Tercer cap... La historia de Hige...


Desde la colina los dos lobos podían ver la ciudad.

No iba a ser fácil entrar. Estaba rodeada por un muro casi impenetrable. No sería complicado saltarlo, pero una vez dentro habría demasiados guardias y ambos estaban muy cansados. Había que encontrar otra manera. Rodearon la ciudad sin acercarse mucho y finalmente dieron con el río. De lejos podían oler el veneno.

- Es muy riesgoso cruzarlo – dijo Hige

- Pero no hay otra opción – dijo Blue iniciando la marcha

- Pero hay otras ciudades

- Tenemos que ocultarnos hasta que dejen de cazarnos y esta es la ciudad más cercana – se dio vuelta para mirarlo con reproche – Además fue tu idea ocultarnos entre los humanos.

Hige observó a su compañera esperándolo decidida. La luz del sol se reflejaba en la nieve y se perdía sobre su oscuro pelaje, haciéndola todavía más hermosa.

- Está bien – se resignó – pero cuando nos acerquemos tomemos forma humana, puede que haya guardias en la orilla.

Juntos se aproximaron a la ciudad. Tomaron forma humana y comprobaron que el río estaba semi-congelado, por lo que atravesarlo sería más simple de lo esperado.

- De todas formas deberíamos tener cuidado – dijo Hige deteniendo a Blue que ya avanzaba – Asegurémonos de que no haya guardias.

- ¡No puedo creerlo! Mi compañero es un verdadero cobarde.

- Soy precavido, es la única forma de sobrevivir ahora. Sólo me preocupo por ti. No quiero que mueras, mi Blue

Acarició su mejilla y ella sonrió suavemente. Más que nunca, Hige agradeció estar vivo.

- Además – continuó el lobo – tienes suerte de estar conmigo. Era el lobo más solicitado de la manada.

- Si, todo un macho alfa – se burló Blue riendo con ganas – Si no fuera por mi no te habrías integrado a la manada. Al principio, todos desconfiaban de ti. Me costo mucho convencerlos de que eras un buen chico.

Al recordar a sus antiguos compañeros, la loba sintió algo de tristeza. Hige lo notó y la rodeó con sus brazos, diciendo:

- Sabes que no podíamos hacer nada. Debemos agradecer por estar vivos y seguir adelante.

Su manada… Era enorme y muy unida. Sin embargo, con la llegada del invierno, comenzó la escasez de alimentos y, con esta, las peleas. A los lobos no les quedo otra opción que separarse. Cuando Hige y Blue se marcharon juntos, el grupo era aún bastante grande. Esa noche, mientras se alejaban, escucharon a la distancia los aullidos de dolor de sus compañeros. Cuando regresaron era demasiado tarde, los cadáveres de toda la manada llenaban el campo de batalla.

Ahora debían ocultarse y encontrar la forma de sobrevivir. Cruzaron el río y penetraron en la ciudad casi sin problemas. Los guardias no los notaron, parecían estar ocupados en algo más.

Consiguieron hospedarse en una posada llena de ancianos. La vieja que les cedió el lugar parecía muy contenta de ayudarlos. Mientras les mostraba la habitación, les sonreía:

- Cualquiera sin identificación es enemigo de los poderosos, y cualquier enemigo de los poderosos es amigo mió. Y no se preocupen por la comida – añadió en susurros – Dos inquilinos del piso de arriba murieron hace tres días, pero no dijimos nada para que siguieran trayendo sus raciones. Será un placer compartirlas con ustedes.

Una vez que la señora se fue, Blue abrió la ventana y miró el paisaje. Sin duda, esa era una ciudad bastante sucia. En el extremo opuesto al río, se encontraba lo que parecía ser el barrio privilegiado. La loba no podía decidir quienes le daban más asco: los que eran pobres, pero lo admitían y lo llevaban adelante; o los que eran ricos, pero vivían en una gran burbuja de vanidad.

- ¿Qué vamos hacer ahora? – murmuró

- Bueno… - dijo su compañero acercándose – se me ocurre algo que podríamos hacer…

Ella sonrió y Hige no pudo evitar sentir el calor subiendo por su cuerpo. Se acercó un poco más, listo para abalanzarse sobre ella, cuando…

Un aullido penetró en la habitación. Los dos lobos comprendieron en seguida el mensaje, alguien estaba pidiendo ayuda. Había otro lobo en la ciudad y en serios problemas. Tal vez lo habían capturado, pero… ¿por qué lo habían dejado con vida? No habían tenido piedad con sus compañeros. Algo debía tener ese lobo… ¿Habría más en la ciudad?

- Deberíamos ir a ayudarlo – dijo Blue cuando el sonido se detuvo

- No sabemos en donde puede estar y estamos demasiado agotados para ayudar en algo – objetó Hige

Antes de que ella pudiera replicar, se escucharon unos golpes en la puerta, y la anciana entró trayendo consigo un par de raciones de comida. Los lobos decidieron que primero recuperarían sus fuerzas y después decidirían. La vieja empezó a hablarles de la ciudad mientras comían. Les contó relatos extraños sobre gente de la zona, sobre la división de clase social y sobre el barrio rico que se encontraba al norte.

- Pero creó que lo más extraño hasta ahora ha sido ese sonido – la vieja se sacudió en su asiento -Ustedes también lo escucharon, ¿no? Hace un rato. Nunca en mi vida había oído una cosa así. No puedo imaginarme que sería, pero fue tan escabroso. Me dio una horrible sensación en el pecho. Creí que me daría un ataque…

Hige la interrumpió:

- ¿Y no tiene idea de donde vino?

Talvez la pregunta fue demasiado sospechosa, porque la señora desconfió un poco, pero finalmente, viendo que sus inquilinos se mostraban tan interesados, empezó a hablar:

- Esto queda entre nosotros, ¿si? Es sólo un rumor que me llegó mientras iba a buscar la comida… Aparentemente, estaban trayendo un paquete a la ciudad… un jaula, según algunos. La llevaron al laboratorio, pero justo antes de meterla en ese horrible edificio, lo que sea que estaba ahí dentro soltó ese sonido tan lúgubre.

- ¿Qué es el laboratorio?

La vieja soltó una fuerte carcajada y en seguida comenzó una larga conversación, en la que detallaba todo sobre "el edificio más seguro de la ciudad" como le decían. Aquella mujer parecía saber más de lo que aparentaba, ya que fue capaz hasta de dibujarles un pequeño croquis de su interior, junto a una compleja red de desagües que les permitiría entrar y salir de él sin ser vistos.

- Por supuesto que, de todas formas, es casi imposible entrar, aún con este mapa. Hay que ser muy hábil, si, muuy hábil…

Un rato más tarde, la vieja salió, de muy buen humor por haber charlado tanto. Los lobos guardaron silencio un momento.

- Sin duda, capturaron un lobo… ¿Quién sabe que cosas le estén haciendo en ese "laboratorio"? – dijo Blue luego de un rato – Puede que él también haya perdido a su manada…

- Lo se… Tenemos que ir a rescatarlo.

Aquella noche, la luna llena era tapada por grandes nubarrones, lo que sumergía a la ciudad en una penumbra intermitente, a veces totalmente oscura, otras veces bastante clara.

Cuando Hige asomó su cabeza por la ventana, respiró profundamente.

- ¿Hueles eso? – le dijo a su Blue – Es el olor de la aventura.


Supongo que tengo que aclarar que los únicos personajes originales de la serie son los 5 lobos, Kiba, Hige, Tsume, Toboe y Blu. Todos los demás y la historia es producto de mi trillada imaginación.

Gracias por leer.

Oh My Bonnie!