N/T: Crepúsculo es de Stephenie Meyer y la historia de direwolfy
NOCHE LARGA
"Ya te extraño."
"No necesito irme. Me puedo quedar…"
"Mmm."
Estuvo en silencio por un largo momento, sólo el golpe de mi corazón martillando. El ritmo deshecho de nuestra respiración entrecortada, y el susurro de nuestros labios moviéndose en sincronización.
A veces era muy fácil olvidar que estaba besando a un vampiro. No porque pareciera normal o humano –nunca podría olvidar ni por un segundo que estaba sosteniendo a alguien más ángel que humano en mis brazos- sino porque él lo hacía parecer como si no fuera nada tener sus labios contra mis labios, mi cara, mi garganta.
"Ok… es bueno saberlo" musitó Jacob sarcásticamente al comenzar a sentirse incómodo.
Él afirmaba que ya tenía mucho tiempo que había pasado la tentación que mi sangre solía ser para él, que la idea de perderme le había curado cualquier deseo de ella. Pero yo sabía que el olor de mi sangre todavía le causaba dolor –todavía le quemaba su garganta como si estuviera inhalando llamas.
Abrí mis ojos y encontré los suyos abiertos, también, mirando fijamente mi cara. No tenía sentido cuando él me miraba de esa manera. Como si fuera el premio en lugar del escandaloso afortunado ganador.
Edward sacudió la cabeza sin comentar. No tenía sentido comenzar esa discusión de nuevo.
Nuestras miradas se encontraron por un momento; sus ojos dorados eran tan profundos que imaginé que podía ver todo el camino a su alma. Parecía tonto que éste hecho –el de la existencia de su alma-siempre había estado en duda, incluso si él era un vampiro. Él tenía el alma más hermosa, más hermosa que su mente brillante o su incomparable cara o su glorioso cuerpo.
"Gracias" musitó Esme sonriendo ante la expresión anonada en el rostro de Edward "Alguien tenía que convencerlo de ello. Yo pude haberle dicho la misma cosa pero no me creería porque soy su madre"
Bella rió ante la expresión abochornada en el rostro de su marido.
Él me volvió a mirar como si pudiera ver mi alma, también, y como si le gustara lo que veía.
Él no podía ver dentro de mi mente, sin embargo, de la manera que veía la de los demás. Quién sabe por qué –algún extraño fallo en mi cerebro que lo hacía inmune a todas las extraordinarias y atemorizantes cosas que algunos inmortales podían hacer.
"Mejor" dijo Charlie estremeciéndose al recordar a Jane.
(Sólo mi mente era inmune; mi cuerpo todavía era un tema para los vampiros con habilidades que trabajaban de diferentes maneras que las de Edward.) Pero estaba seriamente agradecida con el mal funcionamiento que fuera que mantenía mis pensamientos en secreto. Era simplemente muy vergonzoso considerar la alternativa.
Edward arqueo las cejas "Ahora me pones curioso"
¡Oye!" resopló Bella "Creo que estos libros fueron un buen sustituto"
Tire su cara hacia la mía de nuevo.
"Definitivamente me quedo," murmuró un momento después.
"No, no. Es tu fiesta de soltero. Tienes que ir."
"¿Los vampiros tienen despedidas de soltero?" preguntó Charlie mientras los lobos y humanos se veían igual de incrédulos.
Seth rió por lo bajo "Tenía que ser"
"Créenme, no fue idea mía" musitó Edward.
"Discrepo" rió Emmett "Tú fuiste el que pensó en esa idea la primera vez que Rose y yo nos casamos. Se puso furiosa contigo, ¿recuerdas?"
Rosalie resopló "Como si no supiese que fue tu brillante idea para alejarte de todos los planes de la boda. En ese tiempo todavía no estaba Alice así que Esme y yo tuvimos que hacerlo todo solas"
"Sí ayudamos" le recordó Carlisle serenamente "Solo necesitábamos algo de tiempo alejados de tanto… encaje blanco" dijo haciendo una mueca.
Dije las palabras, pero los dedos de mi mano derecha se aferraron a su cabello bronce, la izquierda presionaba con fuerza su espalda. Sus manos heladas acariciaron mi cara.
"Las fiestas de solteros están diseñadas para aquellos que están tristes por ver pasar sus días de solteros. No podría estar más ansioso de tener los míos detrás de mí. Así que no tiene sentido."
Carlisle rió "Siempre quise pensar que eran para ayudar con os nervios de la boda"
Jaspe asintió con expresión seria "Nada como despejar la mente para afrontar un gran día "
"Cierto." Respiré contra la piel fría como invierno de su garganta.
"No es fácil convencer a alguien de que se marche si no quisieras hacer más que tenerlo entre tus brazos hasta el día después de la eternidad" rió Bella por lo bajo.
Esto era muy cercano a mi lugar feliz. Charlie durmiendo inconsciente en su cuarto, que era casi tan bueno como estar solo.
Charlie encajó la mandíbula, obviamente no muy contento con la lógica de Bella.
Estábamos acurrucados en mi pequeña cama, entrelazados lo más posible, considerando la espesa manta en la que estaba envuelta como en un capullo. Odiaba la necesidad de la manta, pero arruinaba un poco el romance cuando mis dientes comenzaban a castañear. Charlie se daría cuenta si prendía el calentador en Agosto…
"Igual no te serviría mucho si abrazas a un vampiro" le sonrió Seth.
"Lo tiste es que tal vez no lo hubiese notado" musitó Charlie "Sabía que estabas acostumbrada a un clima mucho más cálido y la humedad del ambiente te hubiese molestado. De cualquier modo nunca hubiese adivinado la verdad" dijo sacudiendo la cabeza.
Por lo menos, si tenía que ser abrigada, la camisa de Edward estaba en el piso. Nunca salí del shock de cuan perfecto su cuerpo era –blanco, frío, y pulido como el mármol.
"Ya…" dijo Jacob estremeciéndose al sentirse incómodo de nuevo "Suficiente de eso"
"Creo que solo se hará peor" musitó Bella medio esperando el calor en sus mejillas. Como si sus pequeñas fantasías no fuesen lo suficientemente malas, pronto llegaría la parte de la Isla Esme y su vergüenza la dominaría por completo.
Dirigí mi mano hacia su pecho de piedra ahora, trazándolos a través de la plana superficie de su estómago, simplemente maravilloso. Un ligero escalofrío lo recorrió, y su boca encontró la mía de nuevo. Con cuidado, dejé que la punta de mi lengua presionara contra sus labios como el vidrio, y él suspiró. Su dulce aliento pasó –frío y delicioso- sobre mi cara.
"Ok, ¿qué rayos te pasa?" demandó Emmett viéndose un poco disgustado "No recuerda que hayas estado así de calenturienta en el último libro"
"Aparentemente las cosas cambian" dijo Jasper riendo, sus expresión siendo de una extraña mezcla de diversión, vergüenza y dolo "¿Por qué crees que pasé tanto tiempo fuera de casa cuando Edward estaba allá? No se trataba solo de Alice y el bendito encaje"
Él comenzó a apartarse –ésa era su respuesta automática cuando decidía que las cosas habían ido muy lejos, su reflejo cuando él quería sobre todo seguir. Edward había pasado la mayoría de su vida rechazando cualquier tipo de gratificación física. Sabía que era aterrador para él tratar de cambiar esos hábitos ahora.
"Espera," dije, agarrando sus hombros y abrazándome más cerca de él. Liberé una pierna y la enrollé alrededor de su cintura. "La práctica hace la perfección."
Él se rió por lo bajo. "Bueno, deberíamos estar bastante cerca de la perfección a estas alturas, entonces, ¿o no? ¿Has dormido algo en el último mes?"
Charlie hizo muecas "No bajo mi techo" musitó "Por favor no 0 bajo mi techo"
"Pero éste es el ensayo para el vestido," le recordé, "y sólo hemos practicado ciertas escenas. No es hora de jugar seguro".
Pensé que él reiría, peor no respondió, y su cuerpo estaba inmóvil con estrés repentino.
"Por supuesto, Edward no puede tomar una broma" resopló Emmett.
Su hermano le fulminó con la mirada "Eso no fue gracioso"
El oro en sus ojos pareció endurecer de un líquido a un sólido.
Analicé mis palabras, dándome cuenta qué podría haber oído en ellas.
"Bella…," susurró.
"No empieces esto de nuevo," dije. "Un trato es un trato."
"No lo sé. Es muy difícil concentrarse cuando estás conmigo así. Yo – yo no puedo pensar con claridad. No seré capaz de controlarme. Saldrás herida."
"Estaré bien."
"Bella…"
Esme sacudió la cabeza "Deberías conocerla mejor y saber que no puedes hacerlo reconsiderar una vez le hayas dado tu palabra"
Edward rió por lo bajo "Por supuesto"
"Por supuesto" repitió Bella "El hacer que finalmente me prometas eso fue bastante difícil. Te iba a someter a tu palabra aunque sea porque me tomo mucho tiempo persuadirte"
Edward sacudió la cabeza pretendiendo consternación sabiendo que realmente Bella solo bromeaba "Y yo que pensaba que no querías vivir con el horror de recibir un auto nuevo sin hacer que el sacrificio valga la pena"
Bella hizo una mueca "Eso también"
"Shh!" presioné mis labios contra los suyos para detener su ataque de pánico. Lo había escuchado antes. No se iba a salir de su trato. No después de insistir en que me casara con él primero.
"Y eso también" añadió ella.
Me regresó el beso por un momento, pero sabía que no estaba tan involucrado como antes. Preocupándose, siempre preocupándose. Qué tan diferente sería cuando él ya no necesitara preocuparse por mí. ¿Qué haría con todo su tiempo libre? Tendría que buscarse un nuevo hobby.
Muchas personas resoplaron al escuchar eso.
"Lo triste es que de verdad seguiría preocupado oír mi si no tuviese alguien más en que concentrarse! Rio Bella acariciando la melena de su hija.
Nessie frunció el ceño "Pero yo no quiero que papi se preocupe" protestó ella "No hay necesidad de ello"
Edward el dedicó una pequeña sonrisa "Trato de no preocuparme mucho" musitó él en una voz tan baja que solo Bella y Nessie pudieron escucharlo "No al menos que haya una razón. Pero tú eres demasiado preciada para mí y no quiero que nada te suceda"
Renesmee sonrió "Suena bien" Yo tampoco quiero que et pase nada.
"¿Cómo están tus pies?" preguntó.
Sabiendo que no lo decía literalmente, respondí, "Entrando en calor."
"¿En serio? ¿No ideas de apoyo? No es demasiado tarde para cambiar tu decisión."
"¿Estás tratando de abandonarme?"
"Por alguna razón, lo dudo" rió Emmett.
Soltó una risita. "Sólo asegurándome. No quiero que hagas algo de lo que no estás segura."
"Estoy segura acerca de ti. Con lo demás puedo vivir."
Él vaciló, y me pregunté si había puesto mi pie en mi boca de nuevo.
"No" murmuró Edward "Fue tranquilizador escuchar que estabas preocupada porque eso me aseguraba que te lo estabas tomando en serio"
"¿Puedes?" preguntó en voz baja. "No me refiero a la boda –que estoy seguro sobrevivirás a pesar de tus reclamos- pero después… ¿qué pasa con Renée?, ¿qué pasa con Charlie?"
Charlie suspiró "¿Siempre termina allí verdad?"
Bella abrió la boca para decir algo pero Charlie no le permitió continuar. "No te preocupes, me haga que te acuerdes tato de nosotros pero desearía haberte ahorrado ese dolor de cabeza"
Suspiré. "Los extrañaré." Lo peor, que ellos me extrañarían, pero no quería darle ningún combustible.
"Ángela y Ben y Jessica y Mike."
"Extrañaré a mis amigos, también." Sonreí en la oscuridad. "¡Especialmente a Mike! ¡Oh, Mike! ¿Cómo podré seguir?"
"Sin ninguna dificultad" resopló Jacob. No pudo evitar el preguntarse si Bella lo pondría en la misma categoría, pero se disuadió pensando que eso sería ridículo.
"La verdadera pregunta es, ¿cómo seguirá Mike?" rió Emmett "¿Todavía tiene una foto de Bella bajo su almohada?"
"¿Él tiene qué?" preguntó Bella incrédula.
"Solo una forma de hablar" le aseguró Emmett riendo al saber que Bella no sabía distinguir cuando hablaba en serio y cunado no.
Soltó un gruñido.
Reí pero después era en serio. "Edward, hemos pasado por esto y por esto. Sé que será difícil, pero esto es lo que quiero. Te quiero a ti, y te quiero por siempre. Una vida es simplemente insuficiente para mí."
"Estancada para siempre en los 18," murmuró.
"El deseo de cualquier mujer hecho realidad," bromeé.
"Nunca cambiar… nunca seguir adelante."
"¿Qué significa eso?"
Rosalie hizo una mueca. En muchas formas, su nueva hermana aún era terriblemente inocente.
Respondió lentamente. "¿Recuerdas cuando le dijimos a Charlie que nos casábamos? Y pensó que estabas… ¿embarazada?"
"Y pensó en disparate," supuse con una risa. "Admítelo –por un segundo, él honestamente lo consideró."
"No es gracioso" musitó Alice ganándose una mirada sorprendía de Bella. Ella suspiró "No es tan duro para mí como para Rose o Esme, considerando mi pasado, no habían más posibilidades para mí. Nunca antes había considerado seriamente eso de tener hijos, pero últimamente…" miró rápidamente a Nessie "Me pongo a pensar cómo hubiese sido. En un universo distinto, en una vida diferente"
"Lo siento" musitó Bella "Sé que no debí…"
Alice sacudió la cabeza sin dejarla continuar "No seas tonta" sonrió "Nos has dado a todos algo que jamás hubiésemos imaginado. Si algo de anhelo mezclado en la felicidad, entonces solo nos hace apreciar aún más lo que tenemos" dijo al tiempo que los demás Cullen asentían con la cabeza en señal de concordancia.
No respondió.
"¿Qué, Edward?"
"Deseo… bueno, deseo que él haya estado en lo correcto."
"Yo me alegro de haber estado equivocado en eso" resopló Charlie "Siempre pensé que Nessie fue concebida antes de la boda" y al ver las miradas incrédulas de los demás añadió "Sé que no tenía sentido, pero tampoco la verdad tiene tanto sentido. Al final, no importa pro al menos sé que Bella sabía lo que estaba haciendo cuando decidió casarse"
"Siempre lo hago" sonrió Bella.
"Gah," lancé un grito apagado.
"Más que había una forma en que él pudo haber estado. Que nosotros tuvimos esa clase de potencial. Odio quitarte eso, también."
Me tomó un minuto. "Sé lo que estoy haciendo."
"¿Cómo puedes saber eso, Bella? Mira a mi madre, mira a mi hermana. No es tan fácil el sacrificio como te imaginas."
"Esme y Rosalie se las arreglan bien.
Rosalie resopló.
Si es un problema después, podemos hacer lo que Esme hizo –adoptaremos."
"¿De verdad pensaste eso"? preguntó Jacob "Quiero decir que Esme y Carlisle pueden pretender ser padres, pero que ustedes adopten un montón de pequeños vampiros sería según yo un problema"
Bella se encogió de hombros "Para ser sincera, en verdad no me importaba. Nunca me había puesto a pensar seriamente acerca de tener hijos y no imagino que comenzaría a hacerlo entonces, así que lo tomé como otro ejemplo de las preocupaciones innecesarias de Edward" dijo sonriendo ante la expresión de su esposo "Claro que eso cambió cuando Nessie llegó"
Suspiró y luego su voz era feroz. "¡No está bien! No quiero que hagas sacrificios por mí. Quiero darte cosas, no quitártelas. No quiero robar tu futuro. Si fuera humano-."
Puse mi mano sobre sus labios. "Tú eres mi futuro. Ahora detente. Sin depresiones, o llamaré a tus hermanos para que vengan y te lleven. Tal vez necesitas una fiesta de soltero."
"Lo siento. Me estoy deprimiendo, ¿o no? Deben ser los nervios."
"¿Están tus pies fríos?"
Leah arqueó las cejas "¿Es eso una pregunta capciosa?"
"No en ese sentido. He estado esperando un siglo para casarme con usted, Señorita Swan. La ceremonia de la boda es algo que no puedo esperar-"Él interrumpió su idea. "¡Oh, por el amor de todo lo que es santo!"
"¿Qué sucede?"
Apretó los dientes. "No tienes que llamar a mis hermanos. Aparentemente Emmett y Jasper no me van a dejar retirarme esta noche."
"Obvio que no" dijo Emmett "Eso sería faltar a nuestro compromiso de hermanos contigo"
Lo agarré más cerca por un momento y luego lo solté. No tenía una oración para ganar unas vencidas con Emmett. "Diviértete."
Hubo un chillido contra la ventana –alguien deliberadamente arañando con sus uñas de acero el cristal para hacer un sonido horrible, de cúbrete tus oídos, como gansos golpeándote la columna. Me estremecí.
"Si no mandas a Edward afuera," Emmett –todavía invisible en la noche- silbó amenazante, "¡entraremos por él!"
"Un vampiro adolescente en el cuarto de mi hija ya es más que suficiente" gruñó Charlie.
Emmett rió por lo bajo "Afortunadamente Edward concuerda contigo"
"Ve," reí. "Antes de que destruyan mi casa."
Edward puso los ojos en blanco pero se puso en pie en un fluido movimiento y tenía su camisa puesta en otro. Se inclinó y besó mi frente.
"Duérmete. Tienes un gran día mañana:"
"¡Gracias! Eso seguro me ayuda."
"Te veré en el altar."
"Seré la de blanco." Sonreí con la forma tan perfectamente de época soné.
Él se río, diciendo, "Muy convincente," y luego de repente se hundió agachándose, sus músculos flexionados en un brinco. Se desvaneció –lanzándose fuera de mi ventana demasiado rápido para que mis ojos lo siguieran.
Afuera, había un golpe sordo, y oí a Emmett maldecir.
"¿Acaso aterrizó sobre ti?" preguntó Nessie tratando de no reír.
Emmett prefirió no contestar.
"Más les vale que no se retrase," murmuré, sabiendo que podían escuchar.
Y luego el rostro de Jasper miraba a través de mi ventana, su cabello color miel, plateado en la débil luz de la luna que trabajaba a través de las nubes.
"No te preocupes, Bella. Lo llevaremos a casa con suficiente tiempo."
De pronto estaba muy calmada, y todas mis dudas parecieron poco importantes. Jasper era, a su propia manera, tan talentoso como Alice con sus increíblemente precisas predicciones. El medio de Jasper eran los humores en lugar del futuro, y era imposible de resistir sentirte de la manera que él quería que te sintieras.
"Al menos con eso te asegurabas de no desmayarte por los nervios en medio de la ceremonia" rió Sue.
Jasper sacudió la cabeza, sonriendo ligeramente "Jamás jugaría con las emociones d mi hermana durante el día más importante de su vida. Lo que sintió fue suyo propio"
Bella entrecerró los ojo "¿Significa eso que me hubieses dejado desmayarme por los nervios?"
"Pero no lo hiciste" replicó Jasper-
"Pero pude hacerlo" reclamó ella.
"Pero no lo hiciste" repitió su hermano.
Me senté incómodamente, todavía envuelta en mi sábana. "¿Jasper? ¿Qué hacen los vampiros para las fiestas de solteros? No lo vas a llevar a un strip club, ¿verdad?"
Tanto Rosalie como Alice arquearon las cejas al escuchar la idea.
Jacob puso cara pensativa "Esa es una muy buena pregunta"
Emmett sonrió misteriosamente "Sé un buen perro y tal vez algún día te lo diga"
"¡No le digas nada!" Emmett gruñó desde abajo. Hubo otro golpe, y Edward rió por lo bajo.
"Relájate," me dijo Jasper –Y lo hice. "Los Cullen tenemos nuestra propia versión. Sólo unos pocos pumas, un par de osos pardos. Muy parecida a una noche normal fuera."
"Eso y otras cosas de las cuales n debes preocuparte" añadió Emmett por lo bajo sabiendo que aun así todos lo oirían.
Rosalie se limitó a poner los ojos en blanco ante el comentario de su esposo.
Me pregunté si alguna vez sería capaz de sonar tan indiferente sobre la dieta "vegetariana" de los vampiros.
"Gracias, Jasper."
Hizo un guiño y salió de mi vista.
Estaba completamente en silencio afuera. Los ronquidos amortiguados de Charlie zumbaban a través de las paredes.
Me recosté sobre mis almohadas, ahora adormilada. Mire las paredes de mi pequeño cuarto, pálidas decolorada a la luz de la luna, bajo pesadas capas.
Mi última noche en mi cuarto. Mi última noche como Isabella Swan. Mañana en la noche, sería Bella Cullen. Aunque toda la experiencia del matrimonio era una espina dentro de mí, tenía que admitir que me gustaba cómo sonaba.
Dejé a mi mente vagar libremente por un momento, esperando que el sueño me llevara. Pero, después de unos minutos, me encontré más alerta, la ansiedad regresaba sigilosamente a mi estómago, retorciéndolo en posiciones incómodas. La cama parecía muy suave, muy tibia sin Edward en ella. Jasper estaba muy lejos, y todos los pensamientos tranquilos y relajados se fueron con él.
Alice sonrió ¡Pensé en darte una fiesta solo para chicas!" admitió ella "Pero supuesto que necesitarías dormir. Claro que al final no descansaste nada después de todo"
Iba a ser un día muy largo mañana.
Estaba consiente que la mayoría de mis miedos eran estúpidos –sólo tenía que olvidarlos. La atención era una parte inevitable de la vida,
"Especialmente esta vida" añade Esme.
no podía confundirla siempre con el escenario. Sin embargo, sí tenía preocupaciones específicas que eran completamente válidas.
Primero, estaba la cola del vestido de boda. Alice claramente dejó a su sentido artístico dominar a lo funcional en esa.
Alice puso los ojos en blanco "Sabía que no te acerías. Deberías tener más fe en mí"
Maniobrar la escalera de los Cullen en tacones y una cola sonaba imposible. Debí haber practicado.
Luego estaba la lista de invitados.
La familia de Tanya, el clan Denali, estarían llegando antes de la ceremonia.
Sería delicado tener a la familia de Tanya en la misma habitación con nuestros invitados de la reserva Quileute, el padre de Jacob y los Clearwater. Los Denali no eran fans de los hombres lobo.
"Eso es un eufemismo" resopló Jacob recordando las miradas que recibió de Tanya durante su primer encuentro. De acuerdo con los recuerdos de Seth durante la ceremonia, él había recibido el mismo tratamiento aquella vez, con la diferencia de que Seth simplemente lo ignoro.
"Hubiésemos preferido alguna advertencia" añadió Billy recordando la misma cosa "Esperábamos algunos otros vampiros en la ceremonia y sabíamos que los mantendrían alejados de nosotros, pero no estábamos preparados para tener un vampiro tratando de vaporizarnos con los ojos"
Bella sonrió algo avergonzada "Temía que dejasen de ir si les decía acerca de los otros vampiros en la fiesta"
"Al menos Kate tuvo mucho más tacto" añadió Alice sonriendo "En su caso, ella no los habría vaporizado pero i los habría electrocutado"
"Nunca los hubiese atacado" añadió Carlisle en tono serio "A pesar de sus opiniones personales en el asunto, ellos sabían que éramos aliados y lo aceptaban. S sentían muy culpable por no habernos acompañado durante la batalla"
Billy arqueó las cejas "Si mi memoria no me falla, ellos se rehusaron a ayudarlos solo porque nos aceptaron a nosotros como aliados" dijo en tono neutral.
"Irina dejó su opinión muy en claro" suspiró Carlisle "Tanya quedó entra la espada y la pared, teniendo que escoger entre ostros y su propia hermana"
"No pudo haber hecho otra cosa" defendió Esme "Cualquiera de nosotros hubiese hecho la misma cosa en su situación. El hecho de que se haya vuelto a cercar en gesto conciliatoria a pesar de los deseos de su hermana, habla mucho a su favor"
De hecho, la hermana de Tanya, Irina, no vendría a la boda. Ella todavía esperaba una vendetta contra los hombres lobo por matar a su amigo Laurent (sólo que él estaba a punto de matarme). Gracias a ese rencor, los Denali abandonaron a la familia de Edward en su peor hora de necesidad. Había sido la inverosímil alianza con los lobos Quileute que había salvado nuestras vidas cuando la horda de vampiros neófitos atacó…
Edward me había prometido que no sería peligroso tener a los Denali cerca de los Quileute. Tanya y toda su familia –además de Irina- se sentían horriblemente culpables por ese defecto. Una tregua con los hombres lobo era un precio pequeño para reconciliar algo de esa deuda, un precio que estaban preparados para pagar.
Ése era el gran problema, pero había un pequeño problema, también: mi frágil autoestima.
Edward rió por lo bajo sacudiendo la cabeza "¿Eso de nuevo? Ya deberás saber que por eso no debes preocuparte"
"Lo sé" le aseguró ella "Pero estaba convencida de que sería muy incómodo como mínimo"
Nunca había visto a Tanya antes, pero estaba segura que conocerla no sería una experiencia agradable para mi ego. Había una vez, probablemente antes de que naciera, ella había hecho su jugada por Edward –no es que la culpe a ella o a alguien más por quererlo. Aun así, ella sería hermosa por lo menos y magnífica por mucho. Aunque Edward claramente –e inconcebiblemente- me prefería, no sería capaz de evitar hacer comparaciones.
Refunfuñé un poco hasta que Edward, que sabía mi debilidad, me hizo sentir culpable.
"Somos lo más cercano que ellos tienen a una familia, Bella," me había recordado. "Todavía se sienten como huérfanos, sabes, incluso después de todo este tiempo."
Charlie y los demás humanos intercambiaron miradas confundidas pero sabían que no sería bueno preguntar.
Así que se lo concedí, escondiendo mi ceño fruncido.
"¿Te molestaba que a Tanya le haya gustado papá o que no los haya querido ayudar contra los neófitos?" preguntó Nessie.
Bella lo pensó por un momento "Sabes, no estoy completamente segura de lo que pensaba en ese tiempo"
Tanya tenía una gran familia ahora, casi tan grande como los Cullen. Había cinco de ellos: A Tanya, Kate, e Irina se les unieron Carmen y Eleazar casi al mismo tiempo que a los Cullen se les unían Alice y Jasper, todos ellos unidos por su deseo de vivir más compasivamente que los vampiros normales.
Para toda compañía, sin embargo, Tanya y sus hermanas estaban aún solas de una manera. Todavía de luto. Porque mucho tiempo atrás, ellas habían tenido una madre, también.
Me podía imaginar el hueco que dejó esa pérdida, incluso después de miles de años; traté de visualizar a la familia Cullen sin su creador, su centro, y su guía –su padre, Carlisle. No lo podía imaginar.
Todos los Cullen se estremecieron de solo pensarlo. La idea era inconcebible.
Carlisle había explicado la historia de Tanya durante una de las muchas noches que me quedé hasta tarde en casa de los Cullen, aprendiendo todo lo que podía, preparándome lo más posible para el futuro que había escogido.
"¿El curso rápido de ¿cómo ser vampiro?" preguntó Billy bromeando.
"Algo así" sonrió Bella "Parecía razonable tatar de entender en lo que me estaba metiendo"
La historia de la madre de Tanya era una entre varias, una historia preventiva ilustrando una de las reglas de la que necesitaría estar pendiente cuando me uniera al mundo inmortal. Sólo una regla, de hecho –una ley que se rompe en mil facetas diferentes: Mantén el secreto.
Mantener el secreto significa muchas cosas –vivir discretamente como los Cullen, mudándose antes de que los humanos sospechen que no están envejeciendo. O mantenerte libre de humanos completamente –excepto a la hora de comer- la manera en que nómadas como James y Victoria habían vivido; la manera en que los amigos de Jasper, Peter y Charlotte, aún vivían. Significa mantener el control de los nuevos vampiros de crearas, como Jasper había hecho cuando había vivido con María. Como Victoria había fallado en hacer con sus neófitos.
Billy y Seth se miraron, sabiendo que otro de sus mitos de vampiros se vendría abajo. A pesar de sus ideas originales, en realidad el mundo de los vampiros estaba cuidadosamente hecho para garantizar su supervivencia.
Y significaba no crear algunas cosas en primer lugar, porque algunas creaciones eran incontrolables.
"No conozco el nombre de la madre de Tanya," había admitido Carlisle, sus ojos dorados, casi del mismo tono de su rubio cabello, triste al recordar el dolor de Tanya. "Nunca hablan de ella si pueden evitarlo, nunca piensan en ella por gusto.
"La mujer que creó a Tanya, Kate e Irina –que las amaba, creo-
Algunos de los humanos y lobos se miraron, sintiéndose escépticos pero sin hacer comentarios.
vivió muchos años antes de que yo naciera, durante un tiempo de plaga en nuestro mundo, la plaga de los niños inmortales.
"Lo que estaban pensando, aquellos antiguos, no lo empiezo a entender. Ellos crearon vampiros de humanos que apenas eran más que bebés."
Tuve que tragarme la bilis que subió en mi garganta mientras me imaginaba lo que estaba describiendo.
Charlie parecía hacer lo mismo. Miró hacia Renesmee antes de sacudir la cabeza. No, eso no puede ser, pensó él. Ella es hija de Edward y Bella pero… no dijeron que los vampiros no podían tener hijos.
"Ellos eran muy hermosos," había explicado Carlisle rápidamente, viendo mi reacción.
Leah arqueó las cejas. ¿Qué tipo de excusa esa esa?, pensó ella.
"Tan simpáticos, tan encantadores, no te lo imaginas. No tienes sino que estar cerca de ellos para amarlos; era algo automático.
"Bueno eso suena familiar" rió Emmett.
"Sin embargo, no se les podía enseñar. Estaban estancados a cualquier nivel de desarrollo que hubieran logrado antes de ser mordidos. Adorables niños de dos años con hoyuelos y ceceos que podían destruir media aldea en una de sus rabietas. Si tenían hambre, se alimentaban, y ninguna palabra de advertencia podía contenerlos.
Charlie se estremeció.
Los humanos los veían, historias circularon, el miedo se propagó como fuego en maleza seca…
"La madre de Tanya creó un niño como esos. Como con los otros antiguos, no puedo comprender sus razones." Tomó una profunda, regular respiración. "Los Vulturi se involucraron, por supuesto."
Me encogí como siempre lo hacía con ese nombre, pero por supuesto que la legión de vampiros italianos –realeza en su propia opinión- era el eje de esta historia. No podría haber una ley si no hubiera castigo; no podría haber castigo si no hubiera nadie para repartirlo. Los antiguos Aro, Cayo y Marcos gobernaban las fuerzas Vulturi; sólo los había visto una vez, pero en ese breve encuentro, me pareció que Aro, con su poderoso don que lee mentes –un contacto y sabría cada pensamiento que una mente hubiera tenido –era el verdadero líder.
"Eso era bastante obvio" musitó Leah.
"Marcus está demasiado… distraído para tomar el puesto de su hermano" explicó Carlisle "Y Cayo no tiene el temperamento que hace falta. La gente siempre ha escuchado a Aro, les guste o no"
"Los Vulturi estudiaron a los niños inmortales, en casa en Volterra y alrededor de todo el mundo. Cayo decidió que los jóvenes eran incapaces de proteger nuestro secreto. Y por eso tenían que ser destruidos.
Muchas personas hicieron, muecas aunque entendían la necesidad de tal medida.
"Te digo que eran encantadores. Bueno, los aquelarres pelearon hasta el último hombre –fueron completamente diezmados- para protegerlos. La matanza no fue tan difundida como las guerras sureñas en este continente, pero más devastadoras en su propia forma. Aquelarres establecidos durante mucho tiempo, viejas tradiciones, amigos… La mayoría se perdió. Al final, la práctica fue completamente eliminada. Los niños inmortales se volvieron innombrables, un tabú.
"Cuando viví con los Vulturi, conocí a dos niños inmortales, así que conozco de primera mano el atractivo que tenían. Aro estudió a los pequeños por muchos años después de que la catástrofe que habían causado había acabado. Conoces su carácter inquisitivo; él tenía esperanzas que pudieran ser domesticados. Pero al final, la decisión fue unánime: los niños inmortales no podían ser permitidos a existir."
"Bien" musitó Billy "Al menos eso asegura que nadie cambie niños por diversión"
Había olvidado a la madre de las hermanas Denali cuando la historia regreso a ella.
"No es precisamente claro lo que le sucedió a la madre de Tanya," Carlisle dijo. "Tanya, Kate, e Irina eran completamente inconscientes hasta el día que los Vulturi llegaron por ellas, su madre y su creación ilegal ya como sus prisioneros. Fue la ignorancia lo que salvó la vida de Tanya y sus hermanas. Aro las tocó y vio su total inocencia, así que no fueron castigadas con su madre.
"Que generosidad" musitó Jacob con sarcasmo "Me pregunto que quiso de ellas"
"Probablemente esperaba que ellas esparzan la palabra de su generosidad y poder" resopló Edward "Muchos vampiros antiguos y poderosos fueron destruidos en ese tiempo. Le era útil a Aro que algunos de los más antiguos les dijeran a los jóvenes acerca de los Vulturi y sus formas de seguir la ley"
"Ninguna de ellas había visto al niño antes, o soñar de su existencia, hasta el día que lo vieron quemarse en los brazos de su madre. Solo puedo suponer que su madre había guardado el secreto para protegerlas de éste exacto resultado. Pero, ¿por qué lo habría creado en primer lugar? ¿Quién era él, y qué había significado para ella que la motivó a cruzar ésta línea que no se puede cruzar? Tanya y las otras nunca recibieron una respuesta para cualquiera de éstas preguntas. Pero no pudieron dudar de la culpabilidad de su madre, y no creo que jamás la hayan perdonado verdaderamente.
Hubo un momento de silencio mientras los no vampiros consideraban esas palabras. Ninguno de los lobs habían escuchado una historia así antes, eso hacía ña reacción de Irina a Renesmee algo mucho más entendible.
"Incluso con la perfecta garantía de Aro que Tanya, Kate, e Irina eran inocentes, Cayo quería quemarlas. Culpables por asociación. Fueron afortunadas de que Aro se sintiera compasivo ese día. Tanya y sus hermanas fueron perdonadas, pero dejadas con corazones incurables y un muy saludable respeto por la ley…"
"Creo que tienes razón" musitó Seth "Ahora entiendo la reacción de Irina con lo de Nessie"
No estoy segura cuándo exactamente el recuerdo se volvió un sueño. Un momento parecía que estaba escuchando a Carlisle, mirando su cara, y luego un momento después estaba mirando un gris, árido campo y oliendo la espesa esencia de incienso quemándose en el aire. No estaba sola allí.
El conjunto de figuras en el centro del campo, envueltas en capas cenicientas, me deberían haber aterrorizado –sólo podían ser Vulturi, y yo era, contra lo que ellos habían decretado en nuestro último encuentro, todavía humana. Pero yo sabía, como a veces lo hago en sueños, que yo era invisible para ellos.
"¿Así que sabías que era un sueño?" preguntó Leah arqueando las cejas "Eso suena raro"
"Algo así" dijo Bella encogiéndose de hombros "Aún así reaccionaba ante las cosas temiendo que me afecten a mí"
Esparcidos alrededor de mí había montones humeantes. Reconocí la dulzura en el aire y no examiné los montículos muy de cerca. No tenía deseos de ver los rostros de los vampiros que habían ejecutado, medio temerosa de que pudiera reconocer a alguien en las ardientes piras.
Los soldados Vulturi se hallaron en un círculo alrededor de algo o alguien, y escuché sus susurrantes voces creciendo en agitación. Me acerqué despacio a las capas, obligada por el sueño a ver que cosa o persona estaban examinando con tanta intensidad. Movimiento cuidadosamente entre las altas y silbantes figuras envueltas, finalmente vi el objeto de su debate, creciendo en un pequeño monte sobre ellos.
Él era hermoso, adorable, justo como Carlisle había descrito. El niño era un pequeño todavía, tal vez dos años de edad. Rizos café claro enmarcaban su cara de querubín con sus redondas mejillas y labios rellenos. Y él estaba temblando, sus ojos cerrados como si estuviera muy asustado para ver la muerte acercarse más cada segundo.
Todos en el cuarto se veían molestos por peal imaginar algo tan triste.
"Que desastre" musitó Charlie. Obviamente había muchas cosas más complejas en el mundo vampírico que él no había considerado. La sola idea de que alguien transforme un pequeño niño, casi un bebé, en un vampiro hacia que ese estremeciera tanto de asco como de miedo.
Fui golpeada por una poderosa necesidad de salvar al adorable, aterrado niño que los Vulturi, a pesar de todo su peligro devastador, ya no me importaban. Los empujé para pasar, sin importarme si ellos se daban cuenta de mi presencia. Liberándome de ellos completamente, corrí hacia el niño.
Sólo cuando me tambaleé al detenerme fue cuando tuve una clara visión del monte en el que él estaba sentado. No era tierra y roca, sino una pila de cuerpos humanos, desangrados y sin vida. Demasiado tarde para no ver las caras. Los conocía a todos –Ángela, Ben, Jessica, Mike… y directamente bajo el adorable niño estaban los cuerpos de mi padre y mi madre.
El niño abrió sus ojos brillantes color rojo sangre.
Charlie se estremeció sin poder evitarlo.
"Claro, eso no es para nada perturbador" dijo Seth con voz temblorosa.
"Eso es todo" anunció Sue pasándole el libro a Billy.
