Capítulo 3

¿Quieres competir por Rachel?

Ahora entendía todo, el por qué Finn siempre al cantar una canción romántica miraba siempre a Rachel, claro, está enamorado de ella, siempre lo estuvo pero por tonto, la dejó ir. Tengo que hacer algo, si Rachel vuelve con Finn mi corazón quedara destrozado.

-Finn, necesitamos hablar. – Por menos que quería tener contacto con él, tenía que hacer algo, tenía que saber la verdad.

-¿Pasa algo malo, Quinn?—Se me quedo viendo preocupado.

-Necesito que me digas algo. —Y lo tome del brazo para después adentrarnos en uno de los salones vacíos.

-¿Qué quieres saber, Quinn?—Preguntó al ya estar dentro del salón.

-¿Estás enamorado de Rachel?—No lo pensé, salió como vomito verbal. Finn solo se me quedo viendo anonadado, perplejo y allí comprobé que estaba en lo cierto.

-¿Cómo sabes eso?—Preguntó asustado

-Se te ve, Finn. —El solo bajo la mirada.

-No puedo evitarlo, Quinn. Hay algo en Rachel que siempre me hace querer algo más de ella. En cada canción su mirada y su sonrisa, me vuelven loco. —Finn después me miro. — ¿No es raro que esté hablando de esto contigo?—Sonreí

-No, ya no Finn. Somos amigos, ¿recuerdas?—Él me sonrió. —Pero hay algo que quiero que sepas Finn. —Sí, allí venia mi vomito verbal, tenía que controlarme, disimulaba muy bien mi enojo y mis celos que tenía.

-¿Qué es, Q? — ¡Oh no! Allí viene…

-Estoy enamorada de Rachel. — ¡Genial! Lo había dicho. Finn me miro como animal extraño. Sus ojos expresaban asombro, enojo, ilusión. Mi pulso se aceleró, solo esperaba la reacción de Finn

-¿Qué? —Dijo asombrado

-Lo que escuchas Finn. Yo también estoy enamorada de Rachel

-Debes estar jugándome una broma. Tú no puedes estar enamorada de ella, después de ver cómo le hacías la vida imposible, no puedes decirme que estar enamorada, TU NO QUINN. —Finn estaba bastante alterado y hasta cierto punto tenía razón.

-Eso es el pasado, Finn. No puedes vivir por siempre en el pasado

-¿pasado? ¿De qué pasado me hablas, Quinn? Solo hace dos semanas le hacías la vida imposible, no me vengas ahorita con que estas enamorada de Rachel por que no te creo nada…

-Ese es tu problema, Hudson. —Estaba muy alterada, era verdad lo que Finn decía, pero lo hacía por miedo…

-Claro que es mi problema, yo si amo a Rachel. —Pero lo interrumpí

-Si tanto la amabas, porque la engañaste con Santana, oh mejor aún, si tanto la amas, porque te besabas conmigo cuando todavía estabas con ella. Finn, tu no la amas, tu solo no quieres sentirte solo, tu eres como yo.

-No, yo no soy como tú. Mis sentimientos por Rachel son verdaderos, nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde. —Su miraba no veía nada en especial, estaba como perdida y lo mire.

-Yo le diré a Rachel que la amo. —Dije sin pensarlo y el abrió sus ojos al máximo

-Yo también le diré que la amo. – Lo mire directamente a sus ojos cafés.

-Tuviste tu oportunidad, Finn

-No me daré por vencido. —Y de allí capte

-¿Quieres competir por Rachel?—Mi voz notaba el asombro de lo que Finn literalmente me había propuesto

-No te dejare el camino tan fácil. Aunque es obvia la elección de Rachel. —Dijo muy seguro de sí mismo.

-No voy a hacer eso, Rachel no es un premio. —Dije enojada

-Entonces vas a darte tan fácil por rendida. —Finn me conocía bien y sabía que la competencia era mi segundo nombre

-¿Qué quieres ganar con esto, Finn?

-A Rachel y que te des cuenta de que Rachel querrá estar conmigo antes de que contigo.

-Eso lo vamos a ver, espero que ganen el concurso. Espera, yo soy la quien está de pareja Rachel. —Dije con una sonrisa

-Eso no tiene nada que ver. —La cara de Finn denotaba preocupación y ese era mi objetivo.

-Rachel y yo tendremos una cita el día de San Valentín y allí le diré todo, Finn. —Lo mire directamente a sus ojos

-Eso ya lo veremos

-Finn no hagas las cosas más difíciles. —Le dije

-Estoy seguro que Rachel sigue sintiendo cosas por mí. – Dijo seguro de sus palabras

-¿Y que pasara cuando te des cuenta de que no?

-¿Y qué pasa y si, si?

-Solo recuerda de que soy yo con la que Rachel está pasando tiempo. —No deje que me contestara, estaba harta de ese dialogo que no tendría un fin cercano. Finn era muy necio pero lo era más yo. Era absurdo, Finn y yo compitiendo por Rachel, ¿Quién lo diría?

Salí corriendo para ver si encontraba a Rachel pero fue inútil, ella ya se había marchado. Corrí a mi casillero y a lo lejos vi a Finn que me miraba con cara de enojo y disgusto, no me importo, tenía una cosa más importante que hacer que prestarle atención a los juegos infantiles de Finn.

-Q, iremos a la casa de Britt, ¿Quieres ir? – Era santana, la mire y sé que ella pudo notar mi cara de disgusto. — ¿Qué te pasa?

-El estúpido de Finn. —Fue lo único que logre formular

-¿Qué pasa, Q?—Santana me había sacado ya de las instalaciones de la escuela y estábamos en el estacionamiento.

-Finn está enamorado de Rachel. —Santana abrió sus ojos al máximo y se puso una mano en el pecho y la otra la elevo haciendo ademanes con los dedos.

-¿Qué carajos? Eso no puede estar pasando. —Yo solo la mire

-Me lo confirmo ahora, hace unos minutos.

-¿Qué te preocupa, Q?

-Rachel no puede estar con Finn.

-¿Por qué?—Odiaba a Santana en estas situaciones, quería cerciorarse de que en verdad estuviera segura de lo que sentía por Rachel.

-Por qué estoy enamorada de ella, S. Rachel ya sufrió mucho por Finn y Jesse. —Santana se quedó callada por unos minutos y después hablo.

-¿Qué te enojo más?

-Finn quiere competir por Rachel

-¿Qué? Oh por Dios, pensé que era estúpido pero no tanto. ¿Él te lo propuso?

-No de esa manera pero fue lo que quiso darme a entender.

-¿Y qué vas a hacer?

-No se Santana, Rachel no es un premio.

-Quinn, Rachel estuvo enamorada de Finn desde que lo vio, después salió con ese tal Jesse y si Finn le dice que está enamorado de él, es muy probable que vuelva con él y tu termines con tu corazón roto.

-¿Crees que no se eso, S?—Dije sarcásticamente. —No sé qué hacer, Santana. No puedo decirle a Rachel que la amo, sería contraproducente.

-Pero algo tienes que hacer.

-¿Por qué esto es tan difícil?—Cubrí mi rostro con mis manos y Santana me sobaba la espalda.

-Son pruebas, Q. Las sabrás enfrentar. Oye, me tengo que ir, Britt, me espera. —Santana se sonrojo y yo sonreí

-Está bien, S. Nos vemos luego.

-Cualquier cosa me llamas. —Yo solo asentí y mire como se alejaba.

Los días habían pasado y cada vez la rivalidad entre Finn y yo era más notoria. Ambos estábamos más que atentos en todo lo que Rachel hacía. Finn parecía un acosador, esperaba a Rachel afuera de su salón para cargarle sus libros, él podía hacer eso y yo lo dejaba, porque yo fuera de la escuela, consentía a Rachel con lo que fuera. El miércoles saliendo de la escuela, nos fuimos para su casa, solo porque ella me lo pidió, sus papas estaban allí, comimos los cuatro. Después subimos a su habitación y practicamos la canción, ya la cantaríamos el viernes. Las mirabas se hacían más notorias en mí, pero es que simplemente no podía dejar de mirarla.

Era un viernes y estábamos ya en la clase del Sr. Shue. Ya habían pasado las demás parejas y ahora era nuestro turno. Veía como Finn se nos quedaba mirando, no me importo. Pero sentía su mirada penetrando mis entrañas, no era una sensación muy bonita que digamos, pero no tenía por qué afectarme.

-La ultima pareja pero no menos importante, el dueto conformado por Rachel Berry y Quinn Fabray. —Todos aplaudieron y las miradas se centraron en nosotras. Las primeras notas de la guitarra se hicieron escuchar.

Como lo pensé, todo sucedió, siento que esa puerta al fin se abrió entre los dos

Ese cielo azul y yo con mi canción

Ilumino el camino así, llegue a tu interior

Los caminos que viví hoy me llevan hacia ti

Y al verte aquí, puedo decir.

Comencé a cantar yo. No miraba a Rachel, no podía hacerlo. Pero si miré a Finn el cual no se veía muy contento que digamos.

Quiero vivir, quiero sentir, quiero llegar a compartir

Sueños de a dos, el brillo del sol buscando un camino

En tu corazón.

Rachel siguió cantando y pude sentir su mirada en mí. No tuve el valor de mirarla, pero tenía que hacerlo, la canción lo ameritaba, tenía que abrirme un poco más a ella, tenía que hacerlo.

La música el silencio, las calles la emoción

Todo me recuerda a ti, mi gran primer amor

Los caminos que viví hoy me llevan hacia ti

Y al verte aquí, puedo decir.

Rachel siguió cantando y ahora la pude ver, me miraba a mí, no a Finn, no a Puck, a mí. Una emoción invadió mi cuerpo y mi corazón comenzó a latir muy rápidamente.

Quiero vivir, quiero sentir, quiero llegar a compartir

Sueños de a dos, el brillo del sol buscando un camino

En tu corazón.

La canción había terminado y Rachel y yo estábamos frente a frente. El mundo ya no existía, solo éramos Rachel y yo. Sentía una necesidad de besarla, de tenerla en mis brazos, de abrazarla, pero no podía. Todo el club estaba muy emocionado, todos estaban aplaudiendo, todos menos Finn, el cual se paró dio una última mirada a mí y a Rachel y partió.

-Creo que ya tenemos a nuestras ganadoras. —Dijo el Sr. Shue al poner una mano en el hombro de cada una. Rachel y yo solo nos miramos y sonreímos.

Todos nos habían felicitado. Y el Sr. Shue nos había dado nuestros boletos para la cena en Breastixs. Había dicho a Rachel que yo le llevaría a su casa y ella accedió. El camino fue muy callado, peor después, al llegar a su casa, una ola de emociones sacudió a Rachel.

-Ganamos, Quinn, ¡GANAMOS!—Rachel bailaba por toda la sala y me abrazaba y brincaba, era tanta su emoción que ambas caímos al suelo. Yo caí y Rachel arriba de mí. Nuestras miradas se combinaron formando una miraba verde-chocolatosa, nuestras caras estaban tan cercas, no podía resistirme, me acerque un poco más y la Besé.

Canción de: Agustín Almeyda – En tu Corazón.