Capítulo 3


Todo simplemente para saber cómo sería en el futuro.

Todo simplemente por un capricho acerca de que terminaría haciendo en 10 años a partir de entonces.

Después de haber discutido con Yusuke sobre sus 'memorias' con el Sket Dan y el destino que los separó, la 'futura' Fujisaki Hime le dijo que todo era un momento de simple locura y que lo disculpara por si acaso. No era que conociera a Bossun lo suficiente para saber que él lo tomaría de forma normal, pero ella misma había visto como actuaba cuando trajo el tema a bordo: a él no le gustaba para nada. En el fondo sabía que, a pesar de la madurez, el hombre de casi 30 años seguía siendo tan juvenil como siempre, y que eso se notaba con el amor que tenía hacia su esposa: que... quizás de esa forma no notaría que ella estaba fuera de tiempo en esa era.

Pero Himeko prefirió no abrir la boca ya al respecto, después de saber la 'novedad' de que el Sket Dan se había separado por su culpa. A partir de aquél momento se silenció.

Después de la breve discusión, ambos se pusieron a ver un programa de televisión por cable. Aunque lanzara alguna que otra risa al respecto lo que veían... su interés acerca de ese futuro no estaba nada calmado.

Al inicio, no sabía reconocer que día sería, pero asumió que era un fin de semana porque ese 'Bossun' no había salido a trabajar, suponiendo que él tenía un reloj despertador que estaba con una cierta hora instalada con la alarma y que era muy posible que sí trabajaba.

La joven atrapada en un cuerpo adulto, empezó a alinear lo que había pasado en un par de horas. Por un lado, se había dado cuenta que había perdido todo contacto con el Bossun y el Switch que tanto conocía y amaba. Si fuera el caso contrario, ya hubieran respondido a su llamado. Sabía que el FVCR falló, y eso significaba que algo malo había pasado fuera de la 'simulación'.

Por el otro, quería saber que fue el evento que detonó el hecho de que en ese futuro la amistad entre los tres ya no existía como antes. Y muy en el fondo, sospechaba que tenía que ver con el fallo del visor con ella como víctima.

El teléfono empezó a sonar, distrayendo a la pareja casada, sobretodo a Yusuke. Él se disculpó con Himeko para levantarse e ir a responderlo.

"(Esto está mal. Sé que debería estar feliz porque por lo menos estamos juntos... pero... ¿por qué no me siento así ahora?)" Miraba el anillo de casada que traía en su mano izquierda. No sabía exactamente como mirarlo. Era algo muy extraño para ella: "(¿Debería dejar que las cosas fluyan para dejar que esto pase?)."

Miró de nuevo la televisión... pero sus pensamientos la molestaban. "(No soy la Hime de este tiempo... menos quiero convertirme en ella...)"

"...Ah... sí... sí... ¿En serio? ¡Qué gran problema! ¿Quieres que vaya de verdad a ayudar con el caso? Sí... sí. Ahí estaré." Contestaba el hombre de pelo alborotado al auricular del teléfono inalámbrico. Himeko sobre oía la conversación de Yusuke con la otra persona, captando su atención de nuevo.

"(¿En qué estará trabajando?) Ah... Y...¿Yusuke? (Se siente aún raro llamarle así) ¿Pasa algo?" preguntó ella, cuando le vio colgar el teléfono y puso una de sus manos sobre su barbilla. No se veía muy entusiasmado con la idea que le aportaron en la conversación.

"Sí. El departamento de policía está trabajando todavía en un caso que se supone cerramos hace un par de días... hay pistas que parece que perdieron y requieren de mi ayuda para corroborarlas. Qué molestia, de verdad."

"(¿Eres policía?)" Se preguntaba ella al oírle hablar de ese modo. "Perdón, princesa, pero creo que debo irme para solucionar este problema con los incompetentes de mis compañeros de trabajo. ¿Estarás bien aquí sola?"

Una pequeña sonrisa apareció en la cara melancólica de la ex-delincuente.

"Nah, no te apures." Señalaba ella con su mano. Tenía algo planeado que hacer por su cuenta... y era mejor si no estaba su esposo alrededor de ella. "Estaré bien. (Esto es perfecto)" Si quería saber que estaba ocurriendo con ella en esos momentos y si había una forma de cómo podía regresar de ese 'trance', debía hacerlo por su cuenta. Y conocía a la persona perfecta para ello.

Vio como Yusuke iba a su habitación, oyéndole quejarse acerca de que no le gustaba que lo molestaran cuando tenía planes que hacer con su pareja. Algunas quejas al respecto de que sus compañeros de trabajo necesitaban tener un poco más de intuición acerca de las pistas que habían surgido durante el trayecto del caso... sin embargo eso significaba que la persona que habían atrapado era sólo una persona inocente.

El hombre salía con un cambio de ropa y unos papeles con notas escritas en ellas. Tomando unos portafolios que estaban en la entrada, depositó los papeles en ellos y se puso sus zapatos, antes de arreglarse la corbata. Antes de partir, no debía olvidar de dar a su esposa un buen beso de despedida. "Esto es para la buena suerte." comentaba él, capturando de desprevenida a Himeko. "Quizás regrese en la noche, no estoy seguro."

El beso la tomó por sorpresa, porque era la primera vez que besaba en la boca a su compañero de clases. Así que se sentía algo mareada al respecto. "Eh...heheh... no te preocupes..." Se despidió ella, todavía sonrojada y nerviosa, con la mano. Lo cuál él también respondió con el mismo gesto.

Al verlo salir por la puerta, Himeko sólo tocó sus labios y gritó como si una preparatoriana se tratara (que era en realidad). Ese beso era muy real. Y era el primero que tenía con Fujisaki Yusuke… aunque no sabía si contara porque no era el Bossun de su presente.

Ahora sin el Bossun de esa época en su hogar, era su oportunidad: sólo le quedaba una cosa por hacer, ya que sabía que no podía resolver el problema sola. Necesitaba ayuda.

Necesitaba a un genio tecnológico. Necesitaba a Usui Kazuyoshi.

"Muy bien, Onizuka. Hay que contactar al Switch de este tiempo." Se dijo ella a sí misma, antes de tronar sus dedos.


En un periodo de minutos, se fue dando vuelta por los álbumes de fotos y trató de buscar algo que haya sido 'personal' suyo en uno de los cuartos que estaban cerrados.

su búsqueda rindió frutos cuando encontró una caja que probablemente había salido de su vieja casa y que, por razones desconocidas a ella, nunca juntó con las cosas de su esposo. Eso o simplemente no quería guardarlas a la vista.

Entre papeles y demás, sólo consiguió un pequeño libro de contactos de su tiempo de preparatoria. Al inicio, pensó que tenía la solución en la mano, pero recordó que había un 90% de probabilidad que todos sus compañeros se habían casado o que se habían mudado. Lo sacó de la caja y lo dejó a un lado sólo por si acaso.

Aparte de eso, lo más que podía hacer era checar las fotos de sus álbumes de recuerdo. Primero empezó con uno que tenía en la caja, adornado de papeles decorativos de Pelollipop Candy, sospechando que ese álbum era de la preparatoria.

Con una capa de polvo, la sacudió y la empezó a hojear. No era que sintiera nostalgia ni nada, pero muchas de esas fotos, para ella, eran recientes. Y recientes quiere decir que fueron tomadas en 1er año de preparatoria y en 2do. No conocía a la Hime actual, así que no podía asumir porque ella todavía tenía ese álbum. Con toda la cuestión de que ella fue quien separó al Sket Dan, lo más probable es que ella ni siquiera volvió a checar que había en esa caja después de la graduación.

Sin embargo, ver las fotos sólo aumentaba los deseos de Himeko de querer regresar a su tiempo.

Quería estar ahí, en Kaimei, viviendo todo tipo de tonterías y aventuras con sus amigos. Con cada uno de ellos. Desde sus inseparables idiotas... hasta con las personas con quien nunca pensó que formarían una amistad. Al llegar su vista a las fotos de su 3er año, reconocía la alegría que el Sket Dan portaba, aunque claramente, el cambio radical se mostró de unas fotos a otras, reflejando el estado actual del Sket Dan después del 'incidente'. Switch ya ni siquiera aparecía en ellas, y menos el cuarto donde tenían el club. De hecho, contaba las fotos resultando como máximo, 10. No sabía que sentir en aquellos instantes, con excepción de que su mejilla se humedecía por unas cuantas lágrimas que habían brotado de sus ojos. Esa fue una señal para que ella cerrara mejor ese álbum, ya que eso no era parte de su ideal. No quería que la tristeza la sucumbiera así nada más.

Retirándose de uno de los cuartos, directo a la sala de esta, su mente volvió a tomar como prioridad los álbumes que estaban debajo del mueble de la televisión, pues correspondían a su etapa Universitaria, su noviazgo con Fujisaki y por ende, su casamiento.

Al repasar su vista por las fotografías de su boda, empezó a reconocer varias caras conocidas de aquellos que no habían cambiado mucho con los años. Podía reconocer la mirada medio gatuna de Tsubaki Sasuke, que como gemelo fraterno de Yusuke, se parecía todavía algo a él. Salvo que en las fotos, podía notarlo con lentes. Con una joven acompañante que no tenía ni idea de quien se trataba. Parte de ella podía pensar que era Daisy, con la que estaba en el Consejo Estudiantil, pero no se parecía en mucho a la Asahina Kikuno que conocía de la preparatoria, y podía descartar que fuera Unyuu Mimori.

Así también, fue descartando todas las personas que no fueron a la boda. Su mejor amiga, Takahashi Chiaki no estaba en ellas. O al menos no podía reconocerla que estuviera en las fotos. "Tendría sentido... pudimos haber perdido contacto después de la Universidad..." se decía así misma, aunque sabía que dentro de ella, le pudo ofrecer el puesto de una dama de honor.

"Agata Saaya, Agata Soujirou..." decía al apuntar con su dedo quien estaba en la ceremonia. "Katou Kiri... y una acompañante..." Inclusive Takemitsu Shinzou era muy fácil de distinguir por sus ropas extravagantes japonesas formales... Y... de repente vio a una persona que... curiosamente, no sabía que podría asistir a su boda. "¿Yuuki-san...?"

Quizás ella podría ser su pista.

Volvió a repasar su vista por la fotografías. Aunque había caras que reconocía, había muchas otras que no. Pero era obvio que Usui Kazuyoshi no estaba en ninguna foto: ni su cara estoica, ni las gafas que usaba... nada. Entonces, se puso a pensar: ¿por qué la chica lúgubre que creía en lo oculto habría ido a su boda?

Sacó a la mano su libro de contactos. Y empezó a revisar si tenía el teléfono de Yuuki Reiko. Y por nota adicional, a lado del teléfono, tenía el nombre de su web remarcando con plumón rojo 'NI LOCA ENTRO A ESTE SITIO'. Ella no era una mujer que entendiera a la perfección las computadoras... y lo más probable es que ese sitio web estuviera en pie después de harto tiempo.

"Bueno... Yuuki siempre ha sido (en su forma de serlo) muy cercana a Switch. Quizás... hasta quizás ella sepa algo sobre él." Concluyó Himeko, tomando el punto de referencia, mientras se levantaba del sillón e iba a checar su correo para ver en dónde ella y Yusuke vivían ahora. Su expresión no fue muy alentadora aunque reconocía la zona que marcaban las cuentas, no era ni cerca de dónde Bossun vivía o dónde ella vivía con sus padres.

"¿¡Por qué tuvimos que mudarnos a otro lado!?" exclamó molesta a todos los cielos.


Onizuka Hime estaba un poco más relajada, pero tenía todavía algo de curiosidad y tiempo que matar.

Vio el reloj y verificó que apenas no pasaba más de mediodía. No había mucho que le dijera acerca de su profesión, por lo tanto, asumió que se había vuelto ama de casa después de casarse. Parecía ser, según un calendario que tenía en su cómoda, que ella y Yusuke estaban planeando formar una familia pronto. No era algo que la desanimara mucho, pero sólo suspiró como si de añoranza se tratara. No estaría nada mal traer un hijo de ambos a ese mundo... aunque era obvio que ella, definitivamente no pertenecía ahí.

Encontró una computadora en uno de los cuartos cerrados, que resultó ser un estudio, y la prendió. Con la única pista relevante para encontrar a Switch, decidió entonces ver si podía contactar a Yuuki para ver si podía obtener información sobre el paradero del otaku de gafas en ese presente.

"Creo que me serviría saber si ella todavía vive dónde sus padres... si mal no recuerdo..." se decía a sí misma, mientras chupaba uno de sus dedos "Éste es el teléfono de su casa... pero no creo animarme a verificar con ellos. Aunque... también puede que..." Se pegaba en la frente, al considerar algo que quizás no hubiera considerado de la mujer pelinegra de melena larga. "Es posible que se haya casado... Que trillada situación es ésta..." Por los nervios, se ajustaba su cabello hacia atrás, con una liga que había encontrado al lado del teclado.

"Veamos, veamos..." Esa computadora era su única amiga ahí.

Abrió un buscador de internet, quizás no era Usui, pero sí podía manejar fácil un buscador. "Yuuki... Reiko..." tecleaba en la máquina. Al dar con la lista de resultados, dio con un sitio muy peculiar. Revisando el nombre del sitio que venía en su libro de contactos, sabía que ése era el sitio que le pertenecía a su compañera de clase.

Entró al enlace y definitivamente era el sitio que tanto Switch le ayudó un poco en subir y que ellos la ayudaron a mantener en 'vigencia' por un breve periodo de tiempo. Desafortunadamente una de sus suposiciones iniciales era cierta pues el sitio había dejado de haberse mantenido en 3 años, según la última entrada del blog.

Rezando con todo su corazón, al sentir que andaba muy agitada, pedía: "(Por favor, debe de haber una manera de contactarla...)"

El negro que el fondo del sitio tenía no le ayudaba mucho, pero encontró la sección de contacto, al final de la página. Al entrar por ese link, vio que tenía un correo. Pero, dado a que Yuuki no era tampoco TAN cuidadosa, había un teléfono ahí mismo. En definitiva, ése no era el teléfono que venía en su libro de contactos, así que supo que era una señal. Aunque sabía que era posible que ese teléfono no fuera el mismo que conservara en el presente.

Yuuki Reiko y ella no eran amigas tanto como con sus otras compañeras de sus grupos, menos cuando todas casi cayeron en la misma clase con Chuuma-sensei como titular. Así que, siguió pensando... ¿por qué ella sí fue a su boda si no eran tan unidas? ¿Era porque estaba agradecida por Bossun? La había invitado, eso le quedaba muy claro. Aun así... ¿por qué?

El tiempo seguía mostrándole a la joven Onizuka que tenía prisa de regresar... de una forma u otra a su verdadero hogar. Si ella no podía y quizás, sabía, que Switch estaba haciendo lo posible en ayudarla desde el pasado, tenía que recurrir a la ayuda de Usui, también, de esa época.

Tomó el teléfono inalámbrico del estudio, muy insegura, y empezó a marcar. Deseaba desde el fondo de su interior de que Yuuki le contestara y le ayudara.


"Vamos, Switch... ¡apúrate!" le señalaba Bossun a su compañero en el presente.

[Estoy trabajando lo más rápido posible.] Decía el muchacho al ajustarse los lentes que traía por lo apurado que sonaba al teclear frenéticamente en su computadora localizando desde que momento empezaron los errores para aislarlos y reparar poco a poco el visor, con la ayuda de Fujisaki, de mantener a Himeko de pie en el sofá, para que empezara a maniobrar con el FVCR.

Por más que trataba de aparentar seriedad con su mirada estoica de siempre, simplemente no era así. En el fondo sentía mucha inseguridad y miedo. Y aunque no era evidente, sentía nervios... lo cual se podía notar por la manera en la que tecleaba en su computadora. Usui no quería que pasara algo semejante como aquello que lo silenció dos años antes. Estaba completamente convencido a realizar lo que le señaló al líder del Sket Dan de que si algo le pasaba a su amiga: él recibiría la culpa y, en cierto modo, Switch sabía lo posible que era retroceder al punto cero en el que se volvió ese Usui Kazuyoshi.

Al lograr encontrar el momento en el que empezaron los errores, empezó a buscar de más soluciones para empezar a activar todo desde ese punto de reinicio. Así que tenía ya unos puntos a su favor para solucionar el embrollo que tanto había ocasionado.

[Sostenla ahora, que voy a empezar a abrir de poco en poco las aberturas del visor.] Le ordenó al muchacho de goggles que la sostuviera firmemente. Los latidos de Onizuka seguían siendo débiles, pero las ansias y las determinaciones de sus amigos no mostraban ningún signo de debilidad.


Eran las 2 PM.

La mujer de pelo castaño y ondulado había salido de la vivienda en dónde ella y su futuro esposo vivían, para dirigirse a la estación de trenes más cercano. Tomando un poco de dinero en una bolsa, y vistiendo lo más ligero posible, sabía que no había vuelta atrás: Esa no era su vida. No era la vida que ella había querido tener si hubiera sacrificado a un amigo por el bien de otro y así también, el suyo propio.

Abordaba el tren que iba hacia el distrito donde se encontraba su antigua escuela.

Afortunadamente, pudo localizar a Yuuki Reiko por el teléfono de referencia que venía en su página web. Pudo hablar con ella, y Onizuka verificó que seguía oyéndose igual a cuando tenía 16 años, sólo que su voz no sonaba tan lúgubre como entonces. La notaba un poco más... hogareña... más... ¿familiar?

Y, como ventaja, dado a que seguía creyendo en el más allá y el ocultismo, ella le creyó palabra por palabra que era del pasado y que por eso tenía... no, necesitaba contactar a Switch. En su conversación telefónica, Reiko le resaltó que intuía que ella le iba a llamar... pero que no iba a ser la Fujisaki Hime del presente. Iba directo a ayudarla.

"De acuerdo a Yuu... es decir, Reiko... aquí podré encontrarlo." Revisaba la nota en la que escribió la dirección de dónde vivía Usui Kazuyoshi. Estaba empezando a tener los pies fríos, pero con todo lo que le dijo... acerca de él y de la razón por la que ella asistió a su boda, estaba completamente segura que ese era el lugar.

"(Uhmmm... vaya que esa mujer tiene unos instintos espirituales muy grandes...)" pensaba al respecto de que Reiko supo que ella sólo estaba desfasada de tiempo y espacio.

"Ju. Himeko... Te puedo asegurar algo. Él ha de sentirse igual que tú al respecto de todo esto. Lo conozco. Kazuyoshi es así. Y sé... sé que él te necesita (...)"

"¡¿Desde cuándo ambos eran tan unidos?!" Repelaba Himeko en medio del tren, mordiendo su bolsa al saber porque Yuuki hablaba de Usui al tú por tú, no era difícil de creerlo... en parte. Ambos tenían una amistad muy curiosa a su forma de ver... pero no podía imaginarse una razón por la cuál ambos fueran tan unidos en esos días. Estaba molesta, pero muy en el fondo sabía que no podía manifestar su enojo. "¿¡Qué tanto era probable que esos dos..!?"seguía ella expresando, sin hacer caso de la reacción de las otras personas que estaban dentro del tren.

Después de un tiempo, al bajar del tren y dejar la estación, le costó primero hallar la dirección. Aunque al final, halló el lugar. Se trataba de un edificio de dos pisos, y algo compacto. Así mismo, el frente lo adornaba una reja de metal que estaba abierta.

El lugar no se veía tan cuidado, con la impresión de la fachada de enfrente... pero tenía la corazonada de que ahí vivía Switch. Al menos el buzón marcaba de forma explícita su apellido.

Tocó el timbre varias veces, pero no recibía respuesta. Intentó de todo, desde tirar rocas a la ventana del segundo piso, hasta golpear la puerta y la reja de enfrente. Sin embargo, siempre volvía al punto de inicio.

Sin haber hablado antes, decidió mejor hacerlo reaccionar de la forma verbal: "Por favor, abre. Es Himeko. Tengo que hablar contigo." Siguió tocando la puerta y siguió con el timbre.

Varios intentos más tarde, dejó de intentarlo.

Cabizbaja, sólo se quedó enfrente de la puerta de la vivienda. Y sólo podría expresar temor: "Estoy... perdida... ¿verdad? Esto... esto ya no es una simple simulación, ¿no es así?... Yo... sé que quizás debas estar enojado conmigo... y no niego que no lo estés, con mayor razón. No sólo conmigo, pero con Bossun por igual. La verdad es que no sé qué fue lo que pasó hace 10 años... y por más que me gustaría estar junto a él... a mí... a mí... no me hubiera gustado dejar nuestra amistad..." No podía aguantar las lágrimas con la tristeza que estaba sintiendo en esos momentos. Estaba llorando.

"¡Entiendo que estés enojado! ¡Pero...! ¡No sé ni que hice en estos años...! No tengo idea siquiera de cómo fue mi boda... o cómo yo me sentí en esos momentos. ¿Puedes creer que Bossun y yo estamos planeando en tener una familia?" Pausó ella, tratando de limpiarse las lágrimas de sus ojos, de los cuales podía seguir sintiendo correr por sus rojas mejillas.

"¿Debería estar feliz porque terminé casándome con la persona que más amaba? ¿Debería estar feliz?" gritaba.

"Switch... ésta no soy yo. No soy esta Hime. Yo no quisiera vivir en este tiempo y aparentar que todo está bien... cuando no es así..." La ex-yanki se talló los ojos, y volvió a pedir. "Por favor, Switch... ábreme... quiero regresar a casa..."

La puerta de la entrada se abrió y la persona que salió de ella fue a abrazarla. Onizuka, aún con sollozos... y con los ojos rojos por tanto lloriqueo, podía reconocer poco al hombre que la reconfortaba. "Hi... Himeko..."

Shockeada, sólo pudo expresar más sollozo al verlo, y sentir los brazos que le rodeaban la espalda, a lo que ella también correspondía el abrazo. No podía creer que era él.

Era efectivamente Usui Kazuyoshi, de quien... era la primera vez que le oía hablar.


Continuará...

La última esperanza de Himeko es la ayuda del Usui Kazuyoshi de ese presente. ¿Qué pasó con él en todos estos años?
Y lo más importante, ¿podrá ella regresar a su época?

Notas - ¡Y Switch empezó a hablar! Pronto descubrirán una razón de por qué.

De una cierta forma, es el capítulo que cuenta con varios cameos de varios personajes, sobretodo con lo que ese futuro les pudo haber traído. Por supuesto que no voy a mencionar a todos, así que pueden teorizar acerca de qué pueden o dónde estarían en esos momentos. O si quieren, empiecen a pensar si tengo una conspiración aquí escrita que está de más muy sutil.

¡Muchas gracias por los reviews! ¡No falta mucho para concluir!