Capítulo 11

Cruce de Caminos

Cuando Albert se despertó eran alrededor de las 8 de la noche. Candy estaba en sus brazos, no era un sueño… Vio que dormía profundamente, la tomó en sus brazos para llevarla a acostar.

Cuando hizo eso dio cuenta que podía sentir hasta sus costillas, e incluso vio como le faltaba color a sus mejillas. Decidió que mejor la llevaría a la de él. Necesitaba cambiarse, estar más cómodo. Ahora ya tenía hambre y debía entrar y salir de su habitación, la servidumbre iba a empezar a hablar si entraba y salía de la habitación de Candy...

Cuando llegó a su habitación, se fijó que nadie estuviera viendo y entró. Recostó a Candy en la cama, le acomodó la almohada, y dulcemente acarició sus rizos rubios. Después buscó entre sus ropas algo más cómodo. Se puso un pantalón de algodón, un polo igual de algodón y un jersey ajustado de cashmiere muy calientito. Bajó a la cocina, y vio a Hannah- "Hannah, a ver... a ver... ¿porqué no ha subido mi nana favorita para ver si necesitábamos algo?"

Hanna le regresó una sonrisa sólo al escuchar la voz de su pequeño William... Mientras la abrazaba por la espalda y depositaba un beso en la rosada mejilla de su nana. Aspiró el aroma de la cocina mientras se le abría el apetito..."Perdóname William, si fui, sólo que al entrar los encontré profundamente dormidos y no tuve corazón para despertarlos".

"Hannah, Candy está muy delgada y un poco descolorida, ¿está enferma?..." – La dejó de abrazar y se colocó a su lado para dejarla cocinar...-

"No lo sé, William, últimamente se ha comportado muy extraña. Por las noches entra a tu habitación, y se queda dormida dentro de tu cama, cómo si lo hiciera siempre… No me malinterpretes William, pero estoy segura que eso antes no lo hacía…"-le decía un poco colorada de la cara.-

"No Hannah, no lo hacía."- le dijo en un tono tajante.

"¿Y? ¿Qué más?"- le siguió preguntando.-

"Bueno casi no ha comido nada. Me cuesta mucho trabajo encontrarla y cuando la encuentro está dormida, la cara toda llena de lágrimas y siento que se duerme por el cansancio. La despierto y casi no come nada, en verdad no sé qué es lo que le pasa..." –A Albert se le iba encogiendo cada vez más el corazón…-

"En la mañana recibí tu recado fui a despertarla y ya se encontraba despierta y arreglada. Entonces quiere decir que no durmió otra vez. En las noches me he quedado fuera de tu habitación para ver que salga, y escucho pegada a la puerta que se queda horas llorando… No duerme William…"-lo vio con ojos de desesperación, no entendía el comportamiento de Candy, no sabía si era por su William o por el actorcillo ese.-

"Hannah, y ¿por qué no me avisaste?.." – le decía con una cara de profunda preocupación. El sabía que se iba a ir, no quería aceptar la realidad de tener que hablar con ella, y se llevó la más grata de las sorpresas al regresar. Estaba enamoradísimo de ella y ella le correspondía aunque todavía no lo admitía. Le había dejado ver sus sentimientos… Se sintió fatal de saber que Candy había sufrido en esa forma... Había hecho una pausa mientras repasaba los hechos...

"William, cuando te fuiste, te encontré en la habitación de Pauna, le estabas diciendo adiós a tu hermana. Sabía que te ibas para olvidar a la Srita... Yo pensé que ella no te quería... Sino, no te hubiera dejado ir, no, sin que hablaras con ella primero… Sabes que te quiero, cómo si yo misma te hubiera tenido, eres como mi hijo... Tú eres el corazón de ésta vieja... y me destrozaba verte sufrir así..."

"¡Hannah! Mi Hannah, lo sé y te lo agradezco…"- Borrando la cara de preocupación le regresó una sonrisa... Mientras la abrazaba depositando un beso en la frente de ésa mujer a la que había aprendido a querer cómo a su madre...-

"Tú te ibas a ir para olvidar, o te vas a ir… no sé…- abanicó la mano, mientras se concentraba en mover la sopa que estaba preparado... y trataba de contener las lágrimas para que William no la viera llorar...- Vi el daño que te estaba haciendo amarla de esa forma y no poder decir tus sentimientos… Entonces, sólo me quedó respetar tu decisión y pensé que ella haría lo mismo… Justo cuando le avisé de tu repentina partida, su actitud cambió, como que el mundo se le vino encima y no dejó de llorar en más de tres semanas, no hasta hoy en la mañana. Por primera vez después de casi un mes aceptó desayunar, más que unos bocados, en verdad, no entiendo que le sucede... Le dije a Madsen que si para hoy seguía así, llamaríamos a un médico. Incluso dejó de ir a trabajar, no quería salir a ningún lado. Sólo ayer recibió a la Srita. O'Brien. Hablaron por un largo rato y cuándo la Srita. O'Brien se retiró, Candy lloró aún más. No sé de qué hablaron, sólo se que Candy estaba cómo con más ánimo al despedir a su amiga. Luego se quedó en tu oficina, abrí la puerta y ví cómo empezaba a llorar a mares de nuevo. Después se fue a su recámara, y lo demás ya te lo dije." -Hannah tenía una cara de preocupación que le estaba atravesando el corazón a William...

"Hannah, debiste decirme, ella pudo enfermar gravemente."

"¡William, quería decirte, pero ya habías tomado una decisión... Hijo yo sé que fue lo suficientemente difícil cómo para hacerte regresar, a volver a sufrir, a llevar ése dolor en el alma !"- le dijo con una voz de desesperación y preocupación, que estremeció a su pequeño William..

"Hannah, ¿qué voy a hacer contigo...?- Le dio un apapacho rodeándola de nuevo con sus brazos, después la retiró un poco para poderle hablar y vio los ojos rojos de Hannah...- Ya no te preocupes más y para que sepa, mi hermosa nana, no estoy enojado con usted... Candy por fin se dio cuenta de sus sentimientos hacia mí. Bueno, sólo una parte de ellos, lo demás le tomará un poco de tiempo asimilarlo... – Le dijo aproximándose para tomarla entre sus brazos, con una gran sonrisa... Hannah sabía perfectamente que William quería elevarla por los aires... A lo que Hanna le respondió haciéndose a un lado y alejándose para evitar semejante imprudencia... mientras le sonreía de regreso...-

Lo importante es que ya sabe que la amo- le dijo con una sonrisa enorme- y ella no me rechazó."- En un paso abrazó a Hannah y le dio unas cuantas vueltas lleno de alegría..., luego la soltó porque Hannah protestó argumentando que ya estaba vieja para que la sacudieran así, y luego rió con él…-

"¡William, que felicidad hijo! Por favor, no se separen más, ella parece que no puede vivir sin ti, no lo toma nada bien. Y tú, bueno ya sé lo que tú sientes hijo, te felicito. Hoy diste tu primer paso hacia la felicidad, espero en Dios se logre".- Y con la fuerza de una madre lo abrazó contra su pecho y le dio unos cuántos besos en las mejillas y la frente, para después volverlo a abrazar...-

"Hannah, ahora que ya sabes que ha sucedido,- le dijo un William abochornado y sonrojado de las mejillas, tras ser descubierto...- Necesito que me ayudes. Candy está en mi habitación… No te sorprendas, la llevé ahí para cuidar de ella sin que todos los sirvientes se pregunten por qué entro y salgo de la habitación de Candy… Ya sé como son, seguro se imaginaron las peores cosas si la llegaron a encontrar dormida en mi recámara ¿no es verdad?"

"Si William, nos ha costado mucho trabajo mantener el orden y que los rumores no salgan de la mansión."- dijo con un tono de preocupación.

"Bueno, como te decía, ahora que ya sabes la verdad, ayúdame. Prepáranos unos deliciosos sándwiches como los que tú sabes hacer, llévanos algo de fruta y un poco de limonada. Mmmm, también de ésta sopa que estás preparando y si puedes y no es mucho pedir...-le dijo con una cara de angelito que le arrebató inmediatamente una sonrisa a Hannah-prepara una ensalada ligera pero que te quede muy rica… Vamos a ver si Candy come y cómo se siente. Han sido muchas emociones y no se si esté fuerte para resistirlas. No quiero que se enferme…"- le dijo con unos ojos que le encogieron el corazón a Hannah.

"No hijo, verás que es fuerte, la vamos a hacer comer. Contigo aquí ella se va a recuperar… No tengas miedo."-Hannah le acarició la mejilla cómo cuando era niño.

"Gracias, mi Hannah, no sé que haría sin ti…"- Se fue, no sin antes darle un beso en la mejilla. Albert era y seguiría siendo la adoración de Hannah... Era tan dulce desde niño que era imposible no encariñarse con él. Hannah tenía los ojos llenos de lágrimas y los dos se volvieron a abrazar. Ella lo encaminó hacia fuera de su cocina empujándolo un poco, ante el rechazo de su niño... Mientras alzaba su delantal para limpiarse la cara... Albert antes de partir le sonrió y subió cómo cuando era niño, rápidamente las escaleras de dos en dos, para esperar la deliciosa cena de Hannah...

Ya en la habitación, Albert sacó una colcha que Hannah le había hecho cuando era niño, era ligera, pero muy calientita. Se la puso a Candy y él se recostó a su lado. Le tocó la frente, y se aseguró que no estuviera enferma. Él mejor que nadie sabía que para Candy manejar sus emociones le era muy difícil, pensó- "Ahh, Candy, ¿por qué no me buscaste antes…? Claro que me quieres, sino, no te hubieras puesto así. Te falta ese pequeño paso para encontrar el amor, Princesa… Si me voy y la dejo, tal vez lo encuentre más fácil… Ésta separación le ayudó a ver sus sentimientos… -Una sonrisa pícara se dibujó en su rostro...-Mmm… Lo que no me gusta o más bien lo que me gusta, es que me extraña mucho, cómo yo a ella… Creo que no sería lo mejor dejarla ahora que quiere mimarme... jaja...-Sonreía para sí... mientras dejaba a su imaginación volar...- Nunca lo creí posible... Candy... me sorprendes a cada momento..."- Le estaba acariciando el cabello y una sonrisa se dibujaba en sus labios mientras contaba una y otra vez sus pecas... Albert sabía que tenía que tomar una decisión. Si se iba al África era para olvidarla, aunque también era porque le urgía un descanso.

No podía seguir así. "Quiero quedarme- pensó- Que nadie sepa que estoy aquí… Necesito que me dejen descansar, ya no puedo más… - Sus ojos se encontraban enmarcados por ojeras... Su rostro reflejaba cansancio...-Si me quedo no podré descansar, a menos que huya a algún lugar. Mejor llevo a Candy conmigo, no sea que se arrepienta de darme mimos... jajaja... – De nuevo sonreía pícaramente...-… Ya pensaré en algo, o mejor pensaremos en algo…"- dio un suspiro y se rodó para abrazar a Candy... Se le cerraban los ojos, estaba tan tranquilo que el cansancio se le vino de golpe, hacía grandes esfuerzos para mantenerse despierto...- "AAAAhhh, ahora que venga Hannah me despierto... Ya tengo hambre el desayuno pasó hace mucho…"- bostezó antes de perderse en el aroma de Candy... y aproximarla más a su cuerpo... Candy no se despertó, sintió un profundo cobijo en el alma, mientras se refugiaba en el calor que emanaban los brazos de Albert... Era un cobijo que provenía del más intenso amor-

...