Holas mis lectores, me paso a dejarles a continuación de esta historia, que aunque casi no tenga seguidores, lo dejare aquí para quien guste leerlo n.n

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Un futuro incierto (Ciclos)

Salí corriendo de aquel edificio, no quería soportar más la idea de quedarme ahí algún segundo más, sentía que si lo hacía me desmoronaría más, solamente quería desaparecer de ahí para no volver nunca más, era mi único propósito en aquel momento. La imagen de ellas dos besándose tan apasionadamente, me llegaba a la cabeza cada segundo, por más que quería borrar aquella escena de mi interior, no hacia otra cosa que repetirse más y más. Y por cada paso que daba para poder huir de aquel lugar me llegaba un ligero pero devastador golpe en el pecho, como si le estuviesen golpeando con un martillo, lenta y sutilmente.

Podía observar a mí alrededor, a pesar de tener los ojos desbordados de lágrimas, como muchas chicas de distintos institutos, incluyendo al que asistía, me miraban con una cara sorpresa cuando pasaba corriendo por el frente de ellas tratando de secarme las lágrimas de mi rostro. Y aunque las lágrimas no paraban de salir, seguía con las manos en el rostro, quizás por el motivo de que no quería que se me viera llorando. Puede que inclusive habían chicas que conocía también entre aquella multitud de chicas que se dirigían a la escuela, pero aquello no me importo, yo simplemente seguí corriendo, sin mirar atrás, importándome poco lo que pensaban de mí en aquel momento esas chicas.

Me dirigí hacia un callejón que se encontraba rumbo a la entrada de la parada del metro, siendo más específica se hallaba a un lado de una tienda de souvenirs que se encontraba justo en frente de la entrada de la estación. Corrí hacia aquel callejón, esquivando a todas las estudiantes que se dirigían hacia su primer destino de la mañana, necesitaba controlarme, y como mi casa aun se encontraba lejos, pensé que la mejor idea sería calmarme un poco y posteriormente dirigirme a mi casa para no pensar de nuevo en lo ocurrido este día, o al menos eso era lo que quería…

Llegue a aquel callejón con el rostro cubierto de lágrimas, algunas incluso ya se encontraban secas debido a la brisa del aire que golpeaba mi cara cuando corría, trate de calmarme, pero los sollozos no dejaban de salir de mi boca, quería solamente dejar mi mente en blanco, como si nada hubiese pasado hace un momento, y dirigirme a mi casa a recostarme en mi cama, no quería ir a la escuela por nada del mundo, no quería mostrar mi rostro a nadie. Me recargue en la pared y fui resbalando mi espalda lentamente hasta que mi coxis llego al suelo, y mis piernas quedaron extendidas frente de mí, me quede un momento en silencio en aquello postura, dejando todavía que algunas lágrimas salieran. Solté un suspiro y doble mis piernas de forma tal que las rodillas quedaron sobre mi frente, las abrase y me quede así, tratando de relajarme.

-Oye tu… ¿te pasa algo? - escuche la voz de un chica cerca de mí.

-¿Eh? - le respondí aun con la cabeza entre las piernas.

-Vi que estabas llorando cuando salí de la estación y quería ver que te pasaba.

Como puede haber gente entrometida, la verdad es que solamente quería decirle un sincero "Déjame sola, las cosas que le pasan a los demás no es de tu incumbencia", pero solamente me quedé abrazando mis piernas, la ignore para que ella se alejara de mí. No quería que nadie viera mi cara llena de lágrimas, todavía conservaba algo de dignidad en ese entonces.

-De tal forma que no vas a responderme- me dijo después de un rato que me quede callada- puedes tener confianza en mí, aunque no nos conocemos muy bien yo puedo ayudarte Kamiyama-senpai.

Cuando pronuncio mi apellido, reconocí instantáneamente aquella voz, esa voz que no había escuchado hace mucho. Quizás por los sollozos no pude entender claramente su voz, pero ahora sabía perfectamente quien era, así que deje de abrazar mis piernas, y las extendí un poco para poder llevarme las manos al rostro y limpiar mis lágrimas, de igual forma trate de calmarme un poco, no quería que esa persona supiera que estaba sufriendo en ese momento y mucho menos quería contarle la historia acerca de lo que paso hace rato. Proseguí a inclinar mi rostro en la dirección en la que se encontraba para poder verificar mi suposición acerca de aquella chica.

Pude verla al rostro por unos segundos, y comprobé que era la chica que tenía en mente, era Shizuku-chan, la hermana menor de Kana-senpai y Yuki-senpai. Al momento de verla abrí un poco los ojos, para poder presenciarla, ya que no podía creer que ella estuviera aquí, después de haber escapado de sus hermanas, ¿me tenía que encontrar con ella de entre todas las personas? La contemple unos segundos inclinando su espalda frente a mí, unos jeans azules, acompañados de unas bonitas botas de peluche color café, y una chamarra color café.

Después de un pequeño tiempo de vernos a la caras, ella me extendió su brazo y saco una sonrisa de su cara, yo me quede expectante ante su brazo, me preguntaba si debía tomarle el brazo o no, después de todo ella era la hermana de aquellas chicas que me habían roto el corazón, pero después lo analice un poco, ella no tenía la culpa de lo que me había ocurrido, quizás ella en realidad quiera ayudarme, a parte su sonrisa denotaba una gran confianza. Era admirable, ver como aquella persona que conocía tan solo un poco me extendía el brazo para poder ayudarme. No pude contenerme y la jale del brazo, haciendo que ella perdiera el balance y se dirigiera hacia mí, cerrando aquel momento con un abrazo.

La verdad, ni yo tenía idea del porque la abrace, quizás haya sido porque necesitaba de alguien que estuviera ahí a mi lado, que me consolara, ya que las únicas personas que consideraba que tenía en esos momentos eran mis amables senpai, pero después de aquel suceso, sentía que estaba sola, y si, quizás fue ella y su gran sonrías las que me inspiraron una gran confianza dentro de mí, quería sentir el calor de alguien más, que esa persona se quedara a mi lado, aunque no lo supiera en aquel momento, y esa persona llego justo ahí, en el momento exacto.

-S-senpai…- me dijo aquella chica-¿Q-que hace?

-Gracias… Tú no tienes la culpa después de todo- le dije con una pequeña sonrisa.

-¿Culpa?, ¿Qué es lo que te paso, senpai?- Me pregunto con un tono preocupado.

-Mejor dime que haces aquí, si tus hermanas te ven te mataran- quería cambiar el tema a como diera lugar, no quería enserio que se enterara de lo sucedido.

-Oh bueno… yo vine a desearles un feliz cumpleaños a mis hermanas de forma personal- se separó de mi abrazo y me vio directamente- veras, tome de mis ahorros para venir hasta aquí y darles una gran sorpresa...

-Ya veo, de seguro se alegraran de verte- le dije tratando de no pensar en las chicas.

-Oh sí, pero me temo que las veré hasta tarde, mi transporte se atrasó un poco, y tenía planeado verlas antes de que se fueran de la escuela- vaya lo mismo que yo, pero lo mío salió terriblemente mal.

Me puse a pensar un poco, acerca de aquella pequeña chica que estaba parada en frente de mí, ¿Cómo podía ser tan buena persona?, pensé en agradecerle de alguna forma, pero sentía que si me involucraba más con ella, me regresaría aquel remordimiento que sentí, y no era ninguna clase de masoquista para que me gustara hacerme daño a mí misma. Así que decidí la mejor opción para mí, dejar la charla y dirigirme directamente a casa, como lo tenía planeado.

-Sabes, tengo que irme si necesitas ayuda puedes consultarlo conmigo, después de todo te debo una- le dije para aparentar ser amigable.

-Oh no fue nada, enserio, pero… la verdad es que si necesito algo- me dijo mientras volteaba para otro lado, quizás le avergonzaba pedir favores.

-¿Enserio?- parece que lo que le había dicho anteriormente, había dado justo en el clavo con lo que necesitaba esa chica.

-Bueno, si no quieres hacerlo entonces no tienes que, después de todo vas a la escuela ¿no?

-Ah… sobre eso, hoy no asistiré a la escuela- le dije para seguir con la conversación sin percatarme de lo que había dicho.

-¿Por qué no? ¿No vas a felicitar a mis hermanas?- aquello que dijo hizo que mis ojos se abrieran más y recordara aquel momento que viví en su departamento, trate de calmarme para que no mostrara mis emociones ante lo dicho.

-P-por eso no te preocupes, ya fui a felicitarlas en la mañana a su dormitorio- parece que no disimule del todo, debido a que tartamudeé un poco al decir aquellas palabras.

-¿Y eso tiene algo que ver con que estuvieras llorando?

Esas palabras fueron un flechazo para mí, no tenía una cuartada con que cubrirlo, parecía que su hermana ya lo sabía, que hubo un problema entre nosotras, pero me atreví a decirles unas cuantas mentiras para que no se diera cuenta de lo ocurrido, y aunque sabía que tarde o temprano iba a saber acerca del suceso, no quería que se enterase por mis propias palabras, simplemente porque no quería revivir aquel momento y porque no quería explicarles que sus hermanas estaban besuqueándose apasionadamente dentro de su dormitorio, era incómodo.

-N-no es por eso… es que…- trate de inventar una excusa mientras hablaba y me tomo alrededor de dos segundos decirle una respuesta- mi gato murió, y estoy algo triste…- vaya pretexto tan ridículo, esa no se la hubiera creído nadie.

-Oh ya veo, a mí también me paso lo mismo cuando estaba pequeña- por más increíble que pareciese, se la había creído- perdí un pequeño hámster que adoraba mucho, y me puse a llorar hasta que llegaron mis hermanas, debiste de querer mucho aquel gato.

Puse al gato en el lugar de mis sentimientos entregados a Kana-senpai y Yuki-senpai, sentí de nuevo como se perdía aquel bello amor que le tena a Kana-senpai y la gran amistad y confianza que le tenía a Yuki-senpai, sentí de nuevo como se fueron muriendo esos sentimientos por cada momento que vi. Es interesante, ver como los sentimientos de una persona pueden cambiar infinitamente con tan solo ver, escuchar o sentir una simple cosa que altere esos sentimientos.

-Sí, fue horrible…- fui callando mi voz cada vez mas

-Venga, no te pongas triste de nuevo, de seguro fue duro para ti, lo siento- me abrazo de nuevo, pero este abrazo fue uno cálido y hermoso, sentía cada movimiento de su cuerpo, y podía oler su hermosa fragancia de cabello, olía increíble, y me perdí un momento allí. No podía creer que no lo había notado antes, pero esa chica enserio era linda. Quería quedarme abrazada de ella hasta que se calmaran mis sentimientos.

-Sobre el favor…- aún estaba reposando mi cabeza sobre sus hombros, pero quería acabar con ese feliz momento, ya no quería estar involucrada más con ellas…- ¿Qué es lo que querías?

-Mmmmm… bueno- aparto su abrazo de mi- yo, la verdad es que no tengo en donde quedarme, y mis hermanas de seguro ya están en clases, y…-ya sabía hacia donde iba y le respondí inmediatamente.

-¿Quieres ir a mi casa?- le dije sin pensar.

Si quería dejar de involucrarme con sus hermanas debía de dejar de involucrarme con ellas, pero ¿Por qué dije eso entonces?, quizás porque mi personalidad es así, siempre soy amable con las personas con las que creo que me llevare bien, "Quizás esa parte de mi es la que me trae tanto problemas, no debería de ser tan amigable con los demás, siempre salgo perdiendo", pensé en aquel momento, pero no me importo y lo ignore.

-¿Enserio?, gracias senpai- se abalanzo sobre mí y me abrazo, por dios, esos abrazos me encantaban cada vez más, eran tan suaves y cálidos, por otro lado, ella olía bastante bien.

-Vale, pero tenemos que irnos inmediatamente, no he desayunado nada- en realidad quería irme de ahí porque no quería que me encontraran sus hermanas.

Le llame a mi chofer para que viniera por mí, y le dije una dirección que se encontraba a unas dos calles de donde nos encontrábamos, esto con el motivo de que tuviera menos posibilidad de encontrarme con ellas, y aunque sabía perfectamente que algún vez tenía que encontrarme con ellas, no quería que fuera ahora, no sabía cómo afrontarlas…