Cualli Tonalli!!!!!!!!

Este capitulo lo escribió Tsuyu ryu jeje recuerdo que me reí mucho jejeje. Gracias a las personitas que nos han prestado su tiempo y regalado un review, no saben lo feliz que me hace ver mi bandeja llena de correos de jejeje, gracias a:

Any Cullen, Giise Cullen, Angel. Hell, Katiiih, GyaniSwanCullen, por leer el fic, me alegran el día, por ustedes se logra el éxito en este fic.

Por último, Tsuyu ryu jejeje si estás leyendo esto: no te parece magnífico???? A mi si, éxito amiga, éxito!!!! En fin, disfrútenlo!!!

Twilight no nos pertenece, es creación de la gran Stephenie Meyer

¡Que comience la guerra!

Capitulo 3

BPOV

Alice y Rosalie me miraban con expectación.

Las tres estábamos en la habitación de Edward –recordé, con un leve estremecimiento de placer, que hacía casi un año que era nuestra habitación-. Desde aquel "incidente" con Tanya, ocurrido apenas ayer, mis dos hermanas adoptivas habían tomado una actitud desafiante con ella.

Ahora, las dos estaban sentadas junto a mí, proponiéndome 'el plan de acción', como Alice lo llamaba.

"¿Y bien, Bella? ¿Qué dices?" preguntó Alice, algo impaciente por mi falta de respuestas. No podía evitarlo: no era tan agresiva como para lanzarme contra Tanya, por mucho que la vampira se hubiera pasado de la raya.

"Alice, no soy así. No puedo simplemente salir y atacar a Tanya…" protesté, pero esta vez fue Rosalie quien se impacientó.

"¡¿Estás loca?! No estarás pensando dejar las cosas así, ¿no? ¡Ella prácticamente te declaró la guerra! Si yo estuviera en tu lugar, ya le habría arrancado la cabeza" dijo Rose. No lo dudaba; conociéndola, cualquiera que se metiera con Emmett podía darse por muerto.

"Lo sé, pero mientras ella no haga nada… si soy mala con ella, la que se va a ver mal soy yo" dije. Ambas me miraron asombradas.

"Buen punto" dijo Rosalie.

"Escucha, Bella… nadie ha dicho que tengas que ser tan directa" dijo Alice, acercando su bello rostro hacía el mío mientras me dedicaba una sonrisa pícara… mala señal.

"¿Qué quieres decir?" pregunté.

"Que bien podrías demostrarle a Tanya, sutilmente, a quien ama Edward" respondió ella. No pude evitar preocuparme por sus palabras: sonaba como si estuviera en riesgo de perder a Edward… y Alice lo notó de inmediato.

"Ni se te ocurra dudar… él te ama solo a ti" me regañó.

"Si… Tanya nunca le ha gustado en primer lugar, y eso que ella siempre ha sido muy evidente con…" dijo Rosalie, pero se calló al ver la mirada de Alice. Era obvio que no quería que yo supiera que tan… 'atrevida' había sido Tanya con mi esposo en el pasado.

"Muy bien, Alice… ¿Qué sugieres?" dije, resignada. Después de todo, estaba dispuesta a hacer que Tanya dejara en paz a MI Edward. Alice aplaudió, complacida.

"¡Excelente! Verás, Tanya planea pedirle que…" murmuró ella en mi oído, mientras Rosalie asentía satisfecha.

Horas después

Una vez que Alice me contó todo sobre los planes de Tanya para hoy, descendí rápidamente las escaleras. Al mismo tiempo, vi a Edward salir de la sala hacia mí… era obvio que me había escuchado.

Como siempre me ocurría, observé su hermoso rostro y la forma en que caminaba hacia mí con un amor incontenible. A pesar de todo, me seguía pareciendo increíble que hubiera sido tan afortunada. Mi esposo se acercó a mí y me besó con ternura… afortunadamente, yo ya no necesitaba respirar.

"Tendré que vengarme de Alice por secuestrarte… te extrañé" dijo él con esa voz suya tan seductora, que casi me hizo ignorar a Emmett y Jasper detrás de él y hacer algo mas 'privado' que un beso.

"No tienes porque; solo tenías que subir y recuperarme" le dije, acariciando su rostro con las manos. De pronto, el rostro de Edward adoptó una actitud apenada, y giró a ver a Jasper con cierta irritación.

"Quizás debas ir a buscar a Alice, Jasper" bromeó Emmett. Su hermano le lanzó una mirada molesta.

"Nadie dijo que Edward tenía que mirar" respondió él. Edward se encogió de hombros.

"Nadie dijo que tuvieras que manipular mis emociones… es tu culpa por hacerlas tan intensas" respondió Edward. Jasper se aclaró la garganta, incómodo, pero Emmett se echó a reír.

"¡Deberías ver tu cara, Bella! ¡Y yo que pensé que ya te habías acostumbrado!" me dijo. Yo, avergonzada, miré en otra dirección.

"¡Edward!" Escuché una voz y, como esperaba, vi a Tanya acercándose a velocidad vampírica hacia mi esposo, con toda la intención de abrazarle. Sin dudar un segundo, activé mi don, y Tanya chocó contra la barrera a unos centímetros de Edward.

"¡Ouch! ¿Qué fue eso?" preguntó ella, confundida, y yo no pude evitar una risita divertida. Edward me miró, enarcando una ceja.

"¿Bella?" preguntó. Tanya me miró con evidente molestia.

"¡Ups! Lo siento, aun me cuesta trabajo controlarlo" dije, aunque la verdad era que lo tenía totalmente dominado… y Edward lo sabía, por lo que se limitó a sonreír con esa sonrisa pícara que tanto me gustaba.

"Bueno, no importa… oye, Edward, ¿podrías enseñarme la ciudad? Me muero por conocerla" dijo Tanya, ignorándome como si yo no estuviera. Bien, quizás tendría que hacer mi presencia más clara.

"Hum… claro, Tanya, si así lo quieres…" dijo Edward, algo reacio. Yo sabía que, como el caballero que era, no podía negarse a la petición… hora de actuar.

"Suena bien, ¿puedo ir con ustedes?" pregunté, abrazando el brazo de mi esposo y mirándolo con lo que yo esperaba fuera una expresión seductora. Aunque era evidente que no era buena en ello, Edward me miró con deseo… y Tanya con ira.

"Por supuesto, amor. Estoy seguro que a Tanya le vendría bien tener compañía femenina" respondió Edward. Casi me eché a reír al ver la expresión de Tanya: bastante similar a la de Edward cuando mi padre lo había obligado a 'comer'.

"Bien. Te espero afuera" dijo Tanya con un tono más frío, evidentemente decepcionada. Dio la vuelta con elegancia y salió de la casa.

"Buena jugada, Bella" dijo Emmett, sonriendo. Después miró a Jasper con expresión curiosa.

"Yo no he hecho nada" dijo él. Emmett le sonrió.

"Exacto" respondió. ¿De qué rayos estaban hablando? Edward los miró a ambos con cierta curiosidad, mientras me abrazaba con fuerza.

"Jasper… ¿quieres al menos cambiar de diálogos? Si sigues así yo voy a aprendérmelos" dijo Edward. Jasper rió, y se encogió de hombros. Yo sabía bien que tenía la tendencia a recordar películas cuando quería que Edward no supiera lo que pensaba. Esto era sospechoso.

"Bien, que se diviertan" dijo Emmett. Parecía ansioso por que nos fuéramos. Sin embargo, antes de salir me pareció escuchar que le decía algo a Jasper:

"Habrá que 'agitar' un poco las cosas, hermano…" dijo –o, al menos, eso creí oír-.

Port Angeles

Jamás pensé que este paseo pudiera ser tan entretenido.

Tanya había insistido en visitar Port Angeles y ver las diversas tiendas, pero era obvio que no era eso lo que observaba.

Siempre que podía, me miraba con actitud desafiante y algo altanera, como si siguiera creyendo que no era digna de estar con Edward; yo, por mi parte, lo único que debía hacer para irritarla era rodearlo a él con mis brazos y recargar mi cabeza sobre su pecho perfecto… entonces Tanya ponía mala cara y se dedicaba a ver cualquier cosa. Estaba muy equivocada si creía que iba a permitir que me molestara de nuevo.

"¡Mira éste, Edward! ¿No es precioso?" dijo Tanya, observando un vestido de gala color azul… el color favorito de Edward. Él se acercó y lo miró con cortesía, pero ella lo sujetó del brazo y casi lo jaló a su lado, abrazándole el brazo.

"Es bastante elegante… ¿planeas comprarlo, Tanya?" preguntó él, sin duda como simple cortesía. Ella abrazó su brazo con más fuerza.

"¿Te gustaría que lo hiciera?" preguntó con tono sugerente. Yo me sentí furiosa. Antes de que Edward respondiera, rodeé su cintura con mis brazos, lanzando una discreta mirada de furia hacia ella.

"Se parece al que Alice me prestó para la graduación, ¿no crees?" dije. Edward me miró de inmediato, ignorando a Tanya –para mi alegría-.

"Si…" respondió con ternura, probablemente recordando la escena.

"¿Recuerdas aquel beso ese día?" pregunté, mirando sus hermosos ojos dorados. Él me sonrió con amor, y Tanya parecía dispuesta a matarme.

"¿Cómo olvidarlo?" dijo él, y me besó con pasión. Yo me olvide por un momento de Tanya y de la poca gente que pasaban por ahí, concentrándome solo en el suave roce de sus labios y su dulce aroma. Cuando se detuvo, vi que Tanya nos miraba, sin molestarse en ocultar su indignación… cosa que a Edward pareció divertirle.

"No, no voy a comprarlo. Es solo un vestido…" dijo ella con tono enfadado. Sin embargo, esta vez fue mi esposo quien aumentó su ira.

"No cuando Bella lo usa. Me encanta como luce vestida de azul…" dijo él, mirándome de tal forma que, si fuera humana, me habría desmayado. Tanya gruñó levemente, dio la vuelta y siguió caminando. Edward me pasó una mano por la cintura y, lentamente, ambos la seguimos.

Mentalmente, me sentí dichosa; Edward no solo no mostraba interés en Tanya, sino que le mostraba a cada segundo lo mucho que me amaba a mí. No pude evitar sonreír durante todo el día.

Bella: 1 Tanya: 0

Continuará… Te quiero Tsuyu ryu!!!

Tlazohcamati huel miac!!!!