Encontronazo
El joven vocalista no sabía como iba ha hacer para conseguir que la chica acudiese a uno de sus conciertos, bueno, más bien no sabía como invitarla ha que fuese, además, debía de tener unos dieciocho años o así, por lo cual le daba un poco de vergüenza, y eso que él era el más lanzado de todo el grupo…
Pero sus problemas no terminaban sólo con eso, no, hacía unos días que había dejado de encontrarse a la chica en el metro y eso lo traía de cabeza, pues, ¿dónde podría hallarla?
Buscó por las estaciones de metro en las que paraba la línea en que la había visto siempre pero no encontró rastro de ella. Miró de nuevo la foto en su móvil y pensó dónde podría ir una chica como ella a esa hora pero un golpe produjo que acabase en el suelo de culo con el móvil en el regazo.
Dos jóvenes, uno quizás un año mayor que él y el otro un año menor, lo observaban, el mayor parecía divertido mientras que el menor lo miraba con una mirada gélida, pero notó como otra figura se acuclillaba delante de él - ¿Te encuentras bien? – El vocalista la empujó con rencor tirándola al suelo al tiempo que él se levantaba - ¿¡Acaso no tienes ojos en la cara imbécil!? – Los dos muchachos lo miraron casi con irritación por ello, pero la otra figura no pudo más que levantarse y entregarle el móvil abandonado en el suelo – No hace falta ser un borde de mierda, ¿o es que te crees guay? – Los el que era mayor que él se río ante el comentario a lo cual el vocalista le lanzó una mirada de odio – Déjalo, es un niñato, seguro que es andaba jugando con su móvil última generación – Fue cuando el joven vocalista se fijó más en aquellos individuos, llevaban ropas negras de cuero bastante ceñidas a su cuerpo u alguna pieza en malla de red.
Iba a reprocharle algo al que le había dicho que andaba jugando con su móvil última generación cuando el menor le cortó la palabra - ¿Quieres pelea con nosotros o con ella? – Al decir aquello el vocalista observó al personaje indicado por el chico y se fijó de que contra quien había chocado era una chica, de unos dieciocho, quizás – Dejadlo de una vez, fui yo quien chocó con él por prestar atención a vuestras chorradas – Se giró y le hizo una leve inclinación – Disculpa… - Sin más les hizo una señal a los dos jóvenes y le dieron la espalda entrando en el metro que estaba a punto de salir - ¡Espera! – Aquella reacción quedó colgada en el vacío y ahogada por el sonido del metro al arrancar, sin embargo aún estuvo a tiempo de sacar una nueva foto con él móvil, aquella sé era la "Musa" del grupo…
