Capítulo 3
Me duele que se vaya tan rápido después de hacerme el amor pero me tengo que conformar con lo que he decidido ser solo su amante, no puedo exigir nada más que unas caricias rápidas.
Una vez que he recogido todo el desastre que ha ocasionado este encuentro fortuito subo la escaleras para tomar el baño que había planeado antes de que saber que Edward se encontraba en mi casa… bañada con mi cómoda pijama me recuesto en mi cama para tomar recuento en este inusual día… recordando un hermoso Doberman llamado Tom que tiene por dueño a un carismático y encantador británico llamado Anthony Elijah Scott con unos increíbles ojos grises, no se si ira el cansancio que estaba divagando o realmente ya me había quedado dormida dado que de un momento a otro esos hermosos ojos grises se convirtieron en unos aún más llamativos ojos verdes esmeralda que me veían con una intensidad que me sentía desnuda ante su mirada, y con forme pasaron lo segundo aquellos ojos fueron formando parte de un rostro divino hasta que tuve Edward de frente a mí, se fue acercando lentamente aunque ahora su mirada mi proporcionaba una inmensa ternura..
"Bella, por favor no me dejes" me rogo con voz rota,, "Por favor nunca me dejes" Volvió a suplicar.
"No Edward, no lo digas de esa manera, sabes que te amo, eres el único para mi aunque no seas mío"
"Siempre he sido tuyo, por favor Bella júrame que nunca me dejaras por nadie, dime que siempre estarás a mi lado… por favor júramelo" Estaba totalmente arrodillado abrazando mis piernas… suplicando que nunca me fuera de su lado.
"Edward por favor levántate no estés arrodillado.. Te juro que nunca me iré de tu lado, pero ya no nos hagas esto a los dos porque a mi lástima que pienses que te dejare en cualquier momento, si sabes que amo aún más que a mí misma" lo tome de los brazos para levantarlo y así poder abrazarlo con todo el amor que sentía por él.
"Gracias, Bella.. Mi Bella" su rostro se fue acercando lentamente al mío, para darme un beso con infinita ternura…
Cuando de pronto todo cambio, ya no tenía de frente a un Edward derrotado y lloroso, ahora tenía una pareja pero no cualquier pareja sino una conformada por Edward y Victoria los cuales se veían nauseabundamente felices, él la abrazada por detrás y acariciaba con un ternura inimaginable el abultado vientre de ella, fue entonces cuando me di cuenta que ella estaba embarazada, era un cuadro conmovedor, pero yo no podía sentir más que dolor, un dolor que quizá pocos podrían soportar, yo simplemente no quería moverme para ver si así el dolor disminuyera, pero solo incremento cuando la imagen volvió a cambiar esta vez mostrando a un niño pequeño igualito a Edward, el cual corría como alejándose de algo o de alguien, porque en ese momento apareció un Edward corriendo detrás de el y atrapándolo, para comenzar a reir a carcajadas… se veía adorable jugando con el niño,
"¡Mamii!—Grito el niño y Edward lo libero, para que volviera a correr en dirección contraria, y puede visualizar a mi hermana corriendo para encontrarse con su hijo.
"Corazón, te estas divirtiendo" Pregunto, mientras acariciaba con ternura al pequeño.
"Shiii Mamii, te quero mucho" Dicho eso el pequeño se arrojo a sus brazos y Edward se le unio en un lindo abrazo familiar.
"Edward Gracias por esta hermosa familia que me has dado" Susurro mi hermana y le dio un casto beso en los labios.
"No gracias a ti por ser mi vida"
–¡Nooo, Edward! – Grite incorporándome en la cama, ¡Dios! Había sido un sueño, solo era un sueño que muy amablemente mi conciencia había producido para mí, y todo eso que había soñado, yo lo quería para mí, yo quería ser la madre de ese pequeño tan parecido a Edward, que cuando estuviera embrazada el me abrazara a mí y no mi hermana, y volvió a llorar deseando lo que mi hermana había conseguido por su esfuerzo y yo como vil ladrona quería robar todo eso… No sé en qué momento deje de llorar o si me volví a dormir llorando pero agradecí el no soñar por lo que fue de la noche.
Una de las pocas cosas que siempre me reprocho a mí misma, es el hecho de llegar tarde a cualquier lado en donde debo estar a una hora establecida sea donde sea… y justo hoy comienzo de semana voy llegando veinte minutos tarde y ¿Cómo porque razón?... Pues presiento que si no me hubiera pasado toda la noche llorando a causa de mi prohibido romance con Edward, no me habría quedado dormida cuando sonó la alarma.
–Buenos días Srita. Swan–Saludo Lauren mi mi secretaria una señora mayor muy simpática, eficaz y amorosa, que siempre estaba al pendiente de todo, además de ser una excelente secretaria.
–Buen día Lauren como va todo–Dije mientras entraba a mi oficina con Lauren pisándome los talones
–Primeramente tiene una junta con los directivos y jefes de departamentos–Miro su reloj de muñequera– Dentro de veinte minutos, además que tiene que Joseph Miller de imprenta solicito un reunión para resolver algunas complicaciones con un manuscrito… También he dejado otros cinco manuscritos en su escritorio para que los revise…. Le recuerdo que tiene cita con su ginecóloga a las cinco– Dijo casi todas las actividades que tendría que realizar…
–Perfecto… Podrías por favor traerme un café, un refresco o cualquier cosa que contenga una gran cantidad de cafeína para quitarme el cansancio…–Vi que Lauren dio media vuelta para salir seguramente a buscar lo que necesitaba–Lauren otro favor... También un par aspirinas–se detuvo justo antes de salir regalándome una sincera sonrisa y retomar su camino. Tengo que hacer algo con esta situación.. me recosté en el pequeño sofá, quedándome quieta procurando que el intenso dolor de cabeza disminuyera aunque fuera un poco..—
–Srita. Isabella aquí le traigo el café como a usted le gusta junto a las aspirinas, y me tome el atrevimiento de traer un pequeño moffin de chocolate para que tenga algo en el estómago durante la junta que será en aproximadamente diez minutos–me había quedado dormida, me levante tan rápido que me tambalee–Se encuentra bien Srita–Dijo en tono preocupado Lauren
–Si Lauren, solo que me moví demasiado rápido… Gracias tu siempre cuidando de mí– Dije tomando el par de aspirinas y un largo trago de café…. Tome la libreta en donde generalmente tomaba notas en las juntas. Tome el pequeño moffin y le di una gran mordida junto con otro largo trago de café antes de salir corriendo.
Durante la junta se vinieron temas importantes como que en cualquier momento llegaría un nuevo socio para acordar los últimos términos para nueva sucursal que se abriría en Londres para dentro de cinco meses y todo marchaba igual de bien quizá hasta se abriera antes de lo planeado, eso era una gran oportunidad… El vibrar de mi móvil me asusto, lo tome discretamente por debajo de la mesa para encontrarme con un mensaje
"Hola pequeña, no sabes las ganas que tengo de estar en este momento contigo y pasar un tiempo de calidad, lamentablemente no podrá ser en estoy días, yo te avisare cuando me sea posible volver a ti"
E.C
Mientras pensaba en que responder escuche que abrían la puerta, pero seguramente era alguna de las secretarias de los aquí reunidos
–Y para finalizar la reunión les presento al Señor Scott, nuestro nuevo socio, el cual estará estos meses para ver el funcionamiento de nuestra adorada empresa y así mismo ir conociendo al personal para ver quien son los más capacitados para la nueva sucursal que dentro de poco– Dijo el Señor Young nuestro jefe
–Buenas tardes damas y caballeros, me presento soy Anthony Scott, será un placer poder compartir este tiempo de trabajo con ustedes–Oh esa voz yo ya la había escuchado anteriormente… y si mal no recuerdo fue ayer, alce la mirada para encontrar al responsable de esa profunda y conocida voz y me tope un lindo par de pozos azules que me miraban con calidez y una sonrisa ladina que hacía a más de una de las presentes suspirara
–Sin otra cosa más, damos por terminada nuestra reunión, ya podemos regresar a nuestras labores–Dijo el señor Young, me levante para dirigirme a mi oficina y terminar con los pendientes.
–Isabella, espera un momento–Me detuve en seco cuando escuche la voz de mi jefe llamándome
–Claro que sí señor Young, ¿necesita algo? –Me gire sobre mis talones para mirar a mi jefe y detrás del estaba aquel adonis.
–Sí, necesito que le muestres al señor Scott, la oficina que está al lado de la tuya, la que anteriormente ocupaba Jessica, y le ayudes acoplarse al personal y ambiente de esta oficina–
–Por supuesto, Señor Scott si me acompaña–
–Las damas primero–Comencé a caminar delante de él con una sonrisa, este hombre siempre tan educado.
…
–Bueno señor, esta será su oficina, la mía se encuentra al lado por si necesita algo, enseguida hablo a recursos humanos para que le envíen a la persona que será su asistente, –le mostre la oficina para que la viera, el solo sonreía–Necesita algo más–
–Si… Porque estas tratándome tan formal, acaso ya te olvidaste de mí–Pregunto después de cerrar la puerta para que tuviéramos un poco de privacidad
–Claro que no, pero no te puedo tratar como ayer, dado que hoy estamos en lo es mi trabajo y ahora tuyo también, no me gustaría que nos involucraran en habladurías–Dije en calma tratando de ser lo mas cordial posible para no herirlo
–Ok, entiendo tu punto de vista, pero en mi humilde opinión, ese no debería impórtate, porque tu estas en este puesto no porque lo que dice la gente o lo que hablan de ti, estas porque tu esfuerzo como profesionista te ha traído hasta aquí, no entiendo cómo es que posible que te importe lo que dicen los demás, la única opinión que realmente importa es la tuya, –Eso me dejo sin palabras
–Tienes razón, pero aun así prefiero no llamar la atención entre los más cotillas de esta oficina–
–Ok si así lo deseas, frente a los demás solo seremos compañeros de trabajo, pero fuera de estas oficinas podemos ser amigos como lo fuimos ayer –Me dio una cálida sonrisa
– Eso podría ser pero se me disculpas tengo trabajo pendiente que debe mi atención–me volvía hacia la puerta cuando una cálida mano me tomo del brazo impidiendo que diera solo un paso
–Te entiendo si no quieres tener problemas, pero no es necesario que nos tratemos tan secos… tu no sabes lo feliz que me siento al saber que te poder ver todos los días aunque sea en los pasillos de este edificio–
–A mí también me agrada el volver a verte, pero…
–Sabes toda la noche de ayer estuve tentado a hablarte o simplemente mandarte un texto, para desearte que pasara una linda noche, pero me contuve….
–No tienes que hacer esto, te agradezco la salida de ayer, pero me temo que no se podrá repetir…–
–¿Pero porque?– al parecer estábamos viendo quien podía interrumpir más veces al otro. –Si dije o hice algo ayer que te haya molestado u ofendido pido disculpas, realmente no fue mi intención el hacerte sentir incomoda por mi inapropiado comportamiento…–Con una de mis manos tape su boca para impedir que siguiera hablando.
– No te disculpes por algo que no ha pasado, porque en primer lugar no me has molestado ni mucho menos ofendido, la salida de ayer fue maravillosa, aun saber lo que podría pasar hoy–
–Entonces ¿qué pasa?–Pregunto y el alivio se podía notar en su voz
–Recuerdas que ayer me preguntaste si tenía una relación, y yo te dije que la había tenido pero que era complicado –El asintió– Bueno pues esta relación ha regresado y aún más complicada, de lo que quería y esperaba–
–Lo que tratas decirme es que no quieres nada conmigo–lo mejor que puede fue asentir, no quería que con lo que yo pudiera decir le causar un daño por hacerse ilusiones con una mujer enamorada de otra persona
–Lo único que te puedo ofrecer es mi amistad, yo… lo siento–
–Con eso me basta y me sobra, no pido más, yo te entiendo y respeto una relación de pareja aunque esta sea "complicada" –
–Gracias por entender–No lo pensé pero lo abrace, Anthony me caía muy bien y o quería perder la amistad que claramente podíamos entablar, el me regreso el abrazo cuando de repente el sonido de mi móvil resonó en la oficina.
–Perdón, pero debo contestar–me zafe de su abrazo para tomar la llamada, pero me detuve en cuanto vi quien era
–Al parecer la situación complicada acaba de aparecer, –Seguramente se dio cuenta de mi cambio de actitud porque se ale un poco– te dejo sola para que contestes la llamada, iré por un café, tu ¿Gustas uno? –Pregunto mientras se dirigía a la puerta.
–No gracias– le sonreí
–Ok, me voy, será mejor que le contestes antes de que se moleste y te cuestione por estar hablando con tu guapísimo amigo–me guiño el ojo antes de irse
– ¿Hola? –Pregunte insegura
–Porque demonios tardaste tanto en contestar–Ladro furioso del otro lado Edward
–Disculpa, pero estaba en el sanitario y cuando volví ya estaba sonado –Dije en un susurro
–Ok, ya te perdono.. Bueno el motivo de mi llamada es, en la noche pasara a tu departamento tengo algo importe que decirte–
–¿–Estas bien?, te paso algo, –
–No comas ansias en la noche hablaremos– Respondió en un tono burlón que me hizo sonrojar, quizá exagere– Pero me agrada saber que aun te preocupas por mi–
–Sabes que siempre me preocupo por ti, Te amo–
–Y yo a ti–Eso me hizo sonreír como una estúpida.
–El mensaje que me mandaste tiene algo que ver con lo que me quieres hablar–Curiosamente pregunte
–En parte, cuando te lo mande pensé que no te vería por algunos días, pero afortunadamente he arreglado ese asunto… pero por el momento no diré nada más, te veo en la noche, un beso–Se despidió dejándome con una enorme curiosidad del a donde iría o que era lo que estaba pasando.
–Yo temando uno a un más grande, nos vemos al rato– Me despedí de el deseando que las horas pasaran aún más rápido solo para poder estar con él.
–Me asustaste, no deberías hacer eso–dije de forma dramática, llevándome una mano al pecho.
–Lamento el asustarte de esa manera, y ¿bien? –Pregunto con curiosidad
–Pues eso parece, y ruego porque así sea, bueno me iré a trabajar, si necesitas algo estoy al lado–Me marche con una estúpida sonrisa en los labios sabiendo que Edward estaría esta noche en mi casa.
En cualquier momento llegaría Edward, quiero que hoy sea una noche especial había preparado su comida favorita; Lasaña a la boloñesa con un excelente vino tinto, había comprado velas aromáticas que estaban adornando la mayor parte de mi casa, quería sorprenderlo..
Me encontraba en la cocina viendo que estuviera todo perfecto para la ocasión no se que como el vaya a reaccionar cuando le de esta maravillosa noticia… casi estoy segura de que él se pondrá feliz debido a que una de las mejores noticias que he recibido, que la más dicha es cuando él me dijo que me amaba incondicionalmente.
Estaba tan distraída viendo que todo estuviera perfecto que no me di cuenta que Edward ya había llegado y estaba parado en el umbral de la puerta, había pasado menos de cuarenta y ocho horas desde nuestro último encuentro en el comedor y lo extrañaba horrores, cuando lo vi ahí parado el corazón regreso a mi porque desde que lo conozco, el lo ha robado y se llevaba cada vez que se va de mi lado.
—Hol….— No pude terminar el saludo porque sus labios se apoderaron de los míos impidiendo que saliera palabra alguna, me tomo de la cintura acercándome tanto que no hubiera espacio alguno entre nuestros cuerpos para comenzar caminar hasta que mis pernas se toparon el sillón y caímos sobre él, no dejamos de besarnos hasta que nuestros pulmones nos pidieron oxigeno y de mala gana nos separamos pero eso no impidió que el alejara sus labios de mi piel al contrario comenzó a besar y morder levemente mi cuello yo en cambio no podía dejar de retorcerme debajo de él, restregándome contra su muy potente erección, con una de mis manos comencé tocarlo por encima de su ropa, comenzado de arriba a abajo, Edward soltó un gruñido el cual me hizo sentir muy bien, al saber lo que era capaz de provocar en el.
—Oh pequeña no sabes lo que te extrañe, me vuelves loco, quisiera no volver a irme— Sus palabras me hicieron bastante feliz, porque eso es lo que más quería en la vida.
—Eso es lo que más deseo, el tenerte para siempre conmigo—Tome su rostro en mis manos para volverlo a besar.
El masajeaba mis pechos de tal manera que arqueaba mi espalda buscando aun mayor contacto entre su cuerpo y el mío, el deseo de ambos era demasiado fuerte que se me olvido todo pensamiento racional del porque debía detenerlo.
Nos fundimos en cuerpo y alma, me había hecho como siempre tocar el cielo con las manos…. estábamos todavía en el sillón tratando de normalizar nuestra errática respiración, y aunque no era la primera vez que lo hacíamos en el sillón, me encontraba muy incómoda y ansiosa por lo que él tenía que decir
—Me tengo que ir— Otra vez esa bendita palabra, Edward se levantó y comenzó a buscar su ropa que se encontraba regada por toda la sala. —Pero antes tengo algo muy importante—Me levante también recogiendo cada una de mis prendas y comenzando a vestirme
—Y que es—Pregunte con un nudo en la garganta
—Estaré fuera del país por algunos días, puede que sean algunas semanas, la verdad no estoy muy seguro—Dijo en tono bastante serio
— ¿Está todo bien? — Pregunte apenas con voz audible
—Sí... amm algunas cosas en la oficina pero nada serio— se acercó a mí y me dio un beso en la frente
—No te quedas a cenar—pregunte un poco tímida
—Me encantaría, pero creo que debo irme—Yo solo asentí con la cabeza, sabiendo que en cualquier momento las lágrimas se derramarían—Aunque pensando, puedo quedarme a probar la deliciosa cena que seguro has preparado para ambos—Dijo haciendo que la sonrisa volviera a mi
—Estará todo listo en unos minutos, siéntate en lo que sirvo—fue nuevamente hasta él y le di un rápido beso en los labios. Me fui corriendo a la cocina para comenzar a servir.
Edward estaba comiendo muy de precisa, tenía miedo que en cualquier momento él se atragantara, yo apenas había comido algo de mi plato cuando recordé el sueño que esta madrugada había tenido .
—Edward que piensas de la idea de tener un hijo—Cuando me di cuenta las palabras había salido de mi baca, el dejo caer el tenedor y me miraba como si tuviera una segunda cabeza
—Creía que tenías claro ese punto, —Se quedó pensando un momento— es más si recuerdo ese tema fue el que inicio esta relación.
—Si lo recuerdo bien—
—Bien entonces no sé qué a que viene esa pregunta—Dijo mirándome intensamente,
—Pues que a mí me gustaría tener un hijo—Él se quedó con la boca abierta ante lo que le había dicho. — Yo quisiera que ese fuera tu hijo, te imaginas un pequeño de los dos— no puede evitar comparar la imagen de un hijo mío con él y el de mi sueño donde la madre era mi hermana. — además recuerdo que tú te morías por ser papa asi qu….
— Es cierto que te dije que quería tener un hijo, pero con mi esposa, "mi esposa" no con mi amante— dijo burlándose tan tranquilamente como si estuviera diciendo la hora
—Así que solo eso soy para ti.., solo tu amante—Me duele pensar que solo estaba siendo su diversión que tonta era, las lágrimas que había estado conteniendo salieron como si fuera un rio
—Sí, pensé que lo tenías claro, jamás, entiendo lo bien JAMÁS serás algo más que una puta que calienta mi cama y me quita la calentura— Mas que enojada estaba herida, me lastimaba muchos sus palabras, como podía ser tan cruel.
—Eres un maldito bastardo Edward, como puedes decirme eso — Me arroje sobre el para golpearlo lo más fuerte que podía.—
—Es hora que vallas conociendo cuál es tu sitio en esta relación,—Estaba llorando de coraje de ira, y de una profunda decepción de que él jamás me había amado solo era una más en su vida, solo una aventura.
—Solo quiero saber… ¿Porque me decías TE AMO si nada más fui una aventura sin importancia?—
Espero que les haya gustado el capìtulo, espero poder actualizar más seguido...
Saludos y muchos besos
Lady Zukara Cullen Grey
