CAPÍTULO 3: EL MUNDO ENTERO ES UN LABERINTO... EL MUNDO ENTERO ES "CARCOSA"
Rust conducía sin pensar. Era como si tomase la dirección que tomase, fuese a acabar en el mismo sitio. Desde que habían partido de casa de Marty, ambos sabían que una fuerza superior a ellos les estaba atrayendo. Marty miraba por la ventanilla del coche, pero no veía pasar el paisaje... sentía como si lo que pasara fuese el tiempo. Era como regresar al pasado, volver a aquel día... Quizá la locura de Rust le estaba empezando a afectar. Pero a cada metro que la vieja furgoneta se acercaba a su destino, más lejos se sentía él de los últimos años de su vida. Lo que sentía era que su vida se paró aquel día y se estaba volviendo a iniciar hoy... en aquel instante, en ese preciso momento, montado en esa furgoneta. Todo lo que pasó entre aquel día y este instante, era solo una sombra en su memoria. Unos años vacíos, faltos de significado. Al final un hombre tiene que abrazar a su destino, puede huir de el por un tiempo... pero Marty sabía que el destino le había encontrado.
Se giró hacia su compañero y lo observó, era como si nunca antes lo hubiese visto de esa forma. Lo veía como un extraño, estaba viejo, deteriorado... pero tenía esa mirada, esa que tantos problemas les trajo en el pasado... y eso le tranquilizó. Ya no tenían nada que perder, quizá tampoco nada que ganar. Pero en una vida falta de sentido... en un mundo que es un laberinto sin salida... ¿qué más da?
La zona estaba acordonada por los viejos cordones policiales. El viento silbaba entre los árboles y zarandeaba el cordón policial como si fuera el péndulo de un reloj marcando el ritmo. El ritmo de sus destinos, la melodía de sus vidas y el final de sus pensamientos...
Había llegado el momento. Sus miradas se cruzaron, buscando la aprobación mutua. Ambos asintieron y Rust levantó el cordón policial con la mano izquierda, mientras apretaba con fuerza la empuñadura de su arma con la mano derecha. Estaban de nuevo dentro de Carcosa... aunque la realidad era que nunca habían salido de allí...
Continuará...
