(Términos extraños se encuentran al final del texto para mejor entendimiento)

"Ningún personaje de la serie me pertenece, todo queda en nombre del creador de Date a Live"


Acto 1

Capítulo III: Sueño profundo

Algo había sucedido, el cuerpo de Tohka se desvaneció sin dudarlo. No hubo residuos, no hubo señales de huida.

Nada, todo se volvió un hueco completo.

—¿¡Tohka, Tohka!?

Giraba su cabeza en conmoción. Un intento lastimoso.

Con cada grito que daba, el vacío del silencio se llenaba de incertidumbre. Las aves escapaban, su antes tranquilidad se volvía locura.

Todo había cambiado.

—N-No, ¡Tohk-!

Un sonido metálico le interrumpió. Era algo tan tranquilizador, escuchar que solo había sido una broma. Volteó en dirección al sonido.

—Rayos, Tohka, no tienes porque-

—¿Tohka?

Se frenó en palabras, aquella voz no era parecida a la de su compañera en ningún grado, una que ni siquiera era femenina.

Cabello café, uno con la longitud regular donde los pocos pelos más largos llegaban hasta las pestañas. Ojos de un color esmeralda fascinante, unos tan hermosos como la piedra preciosa con el mismo nombre, algo que combinaba con su chaqueta de color verde obscuro. Su cuerpo formaba uno alto, igualado por una forma físicamente buena con todas sus vestimentas. Alguien más mayor que Shidou.

Con piel blanca y un rostro en confusión, estos marcaban su clara incapacidad de procesar lo que sucedía, evitando que la puerta se cerrara con su brazo izquierdo.

—¿No recuerdo…? —El chico miro a las escaleras y después de nuevo a Shidou, volviendo a dirigirse a ellas y dar vuelta completa a su dirección—. P-Perdón, no quería interrumpir nada, me-

—¡E-Espera! —Shidou freno la salida del extraño con simples palabras.

Volteando su cabeza con cuidado, esos ojos verdes miraron a los miel de Shidou.

—¿Eh? —Sosteniendo la puerta con su hombro, este chico desconocido fue sorprendido—. De verdad, no tenía intenciones de interrumpir, si ya estaba ocupado…

—No, no hay problema, nosotros… —Se frenó de hablar con un pequeño dolor—… yo también entre sin permiso.

—Supongo que de verdad es famosa esta escuela —Rascó su nuca, girando de nuevo su cuerpo—. Y más con estas hermosas vistas, de verdad vive a los rumores.

—S-Si… —Por fin vio la entrada—. Por cierto… ¿Cuál es tu nombre?

—Puedes llamarme Sombra.

—S-Sombra… —¿Qué tipo de nombre era ese?—. Está bien… Sombra, ¿has visto una chica de pelo púrpura? E-Estaba hace unos momentos acá arriba, no sé si haya bajado sin darme cuenta…

Negó de inmediato con su cabeza.

—Perdóname… No vi a nadie mientras subía aquí, no sé si pueda… —Shidou estaba devastado, lo que notó Sombra—. P-Pero, puedo ayudarte a buscarla, si gustas.

Después de sus palabras, Sombra se acercó a Shidou. Esto claro dejando la puerta de la azotea emparejada.

—¿Eh? —Fascinado, perplejo; una respuesta que no se esperó—. ¿D-De verdad?

—Por supuesto, no tengo mucho más que hacer durante todo el día, y creó que usarlo para ayudarte está bien—Volvió con esa risa simpática—. ¿Es lo único que recuerdas de tu amiga?, ¿algún rasgo más único que le encuentres?

Por unos momentos empezó a analizar en su imaginación al cuerpo de Tohka, viendo cómo es que podía describirla con más exactitud… Un leve sonrojo se formó en su rostro.

—Es un poco más baja que yo, suele ser bastante alegre. Sus ojos son del mismo color que su cabello, también tiene un listón rojo sobre su cabello y… —Recordó el día que le pidió ir a una cita con las recomendaciones de sus amigas, el sonrojo aumento.

—¿Pasa algo?

—¡N-No! Estoy bien, estoy bien —Se comenzó a relajar «Necesito, necesito…»

Tras ver sus dificultades y el paso de unos cuantos segundos en silencio, Sombra decidió hablar de nuevo.

—Así está bien, esta ciudad no esta tan… poblada por lo que parece, una chica de cabello purpura no se puede esconder tan fácilmente —Unas palabras de esperanza—. Bien, eh…

—Shidou, Shidou Itsuka.

—Un gusto, Itsuka.

—P-Puedes llamarme Shidou nada más, no hay problema.

—Es una costumbre, que no te moleste —Salió una pequeña gota de sudor en la frente de Shidou—. Itsuka, ¿no tienes celular?

—Oh, sí, pero… —¿Seguiría el juego en esta situación? La respuesta era simple—. Aquí lo tienes.

Shidou sacó el celular, con la esperanza de nuevo de que algún mensaje hubiera llegado. Nada. Sabía que no lo habría, con el claro motivo de que puso el celular a que sonara si alguna notificación llegaba.

Sombra también sacó uno, esta vez uno un poco más tecnológico, donde la pantalla táctil estaba casi al completo y la protección era formada por una placa de color blanco con un símbolo representante de la marca expuesta. Los dos intercambiaron su número al instante, en el celular de Shidou marcaba "Sombra" y en el de Sombra "Itsuka, el de ojos miel".

—Te marcaré si algo extraño sucede —Guardo su celular Sombra—. Lo mismo para ti… Para al menos saber que ya la encontraste.

Sombra le tendió una mano en auxilio, aceptándola para levantarse del frio piso. Sombra fue el primero en salir por la puerta metálica de la escuela, mientras que Shidou se atrasó algunos segundos para mirar el atardecer sobre la azotea, viendo el lugar donde hace unos momentos Tohka estaba junto a él. Suspiró.

«Dime por favor que estas bien…» Desapareció, por segundos lo pensó múltiples veces: ¿Cómo es que Tohka desaparecería sin decir nada? «Claro que no…»

Abandonó la azotea. Sombra esperaba recargado sobre una de las barandillas que cuidaban las escaleras.

—¿Eres nuevo en la escuela? —Cerró la puerta.

—¿Mm? Yo… Yo no soy de la escuela, o bueno, al menos no aun—Reaccionó, posando la mirada sobre Shidou—. Seré un alumno de intercambio, supongo que quería conocer la escuela antes de empezar clases.

—Entiendo… —Entonces por eso había entrado "sin autorización"—. ¿De dónde?

—La madre del idioma inglés, ¡Gran Bretaña! —Dramatizadó de más.

Un alumno de intercambió… Algo que el nuevo director quería aplicar más a menudo, uno de sus nuevos planes para la reformación de la escuela.

—Entonces, Itsuka, ¿dónde crees que la chica este? Si estaba contigo, no debería estar tan lejos.

—Yo…

No hubo respuestas. Al desaparecer tan repentinamente, de verdad no sabía dónde encontrarla. No tenía hambre con todos esos panes comidos… ¿Qué más necesitaba unir para encontrarla?

Tampoco podía decir que la chica desapareció de la nada. Nadie debía saber de los espíritus.

—Si me permites… —hablo, sacándolo de su muro de pensamientos—. Tal vez personas de afuera sepan a donde se fue, con eso de que estaba contigo hace unos momentos… Todos tenemos nuestros momentos de distracción.

—Pero ella no se iría sin avisarme…

—Mm… —Toco su mentón—. ¿Qué te parece esto? Yo buscare por toda la escuela, en cada recóndito que conozca, tengo un mapa de la escuela por si lo preguntas —Sacando de su celular, le mostro un mapa detallado donde todas las salas estaban marcadas sin excepción—. Me será más sencillo buscarlo así. Mientras, tú puedes buscar por los alrededores.

Shidou asintió con seguridad. Estaba algo seguro que, si Tohka había "escapado", alguien debió haberla visto cerca de aquí.

Aun así… Ella no pudo haber escapado, ella desapareció… ¿no? ¿Y qué más opciones tenia? Estaba seguro de que ella no estaría en la escuela, pero en los alrededores… Si era algo extra normal, no quería meter a Sombra en el basurero.

—Cubriremos más espacio y terminaremos rápido; por ahora, yo me quedare en el siguiente piso, no hay problema.

Así, y sin darse cuenta, una preocupación nació en su corazón…

—¿Estás seguro? A mí me dejaron entrar, en cambio tú…

No se le había ocurrido.

—¿Eres parte de la escuela, no? —Asintió, sabiendo que volvería a esta—. Entonces, es mejor que yo me ensucie las manos, estoy acostumbrado a ello —Sonrió, levantando el pulgar derecho y haciendo relucir sus blancos dientes con una sonrisa.

Shidou no pudo evitar sacar una pequeño gesto con eso.

—Itsuka, nos vemos en la entrada. Mucha suerte.

Le seguía sonando extraño que le llamaran por el apellido, y mucho más sin ningún agregado… Cosas de otros países, suponía. Solo esperaba que con otras personas no fuera tan… informal, le caería duro si no aprendía los básicos ahora. Sin embargo eso ya vendría después.

Los dos bajaron las escaleras, en donde Sombra se frenó en el primer piso al que bajaron.

—Te avisaré si sucede algo.

—Oye, Sombra…

—¿Mm?

—¿Por qué? Sé que dijiste que no tenías nada más que hacer pero…

Sorprendido, la cara de Sombra se encontró con la mirada confundida de Shidou. Solo pudo producir otra sonrisa, esos ojos verdes mostraron suavidad.

—Un día también perdí de vista a un ser querido, no es una sensación bonita, eso queda claro… no puedo dar la espalda a algo así —Su mirada cambio de dirección, ahora observaba el pasillo—. No le des tantas vueltas, no nos rendiremos hasta que encontremos respuestas. Suerte.

Se fue, despidiéndose de Shidou mientras entraba a uno de los salones.

Era algo bonito. Si bien Tohka estaba perdida, sabía que no estaba solo en esa búsqueda… Se sentía presionado, sí, pero el estar acompañado le dio… un apoyo.

Estaba agradecido.

«Te lo devolveré después, Sombra… Gracias»

Por ahora, la búsqueda dentro de la escuela quedaría en la espalda de Sombra, la majestuosa preparatoria Raizen, la cual compartió con esa chica perdida. Le vendría bien, pensaba, acostumbrarse a su nueva institución mientras hacia su trabajo, podía confiar que no se perdería por el mapa que tenía.

Mientras, Shidou se encargaría de buscar en el exterior, lugar donde alguien posiblemente vio a Tohka salir… Aun así, había una sola pregunta que su mente repetía, una que hallaba más peso de las miles que se crearon en su camino a la escuela.

¿Por qué ese parque se mostraba en su memoria?

El tiempo pasó como viento, un claro aviso de anochecer sobre el antes anaranjado cielo se presento, notando que tenia pocas horas para que toda la ciudad se fuera a dormir.

Volteando a sus lados, esperaba poderse encontrar con el guardia que hace unos momentos se encontró con Shidou y Tohka… Si alguien sabría de su ida, seria él.

No había nadie resguardando.

«¿Dónde estás ahora?» No le sorprendería que se hubiera retirado, viendo al primer encuentro como prueba.

Eso no significaba que su necesidad era menor, y peor, la desaparición del guardia le provoco una peor preocupación.

Se asomó hacia su lado, revisando con precisión todo lo que su vista le permitiera. Nada, incluso las personas se habían retirado.

«Tal vez fue cambio de turno» ¿Qué más podía ser?

Por ahora, no podía perder el tiempo. Maldecirlo sin saber las razones de su partida solo le haría egoísta, dando respiros hondos hasta que su corazón dejo de desesperarse, o eso intento.

Muchos de los lugares que convivían con la escuela estaban cerrados, normalmente por las vacaciones. No obstante, algunos tenían aun sus luces prendidas, estos representaban algunas papelerías o, en una mayoría dominante, lugares donde se servía comida. Incluso así, todo se sentía bastante sombrío.

Al primer puesto que entro fue "Bajo las Estrellas", un restaurante japonés que tenía un modelo antiguo, señalado por su edificación enfocada en la arquitectura japonesa, con varias formas de luz que se diferenciaban de las exteriores por linternas de papel con dibujos sobre ellos. Unos recuerdos vinieron a su cabeza.

Entrando, el interior era igual de majestuoso. Tenían varios asientos con sillón integrado, unas pesas hechas con madera fina y una combinación interior donde las linternas de papel y las paredes hechas de madrea hacían un hermoso enfoque en el marrón y rojo claro.

Estaba el mostrador, algunas personas comiendo y varias señoritas recogiendo pedidos. No tuvo de otra, fue en dirección a la persona del mostrador.

—Buenas tardes.

—Buenas tardes, o-kyaku-sama, ¿necesita algo? —La voz alegre y linda de la chica podía derretir a cualquiera.

—C-Claro… ¿No ha viso a una chica de pelo púrpura, más o menos mi estatura y… amante del pan de kinako?

—No que yo recuerde…

—Si… ¿Esta el jefe aquí?

La chica se asustó, esperando lo peor de la situación.

—O-kyaku-sama, le juro que no la hemos visto aquí —Se empezó a alterar sin sentido.

—T-Tranquila, solo quiero ver a Yamamoto-san, es un conocido mío.

Un suspiro de tranquilidad, casi sentía su nuevo trabajo desvanecerse en el aire. Un rubor grande se creó en la pelirroja.

—I-Iré por él, permítame unos momentos, o-kyaku-sama…

La bella chica se retiró hacia una puerta justo a su lugar trasero que decía "Solo Personal Autorizado". Shidou quedo en total espera, aguantando a gritos el hambre que se notaba a simple vista.

De ahí, un señor con traje negro salió, se notaba algo cansado, un color negro de pelo y además unas cuantas arrugas sobre su rostro, no tantas cono Hiseo, pero con una notoria edad circulando entre los 40 o 50.

—Itsuka-san, bienvenido de nuevo a Tenguu —Tardo un poco en reaccionar—. ¿Me necesitas para algo?

—Yamamoto-san, sí que ha pasado tiempo —Los dos se saludaron—. Busco a Tohka, la chica de cabello púrpura… ¿Sabe si ha pasado por aquí?

—Claro, ella. Solía ser regular por acá, pero tras las vacaciones… Temo decirte que no, no tengo idea—No se esperaba menos, mostro resignación.

—E-Entiendo… —No quería presionar más de lo necesario—. Gracias, Yamamoto-sama, un gusto volver a saludarlo… Lamento no poder seguir con usted pero… necesito encontrarla.

Se escuchaba muy mal solo venir por eso, pero no tenía otra opción.

—Lo entiendo, Itsuka-san, no te preocupes —No estaba convencido con algo—. No sé si sonara mal pero… ¿Sucedió algo con Yatogami-san?

—Bueno… No ha regresado a casa. Estamos buscándola, un amigo y yo…

—Oh… No sabía… —Estaba impactado—. Si encuentro algo, marcaré a tu celular, Itsuka-san.

—Sí, creo que sería mejor.

Los dos intercambiaron su número, ahora tenía dos nuevos contactos.

—Entonces no les quito más tiempo. Deberías llamar a la policía, puede que ellos la encuentren. Itsuka-san, mucha suerte en tu búsqueda.

—Y-Yo llamaré, gracias por la ayuda, Yamamoto-san —De nuevo, policía solía igualar al AST cuando hablaba de Tohka… Experiencias pasadas hablaban por sí mismas.

Desde la aparición de Tohka y las demás espíritus, el AST siempre daba el primer reconocimiento cuando se trataba de escenas extra normales, además de que Kotori confirmo que los nombres de las chicas aparecían dentro de la base de datos del AST, en conjunto con sus nombres clave. Por suerte, incluso con las fotografías claras de los rostros de las espíritus, el AST no fue regular en las actividades de la mansión de los espíritus ni en sus actividades habituales como humanas. Elliot les dejo claro que podrían seguir con sus hábitos sin repercusiones, eso claro evitando a la policía lo más que pudieran y al AST, esto no agrupaba a la guardia de Raizen; y con ahora Origami de su parte, los ataques del AST eran algo mínimos, a diferencia de DEM. Solo aparecían si algo se salía de control.

Con su despedida, estaba claro que el chico ya no conseguiría nada ahí. Suspiro y les sonrió a los dos, dando su vuelta y llegando a la puerta.

—I-Itsuka-san.

—¿S-Si?

—Recuérdame… Si llega a pasar algo… No olvides —Fue frenadó, ocasionado por un dolor de cabeza fuerte—. P-Perdón, Itsuka-san, no era nada, no te quito el tiempo…

Yamamoto se retiró de nuevo a su lugar de reposo detrás de la puerta, la chica se despidió y Shidou salió del lugar. Yamamoto actuó raro esos momentos, algo le quiso decir pero no lo logro… No era el cansancio, de eso estaba seguro. Jamás había actuado así antes.

Fueron más minutos perdidos, en ningún sitio abierto sabían de la chica de color púrpura, fue trabajo en vano. Como último esfuerzo, giro su cabeza hacia los lados de toda la avenida. Nadie, en kilómetros, estaba a la vista. Shidou se encontraba sentado sobre uno de las bancas en la avenida, esperando la llamada o alerta de Sombra.

«Maldición…»

Ya estaba algo cansado, sacó su celular para marcar al teléfono de Sombra, esperando ver como él iba con su búsqueda.

"El celular que usted está marcando esta fuera de servicio, por favor tratar-"

Cortó la llamada.

«No, claro que no…» El número que copio del celular de Sombra no estaba erróneo, eso lo tenía seguro.

Marco entonces a otro celular, esta vez al de Yamamoto.

La misma grabación se reprodujo.

«Es este celular… Tiene que serlo» Eso explicaría la falta de mensajes de Kotori, el porque no puede llamar a Sombra ni a Yamamoto.

En un ataque de ira, Shidou levanto el celular con su mano y estuvo a punto de estrellarlo contra el suelo. Se detuvo al último instante.

«No… Tranquilízate…» Ese ataque le recordó a sus días pasados… días donde no estaba con las chicas ni Kotori, en especial con su hermana.

Estaba cansado, cansado de tantas preguntas, de pocas respuestas…

«Tengo que volver con Sombra…» Se levantó de su posición y empezó a caminar, todo eso acompañadó por un rostro horrible.

Sombra, la persona que con mucha casualidad apareció justo el momento en que Tohka desapareció, él que se dio para ayudarle a buscarla y lo tenía dando vueltas por la avenida de Raizen.

¿Y si él era alguien malo? ¿Un enviado de DEM? ¿O del AST? Era un extranjero, algo raro de ver a sus alrededores. Y aun así estaba caminando con total normalidad. Su nombre… Eso nombre tan raro que le dieron sus padres, ¿era verdadero?

Aun con todas esas dudas en mente, Sombra le ayudaba a buscarla, o eso creía… No podía confirmar nada sin verlo.

Aun así, viendo esos ojos al momento de aclarar el porqué le ayudaba, ¿era todo eso también una mentira? No lo parecía.

A este paso, el tener la presión de Tohka, de que sucedió con todas y las preguntas de Sombra como peso, lograba enloquecer a Shidou por completo. Cada momento, solo sentía como se iba al vacío, en un lugar donde él no podía salir. Fue lo mismo ese día, ¿no? El día que Shidou se fue. Encontrar respuestas por su cuenta y terminar con las manos vacías… De verdad era inservible.

Sin darse cuenta, llego a la entrada de Raizen, una donde Sombra esperaba con paciencia recargado sobre una pared, con celular en mano mientras presionaba con rapidez sobre la pantalla táctil. Gracias a su acercamiento, Sombra pudo darse cuenta de su llegada.

—Eh, Itsuka… Lo lamento, no encontré nada.

Sombra llego a su posición.

—Oh… Yo tampoco lo hice…

La actitud negativa se mostraba dentro del rostro de Shidou, mucho más que el momento que lo vio.

—¿Pasa algo?

—No… No, es solo que…

Tenía demasiadas cosas en su cabeza. La desaparición de Tohka, la ida sin aviso por muchas de las chicas, el mensaje misterioso en su celular, el no encontrar a las hermanas Yamai… Nia y Miku todavía podían estar de regreso. Su espíritu estaba cansado.

—Itsuka —Sombra se acercó a su lado—. ¿De verdad estas bien?

—… —¿Cómo podría estarlo?

Sombra cerró los ojos antes de volver a abrirlos y mirar el cielo que estaba por volverse negro.

—¿Sabes? Cuando era pequeño… solía perderme en los supermercados de la ciudad, era algo distraído y no solía prestar atención a mis alrededores —De nuevo sonrió—. Puede… Puede que ella también se haya distraído un poco.

No entendía bien lo que sucedía tampoco. Era tan notorio.

—N-No es eso… Tohka… ella no debió haberse… —No salían de su boca palabras rápidas, estaba tan nervioso. No podía decir que ella desapareció sin más.

—… —Lo noto con claridad—. Puede que tu amiga se haya perdido, o tengas más problemas que yo no logro comprender, pero… ¿Cómo lo digo? —Dio unas risas nerviosas, intentando buscar las palabras—. Tal vez, en ese lugar donde se encuentre, ella necesite que seas fuerte, ella confía en ti.

El silencio se vio con Shidou mirando la vista de Sombra que se dirigía al cielo, una con bastante… ¿melancolía?

—Lo sé, no fue la mejor de las ayudas… —Cambio de nuevo su mirada hacia la de Shidou.

—¿Cómo que no ayuda mucho? —Shidou sonrió—. Sí que ayuda, gracias Sombra.

—Sí, lo confirmo, ese nombre también suena raro —Rascó su nuca—. En un futuro me lo cambiaré, no me gusta nada.

—Pero fue el que te dieron tus padres…

—¿Qué más da? Seguro estaban borrachos y decidieron ponerme "Sombra" por un fantasma que vieron, nunca he escuchado la historia.

—¿En serio? Digo, no tendría mucho sentido si fuera de otra forma.

—Créeme, he escuchado nombres mucho más raros que ese… A veces son unos demonios los padres —Suspiró—. Pero ya lo hablaremos después, no tenemos mucho tiempo. Se hace de noche.

—Si… Tienes razón —Tenia que centrarse, ser fuerte.

—Ya hemos buscado en la escuela y en las afueras… No nos quedan más opciones exactas.

—La verdad… Si —El único lugar por donde pasaron.

—Bien, suéltala.

Esperar la respuesta se volvió algo duro. Shidou no quería decir que en el parque podría estar Tohka, sabiendo que en el podría estar… esa cosa que describieron los chicos. Y no solo eso, tener una duda sobre su naturaleza, tal vez un espíritu igual de peligroso que Kurumi… No podía exponer a nadie a eso. Y viendo lo que sucedió con Osamu, jamás lo haría.

—Y-Yo puedo ir solo, no hay necesidad de ayuda.

—¿Seguro? —Alzó una ceja—. Todavía tengo tiempo, de verdad.

—N-No, ya creo saber dónde está… —No era un buen actor.

Duraron segundos de duda en la cara de Sombra, una donde los dos intercambiaron sus sensaciones con interpretaciones faciales, uno con duda y otro con nervios.

—Está bien —Por fin habló—. Si necesitas algo, puedes llamarme sin problemas, estaré un rato más aquí si pasa algo.

—Espera —Le frenó—. Tu celular, ¿tiene llamadas perdidas?

—¿Mm? —Sacó su celular, reviso su historial—. Nada, ni una registrada.

—Oh… ¿Me puedes confirmar el número?

Fue algo rápido, noto que el número era exactamente el mismo.

—Gracias…

Quedando en total confusión por lo antes sucedido, Sombra reviso sus contactos en el propio teléfono.

—¿Estaba mal?

—N-No, nada más no me dejo llamarte.

—Qué raro —Fue a revisar el historial, encontrándose de nuevo sin historia—. Raro...

Con la llamada preparada, Sombra marco al celular de Shidou. El mismo mensaje de error sonó.

—¿De verdad lo guardaste bien?

—S-Si, mira —Con el contacto en pantalla, Sombra le mostró su celular. Todo estaba correcto.

—No se…

Ahora no solo era el celular de Shidou, sino el de Sombra. ¿Sera por el error que tiene su celular?

—Ya no tiene caso, ahora mismo no podremos hacer nada. Itsuka, yo me quedare por la escuela preguntando por tu compañera —Sombra no estaba muy seguro—. Si me necesitas, ya sabes dónde encontrarme.

—G-Gracias.

—Mucha suerte, Itsuka. Si puedo, intentare llamar por un teléfono de calle.

—Puedes ir al restaurante "Bajo las Estrellas", si llamas a alguien llamado Yamamoto-sama, y le dices "Eres el mismo de siempre, viejo", él te lo prestara sin dudas.

—"Sama", sigo sin acostumbrarme a sus acrónimos —declaro—. ¿Y este seguro que no me echara? Eso es un poquito… —Irrespetuoso.

—Confía en mí, él lo hará —La única que llamaba de esa forma a Yamamoto era Kotori, al menos la del listón negro. Era un "código clave".

—Si tú lo dices —No pensaba en llegar a Tenguu por primera vez y hacer enemigos de gratis—. Nos vemos después, Itsuka.

¿Era de verdad él un espía enviado a asesinarlo o capturarlo? ¿Entonces porque no lo hizo en ese momento?

Vio como el chico se despedía con esa sonrisa antes de entrar a otro puesto; la despedida irregular y su estadía sobre la misma posición de Shidou solo se vio envuelta en preguntas.

¿Por qué siempre era lo mismo? ¿Nada más preguntas y no respuestas? ¿Es que el hacía algo mal?

Sin tener en la vista a Sombra, dejo caer su cabeza. Ahora solo tenía algo más que hacer.

Preguntas de nuevo que no lograba responder… Que desaparecieron con una imagen clara. El parque era el único lugar que podía ver en su imaginación. Algo… Algo le llamaba desde ese lugar. Algo quería que estuviera en el parque.

¿Qué sucedía ahora?

La visión se volvió solo producida por las luces anaranjadas que se encendían en las avenidas, la Luna ya estaba cambiando el turno del Sol, y todas las luces de la ciudad se volvieron un manantial naranja, algo único de ver. Los negocios cerraban, las personas desaparecían de la zona oficialista, todo se volvía algo baldío a esas horas ese día. A diferencia, el parque del que habían salido estaba apagado.

Una buena cantidad de coches patrullas rodeaban la escena, algunos cerrando las dos entradas y no dejando pasar a nadie, se notaba clara la intención de los policías. Pero algo sucedía, ninguno se encontraba en la escena… No daba nada de buena espina.

«Solo… »

Se acercó con cuidado, el problema es que todo el lugar estaba en completo silencio, las sirenas policiacas solo encendían sus luces y las dejaban rebotar en su trayectoria circular alrededor de la patrulla. Analizando la escena, estaba clara la asolación del sitio.

Esquivando los coches patrulla, atravesó la barrera de coches policías en conjunto de los listones amarillos que los policías usaban para evitar el paso.

Entro, tal como un laberinto del terror, todo estaba en completa obscuridad. Los ojos de Shidou dejaban ver un diminuto azulado dentro de la horrible obscuridad que el lugar aplicaba sobre sus seres. No obstante, no era suficiente para el pobre hombre que con duras penas podía distinguir cosas en el parque.

Recordando de nuevo, Shidou sacó su celular y encendió su linterna, una que claramente era muy potente.

«Esto deberá servir por ahora»

Necesitaba ser más discreto, tomando como elección meterse entre los matorrales que ocultaban su presencia con mucha más eficacia, incluso con la luz que decidió tapar con un dedo para que esta iluminara lo menos posible, pero le ayudara en su camino.

Con sus pasos sobre las hiervas, noto en poco tiempo que ningún policía estaba entre los múltiples caminos del parque, algo totalmente extraño al ver como los coches estaban claramente puestos para que nadie entrara.

«Tiene que ser» Solo había una respuesta.

Esa cosa, la que describió Osamu y Masaru junto a Hiseo era una alta posibilidad, y si era cierto, todos ellos estaban en peligro. No solo eso, Tohka podía estar entre ellos.

«¡Maldición!»

Algo sonó al otro lado del camino.

Fue instantáneo, el celular dejo de emitir luz siendo tapado en su completa forma por su dedo y luego apagándolo.

Paso tiempo a silencio puro, afinando su sentido del oído con cada segundo que pasaba. Las hojas hondeando, el viento fuerte, el sonido abrumador de las ramas. Nunca se volvió a escuchar ese sonido extraño. Volviendo a suspirar, este quiso prender la linterna.

Una pisada se escuchó en su parte trasera.

Era imposible, hace unos momentos lo escucho a la lejanía del camino. Shidou volteo con cuidado, hasta dar un giro duro y prender la luz de su celular al instante. Nada.

En "alivio", soltó una gran parte de su aire, volteando la mirada. Ahora lo había confirmado, esa sensación tan asquerosa, no era humana. Sabía que algo le había estado observando, mucho antes de que este llegara al parque, él estaba en su mira.

No tenía caso esconderse. Salió de su escondite y se acercó al centro del camino.

—Sé que me estás viendo… ¡Que le hiciste a Tohka y a todos aquí!

La energía que su cuerpo recibía era diferente. Cada que un nuevo espíritu aparecía, al menos era capaz de no sentirse asqueado al momento de acercarse, mientras… esto era totalmente diferente, tuvo que aguantarse el horrible asco que sentía al momento.

¿Qué tipo de sensación era esa, una que jamás había experimentado?

Sus oídos se cerraron, su piel tembló, su boca no tenía palabras. Sin saberlo y con un solo pestañeo, ese ser estaba en su vista.

Enfrente de Shidou, la obscuridad le absorbía, la oscuridad que contemplaba la Luna no era la misma a la que este ser emitía. Una forma humanoide, un cuerpo negro y unos ojos blancos, completamente blancos e inmóviles. No se movía, no se distraía, sus ojos estaban atormentando a los miel de Shidou, comiendo cada parte de su tranquilidad como si fuera un simple desayuno.

Las palabras no salieron, el cuerpo no reaccionaba, solo se podía describir de una forma. Completo terror. Quería gritar, pero ¿y si le hacía algo?; quería correr, pero ¿y si solo le tentaba? Ahora que lo vio, la velocidad no era un problema para ese ser. Ser valiente, era la última opción, la única opción…

—T-Tu… T-Tu hiciste esto, ¿no? —Sin respuesta—. H-Habla…

Segundos de suspenso, la sombra solo le observaba, cavaba más adentro de su alma, expulsando todo hacia el exterior sin remordimiento. Que asquerosa sensación.

Y como araña al asustado, un solo pestañeo fue suficiente. El ser desapareció de su vista.

Shidou dio varias vueltas en espanto.

—¡E-Ey, espera! —Nada—. ¡T-Todavía no he terminado…! —¿Y que más dijo cuando estaba ahí?

Fueron inútiles los gritos del pobre hombre. Ahora confirmando la estancia de un ser extra normal, tenía pocas probabilidades de salir victorioso… ¿O no?

—Shidou… Shidou… —Voces extrañas.

—¿Q-Que fue eso…?

Fue así que todo empezó.

Otras voces, unas que no se sabía de donde provenían.

—Shidou… Shidou…

Una voz…

—¿T-Tohka?

Algo sucedía.

Shidou estaba caminando sin dirección, siendo guiado por las voces que repetían una y otra vez las mismas palabras.

—Shidou… Shidou…

—Tohka… ¡Tohka! —Empezó a gritar—. ¡Tohka, háblame!

Corría, corría sin dirección alguna, un hombre ciego que solo sus oídos auxiliaban. Dio vueltas sobre el parque, unas que solo volvieron a la noche una horrible pesadilla sin luz que solo sería alumbrada por la linterna del celular de Shidou. Esas voces, solo dirigían a un solo lugar. Era el gran árbol, sin luces, sin vistas, solo el gran árbol con apenas algunas decoraciones. Fue algo en vano, de verdad no era Tohka… Incluso las voces pararon de hablar.

—¡Tohka, Tohka!

Shidou se acercó, y con la luz de su celular, analizo los alrededores del centro además del propio árbol, en una esperanza vacía de encontrarla. Nada, era el mismo lugar de donde se habían ido.

—¿Por qué? —Se tiro sobre sus rodillas, vencido, observando el árbol de frente—. ¿¡Por qué!? — Golpeo el piso con dolor.

Cansado, derrotado, todo el día había sido en vano…

—No pude hacer nada… Nada para proteger a mi familia… —Unas lágrimas salieron de sus ojos—. No pude proteger a Tohka.

Su fuerza se empezó a desvanecer, su cuerpo callo sin dudas al piso, espantosamente cansado.

—De… verdad —Ultimas energías—. Soy un… inútil.

Su mente quedo en blanco.

Era de día, un día bastante sombrío si se podía decir, ya que ahora solo había nubes grises y un mar enorme.

Los ojos púrpuras de aquella chica empezaron a despertarse, abrumada por la cantidad de luz que esa habitación presenciaba.

¿Qué… sucedió? —Su cabeza ardía demasiado.

No reconocía bien sus alrededores, veía tan borroso todo el lugar que fue simplemente imposible saber que sucedía. Sin duda algo que el quedo claro, y eso era el sitio donde estaba. La nave Fraxinus, o más específicamente, Fraxinus EX, la versión mejorada después de que Origami la dañara gravemente.

¿S-Shidou? —Preguntaba al aire, dando vueltas con su cansada mirada aun acostada—. Shidou… Shidou…

Era una sensación horrible, de verdad su visión estaba totalmente inservible, su cuerpo no se quedó atrás, siendo este el que le daba constantes problemas, sus manos y pies no reaccionaban en lo absoluto. Aun así, no paraba de llamar al chico.

Una puerta se abrió de fondo, junto a ella, un hombre en sillas de ruedas entro.

Tohka-kun… Despertaste.

Una habitación antes solitaria, el lugar donde por 4 meses quedo en total vacío estaba feliz de recoger a su antiguo habitante. Las persianas estaban cerradas, la maleta que antes permanecía en la cama junto a la cámara estaban a un lado recargadas sobre el lecho, puestas cuidadosamente para evitar su caída. La Luna se asomaba sobre la ventana, su luz alumbraba la obscuridad que antes se convertía en un agujero peligroso incluso con el recubrimiento de las persianas.

Ahí, dos hombres, uno sentado sobre una silla extra y otro descansado sobre una cama se hallaban, los dos eran alumbrados por una vela que había sido encendida al lado de la cama del peliazul, sostenida por una mesita.

Con cuidado, el hombre acostado empezó a alzar sus ojos, aun teniendo dificultades en recobrarse al completo.

—… ¿Qué paso…? —Intento con dificultades levantarse sin éxito.

—Itsuka… Despertaste.

Shidou se vio en la obligación de voltear.

—S-Sombra… ¿Qué haces…?

—Sabía que dirías eso —Sonrió, sabía que no tenía excusas ya—. Quiero que me perdones…

—…

—Te mentí, ¿sabes?

—¿Me… mentiste?

—Si… Yo sé dónde está tu amiga —Los ojos de Shidou se levantaron—. Solo que… no sabía cómo empezar… Tohka, tu amiga, ella ya no está aquí —Sombra guardo un silencio, un duro silencio para que procesara todo—. Y cuando me refiero a "aquí", es en ese mundo…

—¿No… Este mundo…?

—Espera, Itsuka, déjame explicar. Puedes elegir qué hacer después… —Se preparó—. Empecemos por lo principal. Itsuka… no deberías estar aquí, en este mundo, creo que ya quedo claro que no es igual que, bueno, al que perteneces.

Era cierto, las actitudes extrañas de Osamu, Masaru y Yamamoto, la falta de llamadas de parte de los dos, la desaparición del guardia de la escuela… Nada de eso era normal. Tal vez Osamu y Masaru eran ocasionadas por ese ser, ¿pero los demás?

—No entiendo… —Se notaba todavía lo cansado que Shidou estaba.

—¿Recuerdas algo del pasado? ¿Algo incluso que debió haber pasado hace meses?

—Yo… —Se dio cuenta—. Mis recuerdos… muchos son…

—Irán apareciendo con el tiempo, no te apresures demasiado. Ahora quiero que me escuches con tranquilidad, entiendas en donde estas —Dirigió su mirada a sus ojos—. Un impacto fuerte, en tu cuerpo, te envió aquí. Para salvarte, los sentimientos encontrados de tus compañeras fueron usados para enviarte aquí.

—¿Impacto… fuerte?

—En otras palabras, —Sombra guardo silencio, esto sería difícil—, estas en un mundo donde las almas van cuando son expulsadas de su cuerpo, tu debiste haber muerto, Itsuka.

El duro peso de la verdad cayó sobre su cabeza, que con esas palabras, recordó algo del pasado.

Un lugar baldío, todo estaba en fuego, le recordaba mucho a cuando salvo a Kotori hace años. Entre ello, partes de vehículo destruido se esparcían, algunas nuevas explosiones se formaban a su alrededor, aun adentro de una construcción humana. Bajaba la mirada, veía sangre, mucha sangre, sus manos no se movían, su cuerpo no respondía…

Acabo su recuerdo.

Sombra estaba parado, esperando a reaccionar al instante viendo con claridad cómo estaba perdido en el recuerdo.

—Yo… morí… —Su presión se bajó un poco, pero fue algo que se regulo en pocos momentos.

—Lo viste… —Se volvió a sentar—. Me alegra que… No, esa no es la palabra…

—¿E-Entonces como…?

—Tú amiga… o tal vez tus amigas… con el impacto de tu muerte entraron en un estado… no muy bueno. Toda esa energía negativa… te salvo, podríamos decir.

—Energía negativa…

—Para evitar tu muerte, y como ellas pedían a gritos tu salvación… Fuiste "salvado", y ahora estas aquí, atrapado con ellas en este lugar que podemos llamarlo "Limbo".

—Pero… pero… —Seguía con el impactó, el sentir como había muerto. Sus manos temblaban.

Sombra guardo silencio otro pequeño rato, esperando que este se tranquilizara un poco.

—Perdón…

—Es normal, no te disculpes.

Quería negarlo, decirle que solo le mentía… Pero ese recuerdo que apareció, esa visión que tuvo de Tohka, todo se sentía tan real; el cómo ese hombre en silla de ruedas, claramente Elliot, le decía a Tohka que había despertado, el como la vida se escapó de sus manos en ese recuerdo. Su mente podía engañarlo, pero su cuerpo no, uno que afirmaba a gritos todo lo que paso.

—P-Puedes seguir…

—Podemos verlo después, tenemos tiempo, ahora no te quiero... molestar más. Solo quiero que entiendas algo, no debes… deben estar en este mundo. Gracias a que pasaste el día con tu amiga, la liberaste, se podría decir que la salvaste. Ahora, tal vez este despierta en el mundo de arriba, tal vez con más esperanza de que algún día despiertes…

Todo cuadraba.

—Entonces no morí…

—Fue un impacto fuerte, pero solo fue un coma… No estás muerto, Itsuka, debiste morir, pero no lo hiciste, ellas, su energía, te salvo.

—¿Esto… Esto fue creado por ellas?

—No lo creo —Miro a la ventana—. Lo que hizo esa carga de energía fue "forzarte" en este lugar. O eso creo…

—¿C-Cuanto más sabes?

—Solo se lo que me dijeron, no soy ningún dios que puede verlo todo —Suspiro—. Quisiera entenderlo todo… pero no puedo. Mis órdenes fueron "Un alma desconocida fue forzada, no debería estar ahí", "Sus compañeras están con él, produjeron una carga de energía monstruosa" y "Saca a ese hombre del Limbo, que vuelva al mundo de los vivos".

—…

—Parece que yo también fui forzado en el lugar… Supongo que ya somos dos en un mundo desconocido.

—¿No sabes nada del mundo…?

—No, sé que no es el de los "vivos", sé que fue creado para salvar las almas de los que merecían, pero fuera de eso… —No recordaba nada tampoco.

—Sombra… ¿Qué eres?

—¿Qué… soy? —Miro sus manos—. La verdad… no lo sé, puedes llamarme tu guía.

—Guía…

—Mira, tengo unas ordenes, y además de eso mis propias funciones como… guía. Te guiaré por este mundo que yo también desconozco, te sacaré de este mundo hacia al que de verdad perteneces y… Bueno, eso ya queda en mis manos —Se levantó—. Que guía, ¿no?

Le sacó una sonrisa.

—Si… que guía…

—No sabía cómo sacarlos de aquí… pero parece que acabo de descubrir una pista. Por lo menos para tus compañeras atrapadas—Respiró hondo—. Haré mi trabajo y veré como sacarte de este… sitio, mientras, tendremos que sacar a tus amigas…

—Supongo que… ya sabes eso… ¿no?

—Tú ya te diste cuenta, Itsuka. Tendrás que encontrar sus almas partidas, y ver algo que pueda enviarlas de nuevo a su cuerpo… En el caso de Tohka, parecía que fue por un deseó… Yo creo que será lo mismo para las demás —Aclaro su voz—. Tendrás que estar con ellas, el tiempo necesario, descubrir su deseo… Y cumplirlo.

—No es nada diferente… ¿eh?

—¿Perdón?

—Nada… Un recuerdo… —El mismo trabajo de siempre.

Dio una pequeña risa, antes de ver de nuevo a la ventana.

—Lamento de verdad haberte hecho pasar por una esperanza falsa… Y no decirte todo al principio.

—Esperanza falsa…

—Fue algo… sucio, lo entiendo. No espero tu perdón.

—Yo también estoy sucio, todos los estamos…

—¿Ahora tú me das sermones? —Le sonrió—. Es un agradecimiento, Itsuka, uno muuuuy escondido.

—¿Qué estás diciendo?

—Lo mismo de siempre, no más diferente que antes —Rió—. Te dejare descansar, tengo todavía que ver como encontrar a las demás chicas…

—O-Oh, eso… eso puede ser sencillo… Yo creo saber quiénes fueron… Tengo fotografías…

—Me lo tendrás que decir mañana, la noche te está durmiendo… Algo que también sé es que las almas suelen cansarse aquí por la luz de la "Luna" sin la protección adecuada. Por ahora, al menos déjame presentarme como debería ser, ¿okay?

Salió una gota de la frente de Shidou, Sombra se posiciono justo en la entrada a la habitación, girando su cuerpo y mirando con esos ojos de esmeralda a Shidou

—Soy Sombra, tu guía sobre el camino de los muertos. Estas recorriendo tus pasos en un mundo al que no perteneces, uno que pudiste tocar por tu gran sabiduría, tu importancia o fantástico corazón. Estas aquí, y aquí una segunda oportunidad se presenta. Con tus acciones, podrás volver al mundo de los vivos o serás consumido por el olvido… Eso estará en tu decisión. Soy Sombra… —Una sombra, con una estatura más alta y con los listones emitiendo un humo negro, al igual que una hoz larga como arma apareció justo detrás del guía, dejando caer el mango sobre el piso—… y yo te daré el camino a la salvación.

Piedra Perdida. Veo que has despertado.

¿Me puedes escuchar? Te extrañe mucho, extrañaba tanto esa mirada preciosa de tus ojos.

No, solo mírame a mí, no veas lo caído, no es tu culpa. Él, él te ha mandado aquí, te ha dejado solo, y no lo mereces.

¿Cuántas personas ha desaparecido? ¿Cuántas personas te ha obligado a desaparecer? Ahora entiendes todo…

No, claro que no, no es en vano. Es por eso que necesitas actuar.

Alguien ha vuelto a presentarse, en nombre de ese hombre. ¿Lo puedes creer? El jamás parara…

Eres diferente para mí. Te lo dije ¿no? Ya no necesitas escucharlo. Eres especial, fantástico, bello, magnifico. Estoy aquí para ti.

Yo no te abandonare.

Ah… Hace mucho que no siento tu mano… Aquí, aquí es a donde perteneces, no a las manos de un tonto.

Es irreversible, el daño está hecho, lo siento. Pero, aún hay tiempo, aun tienes tiempo.

Sabía que dirías eso...

Bien, ya no tiene caso seguir. Te acompañare, estaré siempre a tu lado.

Piedra Perdida… Esa tal alma, del que hablaba, ha venido.

Ya sabes que hacer, ¿no?

Deja caer sobre tu reemplazo los látigos de la verdad. Yo te brindare la ayuda… Después de todo yo soy tuya…

Y tú eres mío.


Notas del autor.

Y con esto terminamos el primer arco, para empezar el segundo arco que es muy gordo. Espero hayan disfrutado estos 3 capítulos, que serán el inicio de lo nuevo por venir en los siguientes.

Hoy no tengo mucho que agregar, más que desearles un gran año nuevo (de nuevo) y alegrarles a mis seguidores con este capítulo. Es un honor poderles compartir esta historia con ustedes, tanto como escribirla.

Subiré el "resumen" del arco dos a Facebook, y también lo hare aquí con el 4to capitulo, espero. Están libres de dejar su opinión, comentario, critica, arregló y demás en mi PM o en un review, como gusten.

Nos vemos hasta la siguiente, chicos, ¡hasta pronto!

Pd. Hoy no reconocí palabras fuertes o difíciles de entender, si hay alguna, háganmelo saber, sería de gran ayuda.