CAPÍTULO 3: ¿POR QUÉ NO ME RESPETAS?

Dos días pasaron desde ese incidente y Blaine y Kurt se encontraban en casa acompañados de Quinn y Finn cuando llamaron a la puerta. El más alto abrió y entraron dos chicos, uno rubio y otro moreno que saludaron a los presentes antes de sentarse en el sillón con los demás.

– ¿Ya llegasteis de las vacaciones? ¿Qué tal por Europa? – Preguntó el menor

– Genial. ¿Y vosotros? – Respondió Nick.

– Tenemos unos cuantos problemas. – Informó el castaño.

– ¿Y eso? – Preguntó Jeff.

– Me tengo que trasladar al McKinley porque mi padre no me puede pagar la matrícula y Blaine no quiere cambiar de instituto. – Informó el ojiazul.

– Nosotros también iremos al McKinley. Hemos decidido que lo que ahorremos de la matrícula este año podremos utilizarlo en la universidad. Sólo estábamos en Dalton porque era segura... Pero ahora hay un instituto público donde se respeta a los gays por lo que iremos allí.– Informó el rubio.

– Lo ves cariño, Jeff, Nick, Rick... todos se trasladan... ¿Por qué tú no? – Dijo Kurt.

– No puedes simplemente respetar mi decisión. – Dijo Blaine.

– No, porque no la entiendo... – Respondió el castaño.

– Es muy facil de entender. No quiero ser una carga para la familia Hummel-Hudson. – Explicó el menor.

– No es por entrometerme, – Intervino Quinn – pero en esto entiendo a Blaine. Sé lo que es sentirse una carga en una casa que no es la tuya, yo pasé por lo mismo.

– ¿Y si lo acogemos entre todos? Quiero decir, entre todos no tendrá que pasar mucho tiempo en la misma casa, siendo una "carga" que por cierto no creo que sea. – Sugirió Nick.

– ¿Y vivir con una maleta a cuestas? – Preguntó el ojimiel.

– ¿Acaso no me amas lo suficiente como para hacerlo? – Preguntó el castaño.

– Eso ha sido un golpe bajo. – Respondió el moreno claramente dolido.

– Es que lo que parece es que no quieres estar conmigo y que sólo buscas una escusa para alejarte de mí. – Se quejó Kurt.

– Es decir, ¿Si voy a Dalton es porque no te quiero?

– Si.

– ¿Me vas a hacer elegir?

– Si.

Blaine soltó un bufido y salió de la sala. No soportaba esas discusiones. A veces se sentía que tenía que hacer lo que el castaño ordenaba. Que su opinión no importaba... ¿Acaso no era una relación en doble sentido? ¿Por qué siempre se tenía que salir Kurt con la suya? Acababa de decirle que si iba a Dalton era porque no le quería, ¿demostraba él amor cuando lo presionaba de esa manera para conseguir sus objetivos? ¿Por qué Quinn con la que apenas tenía relación lo apoyaba y Nick y Jeff tomaban partido por el castaño?

Más tarde fueron Rick y Dave los que visitaron a la pareja y acabaron hablando de lo mismo. Sin embargo, el pelirrojo decidió hablar con su amigo a sólas, por lo que los dos fueron a la cocina de la casa mientras Karofsky y Kurt charlaban sobre los rumores de que varios gays se trasladaban al McKinley por ser el único instituto público tolerante con los homosexuales en todo el estado.

– ¿Qué es lo que te pasa? – Preguntó el ojiverde.

– Siento que se aleja, siento que se me va... No lo sé... Es como si tuviera que hacer lo que él quiere o las cosas van mal entre nosotros. – Respondió el moreno.

– Esto va a ser muy doloroso para los dos. – Dijo el más alto.

– Lo sé, de verdad. Pero no veo otra solución. – Comentó el ojimiel.

– ¿Sabes que estoy para lo que necesites, verdad? – Preguntó Rick.

– Por supuesto, es sólo que... Kurt y tú vais a estar en el McKinley... Nick y Jeff también... Wes y David se graduaron... Me voy a sentir un poco sólo en Dalton. – Se sinceró el más bajo.

– Estarán Thad y Trent... – Dijo el pelirrojo

– Eso si Kurt no los convence... – Añadió Blaine.

– Le atribuyes poderes que no tiene... – Dijo el ojiverde.

– Podrías... sólo... abrázame. – Pidió el moreno.

Su amigo hizo caso a la súplica del ojimiel. Entendía la frustración que sentía. Sus mejores amigos y su novio irían al McKinley... Si hubiera algo que pudieran hacer... Entonces tuvo una idea, si con ese movimiento no conseguían que el más bajo cambiara de instituto, entonces no había manera humana de conseguirlo... Necesitaba contactar con alguien urgentemente, sólo él tenía la respuesta.

Karofsky y Ricky se fueron después de cenar en la casa de los Hummel-Hudson. El pelirrojo no pudo hablar con el castaño sobre su plan, pero sabía que no se enfadaría por lo que iba a hacer, al que temía era a Blaine. Si todo salía mal podría ofenderse y eso no lo podría soportar, no quería perder a su amigo una vez más.

Esa noche fue la primera que Kurt y Blaine se fueron a dormir enfadados, la primera que no arreglaron sus problemas con un par de besos, la primera que ni siquiera se dieron las buenas noches, la primera de muchas...