Oneshot 3 caray, nunca pensé que se me fueran a ocurrir tantos de un Xanxus enamorado pero qué se le va a hacer, en vez de hacerlos todos desperdigados decidí reunirlos en este fanfic, me pregunto cuántos más se me ocurrirán.
Aún duele
"Cuándo una persona comete horribles pecados está condenada a amar y perder a su amor siempre, no importa en cuántas vidas intente salvarla en todas su castigo será perderla"
Los cabellos rojizos ondean entre sus dedos, las gotas de lluvia caen mezclándose con la sangre arrastrándola por la tierra sin vida, los ojos están cerrados y su frío rostro sigue humedeciéndose por la lluvia, el hombre de pelo negro sigue, afanándose como un loco sobre el cuerpo que yace en la tierra, las manos sobre su pecho siguen haciendo constante presión tratando de reanimar a alguien que ya no está ahí. Secondo sigue observando el rostro bajando hacia los labios morados, a pesar del torniquete la pérdida de sangre fue demasiado como para sanarla, los otros guardianes sólo habían conseguido llegar a tiempo de ver cómo él seguía intentando traer un cuerpo femenino muerto a la vida.
Tomó el cadaver apretándolo entre sus brazos, enterró el rostro en su cuello notando su frialdad.
La lluvia seguía cayendo al igual que los relámpagos apenas oídos por los gritos del capo.
Y la lluvia nunca dejó de caer para Secondo Vongola.
Los ojos sanguinolentos se abrieron con agitada respiración, elevó una mano morena llena de cicatrices secando el sudor de su frente notándola empapada hasta tal punto que incluso su flequillo estaba húmedo. ¿Una pesadilla? Xanxus sacudió la cabeza levantándose de la cama. El reloj apenas marcaba las cuatro de la madrugada y debía levantarse en apenas unas tres horas, aún así era incapaz de concebir el sueño después de lo que acababa de ver.
Aunque tampoco estaba seguro de lo que había visto.
Corrió las cortinas observando el ventanal, la lluvia seguía cayendo y la noche se veía cada vez más tormentosa, la oscura habitación fue iluminada por un gran relámpago blanco.
Por un instante ve algo rojo brillar en aquel relampago.
Por un instante siente un gran sentimiento de abandono recorrerlo por dentro, llenándolo de una nostalgia extrañamente familiar y al mismo tiempo de rabia. Rabia que corre por sus venas como veneno incitándolo a vengarse pero...¿vengarse de quién? y, ¿por qué?
¿Por qué se sentía como si hubiera perdido algo importante?
Xanxus gruñó volviendo a correr las cortinas sin delicadeza ninguna, salió de la habitación guiándose en la oscuridad con facilidad buscando a cualquiera que sirviera a su propósito de desquitarse.
Puede que no tuviera sentido pero siempre fue así.
Imponía su autoridad a base de violencia, haciendo crecer el temor en todos los que le sirvieran pues su única tarea era la de adorarle, seguirle ciegamente y acabar con todo aquel que se opusiera a él.
Entró en su despacho dejando tras de sí un largo camino de soldados de rango menor que habían tenido la desgracia de encontrarse a su malhumorado jefe, el Varia se sentó abriendo uno de los cajones de su escritorio, golpeó toscamente la parte de abajo del cajón haciendo saltar una pequeña tapa que mostraba un fondo oculto y tomó un sobre que allí guardaba junto con otros papeles que contenían información sobre el sujeto cuyas fotos estaban en el interior del sobre, el cuál había abierto semanas atrás. Desparramó las fotos sobre las mesas mirándolas detalladamente.
La chica de cabellos castaños que aparecía en ellas no parecía consciente de que le habían tomado aquellas fotos puesto que en ningún momento miraba hacia la camara que las sacó, en una de ellas se la podía ver claramente colmando de mimos al liger de Xanxus, Vesta, el cuál se veía satisfecho por tanta atención, pero en otras fotos se la veía a menudo en compañía de un hombre de cabellos grises y otro de cabellos castaños.
Sintió una punzada de celos al ver al guardián de la tormenta y al del rayo permanecer con tanta confianza cerca de la guardiana de la nube, podían ser Kuchikis como ella, sin embargo no deberían tomarse semejantes confianzas. En otra de las fotos parecía hablar con una mujer de cabellos plateados y una chica con un extraño gorro azul, la capo famiglia Yamiko y la guardiana de la lluvia del escuadrón de asesinato Kuchiki, Eisit, a esa niña si la conocía bastante bien dado que él había sido el autor del borrado de memoria que le impedía a la niña recordar cualquier cosa sobre Fran, cosa que había hecho también con el guardián de la niebla.
Los Kuchiki.
A pesar de que fueran enemigos de Vongola debido a que el décimo capo de Vongola, Tsunayoshi Sawada, había sido lo bastante idiota como para provocar a una persona tan delicada y amable como la capo Yamiko, no tenía intención de luchar contra ellos a menos que fuera una orden directa del noveno capo. El punto.
Había algo en la guardiana de la nube de la famiglia de la mujer de cabellos plateados que lo desconcertaba.
Esa sensación hueca en su estómago cómo si la hubiera visto alguna otra vez, a veces tenía la impresión de que el cabello de la menor había sido en algún momento de color rojo y quizás algo más ondulado, pero los ojos siempre eran los mismos.
Siempre esa misma forma de mirar, siempre los mismos gestos. Algo que conocía de algún otro momento, no porque ella hubiera sido adiestrada por Hibari pues tenía más dignidad que la escoria que servía al bastardo que le quitó el puesto y no se relacionaba con ellos.
Miró una de las fotos dónde salía más fijamente casi con vehemencia esperando encontrar algo que realmente no estaba ahí, de repente los cabellos castaños se volvieron rojos como la sangre y más largos y ondulados, las ropas se volvieron más antiguas pero la expresión seguía siendo la misma, una mirada desafiante e infantil al mismo tiempo, la misma sonrisa.
Juuri
Xanxus sacudió la cabeza.
Nere. Ella era Su Nere. Todo lo que la conformaban le pertenecía a él, todo lo que había en la mente de la menor era suyo al igual que su corazón.
Todo lo codiciaba como un cruel avaro y todo le pertenecía.
Por mucho que ella negase tener cualquier recuerdo, la memoria va y vienen pero los sentimientos prevalecen.
Quería pararlo. Alejar su mente de la pérdida, dejarla consumida por la ira.
-El poder lo es todo-murmura casi como si estuviera siendo consumido por la locura-. Un estúpido amor desinteresado no vale para una mierda.
Tiene miedo. Tiene miedo del hueco de dolor de su pecho. De la sensación de vacío en su estómago y agitación en su pecho que tiene al tenerla enfrente. Se vuelve irracional a cada palabra, a cada segundo que mira las fotos, a cada vez que salva la vida de ella aún sin Nere ser consciente de ello.
Porque para Xanxus un amor desinteresado no valía para una mierda...pero cómo se esforzaba para que no muriera.
Porque a pesar de los cuatro siglos aún lo sentía, a pesar de no recordar aún notaba la sensación de pérdida como si fuera reciente.
Porque ese absurdo círculo de reencarnaciones seguía castigándolo.
Porque nunca aprendía.
Porque aún duele.
FIN.
Misa18: gracias por tu review, tienes razón Xanxus enamorado es un experimento interesante, quiero demostrar que él es muchas cosas pero más que nada también siente ^.^
Próximo oneshot:
Oneshot 4: Corazón.
^.^Espero y les guste este oneshot tanto cómo a mi me gustó hacerlo, dejen reviews constructivos :3
