Buenas! Nuevo capi de Pirates (que he actualizado gracias a la sugerencia de Riznao, pues tenía planeado actualizar antes Volver a empezar)

Bueno, respondiendo rápidamente: sí, Allen y Ellen están relacionados, pero eso se verá mucho más adelante. Y si, Allen es un poco... diferente... pero no se lo tengais en cuenta, ok? U

Otra cosa, aquí Bookman, se va a llamar Doc, ok? (es que llamarle igual que al barco...)

En realidad este capítulo no terminaba aquí pero, como si no se hacía muy largo, prefiero dejar lo que queda para el siguiente.

Mucahs gracias a x Souseiseki x, Yami RosenkreuZ, SeikaDragon, Riznao y dagmw por los reviews!!

DGM no me pertenece


Las luces rojizas del amanecer empezaban a teñir el oscuro cielo nocturno. En el mástil más alto del barco, donde se encontraba el puesto de vigía, un muchacho de pelo blanco se frotaba los ojos, tratando de mantenerse despierto tras una larga noche de guardia.

Ya habían pasado varias semanas desde que se unió a la banda de piratas del "Bookman". Curiosamente, y contra todo pronóstico, su capitán, Lavi, un joven pelirrojo de carácter infantil, no había resultado ser del todo un tremendo desastre.

Era cierto que su forma de comportarse provocaba dudas sobre su juicio y dotes de mando al principio pero, una vez acostumbrados a sus niñerías, la verdad es que había resultado ser un tipo muy capaz.

En el poco tiempo en lo que había estado embarcado ya habían sufrido un par de ataques de otros navíos pero, como resultó que la tripulación del Bookman tenía mucha más experiencia y estaban mucho más organizados de lo que cabía esperar, no pasó nada grave. Es más, la fortuna de su tripulación aumentaba considerablemente con cada ataque.

Los sucesos de los últimos días habían aclarado las dudas sobre las capacidades de Lavi incluso entre los que más se negaron al principio para aceptarle.

El propio Suman se apresuró a disculparse ante él, rogando incluso por un duro castigo por su estupidez, como la expulsión de la banda. Lavi se había negado a ello, por lo que Suman se vio obligado únicamente a ayudar a Allen en su limpieza de toda la cubierta (castigo por quitarle el arma a Kanda)

Otros de los grandes cambios en ese corto periodo de tiempo fue el modo con el que trataban a Allen, el novato. No había nadie en todo el barco que no sintiera respeto por el chico. Todos se habían quedado impresionados por las agallas que había demostrado tener el, posteriormente descubierto, tipo más joven de todo el grupo. Aquel chaval apenas tenía 20 años y ya era más habilidoso que la mayoría de ellos!

Pronto aprendieron a no meterse con él, pues se rumoreaba que tenía un carácter similar al del teniente (y el teniente daba mucho, pero que mucho miedo) Suman también se apresuró a disculparse por atacarle y a darle las gracias por haberle salvado la vida. Allen le dijo que no había sido nada sin siquiera cambiar el gesto, algo que pareció decepcionar un poco a Suman.

En realidad, el único que era capaz (más bien, que se atrevía) a tontear con el chico no era otro que Lavi, el capitán, cosa que no sorprendió a nadie, ni siquiera a los veteranos. Todos sabían del interés que había tomado Lavi por el chico y, como este todavía seguía vivo a pesar de acabar siempre cabreando al menor, todo estaba bien.

- Allen!! Baja, tu turno ya acabó!!- oyó gritar desde abajo.

Allen se puso de pie y miró hacia abajo, en busca de la persona que le llamaba. Era Marie.

- Ya voy!-

Con mucha agilidad para las horas que eran, Allen bajó a la cubierta, dejándose caer en el último tramo. La primera vez que le vieron hacer eso, muchos pensaron que no sobreviviría, pero, después de comprobar que el chico tenía la agilidad de un gato para aterrizar, se fueron acostumbrando.

- Realmente eres muy ágil, sabes? Pareces un trapecista!- comentó Marie, sonriente.

- Hm?-

Marie se quedó sorprendido. Al parecer Allen estaba medio dormido. Sus sospechas se confirmaron cuando vio como se frotaba los ojos y bostezaba ligeramente.- "Y ha conseguido saltar todos esos metros sin hacerse daño estando medio dormido!?"- pensó este, según veía como el joven se dirigía hacia su cuarto, en busca de algunas horas de sueño antes de desayunar.

- Ah, ten cuida-!!- quiso advertirle, pero fue demasiado tarde. Al no ser capaz de centrar bien las cosas que tenía delante, Allen se había tropezado con unas cuerdas y se había caído de bruces, golpeándose contra la madera del barco.

A Marie le cayó una gotita de sudor por la sien al ver que, ni por esas, el chico se había despertado del todo.

- Y todo este escándalo?- preguntó una alegre voz a sus espaldas.

Lavi, madrugador como él solo, había salido a estirar las piernas y se había encontrado con esa escena.

- Vaya, vaya, Moyashi. Deberías andar con más cuidado. No querría que nuestro pequeñín se hiciese daño.- comentó, en tono burlón, arrodillándose al lado del caído Allen.

Como si hubiesen accionado un interruptor, este se puso de pie de un brinco.

- Me llamo Allen!! Deja de ponerme motes estúpidos!!- gruñó.

-"Vaya, ahora sí que se ha despertado"- pensó Marie, divertido por la escena.

- Pero es que te queda tan bien Además, fue cosa de Yuu. Échale las culpas también a él, no?-

- Me da igual quien lo empezara. Lo que quiero es que terminéis con ello!!-

- Ah Pero es un nombre tan mono!!- se quejó Lavi, haciendo un puchero y provocando que Allen se enfureciera aún más.- Aunque, ahora que lo pienso, cuando saltas de esa manera, pareces más un gato!-

Esa fue la gota que colmó el vaso. Allen se había cabreado de verdad. Con todas sus fuerzas le lanzó una patada a Lavi, que tuvo la suerte de caerse para atrás y esquivar el golpe.

- Uah!! Cuidado, Moyashi, eso casi me da.-

- Esa era mi intención.- respondió Allen, poniéndose encima de Lavi, dispuesto a propinarle un certero puñetazo. Este habría alcanzado a su objetivo sin dificultad si no fuese porque una fuerte mano se aferró a su muñeca.

Allen levantó la mirada y se encontró con Kanda, que miraba con gesto serio a ambos.

- Que se supone que estáis haciendo vosotros dos?-

- Jugando?- respondió Lavi, con una sonrisa propia de un niño al que habían pillado con las manos en las masa.

- Intentando darle una paliza.-

- Que cruel eres, Moyashi. Con lo que yo te quiero.-

- Que no me llames Moyashi, maldito teatrero!!.-

- Vale ya!!- ordenó Kanda, y los dos jóvenes se callaron. – Walker, por mucho que comprenda tus motivos, Lavi es el capitán y no es correcto que uno de sus hombres le agreda. Y tú – su mirada se dirigió a Lavi en ese momento, que se había puesto a asentir como un tonto.- No piques tanto al chaval, sabiendo como se pone.-

- Por que no, Yuu? Se pone tan mono cuando se cabrea!! Es igualito a ti!! Me acuerdo de lo irresistible que eras cuando te ponías rojo de furia- terminó, con aire soñador.

Por su parte, tanto Kanda como Allen se habían quedado petrificados. Mono? Irresistible? Ellos?

- Retira eso que acabas de decir, proyecto de persona.- amenazó Kanda, que había soltado a Allen y, en un segundo, había desenvainado su espada hasta llevar al cuello de Lavi.

- Waa!! Yuu! Que pasó con eso de que no es correcto lo de agredir al capitán!!- gimió Lavi.

- No sé de que me hablas.- el aura asesina del Kanda se intensificó.

Suspirando ante lo infantil que eran sus superiores, Marie le echó un rápido vistazo a Allen, que se había erguido de nuevo. Pero esta vez había algo que no encajaba. Un color que no había estado antes.

- Allen, estas sangrando!-

Los tres jóvenes le miraron cuando gritó. Cuando Allen se dio finalmente por aludido siguió la dirección de la mirada de Marie, para comprobar que, efectivamente, le caía un hilillo de sangre por la cara y su muñeca izquierda estaba un poco tocada.

- Me lo habré hecho cuando tropecé.- comentó como si nada, mirando como se manchaba de sangre la mano que se había llevado a la cara.

- Ey, como es que no te has dado cuenta hasta ahora?- preguntó Lavi, atónito.

- No me duele.-

- Aún así, deberías ir a ver a Panda, para que te trate la herida.- dijo Lavi, cogiéndole la muñeca y examinándola.

"Panda" era como él llamaba al médico del barco, un anciano que se pintaba los ojos de negro, recordando a las manchas de un oso panda. Ni que decir tiene que a aquel hombre no le hacia nada de gracia que le llamaran eso, bajo pena de una espectacular patada poco propia de una persona de su edad.

- Está bien, no es nada más que un rasguño.-

- Pero puede infectarse. Allen, ve a ver a Panda. Es una orden.- dijo Lavi, serio por primera vez en toda la mañana.

Los nuevos tripulantes habían aprendido a hacer caso de Lavi cuando este decía las cosas en serio.

Pero no era el tono que había usado Lavi lo que ahora preocupaba a Allen. Lavi estaba a la misma altura que su cara. Estaba cerca. Demasiado cerca. La mano de este se dirigía hacia su cara, para apartarle el flequillo y ver la herida que se había hecho en esta.

Y eso no era algo bueno.

De un manotazo, Allen se libró del agarre de Lavi y se alejó de él.

- Perdona, no tenía intención de sujetarte por tanto tiempo.- se disculpó, alzando las manos en son de paz.

Allen no le hizo caso y se dio la vuelta, apresurando el paso.

- Ey, a donde vas!?-

- A ver a Doc!!- respondió, sin girarse. "Doc" era como el resto de la tripulación llamaba al médico de esta. En apenas unos segundos, el chico desapareció de vista.

Lavi se quedó allí, con las manos levantadas. Finalmente las bajó, dejando una de ellas apoyada sobre su cadera. Suspiró.

- No te lo está poniendo fácil, eh, capitán?- le preguntó Kanda, guardando a su querida espada en su funda,

- No importa. Si conseguí hacerme amigo tuyo lograré que ese chaval me acepte. Al final, la gente tan tozuda como él resulta la más fiable.-

- Es posible que, si sigues por este camino, lo que logres es que acabe por odiarte, sabes?-

- Yuu, si esto fuese algo fácil de conseguir, no sería tan sumamente interesante.- respondió Lavi, con una sonrisa dibujada en su rostro.

KYUKYUKYUKYUKYUKYUKYUKYUKYUKYUKYUKYUKYUKYU

- "Las lágrimas de sirena"?-

- Si, no sabes lo que es?- preguntó Lavi, mientras le pasaba un mapa de navegación a Kanda, que los esparcía sobre la mesa.

- No.- respondió Allen, al que le habían ordenado la tarea de buscar y traer ciertos mapas al camarote del capitán.

- Ignorante.- terció Kanda, con una sonrisa de autosuficiencia.

- Sé lo que es una sirena!! Es una figura mitológica consistente en la fusión de una mujer con la cola de un pez. Se decía que eran mujeres realmente hermosas, al igual que sus cantos, con los que atraían a los marineros a las rocas y les hacían naufragar.- relató Allen, sin apenas tomar aire.

- Woa, Moyashi! Parece que estás bien informado, eh?- comentó Lavi, asombrado.- Pero porque me parece que lo único que cuentas es el lado negativo de las historias? También se dice que se apiadaban de los náufragos y les ayudaban a encontrar el camino de vuelta a tierra.-

- Esos son los delfines, idiota.- le espetó Kanda, ganándose un puchero del pelirrojo.

- Me dan igual las sirenas pero, que es eso de las "Lágrimas de sirena" que estabais comentando antes?- quiso saber Allen, que se había impacientado por el cambio de tema.

- Las "Lágrimas de sirena" son un tesoro mítico buscado a lo largo de decenas de generaciones.-respondió una voz a sus espaldas. Allen se giró para encontrarse con Doc, que había entrado sin que él se enterara. El anciano se dirigió hasta él y le examinó la cara y la muñeca, que tenía vendada debido a una luxación.- Está mejor, Walker?-

- Si, muchas gracias-

- Ey, como es que con Panda usas un tono más educado y respetuoso que conmigo!?- se quejó Lavi. Acto seguido, una rápida patada le lanzó contra el otro lado del camarote.

- Será porque, al contrario que otros que yo me sé, la gente que se lo merece recibe buen trato de las personas amables.- le espetó Doc, cabreado por el modo en el que le había llamado.

- Eh? Pero Moyashi no es amable con nadie. Siempre responde de mala manera…. No?- añadió, dubitativo ante las miradas que estaba recibiendo. Lavi entonces miró a Kanda.- Yuu?

- A mí me habla bien. Y tengo entendido que a Marie también-

Totalmente sorprendido y herido, Lavi dirigió entonces su mirada a Allen.

- Entonces… solo eres desagradable conmigo?-

- Algo así… La verdad, esa no era mi intención. Pero eres tan sumamente irritable...- respondió Allen sin ningún tipo de pudor.

Ante esta respuesta, Lavi se abalanzó contra Kanda y empezó a llorar (fingidamente)

- Yuu!! Moyashi no me quiere!! Con lo mucho que yo le aprecio!! Por que solo a mi!?-

- Tranquilízate y empieza a pensarlo por ti mismo, idiota!! Y no te me subas encima!!- Kanda se deshizo de Lavi dándole una patada.

Derrotado, Lavi se puso a lloriquear en una esquina, mientras el resto le observaba con cierto grado de vergüenza ajena.

- Volviendo a mi duda.- empezó Allen, que no quería seguir viendo aquella deprimente escena.- que tiene que ver ese mítico tesoro con nosotros?-

- Bueno, la verdad es que no es tan mítico.- le respondió Doc.- Todas las leyendas tienen una base histórica verídica. Es importante para un pirata conocer la base de las leyendas ya que, gracias a eso, somos capaces de encontrar los más ocultos tesoros.-

- Entonces, existe la posibilidad de que encontremos ese tesoro?-

- Al parecer estamos cerca de la supuesta localización de la Isla de las Sirenas donde, teorícamente, se encuentra esta joya.- Esta vez fue Kanda el que le respondió, aunque no le miraba a él, sino al mapa de navegación, mientras calculaba longitudes y latitudes.

- Y como habéis sido capaces de adivinar si posición?-

- Investigando a través de los libros de historia, por supuesto. Un humilde servidor y aquel desecho humano de allí.- dijo Doc, señalando la esquina donde se encontraba Lavi.- somos especialistas en ello.

- Entonces…-

- Exacto! Vamos a la caza de un tesoro!!- exclamó Lavi, que ya se había recuperado.

- Será mejor avisar al resto de la tripulación- añadió Kanda, que había dejado de medir en el mapa. – Ya estamos cerca.-

KYUKYUKYUKYUKYUKYUKYUKYUKYUKYUKYUKYUKYUKYU

- Lo habéis entendido todo!?- preguntó Marie, por encima del griterío de al tripulación, que estaba claramente excitada ante la idea de la caza de un tesoro.

Los novatos eran los que más nerviosos estaban pues, en esta ocasión, les habían permitido el uso de armas propias. Casi todos corrieron para hacerse cuanto antes posible con un arma de fuego y una espada.

Sin embargo, todos se sorprendieron cuando vieron como Allen desapareció para ir hasta su litera y coger de entre sus cosas una daga plateada, que llevaba atada a su muslo izquierdo, sin la menor intención de ocultarla lo más mínimo.

Todos se habían esperado que una persona tan dotada como él se armara hasta los dientes.

- Capitán!! Tierra a la vista!!- gritó el tipo encargado de la vigía.

- De acuerdo, escuchadme todos!!- gritó Lavi, poniéndose en el lugar más visible y alto de la cubierta. A su lado, como siempre, estaba Kanda. – Nos dividiremos en dos grupos dirigidos por mí y Yuu. Debéis obedecer la órdenes de Yuu como si fueran mías, de acuerdo?-

Todos y cada uno de los hombres allí presentes se replantearon la manera de interpretar aquella frase. Al final optaron por obedecer las órdenes de Kanda sin más y ya está, sin pensar en Lavi para nada.

- Y una cosa más! No asumáis riesgos innecesarios. Solo porque seáis piratas no os da derecho a arriesgar vuestras vidas inútilmente, de acuerdo?- la seriedad de Lavi siempre sorprendía, incluso a los más veteranos. Todos a una, los hombres asintieron fervientemente. – Bien, vamos, mis valientes!! Cuando volvamos lo celebraremos todos con una fiesta por todo lo grande!! – el bramido de la tripulación se intensificó aún más.

En cuanto el barco atracó, todos los hombres empezaron a desembarcar y a distribuirse en los dos grupos de búsqueda.

Allen se dirigía hacía el grupo liderado por Kanda cuando, de repente, le agarraron desde atrás. Cuando se giró, dispuesto a descubrir al estúpido que se atrevía a agarrarle, se encontró frente a frente con un, demasiado sonriente para su gusto, Lavi.

- Oh, no.- se le escapó a Allen.

- Oh, si. Tú te vienes conmigo, Moyashi.- le anunció Lavi, con una sonrisa maliciosa de oreja a oreja.

Maldición