Los personajes pertenecen a Naoko Takeuchi creadora de Sailor Moon y solo a ella. La historia es original mia.

Disfrutenlo!

Ya habían pasado 3 semanas desde que Serenity llegó a vivir con los Shields, ya casi no miraba al suelo y la trataban como a una igual, empezaba a elevar su peso y verse mucho más saludable, cada día Hotaru confiaba más en ella y le contaba todo, Serenity también comenzó a abrirle su corazón y contarle de las terribles cosas que vivió en la mansión Moon. Le costó mucho perder su costumbre de ver al suelo, Endymion la obligaba a levantar la vista y verlo a los ojos, tenía sus reservas con él, no negaba que le atraía mucho, su corazón saltaba cada vez que estaban cerca y le encantaba ver su rostro, sus ojos, su cuerpo alto, su figura masculina que lo inundaba todo. Él procuraba estar mucho tiempo junto a ella pero parecía que la asustaba y alejaba. Quería estar con ella, anhelaba esos besos de nuevo, esas caricias, tocar su piel de seda, pero ella se negaba a darle ese placer, debía ser paciente y soportarlo.

Hotaru y Serenity salieron a tomar el té en el jardín, reían como un par de niñas tontas cuando los gatos de Hotaru empezaron a pelear por un trozo de atún, la risa de Serenity se escuchó hermosa en los oídos de Endymion cuando se asomó a verlas atraído por las risas que resonaron en su despacho.

-La señorita Serena está tomando buena salud, su excelencia- Kunzite que había entrado a dejarle el té lo descubrió suspirando por la bella dama.

-Se ve radiante cuando ríe de ese modo ¿no lo crees?

- Se ha enamorado demasiado rápido de ella mi Lord, sea más prudente, pronto cumplirá los 25 y ella apenas tiene 19, podrá estar en edad casadera pero las lenguas de esta sociedad son afiladas, no me gustaría que lo hirieran ni a usted ni a ella.

-¿Herirme a mí? Por supuesto que no, soy Lord Shields conde de la región más provechosa en el norte del país, no me lastimarán los comentarios que hagan, pero temo que la hieran a ella, es tan frágil.

-Su excelencia, temo que ha perdido el corazón por esa joven

-¿Y eso no es bueno?- preguntó con una sonrisa Endymion quien no dejaba de ver a Serenity que ya ayudaba a uno de los gatitos a recuperar su porción de atún

-Es excelente, solo no salga lastimado por favor, aún está la situación con Lady Hotaru, el conde Kumada ha solicitado audiencia con usted para pedir la mano de su hermana.

Endymion lanzó un bufido exasperado apartándose de la ventana.

-Esta es la sexta vez que pide audiencia, ya le he dicho que mi hermana no quiere casarse con él… ¿Cómo dices que se llama el hombre por el que suspira?

-Lord Taiki Chiba, es un excelente partido si me permite decirlo, es atractivo y muy rico, sus propiedades son las mejores en el sur y sus negocios en el nuevo continente se extienden rápidamente, pronto controlará la flota mas grande que se haya visto, es inteligente y sabe moverse en los negocios, se parece mucho a usted en eso.

-Gracias por el halago, es una lástima que Taiki no esté interesado en mi hermana, sería un gran alivio para mi casarla con un hombre como él.

-¿Puedo solicitar una audiencia con Lord Taiki?

-Por favor solicítala Kunzite y pon mi sello al frente del sobre, Hotaru está por cumplir 20 y no deseo que sea vista como una quedada.

-La belleza de la señorita es tal que nadie podría pensar en eso. Pero dígame señor, ¿hay alguna dama en particular que quisiera desposar?

-¿No es obvio? Deseo a Serenity, nadie es mejor para mí que ella, si tan solo me mirara como hombre

-La he observado y sé que lo mira como hombre pero tiene sus reservas, dele tiempo y ella podrá confiar en usted.

-Eso espero Kunzite, eso espero.

-No debe presionarla o se alejará y no es lo que desea. Sea su amigo indispensable cuando no esté Lady Hotaru y tomará menos tiempo.

-Eres un experto Kunzite, tomaré tu consejo.

-Por favor hágalo, la señorita Serenity Winston es una dama que ha pasado por mucho en tan poco tiempo, no debería de ser lastimada mas.

-No deseo lastimarla, deseo llenarla de todo lo que no ha tenido, pero se aleja en cuanto estoy cerca.

-No la presione, dele espacio y ella vendrá a usted por su propio pie.

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Kunzite envió la carta con el sello de armas los Shields hacia los Chiba. Taiki Chiba era uno de los mejores candidatos para ser el esposo de su hermana, esperaba con ansias que aceptara conocerla más y hacer una fuerte relación.

Pocos días después de que la carta se enviara, Hotaru fue requerida en casa de una de sus viejas amigas casadas, una tal SetsunaTomoe, invitación que no incluía a Serenity.

-Te prometo que volveré en cuanto pueda, posiblemente tarde una semana, tal vez dos ¿estarás bien?- angustiada Hotaru tomaba fuerte las manos de Serenity

-Por supuesto que estaré bien, no debes preocuparte por nada, Minako y Kunzite son muy amables conmigo, puedo sobrevivir unos días sin ti- Serenity apretaba sus manos en señal de confianza y le sonreía cálidamente.

-Espero que el bruto de mi hermano no te haga pasar un mal rato

-Hey ¿a quién llamas bruto?- Endymion salió por la enorme puerta, se desplazaba por las escaleras como si fuera un príncipe flotante, llegó hasta ellas junto al carruaje, le dio un beso en la frente a su hermana y la ayudó a subir

-Portate bien con Serenity por favor, me preocupa que se deprima si no estoy con ella.

-Hotaru te dije que estaré bien, no te preocupes- le sonrió Serenity tan dulcemente que Hotaru se derritió, la quería tanto.

-La cuidaré bien, ve y diviértete con Lady Tomoe y por favor salúdame a Lord Souichiro. Tiene mucho que no lo veo.

-Por supuesto que le diré tu saludo. Debo irme, Sere te quiero, cuídate mucho.

El carruaje comenzó su marcha, solo se veía la cabeza de Hotaru y su brazo agitándose desesperado.

Serena agitaba su mano en respuesta hasta que Hotaru entró por completo en el carruaje. Endymion estaba nervioso, Serenity se giró hacia él, se miraron por unos segundos con nerviosismo, Serenity se disculpó y empezó a subir las escaleras para entrar de nuevo a la mansión.

-Serenity, ¿te gustaría ir conmigo a dar un paseo?

-Yo… no lo sé… ¿puedo?

-Si tú quieres por supuesto que puedes- Se acercó a ella y subió unos cuantos escalones para que sus rostros quedaran a la misma altura- Sere, ya no eres una esclava, eres libre de hacer lo que desees

-Te debo mi libertad, pero aún no sé cómo recompensarte por ello y tampoco sé que hacer ahora que no dependo de un amo

- Sé que es confuso para ti- la tomó por la mano hasta que sus labios rozaron los nudillos haciendo que Serenity se estremeciera- Yo no te pido nada a cambio, solo tu compañía me haría muy feliz.

-¿Mi compañía?- Serenity lo miró confundida, no sabía en qué sentido hablaba

-No te confundas, no soy como esos hombres que toman a la fuerza a la mujer que quieren y tampoco soy muy expresivo. Si decido tomarte entonces será por mutuo acuerdo.

-No pensaba en nada así- Serenity se sonrojo delatando que en realidad ese había sido su pensamiento

-Entonces ¿Qué me dices? ¿Me harías el honor de acompañarme a dar un paseo?- extendió su brazo esperando a que ella diera su aprobación o rechazo con una radiante sonrisa.

Serenity lo dudó unos segundos, pero volvió a ver esos hermosos ojos azules como zafiro.

-Esta bien, iré contigo

Endymion casi saltaba de la emoción y sus ojos brillaron de alegría, Serenity pudo notarlo y eso la hizo sonreír sin pensarlo. Ordenaron que otro de los carruajes fuera preparado, saldría en unos minutos hacia el pueblo.

Endymion se sentó junto a Serenity en el carruaje, estaban muy juntos y Endymion le enseñaba los alrededores, ella podía ver los verdes bosques que rodeaban el camino, la luz que se colaba entre el espesor de los árboles le daba un toque especial, el olor de la hierba lo inundaba todo, para Serenity era un sueño, un sueño muy real.

Llegaron al pueblo, la gente los miraba sorprendidos, en un movimiento de emoción Serenity lo tomó por la mano y lo apretó con cariño y emoción, era la primera vez que se dejaba guiar por sus emociones y eso la confundió.

-Lo siento- se disculpó bajando la mirada soltando su mano pero él la retuvo apretándola para impedir que separara su pequeña y frágil mano de la suya.

-Yo no lo siento- él se acercó en un movimiento rápido y le besó los labios.

La tomó por sorpresa, no correspondió pero tampoco se apartó, fue demasiado rápido y sorpresivo para que hiciera algo, pero se sonrojó hasta el cuello.

-Tampoco lamento eso.- Endymion le sonrió mientras alejaba su rostro

-No deberías hacerlo en público, la gente murmurará.

-¿Crees que eso me importa? La gente puede hablar lo que quiera, no me interesa darle el placer a nadie, soy un conde, uno muy poderoso, puedo estar con quien quiera.

Sus palabras aunque distantes eran importantes, Serenity lo miró sorprendida por su actitud arrogante pero no demostró nada, se limitó a seguir mirando los aparadores.

El pueblo resultó ser muy entretenido para Serenity, caminaron largo rato entre tiendas, Serenity no compraba nada pues no poseía dinero, pero Endymion compraba todo lo que veía que le gustaba o lo que creía iba a hacerle feliz, le daba las cosas al cochero sin que Serenity se percatara y continuaban a la siguiente tienda. Por unas horas solo fueron ellos dos y Sere pudo sentir un calor llenando su corazón, un calor que latía por Endymion, por su sonrisa, su mano cuando la entrelazaba con la suya, cuando la abrazaba por la cintura. Si alguien murmuraba algo a Serenity ya no le importaba, estaba feliz de estar con ese hombre, el que había comprado su libertad y le daba el mejor día de su vida, le había dado un techo, le daba alimento y le daba el mejor de los regalos, la felicidad de sentirse viva cuando estaba a su lado.

El atardecer ya se anunciaba en el cielo con sus tintes naranjas, debían regresar a la mansión. Cuando se dirigían hacia el carruaje Endymion volvió a entrelazar sus manos, la ayudó a subir con cuidado. Eran conscientes de que la gente hablaba entre susurros, sabían que los rumores llegarían lejos. Cuando la puerta del carruaje se cerró Serenity cayó de golpe en cuenta de que los rumores llegarían a Neherenia y eso no la haría feliz, una esclava suya caminando de la mano del Conde Shields, sería una locura. La ansiedad se apoderó de ella de pronto.

-¿Te sucede algo?

-pensaba… pensaba que me duele la cabeza, fue un día agotador- miró al suelo sin poder esconder la tristeza de su mirada. Él la tomó por la barbilla obligandola a verlo directo a los ojos tal como le gustaba.

-No sabes mentir, tu mirada es como un espejo de tus emociones.

Le acarició la mejilla encendiendo su piel, él comenzaba a sentir que la presión de su sangre aumentaba, ella sentía el roce de sus dedos como fuego quemándola. Serenity cerró los ojos sintiendo con mayor fuerza, poniendo toda su atención en el roce de sus pieles, Endymion no pudo evitarlo y su mano bajó hasta su escote y acarició su piel siguiendo la línea de tela que enmarcaba sus pechos. Serenity dio un gemido muy bajo, casi imperceptible. Las imágenes y sensaciones de lo que sucedió en la fiesta de la cosecha Serenity abrió los ojos de golpe.

-¿Fuiste tú?

-¿Qué?

-¡Fuiste tú, tú estuviste conmigo en la fiesta de la cosecha en la mansión Moon!

Endymion se quedó momentáneamente mudo, la sorpresa en la voz de Serenity no sabía si interpretarla como emoción por saber que había sido él o con rencor por no haberle dicho antes.

-Endymion… ¿fuiste tú?

¿Endymion? Era la primera persona fuera de su familia que lo llamaba por su nombre.

-Si – Carraspeó – Fui yo… no me enorgullece mi comportamiento de esa noche, fui impulsivo e irrespetuoso, pero no quería que te pasara algo tan grotesco como lo que iba a hacerte Nephrite, cuando te vi entrar en el salón mis ojos no pudieron apartarse de ti, solo quería que nadie te tocara y terminaste debajo de mí. Sé que debería decir lo siento pero desde ese día no dejé de pensar en ti. Me enamoré.

Serenity parpadeó un par de veces desconcertada, el hombre… el primer hombre que había tocado su cuerpo y su alma estaba junto a ella. Se llevó una mano a la frente, ¿Cómo se supone que debía actuar ahora? ¿Qué debía decir?

-Por favor dime algo, lo que sea, si estas molesta lo entenderé, pero por favor no me pidas que me aleje de ti, no puedo soportar estar sin ti.

Tal declaración la estremeció.

-No te alejaré, pero tal vez con el tiempo tú te alejes de mí- su voz tembló- No soy una fina dama con la que un Conde debe estar, no tengo educación como tu hermana, fui esclava, no puedes esperar que entre nosotros pase algo. Gracias por lo de aquella noche, te mentiría si te dijera que lo lamento, tú fuiste el primero en poner una mano en mí y hasta este momento lo sigues siendo. Sé que tu y yo no vamos a ningún lado, pero si deseas que sea tu amante entonces yo…

Endymion dejó de respirar por un momento, las palabras parecían fluidas en su exterior pero sus ojos le decían la tormenta que se desataba en su interior, estaban vidriosos y rojos, como si deseara llorar pero se estaba conteniendo.

-Entonces yo aceptaré.

-¿Quieres decir que aceptarás como pago por tu libertad?

-…- miró al suelo avergonzada- Si

-No lo quiero, no de esa manera. Quiero que seas más que…

El carruaje paró ¿tanto tiempo había pasado? Ya habían llegado a la mansión, la puerta se abrió y el chofer le ofreció una mano a Serenity que aceptó de inmediato. Se bajó y casi pareció huir, sus pasos eran largos, tanto que su cabello estaba elevándose por el aire que rompía al caminar.

Sintió una mano tomarla por el codo, la llevó a su despacho y cerró la puerta.

-Por favor no huyas de mi

-No huía

-No mientas

Serenity se quedó callada mirando al suelo, como odiaba que mirara al suelo, la hacía más vulnerable y ya estaba odiándose por decirle todo de golpe en el carruaje.

-Serenity…- no sabía cómo decirle, comenzó a dar vueltas en el despacho despeinándose hasta que se paró en seco frente a ella- me gustas, quiero estar contigo, quiero hacerte mía por completo, quiero… que seas mi esposa.

-¿Estás loco? ¿Tu esposa? ¿Tienes idea de lo que eso significaría para ti, para tu apellido?

-¿Tienes idea de cuánto me importa? ¡Lo mismo que me importa el polvo en mi escritorio! Te quiero, no hay momento en el que te mire y no desee tenerte entre mis brazos. Por favor acéptame.

Endymion se arrodillo delante de ella ofreciéndole su mano. Serenity tuvo un extraño presentimiento, algo que la hizo estremecer, era como estar firmando una hoja en blanco, pero había que aceptarlo que su corazón le decía, ella también se enamoró de aquel que la había protegido y le había regalado tantas caricias aquella noche. Estiró sus manos para colocar ambas en la que él le ofrecía.

-Yo también te quiero, pero es que esto es tan sorpresivo que no sé qué decirte, quiero estar contigo, y me encantaría ser tu esposa, pero la sociedad lo rechazará.- Serenity estaba nerviosa y le temblaba su voz

-¿Quieres dejar de preocuparte por la sociedad? De ellos me encargo yo, déjaselo todo a tu prometido.

-¿Prometido?...- Se escuchaba tan bien, se sentía como un caramelo derritiéndose en su boca.

-Si, por favor acéptame como tu prometido.- Serenity dudó, ¿y si lo perdía para siempre?

-Si… acepto, si quiero casarme contigo- Se sonrojó de una manera muy dulce y su mirada le aseguró a Endymion que era eso lo que quería, que había duda pero él se encargaría de quitar esas nubes negras de la mirada celeste de Serenity.

Él le besó los nudillos, la abrazó fuerte, estrechándola como si fuera a perderla para siempre. Se besaron con pasión, hasta que llamaron a la puerta. Trataron de regular su respiración.

-Excelencia, ha recibido respuesta de lord Chiba.

-Ah, Taiki... si, por favor dámelo- Serenity se sintió intimidada por la risa disimulada de Kunzite, se acercó a Endymion que rompió el sobre con el sello de armas de la familia Chiba, sacó el papel y lo extendió en el escritorio. Leyó rápidamente los saludos de cortesía y pasó a lo interesante- Estupendo, dice que acepta a mi hermana, vendrá en unas semanas para estar con ella y conocerse mejor.

-Maravilloso mi lord- Kunzite lo felicitó

-Es una gran noticia, Hotaru estará contenta. - Serenity saltó de alegría

-A menos que se enamore de alguien más, lo cual espero no suceda. – Bromeó Endymion

-No lo creo, ella habla mucho de Lord Chiba, seguro que será feliz –Aseguró Serenity mirando a los ojos a Endymion.

Estaban acercándose de nuevo, el beso ya era obvio, Kunzite carraspeó.

-La cena será servida en treinta minutos. Me retiro.

Serenity aprovecho y caminó hacia atrás alejándose de Endymion sin darle la espalda y con una enorme sonrisa, una que nunca había visto en ella, parecía como si sus ojos bailasen de alegría y su boca no pudiera controlar la sonrisa, su mirada era de coquetería descarada y eso le fascinó.

-Te veré en la cena.- Le advirtió Endymion y ella salió rápidamente del despacho como una chiquilla que ha hecho una travesura.

Él suspiró dejando la carta en el escritorio, se dejó caer en la silla sin pensar en algo en particular, solo sintiendo la alegría que su corazón le daba. Serenity subió las escaleras con cuidado, estaba demasiado feliz como para borrar la sonrisa de su rostro. Se dejó caer en su cama y se aferró a la almohada como si fuera lo más preciado que tuviera, dando patadas en el colchón sin poder contener su felicidad.

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Yajajay! chiquita ya caiste! jajajajaja me encanta! bueno espero a ustedes también les encante!

Muchas gracias por sus reviews son tan hermosos y preciados para mi que me alegran muchisimo cuando llegan.

yssareyes48: muchas gracias por tu comentario, Endymion ya se declaroooo!

.18: Que bueno que te guste la historia, no la voy a dejar no te preocupes, espero que te haya gustado este capitulo ;)

Ayelen16: listooooo aqui tienes la actualización para no dejarte con la intriga jejeje espero tus comentarios!

TENGAN UN FELIZ FIN DE SEMANA!