lo extraño que le pareció en un comienzo mi forma de tratar a Jasper, cuando pensó que tal vez yo estaba enamorada de él y que intentaría intervenir en su relación con Alice. Sé que esos pensamientos no duraron mucho tiempo en su cabeza, sin embargo me molestaron. Me veía como a una intrusa, invadiendo su hogar, su paz. Así que una parte de mí se regocijo al ver que podía molestarlo de vuelta. Pero también era cierto que me causaba mucha curiosidad que él tuviese la misma habilidad que yo, era lo más cercano a mí que conocía. Y eso me hacía sentir que no estaba sola. Y era agradable.

—Gracias —dije de nuevo, y un extraño silencio reino por unos minutos—así que puedes ver el futuro?—ella se tensó durante un instante, luego me sonrió.

—sé que no vas a traicionarnos, sé que nunca harás nada para lastimarme a mí o a Jasper y te lo agradezco de antemano —dijo antes de abrazarme. Me tensé por un momento, pero luego mi cuerpo fue relajándose entre sus brazos, hasta que al final pude corresponder el abrazo, ella simplemente espero con extrema paciencia a que yo me acostumbrara a sus muestras de cariño.

—Asi que….¿éste es mi nuevo cuarto? —pregunté para restarle importancia al asunto, me sentía algo nerviosa, el rostro de ella se iluminó, y por un momento me asuste. Tarde un par de días en aprender que a ella le emocionaba profundamente todo lo que tuviese que ver con moda, y decoración. Y que a mí en cambio esos temas me abrumaban un poco.

Bueno por ahora es hasta aquí, próximamente tendremos un poco del punto de vista de Edward.

Un abrazo y hasta pronto.