Nuevo capítulo, y esta vez más largo :D. Ahora ya va a comenzar lo "interesante" de esta historia así que espero sigan leyendo.

Disclaimer: Harry Potter, sus personajes, locaciones y profecías son propiedad de J.K. Rowling.


.:PRESENTES SIN REMITENTE:.

Han pasado ya 3 años desde que Severus Snape se convirtió doble espía de Voldemort y de la Orden del Fénix. Todo con el único propósito de proteger a su amado, ayudarlo desde las sombras a pesar del dolor que le causó y (sin saberlo) le seguía causando. Pero a pesar de todos los cambios que atravesó, volviéndose alguien sumamente frío y calculador con nervios de acero, a pesar de que aprendió a guardarse todos esos ridículos sentimientos que consideraba una distracción, a pesar de haber ocultado su corazón, éste seguía latiendo solamente por una razón: el amor que, aún después de tantos años, le profesaba a esa persona.

Con el tiempo, Snape logró ganarse la confianza del Señor Tenebroso, lo que le permitió conseguir información sumamente valiosa, entre la que estaba la creación de los horrocruxes. Descubrió que el miedo de Voldemort a morir era tal que decidió dividir su alma en 7 partes que le permitieran seguir con vida a pesar de que su cuerpo fuera destruido, y cada una de esas partes de su alma, almacenadas en determinados objetos, era ocultada con gran recelo. Aun así, estaba decidido a no descansar hasta ver todos y cada uno de esos objetos hechos cenizas [1- El fuego demoniaco era una de las 3 únicas formas que conozco para destruir los horrocruxes].

Aun con toda esa determinación, Severus seguía siendo solo un hombre, y como todo hombre, había cosas que los hacían flaquear.

.

.

FLASHBACK

Fue a principios de agosto de 1980 cuando Severus Snape recibió la noticia del nacimiento del hijo de Lily y James Potter. Noticia que lo afectó de varias maneras. Por un lado, estaba feliz por ellos, al fin tenían un heredero y su familia comenzaba a crecer. El nacimiento de ese niño lo hiso recordar la importancia de lo que él hacía al arriesgar su vida y de cierta forma lo animó a seguir y esforzarse más. Pero también tuvo sus efectos deprimentes al recordar lo que ese niño simbolizaba: amor eterno.

No es que Snape tuviera aún esperanzas de recuperar a James, pero no podía evitar sentir que el nacimiento de su hijo los distanciaba cada vez más. A demás estaba un sentimiento oscuro y doloroso que oprimía el corazón del ojinegro, y por más que quisiera negarlo, ese sentimiento tenía nombre: celos, pues sabía que la felicidad que Lily le había dado a James con ese niño era algo que él jamás podría darle.

A pesar del dolor y la confusión en su mente, Snape no le desea menos que lo mejor al pequeño Harry pues su corazón lo quiso desde el momento en que supo de su existencia, ya que era el hijo de dos de las personas que más quería en el mundo y lo "demostró" con un presente muy especial: Un bello osito de peluche con las iniciales H.P. grabadas al lado derecho de su redonda colita. Pero eso no era lo que hacía al muñeco tan especial. Cuando el niño se sentía intranquilo o cuando no podía conciliar el sueño, del interior del osito comenzaba a sonar una hermosa y relajante canción que lo calmaba al instante, canción que nadie más que Harry escuchaba.

A pesar de lo maravilloso de este regalo, Lily y James jamás tuvieron la oportunidad de agradecerlo pues apareció en la puerta de su casa con una tarjeta sin remitente que únicamente decía, "Felicidades".

.

.

FIN DEL FLASHBACK

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

29 de julio de 1981, Casa de Severus Snape.

El hombre de cabellos negros se encontraba encerrado en su estudio concentrado en un enorme libro en cuya portada y escrito en un idioma extraño se leía "Defensas ancestrales contra las artes oscuras", cuando escuchó que alguien llegaba por la chimenea. Dado que rara vez alguien lo visitaba, sumado al característico sonido al caminar, no le fue difícil adivinar que su "invitado" era su amigo Lucius Malfoy, por lo cual no se molestó en ir a recibirlo, sabía de sobra que el rubio lo encontraría de un momento a otro sin problema. Y así fue, no pasaron ni dos minutos cuando el cabecilla Malfoy irrumpió elegantemente en la sala.

- Dumbledore ha dado finalmente con la diadema de Ravenclaw y ya ha logrado destruirla- informó tranquilamente el de ojos plateados.

- Finalmente- fue la única respuesta de Snape, pero se podía percibir algo de alivio y cierta alegría en el tono de su voz.

-Ya era hora. Hace semanas que la estaba buscando y eso que estaba en el mismo castillo. No me imagino cuanto habría tardado si la hubieran escondido en otra parte. Pero creo, amigo mío, que eso no es lo que te tiene inusualmente feliz y a la vez tan ocupado que no te has dignado a voltear a verme desde que llegué.- le reprochó el mayor.

- Estoy ocupado-

- ¿Serías tan amable de explicarme en qué?- en ese momento, Severus hiso varios movimientos con su varita al tiempo que pronunciaba un hechizo con un susurro.

- Está listo- dijo después de unos segundos y volteó hacia el rubio mostrándole el objeto en el que había estado trabajando- Su cumpleaños es pasado mañana.

- Espero que esta vez tengas el valor de entregárselo personalmente- comentó Malfoy con burla.

- Sabes bien que no lo haré- respondió entre enfadado y deprimido.

- Lo sé. Pero algún día deberás verlo a la cara, te guste o no-

- ¿Estás hablando de Harry o de James?-

- De ambos. No podrás evitarlos por siempre- y sin más, salió de la habitación con su aire de superioridad y con una sonrisa mal disimulada en el rostro causada por la reacción que había provocado en su amigo.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

31 de julio. Casa de los Potter.

Un cumpleaños siempre ha sido un motivo de celebración para todas las familias. Pero en estos momentos en que el Mundo Mágico estaba sumergido en el terror a causa de la guerra, un cumpleaños era de las pocas grandes alegrías que llegaban a las casas de los magos, alegría que debía ser festejada con discreción.

En la casa de los Potter se encontraban únicamente Remus Lupin, Sirius Black, Albus Dumbledore y (obviamente) Lily, James y Harry Potter. La fiesta consistió únicamente en una sencilla cena a la que le siguió la entrega de regalos. El regalo de Remus fue un libro de varios cuentos infantiles para que le leyeran a Harry a la hora de dormir, Sirius le regaló un perro de peluche encantado que serviría como ayuda y cuidador para cuando el niño comenzara a caminar, Dumbledore le entregó una dotación completa de los más variados dulces que se podían encontrar en el mundo mágico y sus padres le compraron un tren a escala del Expreso de Hogwarts.

La celebración duró hasta un poco después de las siete y media de la noche, cuando el pequeño cumpleañero no pudo aguantar más y cayó dormido en los brazos de su padrino, fue entonces que Dumbledore decidió retirarse para dejar descansar a la familia. Sirius y Remus se quedaron solo el tiempo suficiente para arropar a Harry, pero justo cuando se estaban marchando se escuchó un golpeteo en una ventana. Era una bella lechuza de color cobrizo con manchas blancas que llevaba un pequeño paquete sujeto de una de sus patas. James lo tomó e inmediatamente el ave salió volando a toda velocidad del lugar. El de lentes retiró el papel marrón y descubrió una cajita de terciopelo rojo con una tarjeta adherida en la que se leía "Feliz 1er Cumpleaños, espero que esto lo proteja".

- ¿Quién lo ha mandado?- preguntó Lily que en ese momento colocaba el regalo de Sirius sobre la alfombra frente a la chimenea donde a Harry le gustaba jugar.

- No tiene remitente- contestó James para después abrir cuidadosamente la cajita. Grande fue su sorpresa al encontrarse con un diminuto brazalete de oro con dos rubíes incrustados a los lados de la inscripción "Harry Potter".

- Es hermoso, ¿pero quién pudo haberlo enviado?- comentó la pelirroja.

- Eso es muy simple- dijo Sirius como si la respuesta fuera obvia por lo que los demás lo observaron con extrañeza- Fue Snape.

- ¿Snape…Severus Snape?- preguntó incrédulo James.

- Si, ¿qué otro Snape conoces?- respondió burlón el Black- Lo vi hace unos días en una joyería y escuché cuando le pedía a la mujer de la tienda un brazalete con incrustaciones de rubí.

- Supongo, por la tarjeta, que lo ha dotado con hechizos protectores- dijo Remus quien analizaba la tarjeta y el presente con detenimiento.

- Parece que esa serpiente tiene debilidad por los niños, ¿no les parece?- se despidió Sirius antes de retirarse junto con Lupin para dejar que los padres a solas.

-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Más tarde esa misma noche.

- Severus parece haber cambiado- comentó Lily a su esposo mientras se alistaban para dormir.

- Hmm- fue su única respuesta.

- Aunque él siempre fue muy atento, especialmente en detalles como este- prosiguió la mujer.

- Lo sé-

- Nunca he entendido porqué ustedes dos no se llevan bien-

- No es algo que necesite mucha explicación- cortó el de cabello azabache.

- De hecho si necesito una explicación, pues hay algo que deseo que hagas- dijo firme por lo cual su esposo la miró con seriedad y algo parecido a miedo en sus ojos. Al ver que el de lentes no diría nada, se sujetó el vientre con cariño y continuó- Quiero que hagas las paces con Severus y le pidas que sea el padrino de nuestro próximo hijo.

Los ojos de James se abrieron como platos y luego se llenaron de profunda tristeza.

- Yo…no puedo…no puedo hacerle eso, no a él. No después de todo lo que ya lo he hecho soportar-dijo el hombre con voz entrecortada.

- ¿De qué hablas?, ¿qué le has hecho, James?-

- Yo…nosotros, antes de que nuestras familias decidieran lo de nuestro matrimonio, Severus y yo éramos novios- ante esta información la pelirroja palideció y se dejó caer sentada sobre su cama.

- Él…jamás me lo dijo-

- Comenzamos a salir por la época en que se tuvo que distanciar de ti para que los de Slytherin no te hicieran daño por ser su amiga. Por eso mismo mantuvimos nuestra relación en secreto-

- Y cuando nuestras familias nos comprometieron…-

- Me obligaron a terminar con él, mi abuela amenazó con encargarse de quitarlo del camino si no daba por terminada nuestra relación, pero, a pesar de lo que le hice creer, yo nunca he dejado de amarlo-

- Por el regalo que le mandó a Harry, supongo que él siente lo mismo. Lo siento tanto- se disculpó Lily con verdadero pesar.

- No es tu culpa. Yo debí haber peleado por estar con él-dijo el de lentes antes de romper en amargo llanto junto con su esposa.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Mientras tanto.

El director de Hogwarts se encontraba en la taberna Cabeza de Puerco escuchando con atención a la bruja Sybill Trelawney mientras le daba una profecía. Severus (oculto) también escuchaba con atención.

«El único con poder para derrotar al Señor Tenebroso se acerca... , Nacido de los que lo han desafiado tres veces, vendrá al mundo al concluir el séptimo mes...Y el Señor Tenebroso lo señalará como su igual, pero él tendrá un poder que el Señor Tenebroso no conoce...Y uno de los dos deberá morir a manos del otro, pues ninguno de los dos podrá vivir mientras siga el otro con vida...El único con poder para derrotar al Señor Tenebroso nacerá al concluir el séptimo mes...»

Al escuchar esto, la mente de Snape solo pudo pensar con horror en una persona que cumplía con tales características.

- Harry…-


Puede que se pregunten porqué puse que el matrimonio de Lily y James fue por compromiso y cómo es que Lily acepta tan bien el que su esposo declare (medio indirectamente ¬¬) que no la ama. La respuesta es que sencillamente no quería que nadie le agarrara rencor a la madre de Harry por haber separado a Severus de James, porque hasta a mi me estaba cayendo mal.

Espero les guste y dejen comentarios :D

Spirit-Dolly.