Cap 3

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-Alguno de ustedes sabe en qué año se quemaron en Inglaterra los libros de Thomas Hobbes?

- 1666

- Muy bien Señorita York y podría decirme la razón por la cual lo hicieron?

- Ugh….Mmmm… no lo se.

Isabella escuchaba la clase sin prestar mucha atención en realidad, con su mirada fija en el libro, luchando para no voltear a mirar al ultimo puesto de la esquina contraria del salón, pero fallando varias veces. Edward por su parte, no se percataba de las miradas de la chica, su mirada estaba perdida en el frente, escuchaba las palabras del profesor, hacia apuntes mentales y cada vez que alguno de los alumnos se equivocaba o simplemente hacia un comentario estúpido y fuera de lugar, su rostro expresaba un pequeña mueca de disgusto. Nunca participaba en clase, al igual que Isabella, prefería aprender en silencio; de cualquier forma, no era como si necesitara la nota de participación.

La clase seguía en total silencio y sintiéndose un poco incomodo Edward levanto su mirada, topándose de frente con los ojos color chocolate de aquella chica rebelde de tez pálida y ojerosa. Esta vez demoro más en apartar la mirada, aprovechando ambos para examinar al otro. Se sorprendieron un poco ambos al reconocer algo de lo que veían en el espejo cada mañana en el otro; las ojeras, el ceño un poco fruncido siempre y la mirada llena de cansancio era algo que los acompañaba todos los días y que poco veían en otras personas de su edad.

Antes de apartar su mirada, Edward hizo una pequeña mueca, la misma mueca que había hecho a la entrada, producto una vez más de la frustración que sentía hacia esa muchacha. No entendía porque le estaba prestando tanta atención, después de todo, era solamente una chica con delirios de rebeldía, nada importante. No entendía que había en su aspecto que lo intrigaba tanto, que había en su mirada que parecía atraerlo, o como era que por unos instantes, había visto algo de el en ella. No podía haber nada de el en ella.

- Alguien?- pregunto el profesor, cansado de la apatía generalizada del salón de clase -Nadie? Qué tal usted Señorita Swan?

Isabella volvió su mirada al frente, para encontrarse con la de su profesor que esperaba impacientemente. Trago saliva, no le gustaba participar en clase, pero en este caso se veía en la lamentosa obligación.

-Por… por un decreto del reino de la época, debían ser censurados todos los libros profanos o con ideas que apoyaran el ateísmo.

- Muy bien Señorita Swan- en la voz del profesor se podía evidenciar un deje de sorpresa, era un tema nuevo y ella no había prestado atención en ningún momento, pero tenia que admitir que sus notas en esta materias eran sobresalientes y solo se podían comparar con las de Cullen, sentado al final de la sala con su vista fija una vez más en la castaña.

Después de responder, Isabella bajo la mirada de vuelta al libro, ya no le quedaban ganas de volver a cruzar su mirada con nadie más en el resto de clase que quedaba, afortunadamente era poco tiempo y la próxima clase la compartía con Alice, lo cual la hacia más amena que el resto de clases del día.

Sin darse cuenta como o cuando, se quedo dormida y lo próximo de lo que fue consciente fue del timbre que daba fina a la clase. Dio un pequeño salto en su puesto y se apuro en recoger todas sus cosas para salir lo más rápido posible, sin prestar mucha atención a lo demás.

La siguiente clase de Isabella era Historia, el salón de biología quedaba al otro lado del instituto así que tenia que correr, en cambio la clase de Edward era física y quedaba en el mismo edificio de Filosofía, pero de cualquier forma salió igual de apresurado del salón. Esta era la única clase en la cual se sentaba al frente, le interesaba la física y aunque sonara raro, no encontraba tedioso a ese profesor, hasta podría decir que le agradaba, aun cuando la mayoría de la comunidad estudiantil parecía odiarlo a muerte.

Faltaba solo un minuto para que empezara la clase cuando Isabella entro al salón y se dirigió a su puesto al lado de Alice. Alice era una chica de baja estatura, su pelo era corto, sus ojos azules, su piel de porcelana y sus ropas siempre holgadas, al estilo hippie, aunque su personalidad no siempre encajara. Ella, al igual que su novio Jasper y todos los demás que pertenecen al reducido grupo de amigos de Isabella, que eran solo otros dos chicos y una chica, sabían callar cuando debían y sabían que Isabella no encontraba placer o agrado alguno hablando de sus asuntos personales y ellos lo respetaban.

-Hola Bells

-Allie, ya hablaste con Jasper?- le gustaba hablar con Alice, su carácter que variaba entre pacifico y calmado a feliz y animado, le agradaba, parecía raro pero le agradaba y podía sostener una conversación con ella fácilmente.

- Si, la verdad quedo muy mal después del accidente.

- Si pero, como sabes, estaba drogado, fue en parte su culpa- Isabella dejo su mochila en el piso a su lado, sus libros se regaron pero no le importo, solo recogió su libro de historia y lo puso encima del escritorio, no planeaba abrirlo, lo colocaba ahí para que hiciera simplemente acto de presencia, como ella hacia.

- Pero esta muy mal herido, además solo es hierba, es natural, no entiendo que tanto tienes contra ella.

- No me gusta dejarme ir por eso. Es adictiva y no me gustan ese tipo de ataduras.

- No son ataduras- respondió Alice de forma débil, ella no era una consumidora habitual, pero lo hacia. Aun así no sabia por que estaba defendiendo eso, pero a veces le molestaba la actitud tan rígida y estricta que adquiría su amiga en algunas ocasiones.

Podría ser considerada como rebelde por los demás, los que no la conocían, pero ella que la conocía un poco, se había dado cuenta que su actitud y su personalidad no podían distar más de lo que hacia ver a aquellos que no le agradan mucho. Bella era una amiga como ninguna otra y aun con sus extraños comportamientos, Alice le tenia mucho aprecio.

El profesor entro a la clase, lo que impidió que Isabella respondiera de alguna forma la débil replica de su amiga, así que simplemente cerro la boca y se recostó en el escritorio, escuchando como el profesor comenzaba a hablar sobre el socialismo utópico y el socialismo científico…

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- Jasper me contó que tienes que conseguir un tutor- dijo Alice mientras salían de la clase, era hora del almuerzo lo cual significaba que solo faltaban dos bloques mas para salir.

- Si- gruño Isabella al recordar que necesitaba alguien que le ayudara en calculo.- Ahora que lo dices creo que debería pasar por la secretaria académica para ver si puedo conseguir alguno.

-Parece que no te hace gracia la idea.- dijo Alice, un poco divertida.

- El hecho de pedir ayuda a alguien? No, no le encuentro mucha gracia.

Alice rio suavemente y sin poder evitarlo, Isabella le sonríe a su amiga.

- Bueno Allie, adelántate, yo voy mas tarde.

- Ok te esperamos en la mesa de siempre.

Isabella se volteo y se fue camino a le secretaria, necesitaba buscar un tutor antes de que empezaran lo exámenes finales. Por su parte, Edward se dirigía al mismo lugar con un propósito muy parecido, al salir de su clase de física se había cursado con la profesora de Literatura, la cual le había comentado que a falta de la entrega de aquel trabajo tendría que conseguir créditos extra y que una de las formas de hacerlo era consiguiendo tutoría para preparar un trabajo que incluía el estudio y resumen de todos los libros vistos en el periodo.

Le molestaba la idea, pero tenia que hacerlo, no se arriesgaría a perder una materia y menos aun de aquella forma tan estúpida. La profesora se había ofrecido a acompañarlo y ahí se encontraba el, caminando detrás de la profesora hacia la secretaria académica, notablemente molesto.

Isabella ya había llegado cuando la Señora Jaques, que acompañaba a Edward, entrara seguida por el aludido.

-Oh, Isabella que alegria encontrarte aqui, justo te necesitaba.

Isabella se sorprendió al ver a la profesora de su materia favorita y el hecho de que la necesitara le parecía aun más increíble.

-Eh.. si Sra Jaques.

-Mira Isabella, lo que sucede es que necesito que me hagas un favor.

Oh si, todos los que quiera penso Isabella sarcasticamente.

-Lo que sucede es que el Señor Cullen- dijo señalando a Edward, que se encontraba ya sentado en una silla, mirando expectante a la profesora Jaques. Isabella no lo había visto y cuando lo vio se sorprendió pero no dijo nada al respecto, simplemente asintió esperando a que la Sra. Jaque continuara- Necesita tutoría para presentar un trabajo del cual depende su nota de este periodo y usted, siendo una de mis mejores estudiantes, podría ayudarlo.

La profesora Jaques no había preguntado, estaba afirmando, por lo que Bella sabia que no había nada que decir. Por su parte, Edward se incorporo en su asiento e hizo una mueca de conformismo.

-Vera Sra Jaque, lo que sucede es que en estos momentos me encuentro un poco quedada en calculo y también necesito algo de ayuda. No creo que me quede el tiempo suficiente para ayudar…

-Oh, no hay problema, al contraria!- Interrumpió la profesora, algo entusiasmada- Según tengo entendido, el Señor Cullen es muy bueno en esa materia, el podría ayudarla y así matamos dos pájaros de un tiro.

Esas palabras desarmaron a los dos a la vez, Edward trato de replicar pero rápidamente se dio cuenta que no tenia razón de ser, Isabella estaba sorprendida y algo incomoda, pero al final, ambos aceptaron.

Salieron a la misma vez de la secretaria, sin acordar aun de que forma iban a arreglar su tutoría mutua, lo cual ya era un hecho, por más incomodo que llegara a ser para los dos.