A mis lectores: de repente este fic no tiene tanta producción como los de para todo público pero aparte de estar de acuerdo con la idea de corazónde Diamante de ampliar el phanton de Diamante, pues, siento que es necesario, que hasí como hay muchos mmm fics calientes de la pareja principal, nuestro príncipe tenga los suyos con la pareja que muchos pensamos que debía ser la principal y es importante darle ambos enfoques, el malo como el bueno así, describo la batalla que Diamante ganará y será el campo para mi otro proyecto tomando en cuenta los momentos alegres, lindos, heróticos y demás aparte de los de acción que todos queremos ver.

No soy muy buena en lemon (unas cuantas cosillas las he copiado de lo que he leído) así que si alguien reconoce extractos de sus ideas ¡no me guinden!¡el aprendizaje es bueno! Jejejje (ruborizada) agradezco si han llegado hasta aquí tanto los usuarios como los anónimos ¡ha habido muchas visitas!¡gracias!.

Anímense a dejar un review para saber si no ando tan tostada con esto de los fics heróticos (francamente no es lo mío, pero por los personajes que me gustan hago mis ecepciones) miren que sufro de pena al describir esto ¡jajajajajajaja!¡ayúdenme!.

Todo es propiedad de Naoko Takeuchi, lo que no conozcan, es mío ¡ya saben!.

"aceptaré sus críticas siempre y cuando sean educadas y civilizadas".

Agradezco a dark sailor por su fic de la otra cara de la princesa ¡si reconoces alguna de tus ideas!¡no me guindes! Mira que las acogí con respeto y me gustó el enfoque de Diamante (mas ruborizada aún) fue buenísimo.

A continuación…el capi 3 de esta serie de oneshots.

Felicidad en la luna negra.

Abrí mis ojos al sol de la mañana, estaba acurrucada en la cama junto a el, sus brazos me envolvían mientras sus labios descansaban en mi cuello –mi príncipe. Le susurré, el mugió –ya es hora de despertar. Dije acariciándole la espalda –espera hermosa. Dijo mientras me pegaba mas a el –Díanm. Dije –ya es hora. El abrió sus hermosos ojos a la luz –hermosa, has despertado temprano. Dijo mientras me acariciaba la mejilla –sip, ya no podía seguir durmiendo. Dije mientras le besaba la frente - ¿y por que no? Preguntó, sonreí –porque…tuve un sueño muy interesante. El se sentó en la cama a la par que yo lo hacía

¿Qué soñó mi hermosa princesa? Preguntó interesado con esa sonrisa tan coqueta que me derretía, pasé mi mano por su pecho como quien no quiere la cosa - ¿quieres que te diga? Le pregunté ronrroneante –desde luego, muero porque me digas que soñaste. Lo besé –fue algo contigo y conmigo, pero para que se de me debes dar 2 horas, e ir al trono. Hice un puchero –pero no te reúnas con nadie, espera allí, se que tienes cosas que hacer, pero hoy te quiero solo para mi ¿puedes escaparte?¿puedes?¿puedes? el sonrió –claro que puedo escaparme princesa. Dijo mientras se levantaba de la cama - ¿Dónde será la reunión? Medité –no aquí, desde luego, ya te diré. –muero de impaciencia. Dijo mientras me besaba el cuello y descendía hasta mis cenos –no hagas eso príncipe….no hagas eso. Dije en un gemido mientras sentía su dulce succión y el mordisqueo leve en mi pesón izquierdo a la vez que su mano aprisionaba mi vagina con amor y firmeza - ¿Por qué no?¿si lo deseas tanto como yo? Preguntaba el entre lanbetón y lambetón –porque sinó…mi sorpresa será un desastre. Dije, pero le hice el gesto para que cambiara al derecho que moría por sentir así –Serena ¿de verdad quieres que me detenga? –nooooo. Dije en un gemido cuando sentí su mano hurgando en mi vagina –entonces, no lo haré. Dijo el –haz lo que quieras mi príncipe. Dejó de succionar mis cenos y se dedicó a besarlos hasta llegar a mi boca –hago lo que ambos queremos. Dijo mientras me daba repetidos besos, bajó por mi cuello hasta mi abdomen y comenzó a besarlo y a lamberlo, luego, siguió por mis piernas, hasta que después de besar ambas se detuvo en mi vagina y haí, perdí todo ontrol de mi misma, al sentir sus enérgicas y constantes succiones así como sus lambetazos - ¡hay!¡hay!¡hay!¡si!¡si!¡si! gemía mientras el se afanaba y sus manos delineaban y acariciaban mi cuerpo con dulzura y pasión - ¡Diamante!¡Diamante!¡Diamante! gemía su nombre al llegar a mi primer climáx, lo agarré cuando terminó y lo acosté –mi príncipe, me has encendido. Dije con seducción –adoro verte en todas tus facetas hermosa, desde tu dulzura y ternura hasta tu sensualidad y herotismo, no tengas inniviciones. –contigo, jamás las he tenido. Dije mientras lo besaba, y a la par que mi lengua se introducía en su boca, mi mano estimulaba su pene, y la otra, lo recorría, sus pectorales, sus viseps, todo el que era mío luego, fui bajando por su cuerpo dejando caminos de besos y senderos de lametazos, cuando al fin, llegué a su pene, me dediqué a darle mucho pero mucho cariño, hasta que lo sentí casi en el punto, a la par oía los gemidos de el –oh si…oh si…oh si…déjame…déjame penetrarte…Serena…espera…estoy a punto…a punto. Yo me reí –ya hemos jugado. Dije mientras lo soltaba, el me miró encantado, regresé a su voca para besarlo una y otra vez, luego, me monté encima de el - ¿estás listo? Pregunté, el asintió y metí su pene en mi vagina y así comencé la penetración, hicimos eso otras 2 veces y al final, lo convencí para ir al baño a bañarnos.

Tras lograr que mi príncipe se separara de mi por un espacio corto, me dediqué a buscar lo que necesitaba, llegué a la biblioteca que a mi y a mi príncipe nos gustaba tanto, detrás de una estantería, conseguí lo que buscaba, una cierta sección no apta para todos en el castillo, después de mirar, tomé un libro y la cerré, llegué a la cocina del castillo y armé una cesta, los enemigos no lo saben pero el castillo tiene 2 modalidades, las salas principales de pelea y las salas secundarias que es donde vivimos, estas se acceden através de pasadizos y rodean la estructura principal, pareciera como si no existieran pero en verdad lo hacen y están llenas de vida, lo que incluye unos jardines, salí y llegué a el, me senté en una manta que coloqué cuando hube dispuesto todo –ve al príncipe Diamante. Le dije a una mariposa rosada que creé con mi energía.

Cuando el llegó yo terminaba de dispersar pétalos de jazmínes –vaya. Dijo –me inspiré en el recuerdo de lo que llamaste mi noche de bienvenida pero algo mas…pintorezco. Dije mientras lo miraba - ¿un picnic? Hace siglos que no hacíamos uno. Dijo el mientras se sentaba a mi lado y se disponía a tomar la cesta –no hagas eso bribón. Dije juguetonamente, lo primero que saqué de la cesta fue una venda –cierra los ojos, anda. El dudó, le besé la mejilla y la luna –obedéceme. Pedí con dulzura e inocencia, sabía que a el no le gustaba la idea pero lo hizo por mi, le coloqué la venda morada en los ojos y el comenzó a respirar un poco agitado –todo esto, me está poniendo muy exitado. Me murmuró –esa era la idea. Dije riendo mientras sacaba cosas de la cesta, un plato de plata, un pan, una langosta y camarones enarinados, pai de limón y una botella de un vino caro que me había ingeniado para substraer de la secreta reserva que Díam guarda en su habitación detrás de su closet, el olisqueó el aire interesado - ¿langosta? Preguntó –podría ser. Dije mientrass servía su plato, piqué un pedazo –abre la boca. –puedo alimentarme solo. Dijo –nop, no puedes, es mi juego y lo jugarás a mi manera. Dije, el sonrió y asintió mientras abría

La boca, le comencé a dar la langosta y un poco de ensalada, a la par que lo besaba, mejor no hacía mucho eso o podría terminar dejando el juego, cuando terminé de alimentarlo y de darle vino, le di el postre, no tomé casi así que el segundo efecto del vino (un pequeño pero eficaz narcotizante para hacerlo dormir a el)no me afectó mas que darme una leve somnolencia, cuando Díam estuvo profundamente dormido, camnié mi hermoso vestido blanco a algo mas corto de color morado ovscuro, me puse unas ligas muy diminutas y luego, lo comencé a desvestir porco a poco, primero su camisa, me recreé en su pecho perfecto de Adonis –Serena, Serena, Serena, hermosa, te amo, te amo, te besé en los labios –ya casi mi príncipe, ya casi. Dije –shhh. El siguió durmiendo mientras yo me dedicaba a sus pantalones, y al final (tuve que romperle la ropa) cuando quedó desnudo, suspiré y tras quitarle la venda me armé de valor, agarré su virilidad y comencé a masajearla lentamente y cuidadosamente poco a poco, esta endurecía y Diamante gemía, la succioné un rato, cuando supuse que estaba en esa bruma de la duermevela, dejé de hacer eso y comencé a succionar sus perfectas tetillas, un poco mas, solo un poco mas, el estaba muy exitado, lo escuchaba murmurar mi nombre como una plegaria a un dios –Díam. Llamé mientras sacaba una rosa rojo sangre de mi cesta junto a otras cosas necesarias para mi misión, comencé a pasarle la rosa, por el rostro, besé su luna, eso lo hizo reír, es uno de sus puntos sensibles, todas las marcas lo son, seguí por sus párpados y su naríz, sus labios, esos perfectos y jugosos labios en los que me detuve, el abrió los ojos adormecido y mas los abrió al mirar mi vestido, cuando iba a decir algo, aproveché para besarlo y tras un rato, lo solté - ¿Qué es esto? Preguntó roncamente –una sorpresa ¿no te gusta? Pregunté ronrroneante –la adoro. Dijo mientras yo pasaba la rosa por su cuello y por el resto de su cuerpo, cuando terminé, una música muy sensual y herótica comenzó a sonar y yo tocándome mientras el miraba extaseado comencé a desacerme de mi vestido con la rosa en la boca, cuando estuve en la pequeña pantaleta que había elegido semi trassparente, lo miré - ¿me la quieres quitar tu? Le pregunté mientras el se levantaba y me besaba mi monte de venus - ¿Cómo quieres que te la quite? Preguntó llenando de besos esa zona –con los dientes. Respondí mientras el hacía la acción, cuando estuve tan desnuda como el, lo acosté - ¿Qué vas a hacer hermosa? Preguntó –ya verás. Dije riendo mientras sacaba una crema, le hunté las tetillas y el abdomen y luego, me dediqué a lamberla el estaba en el climáx, iba a hacerlo llegar a la cúspide como fuera, le unté la crema en su virilidad y sin mas, me dediqué a ella hasta que lo hice explotar dentro de mi voca, su dulce sabor, el dulce aliciente de su estirpe me invadió y pude gozar con los espasmos de placer que tenía, luego comencé a mover mi boca hacia adelante y hacia atrás haciendo el movimiento de penetración lo que una vez mas, lo llevó al climáx, cuando terminé me recosté, el gemía suavemente –que fantástico. Dijo mientras el sol acariciaba su cuerpo –lo se. Dije mientras miraba sus hermosos ojos –sorpresa- dije –lo e. respondió con sonrisa pícara mientras yo, miraba su cuerpo de Adonis empapado de su sudor perlado, el se incorporó un poco –ahora yo ¿puedo revisar la cesta? Preguntó, asentí mientras me acostaba, el sacó unas frutas y las dispuso, lo miré interesada mientras el trabajaba, luego, me hechó crema en la boca y la lambió para poder compartir un beso amoroso, ardoroso y apasionado, luego, puso unas fresas y mas crema, llenó todo mi cuerpo de fresas y crema y se dedicó a comerlas, mientras sus manos acariciaban mi figura, mi cintura y luego su terca y testaruda lengua insistía en tomar el néctar inexsistente de mis cenos, néctar que para el eran mis gemidos de placer, luego, bajó hasta mi vientre y lo besó, lo delineó con los dedos tras dejarlo limpio y luego se dedicó a mi vagina, podía sentir como tomaba mi líquido, como succionaba y me llevaba al éxtasis mordisqueando delicadamente mi clítoris, lo sopló y eso a mi me gustó, al poco rato suplicaba misericordia - ¡detente ya Diamante!¡detente ya!¡me iré!¡me correré!el reía mientras me dejaba por un minuto –quiero que te corras princesa. Dijo en mi oído mientras regresaba a su trabajo, tuve 3 climacs mientras el se dedicaba a chupar, lamber y mordisquear mi femineidad y clítoris, luego, me dio la vuelta y me lambió y besó espalda y nalgas, me volvió a voltear –te enseñaré algo divertido. Dijo mientras empapaba su mano de mi líquido que salía a raudales –es algo que te gustará, primero lo haremos por lo nuevo y luego por lo viejo. Dijo, asentí –todo lo que quieras, pero necesito tenerte ya dentro de mi o moriré. Dije muy exitada –tranquila hermosa, estoy preparando algo nuevo. Dijo en mi oído mientras se huntaba mas líquido, cuando estuvo listo, me dio la vuelta –bien, voy. Me espanté –pe, pero Díam, es, esa zona solo sirve, para…para…para….para. comencé a titubear –mi princesa,

Hermosa ¿tu hermosa femineidad solo sirve para expulsar tus aguas y tu luna roja? –no. Dije –todo es mas de lo que parece. Dijo el, recosté mi cabeza en su hombro mientras el colocaba sus manos en mis senos –confío en ti. Dije, el besó mi oreja derecha y la lambió al tiempo que su virilidad entraba por esa otra zona, donde solo hay una vía y por donde jamás imaginé poder hacerlo, eso me llevó al climax y luego, me dejé caer –te amo, te amo, te amo. Decía mi príncipe –y yo a ti Díam, y yo a ti. Respondí mientras el sonreía y tras recuperar fuerza, me daba la penetración que yo quería acompañado del insistente succionar de mis cenos, pasamos toda la tarde en el jardín, haciendo el amor y probando el libro que hizo a mi príncipe ronronear de placer al verlo y examinar junto a mi su contenido.

Un llanto desgarrador se oía en el castillo de black moon, ese cruel llanto desgarrador era como mil sufrimientos como mil heridas, como mil desgracias y mil males, la persona había roto todo lo de su dormitorio, todo, absolutamente todo - ¡por que mi príncipe!¡por que!¡por que con esa golfa!¡que tiene ella que yo no! Se miraba desnuda en el espejo. Ciertamente era hermosa y no podía entender ¿Por qué no era el fruto de los deseos de aquel que en esos momentos hacía el amor con otra? Y sin embargo, eso no la dejaba odiarlo, si rabia pero no odio –te mataré maldita perra, te mataré mañana, sailor moon estará muerta. Decía Esmeralda mientras quebraba su espejo con dolor y reía a la vez que lloraba de humillación.